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domingo, 23 de octubre de 2011

CÁNTICO. RESISTENCIA Y VANGUARDIA DE LOS POETAS DE CÓRDOBA, de Rosa Luque.



En estos días se ha presentado en Córdoba el libro CÁNTICO. RESISTENCIA Y VANGUARDIA DE LOS POETAS DE CÓRDOBA, de Rosa Luque. Se trata de una serie de entrevistas realizadas a los poetas del grupo Cántico y a los personajes circundantes a ellos en una época en que ya habían empezado a ser conocidos, potenciados y valorados. Las entrevistas fueron publicadas por el Diario de Córdoba en las últimas décadas del siglo pasado. Es un acierto que ahora todas esas entrevistas se hayan reunido en un libro, pues aportan conjuntamente un valor reunido lleno de importancia para dar más luz a una época en la poesía cordobesa que influyó en las poéticas de otros grandes poetas posteriores.

El acto tuvo lugar dentro del Ciclo Letras Capitales, en la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, en donde Rosa Luque fue acompañada por el mismo Pablo García Baena y presentada por Antonio Ramos Espejo. La mayoría de las entrevistas son hechas por Rosa Luque, pero también hay un par de ellas realizadas por Antonio Ramos Espejo y por Carlos Clementson.

Un libro más, e imprescindible, sobre el archiconocido grupo poético cordobés que viene a ampliar la larga lista de estudios, tesis, memorias que últimamente se llevan a cabo del ya histórico grupo de amigos que amaron la poesía y creyeron en ella.

Desde aqui felicitar a Rosa Luque por su empeño de entonces de entrevistar a aquellos poetas y así aportar un granito más en el conocimiento de la poética cordobesa. Y como dijo Pablo en la presentación del libro en un acto de generosidad, Rosa con esta aportación y con su denodado esfuerzo y tesón y su voz dulce, pertenece también ya al grupo Cántico.

miércoles, 1 de junio de 2011

La mansedumbre del tiempo, de Bartolomé Delgado Cerrillo



Bartolomé Delgado Cerrillo ha publicado en la editorial depapel el libro de poemas titulado La mansedumbre del tiempo. Al poemario le acompañan unas magníficas ilustraciones de Miguel Carlos Clementson Lope. Como el mismo autor dice en su introducción “Escribir poesía es como ponernos en comunicación con un ayer del que habíamos quedado aislados e ignorantes. La mansedumbre del tiempo es, ante todo, un ejercicio de sinceridad, basado en un proceso de interiorización anímica que permite, a través de los sentidos y el espíritu, captar confrontar y asimilar o rechazar todo aquello que, fuera del poeta, incide directamente en su proceder y en su pensamiento.”
Más adelante dice: “La creación literaria, en definitiva, no es más que una manifestación natural de este conflicto cognitivo que intenta desentrañar las causas de las cosas.”
Bartolomé Delgado Cerrillo nos contagia en sus poemas de esa mansedumbre del título y nos lleva hacia una evocación interior que nos hace reflexionar sobre las cosas de la vida.
Como muestra he aquí un hermoso poema del libro.

MATERNIDAD

Aquella mañana,
la primavera se clareaba en el aire
como un ovillo de sedalina.
La cálida armonía del sol de mayo
se dejaba sentir como un ungüento solitario
sobre un abismo de muerte suspendida,
dejándome un tributo de amargura
y de dolor entre la orfandad de mis manos.
Todo lo que he vivido junto a ti
ahora son evocaciones,
regueros de vida que se ha ido deslizando
por el zócalo de mi inconsciencia.
Se me va revelando tu aura
con un goteo incesante.
Tu mirada cálida, lejana, estilizada,
contemplaba amaneceres en sintonía
con el verde de los árboles,
acariciando la sutil fugacidad
del horizonte o haciendo tiernos arrumacos
con el dorado crujir de la hojarasca.
Hay algo en ti, madre,
como de primavera contenida,
como si la cuchilla del tiempo
se hubiera detenido en seco
sobre la cutícula de nuestra existencia.

lunes, 23 de mayo de 2011

Entrevista a Antonio Agudelo




FSM.- Antonio, tú y yo hemos tenido la suerte de ser invitados oficiales en Cosmopoética-8. Y ahí nos hemos hecho amigos y hermanos de la poesía. ¿Qué ha significado para ti participar en este importante evento poético?

AA.- En principio, tengo que felicitar a la organización de Cosmopoética 2011, creo que este año ha estado todo muy bien organizado. También pienso que los poetas de Córdoba deberían estar siempre, todos los años, porque aquí hay muy grandes poetas: Pablo García Casado, José Luis Rey, Joaquín Pérez Azaústre, Vicente Luis Mora, Eduardo García, etc...El futuro de la poesía española está en Córdoba.

FSM.- ¿Cómo ha sido tu proceso de avance en tu vocación poética porque sé que has viajado por Europa buscando las huellas de grandes poetas como Rilke, Hölderlin, Eliot, Mallarmé, Rimbaud, etc.?

AA.- Sí, mi vida ha sido un continuo viaje. Un viaje exterior que se correspondía con un viaje interior, necesitaba saber quién era yo realmente, necesitaba saber cuál era la verdad universal.

FSM.- Fuiste miembro del Laboratorio de Creación Literaria, ¿qué significó para ti todo aquello y sobre todo en aquella época en la que estuviste en contacto con otros poetas que hoy son un referente en la poesía española?

AA.- El Laboratorio de Creación Literaria en la Universidad Laboral, es lo más hermoso que me ha pasado en la vida. Nuestro profesor Pedro Martínez, nos enseñó a escribir sin perjuicios, a gozar y disfrutar de la gran poesía. Después de 25 años aún mantenemos el contacto y nos queremos como hermanos. Allí nacimos todos : Pablo García Casado, José Antonio Ramos, Bernardino Contreras, Fernando Gómez, Fidel Idáñez, José Manuel Vidal, y muchos, muchos más, que me perdonen los que no nombro.

FSM.- Antonio, me gustaría mucho que me dieras una definición de lo que es poesía para ti.

AA.-Pienso que la poesía es algo casi imposible, porque la realidad tiene mil rostros. Sostengo que la poesía es más una fuente de insatisfacción que otra cosa, aún así sigo explorando la realidad y buscando la materia inasible del lenguaje poético. Yo siempre parto de San Juan de la Cruz, porque la experiencia mística y la poética son muy parecidas : Un saber no sabiendo que nos conduce al conocimiento.

FSM.- ¿Y cuál crees tú que es la misión de un poeta? ¿Y la poesía, para qué sirve la poesía?

AA.- La misión de poeta consiste en conservar la vida, en interrogar la realidad e interrogarse a la vez uno mismo, y ahí la ignorancia es un territorio muy vasto.
La poesía sirve, por la cercanía de la muerte, para intensificar la conciencia y amar profundamente la vida. Por cierto, mi próximo libro se titulará: AGUA, un canto a la vida.

FSM.- El sueño de Ibiza es tu último libro de poemas publicado por la Diputación de Córdoba. Háblanos de ese magnífico libro, por favor.

AA.- EL SUEÑO DE IBIZA, ha sido muy bien recibido y estoy muy contento. Ha salido una 2ª edición y ya está prácticamente agotada en la librería Luque.
Como dijo mi querido amigo Joaquín Pérez Azaústre : EL SUEÑO DE IBIZA es mucho más que un sueño, es el testimonio de toda una vida. Ese álbum de magníficas ilustraciones de José María Parody, esos confesionales poemas, son la pura belleza detenida en el tiempo. Pueden saber más en mi blog :

aagudelomartinez . Blogspot . com

FSM.- ¿Qué te ha enseñado a ti la poesía? ¿Qué has aprendido de ella?

AA.- La poesía me ha enseñado a ser mejor persona, a ser un insumiso, a revelarme contra los poderes injustos de este tiempo cruel y sin luz.

FSM.- ¿Cuáles son tus poetas favoritos?

AA.- Mis poetas favoritos son todos los grandes, pero especialmente : Rimbaud, Baudelaire, Mallarmé y Valéry.

FSM.- Has cultivado el ensayo con El impulso creador y el sentido de la palabra inicial. ¿Qué te aporta todo esto a tu conocimiento personal de lo poético?

AA.- En paralelo a mi obra también he cultivado el ensayo, para no perderme y saber lo que hacía. La palabra poética es un enigma, que ningún análisis, por atento que sea, podrá desvelar.

FSM.- Para acabar me gustaría que nos dedicaras un poema para Paraninfo Poético. Y que al mismo tiempo nos digas por qué lo has elegido. ¡Muchísimas gracias por tu colaboración, amigo Agudelo!



VERÓNICA

Dorada y dulce como una naranja

abres las páginas del libro

entre los lirios tiernos

de la laguna blanca de tus manos.


Inclinas la cabeza y lees los versos

igual que el girasol los surcos de la tierra,

el fuego contenido de las brasas,

la magnolia de un eco de tormenta,

la historia de mi corazón escrita

con el amor que alienta el desamor.


Hay palabras escritas con cuchillo,

con el vacío de quien busca una respuesta.

Verónica, al oír mis palabras en tus labios

confieso que sentí el temblor de mariposas

que siente el alba con la flor del cerezo.

Con ojos húmedos me miras a los ojos,

y en tu mirada me habla la luz,el enigma

oscuro de la luz,

ese lenguaje de luciérnagas

que nos acerca a lo invisible y crea el mundo

que nos salva del mundo.


Rosa de mayo, conocerte es florecer,

y celebrar la vida desde la belleza.

( Poema dedicado a la poeta Verónica Aranda )

viernes, 20 de mayo de 2011

Toda la luna de mi boca, de Estrella Cuadrado



Estrella Cuadrado nos ha entregado su primera plaquette titulada Toda la luna de mi boca publicada por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Villaviciosa de Córdoba con motivo de la Feria del Libro de este año 2011. Este opúsculo viene precedido por una presentación a cargo de José Mariscal Campos, Primer Tte. Alcalde y Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Villaviciosa de Córdoba. También a manera de prólogo colaboran sus amigos poetas Fernando Calvo García y Antonio Agudelo.
La poética de Estrella Cuadrado en esta plaquette nos habla de emociones y sentimientos expresados con un lirismo tierno y melancólico, pero pletórico de alegría en algunos casos. La mayoría de sus poemas atienden a una época del pasado andaluz de su infancia en Écija, el lugar donde nació. Aunque aún niña emigró a Madrid, todavía lleva en sus venas y en su rostro el alma andaluza que nunca olvida y que se le nota que ama muy intensamente.
En los poemas se atisba rápidamente que estamos ante una poeta muy sensible que tiene mucho dentro de sí misma para dar. Los poemas están llenos de imágenes preciosas y sabiendo que la publicación de estos poemas es algo que no se esperaba y que ha sido gracias al destino que los dioses le han concedido gratuitamente es un síntoma de que se lo han regalado para indicarle el camino de algo grande que lleva dentro y que tiene que trabajar para compartir con la humanidad.

A continuación le dejamos con uno de sus poemas

ABRIL

Ven, no tardes.
Antes de que abril se acabe.
Tus caricias son rayos de sol en mis caderas.
Ven, te espero impaciente.
Mientras, el mar,
va esculpiendo lentamente las estrellas.
Hoy para ti soy amapola, en mi cuerpo,
arde toda la luz de la Toscana.
He descorchado la pasión
y en mis labios se derrama.
Vamos a brindar, pero despacio,
no te apresures.
No quieras beber de un trago
toda la luna de mi boca.
No sé cómo,
se enredó tu risa entre mi pelo,
se rompió el hilo de mi collar de perlas.
Se oyó rodar el blanco nácar por el suelo
mientras bajabas mis medias beso a beso.
Abril dejó prendido en mi cintura
un olor a lluvia y a música de tango.
Amaneció, el sol estaba rojo y dulce,
y yo…
Ven, no tardes, te espero.

viernes, 6 de mayo de 2011

Entrevista a Berta García Faet


(Foto de Laura Muñoz Estellés)








FSM.- Berta, con tan sólo veintidós años y ya tienes en tu haber tres libros de poesía y uno más que va a salir en el próximo otoño y todos ellos premiados, además compaginas los estudios de Ciencias Políticas y Economía. Verdaderamente esto debe suponerte un gran esfuerzo y tiempo. ¿Cómo lo consigues?


BGF.- Creo que en realidad se trata de sacar tiempo de otras cosas que le interesen a cada uno menos. Y además el momento de la escritura no puede organizarse ni planificarse: la poesía se escribe en los minutos más insospechados; sin previa cita le roba el tiempo a los transportes públicos, las clases, los paseos…

FSM.- Has participado en la octava edición de Cosmopoética en Córdoba. ¿Qué ha significado para ti este evento cultural poético que busca la Capitalidad Europea de la Cultura para el año 2016?

BGF.- Para mí ha sido una experiencia inolvidable, tanto por la ciudad, como por la organización y lo bien que nos han tratado, como, sobre todo, por la gente. Ha sido una gran suerte el que crearan este pequeño guetto poético efímero… Hemos podido convivir y conocernos muchas personas que estamos enfermas de lo mismo, de literatura.

FSM.- Tú eres valenciana, ¿cómo está el panorama poético en esa preciosa ciudad?

BGF.- La verdad es que yo empecé a entrar en contacto con poetas residentes en Valencia el año pasado, y en este tiempo he descubierto que hay muchísima gente que escribe. Llevo toda mi vida buscándoles, y sólo ahora sé dónde encontrarles, porque lo cierto es que el despliegue cultural de Valencia, en cuanto a talleres de poesía, jam sessions, etc. (con alguna excepción), pienso que es más bien reciente.

FSM.- Berta, ¿qué buscas en la poesía? ¿Qué te aporta?

BGF.- Busco buscar, bucear, rastrear, y también dejar constancia y mandar cartas y localizar preguntas, vacíos. Es una forma de entender la vida, y afrontar la vida, y para mí está indisolublemente unida a la filosofía. Entiendo la poesía en mi vida como un filtro con el cual aprehendo el mundo, que es increíblemente complejo. También me adscribo a estas dos declaraciones, de Cioran y García Lorca respectivamente: “escribo para no matar”, y “escribo para que me quieran”.

FSM.- Si tuvieras que dar tu definición de lo que es poesía, ¿qué dirías?

BGF.- No creo que pueda tratarse la poética genéricamente, cada poeta tiene su propia poética. Para mí, como decía, es una especie de investigación sentimental y existencial.

FSM.- De todos tus libros publicados, ¿cuál de ellos crees que más te ha satisfecho o cuál es el que más te gusta?

BGF.- Fresa y herida (Premio Nacional de Poesía “Antonio González de Lama 2010”), que se publicará en noviembre de 2011.

FSM.- ¿De qué manera trabajas un poemario? ¿Te disciplinas y te entregas a él hasta que lo acabas? ¿Cuál es tu proceso creativo?

BGF.- Normalmente los poemarios son sintomáticos de una época, y entonces los poemas de esa época acaban juntos de forma casi natural. No me disciplino, no tengo prisa, aunque sí emoción y a veces me precipito. De todas formas, intento tener claro qué quiero decir en cada poemario, y qué temas eje quiero tocar, y hasta que no toco o rozo esos temas que yo en un principio concebí como juntos, no lo considero acabado. Luego vienen las kilométricas correcciones.

FSM.- Qué valor concedes a las relaciones permanentes con otros poetas para continuar firme en el camino de la poesía?

BGF.- Como te contaba antes, hasta hace poco, no mucha. Y lo cierto es que sigo pensando así, aunque haya ganado, gracias a algunos encuentros, unos pocos amigos de verdad. Para mí la poesía es, ante todo, una creación individual, aunque luego mute en bidireccional, porque necesite comunicarse y abrirse a otro. Además, me considero bastante solitaria y no me gustan demasiado los “grupos literarios”.

FSM.- ¿Qué misión tiene la poesía en nuestro tiempo según tu opinión?

BGF.- En mi opinión, la poesía no tiene misión, y si acaso tiene alguna, es la de declarar que no hay misión. En mi caso, reivindico la opción de desmarcarme, de localizar la vida donde importa, que no es en las grandes cosmologías colectivas y nada parecido. En determinados lugares y momentos del s.XX, la poesía fue una especie de refugio, de último reducto de la intimidad. No la considero hoy así… pero sí que me gustaría conservar la independencia de estar siempre en el lado de los que plantean preguntas y palpan paradojas, y nunca respuestas.

FSM. Muchísimas gracias, Berta por concederme esta entrevista. Ha sido todo un placer. Solamente una petición última, ¿podrías dejarnos un poema al final y decirnos por qué lo has elegido? Gracias de nuevo.

BGF.- Muchísimas gracias a ti, Fernando, por haber contado conmigo y por las preguntas tan cuidadas. El poema que os dejo es Filosofía de la grave incompatibilidad entre vida y arte, un poema de amor, de ultra-amor y de poética, que pertenece a Fresa y Herida.










FILOSOFÍA DE LA GRAVE INCOMPATIBILIDAD ENTRE VIDA Y ARTE

En el Máster en Filosofía de la grave incompatibilidad entre vida y arte
(que he cursado de junio a junio en la Universidad de Henry James)
he aprendido mucho: he aprendido
que llevo milenios sin escribir porque llevo milenios amándote:


llevo milenios callada
contemplando jardines y acumulando orgasmos
−tú ya lo sabes: planeo hacerme vestidos rosas con ellos
y, con lo que sobre, para el otoño reuniré energía eólica−,
dejándote ser en tu dejándome ser por el desierto,
comiendo flores, investigando estómagos,
estudiando tenazmente tu corazón-girándula
y llegando a límites, a los más finos límites.



¿Estoy siendo feliz? −Sí, pero no escribes.
−Sí, y no escribo: porque no escribo
cuando estoy ocupada
con todo el cuerpo
en contemplar jardines y acumular orgasmos,
y restregarme sol y evitar hijos,
y enfermar de glosolalia por no existir los términos
que necesito para narrar esta exogamia dulce:

llevo semanas sin escribir porque llevo semanas amándote,
y no tengo palabras porque llevo semanas amándote,
y no sé qué hacer con tanto brazo y tanto verano
y, puesto que llevo semanas amándote, he acabado mutando
(ya ves: otra y la misma: los actos que soy se reordenan)
y −con sorpresa− quiebro a volar y me refuto,
y así huyen los días porque llevo días amándote.



(Pero –lo sé y lo acepto− volveré a escribir.
Apeirofóbica e hiperconsciente –lo sé
y lo acepto− volveré a escribir:

puesto que mi materia es la pérdida,
cuando las maravillas mueran
volveré a escribir. Cuando las maravillas,
viejas y lisiadas, mueran en nuestros brazos,
cogeré sus cadáveres
y los echaré al río,
y me sentaré en la orilla a escribir poemas
sobre cuán cruelmente la corriente
los traga, y qué natural se despliega ese hundimiento.)

(No obstante, hoy. Nunca olvides
por qué no escribo hoy.)

jueves, 5 de mayo de 2011

Poemas del amor y del silencio, de José Manuel Ballesteros Pastor



En estos días de la Feria del Libro se ha presentado el libro Poemas del amor y del silencio del poeta José Manuel Ballesteros Pastor. Lo ha publicado la excelente editorial cordobesa Ediciones depapel. Este libro de poemas no es el primero que Ballesteros escribe, porque además él es un escritor completo que escribe novelas, literatura infantil, etc. Pero volviendo a este su último libro publicado hay que decir que se trata de una antología personal de poemas escritos en las últimas tres décadas.



José Manuel Ballesteros es un clásico en su escritura poética y él mismo dice que sus grandes maestros son Bécquer, Juan Ramón y Machado. Y esa influencia se le nota. Lógicamente José Manuel Ballesteros tiene su propia voz, una voz que concretamente en este libro viene dibujada por unos poemas bellísimos, melancólicos y de cierta ternura que nos hablan más que del amor, del desamor, de la soledad y de esos momentos existencialistas en que el ser humano no conecta con la felicidad a la que siempre se aspira. Son poemas con una carga de aislamiento, el poeta se ve a sí mismo sometido a un retiro personal que a veces nunca los seres humanos podemos saber por qué nos ocurre. De ahí el título Poemas del amor y del silencio. El silencio interior que consciente o inconscientemente sitúa al poeta en un destino que él y sólo él tiene que salvar.



Dede aquí mi enhorabuena en primer lugar al amigo de tantos años y en segundo lugar al poeta por entregarnos estos versos que nos hacen conocerlo mucho mejor.






He aquí uno de sus poemas del libro






¡Por qué te fuiste aquella tarde de verano!



Yo estaba abriéndome de amor.



En qué punto del alma nos rozó el camino,



que no nos dimos cuenta de que íbamos a amarnos.



Se han caído los astros a la escarcha.



¡Oh, frío, frío, frío,



que abres grietas en el alma!;



¡soledad de no poder volver



a aquella hora de esperanzas:



el amor aún estaba joven



y sonreía la tarde en las ventanas!

jueves, 28 de abril de 2011

Las voces derrotadas, de Alejandro López Andrada



Hiperión ha publicado el libro Las voces derrotadas, de Alejandro López Andrada, ganador del XVIII Premio de Poesía Ciudad de Córdoba "Ricardo Molina". López Andrada ya tiene una excelente trayectoria como poeta que viene avalada por cuantiosos libros y prestigiosos premios que así lo testifican. Ahora, con Las voces derrotadas, sin apartarse de la Naturaleza, nos cuenta la historia de unos seres humanos que perdieron la guerra, seres humanos que aún siguen esperando el perdón por un daño ocasionado, son las voces derrotadas de un tiempo ya pasado y que todavía esperan que se haga memoria y se les recuerde. Quizás este poemario viene a restaurar en sus elegantes versos el dolor y la injusticia.

Como siempre Alejandro López Andrada escribe con la virtud del poeta hecho que sabe muy bien lo que escribe y cómo lo escribe.


A continuación les dejo un poema como ejemplo.




LOS VENCIDOS




Se habían quedado solos

y hacía frío

en las pupilas blancas del invierno.

La casa era muy grande

y muy desnuda

para cruzar la ausencia.

Todo el pueblo

era un gran horno de debilidad,

un gris panal de dudas

y en el aire

secreto de los pájaros vacíos

tendían

la luz tenue de sus almas,

la rendición y el óxido del miedo.

domingo, 24 de abril de 2011

Poesía completa. Juan Bernier





En estos días pasados de Cosmopoética-8 se ha presentado en Córdoba la Poesía completa de Juan Bernier con un excelente prólogo y edición del poeta Daniel García Forindo. Se ha publicado en la editorial Pre-textos dentro de la colección La cruz del sur. Según se dice en el prólogo por fin se recopila en este volumen la poesía completa de Juan Bernier, unos de los miembros fundadores del grupo Cántico. Su obra ha permanecido durante demasiado tiempo descatalogada, al margen de los circuitos comerciales, viéndose tan sólo reducida a ciertas antologías parciales y a un dificil acceso en bibliotecas. Como bien dice García Florindo con esta edición de su poesía completa se salda una deuda pendiente con el poeta en el año de su centenario.


Los lectores podrán encontrar los libros Aquí en la tierra, 1948. Una voz cualquiera,1959. Poesía en seis tiempos,1977. En el pozo del yo, 1982.


En esta ocasión quiero acabar con un poema que escribí en homenaje a este gran poeta y a quien tuve la oportunidad de conocer personalmete. Este poema fue publicado en la revista Artemisa nº 2, dentro de los actos de Versos sumados de Cosmopoética de este año 2011.



RECORDANDO AL POETA JUAN BERNIER



Recuerdo al poeta deteniendo su mirada

en el aire de quien también le observa.
Y es como si dijera:

"Vengo de enterrar tiempo y ahora solo espero

recoger la cosecha.

Mirad, miradme aquí sentado, quieto,

acariciando una copa de vino

con hendidura eterna."


Recuerdo al poeta sentado en la ancha avenida

frente al bar Siroco en Ronda de los Tejares

con el rostro sereno de quien ya nada espera.

Y es como si me hablara con los ojos llenos

palabras que me suenan:

"Adiós, Fernando. Despídeme de las farolas

que alumbran las tinieblas

en las noches de Córdoba

porque me voy despacio, lentamente,

conmigo mismo y con mi lúcida conciencia."


Fernando Sánchez Mayo















sábado, 16 de abril de 2011

Entrevista a José Luis Rey


FSM.- José Luis, eres poeta y ensayista, ¿qué supuso y qué significó para ti escribir el libro Caligrafía del fuego, además de que fue premio Internacional de Investigación Literaria Gerardo Diego?

JLR.- Supuso, ante todo, profundizar en la poesía de mi maestro Pere Gimferrer. Y también demostrarme a mí mismo que era capaz de teorizar sobre la poesía que siempre me ha gustado: la tradición visionaria de Lorca, Rimbaud, Dickinson o el mismo Gimferrer.

FSM.- ¿Desde cuándo tienes conciencia del hecho creativo de escribir poesía? Cuéntanos esa evolución hasta sentirte un poeta que ya es consciente de que tiene una vocación asentada de escritor.

JLR.- Yo escribí prosa durante mi infancia, desde los ocho a los catorce años. Cuando cumplo esa edad, catorce años, el don de la adolescencia trae de la mano la poesía. El primer libro de poemas que leí fue Romancero gitano, de Lorca, y quedé deslumbrado para siempre. Quise, eso sí, adiestrarme en la métrica y en la tradición estrófica española: los primeros poemas que escribí fueron sonetos, romances, décimas… Existe una edición no venal titulada Primeros poemas, donde recojo parte de la poesía que escribí en mi bienaventurada adolescencia.

FSM.- Has escrito ya unos cuantos importantes libros de poesía como –por nombrar algunos- La familia nórdica, Barroco, etc. ¿Cómo es tu proceso de construcción de un libro de poemas? ¿A qué aspectos del poemario atiendes más para buscar mejores resultados?

JLR.- Pocas veces imagino el libro de poemas como unidad; eso ya lo hice en el extenso ciclo poético titulado La luz y la palabra. A partir de La familia nórdica, donde creo que ya está presente mi voz, es cuando me comienza a interesar más el poema que el libro. Por ello, se podría decir que no escribo libros, sino poemas.

FSM.- José Luis, dime, ¿qué es la poesía y para qué sirve?

JLR.- La poesía es el ansia de plenitud que sienten ciertas personas a lo largo de su vida y sirve para vivir esa vida con mayor conciencia del milagro y de esa misma plenitud.

FSM.- ¿De qué poetas has aprendido y cuáles son tus maestros?

JLR.- Comencé, como ya he dicho, leyendo a Lorca. Fue mi primer maestro, a los que habría que añadir, entre los hispánicos del siglo XX, a Juan Ramón Jiménez, Neruda, Claudio Rodríguez, Blas de Otero, Gimferrer y Carnero. Entre los extranjeros, me gustaron pronto poetas como Eliot, Shelley, Keats, Dickinson, Rilke y el gran Rimbaud.

FSM.- ¿Cómo ves la poesía que se hace en este momento en España?

JLR.-Hay una generación en activo muy valiosa: la de los Novísimos. De mi generación, muchos prefieren ser epígonos de la poesía de la Experiencia. Hay muchos poetas malos en mi generación, pero hay también otros muy buenos: Pérez Azaústre, Javier Vela, Antonio Lucas…

FSM.- Has ganado importantes premios literarios como el Jaime Gil de Biedma o el Loewe ¿Cuál de todos tus poemarios te ha hecho sentir que has llegado a lograr un buenísimo libro y por qué? O mejor dicho, ¿con cuál te sientes más satisfecho?

JLR.-Me siento satisfecho de toda mi poesía desde La luz y la palabra en adelante. Pero siempre intento conseguir algo más, llegar más lejos, no detenerme en lo que ya he escrito. Por ello, el mejor libro siempre está por llegar.

FSM.- ¿Cómo crees tú que se aprende más, leyendo poesía o escribiendo poesía?

JLR.- Se puede leer poesía sin escribir poesía, pero no se puede escribir poesía sin leer mucha poesía. Leer es lo fundamental; después, escribir y, además de escribir, intentar tener claro cuál es la estirpe a la que pertenecemos como creadores.

FSM.- ¿Cuál crees tú que es la misión de un poeta, si es que crees que tiene alguna?

JLR.- La misión de un poeta es hacer más hermosa la vida, más plena, más útil, dotarla de mayor sentido gracias a la palabra poética.

FSM.- Hay muchos poetas jóvenes como tú o incluso más mayores que tú. ¿Podrías sugerir algunas ideas para que progresen en su camino de poetas?

JLR.- Lo que ya he dicho: leer mucho y saber cuál es el camino que ha de escoger cada uno.

FSM.- Y para acabar porque no quiero abusar de tu valioso tiempo, podrías dejarnos un poema al que le tengas una especial consideración para los lectores de Paraninfo Poético. Muchísimas gracias y enormemente agradecido.

JLR.-Muchas gracias a ti, Fernando. Y enhorabuena por tu blog. Os dejo un poema inédito. Un abrazo.


MI LUCHA CON LA MOSCA

Ángel mío, ¿me anuncias mi mañana?

Anúnciame también otro esplendor.

Ángel negro y sonoro, tartamudo,

¿qué sol has visto en mí

que me cantas y el mar nos ha cercado?

Qué solos estamos, ¿verdad?

Qué solos estamos.

De mi cuerpo al cristal, el paraíso

es tu misión que zumba, tu ovillo peligroso.

Tanto luchamos y ninguno puede

abrir esa ventana.

Ni tú ni yo veremos quién te envía

a escribir en mi piel con tus espadas, con los dedos de Ruth.

Mi familia marchó, yo luché con la mosca.

Una mañana y una tarde y un día

estuve luchando con ella.

Se rompieron los sellos más líquidos de otoño.

Detrás de la ventana era amarilla

la eternidad.

Y el oro peregrino

se detuvo en las cofias asombradas

de las muchachas belgas al salir del sermón.

Nada supe después, nada aprendí,

sino una montaña

transparente, un alud de leves huesos

hacia arriba, rocío del milagro.

Yo que pude haber visto

el temblor de la eterna primavera,

yo que pude haber sido

otro ángel más dócil,

tuve sólo la gloria de luchar

al borde del Edén.

Si vuelves, mosca mía, si regresas

de pronto y ya no estoy,

si acaso duermo en una calabaza,

despiértame, exterminio,

despiértame sonando, clarín de Apocalipsis,

mi azul revelación.

Y yo, que aguardo el día, lucharé,

yo que espero la gracia.

José Luis Rey

viernes, 15 de abril de 2011

Juan Bernier. DIARIO


En estos días de Cosmopoética se ha presentado el Diario de Juan Bernier publicado por la editorial Pre-textos. Cito textualmente lo que pone en la contraportada del libro:

Durante los años decisivos de su juventud, el poeta del grupo Cántico Juan Bernier (La Carlota,1911-Córdoba,1989) escribió un diario íntimo y secreto que se publica íntegramente en este volumen por vez primera. El hecho de que lo mantuviera oculto hasta poco antes de su fallecimiento, momento en el que se decidió a corregirlo para su posterior publicación, es un indicio de la sinceridad radical con la que se refugió en estas páginas durante los tiempos de la guerra y la posguerra españolas. Tiempos lúcidamente descritos por un intelectual libre-pensador y homosexual de la talla de Juan Bernier.

La muerte sorprendió a su autor poco antes de concluir la corrección de esta apasionante obra autobiográfica, lo que constituye una prueba de consideración de la misma como obra artística, así como de su deseo de que finalmente fuera editada la que, en rigor, es su primera obra literaria. En ella, junto a Bernier, son parte fundamental nombres bien conocidos por los lectores de poesía, entre los que destacan los miembros fundadores de la futura revista Cántico Pablo García Baena y Ricardo Molina. Sin duda se trata de una obra de indudable valor artístico y documental. Al que hay que añadir su valor como testimonio humano, posiblemente el único que le llevó a escribir este texto "hijo de las mismas ansias que impulsan el alma a buscar en los brazos ajenos una compensación a la absoluta soledad de los sueños, los deseos o los vicios".

Por su lucidez, desnudez, valentía, sinceridad y radicalidad, el Diario de Juan Bernier constituye una de las cimas de la literatura autobiográfica en España.

lunes, 11 de abril de 2011

Entrevista a Manuel Gahete


FSM.- Manuel Gahete es uno de los poetas vivos más importantes que tenemos en Córdoba después del grupo Cántico. Y, además, con una larga trayectoria de poemarios de calidad que lo avalan. ¿Nos podrías contar cómo fueron tus comienzos poéticos y cómo se despierta en ti la vocación por la escritura poética?

MG.- Prácticamente desde que tengo uso de razón. En los fuegos de campamento, apenas había alcanzado la pubertad, cuando los monitores nos reclamaban, en torno a la hoguera nocturna, para que interviniéramos interpretando lo que más nos gustaba o lo que mejor sabíamos hacer, yo nunca dudé en recitar poemas de mi propia creación o contar algún cuento que había inventado. El primer poema “serio” que recuerdo haber compuesto devino provocado por la pérdida de un amigo que se ahogó con solo doce años de edad. Y por supuesto los poemas de amor, cientos de poemas que llegué incluso a encuadernar y hoy probablemente no publicaría.

FSM.- No sé si es ponerse trascendente, pero tú, Manuel Gahete, ¿por qué escribes poesía? ¿Qué se busca en el acto de la escritura poética?

MG.- Nunca se sabe muy bien cuál es la razón última que te arrastra a escribir poesía. Como te digo, yo me recuerdo escribiendo poesía y prosa desde que era un niño. Lo escribía todo, mis decepciones, mis ilusiones, mis sueños, mis quimeras. Aunque rompí –o extravié- muchos de aquellos primeros escritos, conservo otros –meros apuntes balbucientes- que se remontan a edades ya olvidadas. No concibo mi vida sin la literatura. Es parte de mí. Soy parte de ella. Me ha concedido algunas de mis más satisfactorias páginas existenciales y ha sofocado también otras terribles. Siempre ha sido un bálsamo, un drenaje (no oculto que, a veces, doloroso) que, al final, me ha convertido en mejor hombre, más tolerante y más libre. A través de la escritura he llegado a conocerme y, sobre todo, a entender en buena medida a los demás.

FSM.- Manuel, has ganado importantes premios literarios como –por nombrar algunos- el premio Ricardo Molina, Miguel Hernández, San Juan de la Cruz, Mariano Roldán, Ateneo de Sevilla, etc. ¿Qué características crees que debe tener un buen poemario para que podamos decir que estamos ante una obra poética de calidad?

MG.- Mis planteamientos son claros. Un buen libro de poemas debe arrancarnos dolor, júbilo, esperanza, desasosiego, reflexión, éxtasis, pasión, bonanza. No puede dejarnos indiferentes porque la poesía es sobre todo arrebato, como testimoniaba Alessandro Baricco en la inauguración de Cosmopoética: “un grito en busca de una boca”. Aunque cada poema es una historia en sí misma, el libro que los contiene debe aparecer estructurado, ser coherente en su forma y contenido, incluso cuando se buscan los contrastes. Marinero en tierra de Rafael Alberti es un libro bien orquestado, aunque los poemas que lo componen respondan a diferentes metros, tiempos y tradiciones. Perito en lunas de Miguel Hernández es un libro redondo, cerrado. Su armonía temática y formal potencia la intensidad de lo escrito. Y finalmente debe consagrarse a la palabra. Era Mallarme quien afirmaba que “la poesía está hecha con palabras”. Nadie después ha podido rebatir con buenos argumentos esta tesis crucial que, evidentemente, posee una poderosa virtualidad de interpretaciones.

FSM.- ¿Y un poema? ¿El poema en sí mismo como la parte de un todo se puede decir que tiene claves para saber que estamos ante un poema bien hecho? ¿O un poema es el resultado de algo hecho al azar y que nada tiene que ver con claves?


MG.- En el poema tienen que confluir muchas claves. No es espontáneo ni intocable, como no lo son la tempestad y la lluvia aunque aparentemente respondan a hechos incontrolados. El poema se asocia siempre a estados del alma y necesita un modo especial de sentir y hasta de ser. No todo el mundo puede escribir poemas porque tampoco todo el mundo está capacitado para el deporte o las matemáticas, lo que no impide que todos podamos conmovernos y sentirnos solidarios con su lectura. Además, debe dejarnos la sensación de escuchar música, de arrastrarnos a través de sus sonidos, de hacernos “ver” y “sentir” en la palabra todos esos sentimientos. El ritmo sustenta la poesía. Puede contemplarse en la violencia del incendio o bajo las brasas de la ceniza, pero ineludiblemente nos tiene que quemar. Y sin duda debe llevarnos más allá de lo que somos y sentimos, o mejor, hacia lo que somos y sentimos en toda nuestra plenitud. Hablamos de metáfora, de trascendencia. ¿Quién puede poner límites a la imaginación o el misterio?

FSM.- ¿Cómo abordas la actividad poética? ¿Te sientas a escribir con una disciplina horaria o escribes según te vaya viniendo la inspiración?

MG.- No dudo de que la poesía, como todo arte, admita disciplina. Yo nunca he podido ni sabido imponérsela, aunque comparto con Picasso que “la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”.

FSM.- Has cultivado no sólo la poesía sino también el ensayo y la escritura dramática. ¿Dónde te sientes más cómodo y por qué?

MG.- Sigo creyendo en la ordenación de los géneros literarios y entiendo muy bien que haya autores capaces de tocarlos todos, conociendo las características de cada uno, y hasta lo haga bien en todos ellos (Quevedo es modelo ejemplar). Pero, como Cervantes en la novela, donde más a gusto -y más yo- me encuentro es escribiendo poesía.

FSM.- Me gustaría saber cuáles son tus poetas favoritos y si crees que alguno de ellos ha influido en tu forma de escribir poesía.

MG.- Tengo muchos poetas favoritos, pero sobre todo me atraen aquellos que tiene un especial afecto por la palabra sonora, musical, sorprendente; por los que saben extraer los significados precisos; y, sobre todo, aquellos capaces de transformar, con lenguaje visionario, los contextos de la realidad. Así Góngora, Quevedo, San Juan, García Lorca, Miguel Hernández, García Baena, Antonio Carvajal…

FSM.- De tu larga lista de libros de poesía, ¿hay alguno de ellos con el que te identifiques más o que te guste más por alguna circunstancia especial?

MG.- Aunque no sé bien por qué, le tengo un especial afecto a La región encendida (surge tras un largo proceso de maduración poética); pero –como ocurre con los hijos- todos han dejado en mí una imborrable marca de identidad, cada uno con su significación concreta.

FSM. Como crítico literario ¿Qué te parece el panorama poético de Andalucía en este momento?

MG.- Estoy convencido de que existe, por parte de los críticos, una honda preocupación por revalorizar la obra de los autores andaluces que no se ve correspondida por las instituciones. Ciertamente, la situación de crisis afecta a todos los estadios de la vida; y la cultura –muy especialmente la literaria- queda reducida a territorios marginales que, a su vez, marginan, potenciando solo la creación de determinados autores afines a tendencias políticas o ideológicas. De cualquier manera, sigo creyendo en la posibilidad de un nuevo horizonte.

FSM.- ¿Tiene la poesía algún papel que cumplir en la sociedad? O dicho de otro modo. ¿Tiene o debe tener la poesía alguna misión?

MG.- La celebérrima y repetida sentencia de Celaya (“La poesía es un arma cargada de futuro”) ha perdido vigencia, que no vigor, porque ahora interesa menos el futuro que el prosaico presente de lo fácil. La poesía es una manifestación intemporal del alma humana y, por tanto, su futuro está consolidado. Pero esto no significa que traspase esa barrera de la inmensa minoría juanramoniana. No podemos perder de vista el tiempo en que vivimos y adaptarnos a él, sin rendición, con inteligencia, buscando que se escuche este lenguaje diferente de expresarse, quintaesencia de lo literario, crisol de una fuerza interior esencial no visible a los ojos. Si no existiera, seríamos cada vez más torpes, más intolerantes, más egoístas, menos humanos.

FSM.- En casi todas las entrevistas me gusta preguntar al entrevistado que me dé su definición de Poesía. ¿Podrías, por favor, decirme qué es para ti la poesía?

MG.- Poesía es vivir más allá de la vida.

FSM.- Para finalizar podrías decirnos en qué proyectos literarios estás trabajando en este momento.

MG.- Acaba de publicarse, en la editorial sevillana ‘La isla de Siltolá’, dirigida por el escritor Javier Sánchez Menéndez, mi antología poética El tiempo y la palabra (1985-2010), 25 años dedicados a escribir poesía, no sé bien si a vivir o desvivirme. Se presenta el día 6 de mayo, a las 19’00 horas en la carpa de presentaciones de la Feria del Libro. El prólogo está realizado por uno de los más grandes hispanistas contemporáneos, el doctor Gabriele Morelli, de la Universidad de Bérgamo. La selección y el estudio introductorio son obra de Marina Bianchi, profesora también de esta universidad italiana que me insta a seguir escribiendo. Lo que ella no sabe –o sí- es que la poesía –la escritura- para mí es alimento del espíritu. Si no lo consumo, me consume. Siempre estoy escribiendo un nuevo libro de poemas. “Patria” pertenece a él. Lo has escuchado y leído. Ya me dijiste que te había conmovido. No tengo más pretensión. Aparte, sigo escribiendo una novela. Es un género que me atrae cada día más, sin renunciar a la poesía. Y me interesa mucho el teatro y el mundo infantil y la crítica literaria. Sólo espero tener tiempo para todo. Más tiempo todavía para entregarme más a lo que amo.

FSM.- Muchísimas gracias, Manuel Gahete. Ha sido un placer. De todos tus poemas ¿podrías elegir uno que te guste mucho y que quisieras que publiquemos aquí para disfrute de los lectores de Paraninfo Poético?

MG. Manuel Mantero intuyó la trenzada relación entre escritura y vida que empapaba mi poesía; esa fuerte atracción erótica, sexual incluso, que desbordaba la realidad para convertirse en expresión del deseo: la mística de lo físico, lo carnal de la palabra.


Poética

Detenidos, apenas

un leve gesto sobre el pie desnudo,

una caricia leve,

un leve aliento,

quebradas las rodillas,

el seno,

la mirada,

toda la fe,

la vida,

el color de los mares,

la lluvia,

el rojo de los campos fríos,

el hondón de las grietas,

los fémures,

la risa,

el oloroso nombre de los labios,

la sal,

la lengua,

la mirada turbia,

el racimo de salvia,

la saliva,

el ardor apurando

esos restos de alquimia de la muerte.


Nada como la lucha abierta de los cuerpos.

Nada es más dulce,

nada que tu boca

y ese vago dominio del amor en la entrega.


El amor que ennoblece a aquel que ama y embellece al amado.



[De Mitos urbanos - V Premio Ateneo de Sevilla - Algaida, 2007]

viernes, 1 de abril de 2011

Entrevista a Joaquín Pérez Azaústre




FSM.- Joaquín, eres un poeta y narrador joven que enseguida te convertiste en un escritor reconocido cuando ganaste el premio Adonais de poesía. Pero ¿cómo fueron tus primeros pasos, tus comienzos en la escritura antes de llegar a ganar este reconocido prestigioso premio?

JPA.- Siempre me gustó leer. De vez en cuando escribía alguna tentativa de poema, de cuento. Incluso empezaba novelas que luego no pasaban del capítulo 2. Nada diferente, me imagino, a muchos otros escritores. Sin embargo, sí recuerdo que a los 16 años acabé, por primera vez, un relato. Esa sensación, de haber concluido algo, la conservo muy viva. Luego seguí escribiendo otras narraciones, y en 1994 mandé mi primer artículo al Diario Córdoba. Me lo publicaron en la sección de Cartas al Director, pero meses después ya tenía mi primera sección semanal. Desde entonces, no he dejado de publicar en prensa escrita. Justo antes del Adonais, me dieron una Beca de Creación en la prestigiosa Residencia de Estudiantes de Madrid. Estos fueron los primeros pasos.

FSM.- Trabajas diferentes géneros literarios desde la poesía, la narrativa, el artículo periodístico, ¿dónde te sientes más cómodo y por qué?

JPA.- Cómodo o incómodo, en todas las formas por igual. La escritura es de por sí incómoda, por más que sea nuestro medio natural en el mundo. En cuanto a los distintos géneros literarios, depende. Digamos que cada motivación, y me refiero a un instante, a una idea, un pensamiento o una crítica, o una evocación, esos materiales que te lanzan a escribir, te dicen por sí mismos el vehículo escogido en el que se van a expresar mejor.

FSM.- Hablemos de poesía y de poemas. ¿Cómo escribes los libros de poesía, tienes primero la idea y luego te pones a trabajarla o escribes poemas según te vaya viniendo la inspiración y luego conformas un todo con los poemas más afines?


JPA.- Escribo los poemas y los dejo apartados. A veces tengo una idea del sentido unitario del libro, pero a veces no, llega más tarde. Hay un momento en que, cuando llevas ya varios, escribes el siguiente y te das cuenta de que ya estás en otro libro. Entonces llega la fase de revisar lo escrito, corregir, tachar, prescindir. Y de escoger un título, que también puede haber estado presente durante la escritura. Es lo que me ha ocurrido con mi último libro, Las Ollerías. Desde un principio todo estaba muy claro.

FSM.- ¿Qué requisitos debe tener un buen poemario bajo tu punto de vista para considerarlo de calidad?

JPA.- Si entendemos calidad como un certificado de garantía en la exigencia personal, son imprescindibles la autenticidad y el rigor, la elusión de lugares comunes, de expresiones poéticas tan sobadas que ya no significan, y la ambición. El prestigio de lo mínimo, de lo anodino, de la palabra hueca, tiene la impotencia como punto de partida.

FSM.- ¿Y un poema? Cómo sabemos que estamos ante un buenísimo poema? ¿Qué características debe tener para considerarlo una obra de arte?

JPA.- Más o menos lo mismo.

FSM.- Sigues ganando premios importantes y estás produciendo constantemente, ¿qué papel juega la disciplina en todo esto? ¿Trabajas mucho diariamente? Cuéntanos, por favor.

JPA.- La disciplina es la preparación física del escritor, su entrenamiento diario. Sin disciplina en la escritura –que es también lectura y reescritura- no puede haber creación.

FSM.- Eres sensible a temas como el pacifismo, la igualdad de géneros, etc. ¿Qué papel y qué implicación debe tener un escritor en los asuntos de nuestra sociedad?

JPA.- Soy escritor, pero ante todo soy ciudadano. Mi implicación cívica la desarrollo en ambas vertientes, para mí entrelazadas. Las columnas de opinión me dan la oportunidad de dar mi punto de vista sobre asuntos de manera directa, pero eso no significa que no puedan aparecer, esos mismos asuntos, también en un poema o en una novela. Pero siempre, claro, con exigencia literaria. Un escritor debe implicarse tanto como un actor, un abogado o un médico: en la medida en que se lo dicte su conciencia. Admiro la inteligencia y el valor de escritores como Albert Camus, y su compromiso convertido en verdad literaria, del mismo modo que el mero panfleto, desprovisto de argamasa intelectual, me interesa menos. ¿Literatura comprometida? Juan Ramón también lo es, porque tiene el compromiso más alto: con la plenitud del hombre. ¿Literatura del ahora, que critica el instante? Claro que sí. Pero Literatura: los temas nunca son una coartada.

FSM.- Acabas de ganar el premio Loewe con el libro Las Ollerías. ¿Has llegado ya a lo más alto en la poesía? ¿Qué te queda?

JPA.- Con Las Ollerías siento una gran satisfacción interior. Es el libro que contesta todas mis preguntas, planteadas al día de hoy y también en todos mis libros anteriores. No creo haber llegado a ninguna parte en la poesía, como me planteas, pero sí estoy seguro de haber alcanzado mi cota mayor, al menos por ahora, en mi propia poesía.

FSM.- ¿A qué poetas admiras? ¿Quiénes crees que han dejado en ti alguna influencia?

JPA.- Son demasiados. Por ceñirme a los vivos, y de nacionalidad española, los miembros del jurado del Premio Loewe y Pere Gimferrer.

FSM.- De todos tus libros de poesía publicados, con cuál te identificas más y por qué

JPA.- Las Ollerías. Es mi radiografía emocional, un autorretrato. Ese libro soy yo.

FSM.- Muchísimas gracias por tu generosa entrevista, Joaquín. Por favor, ¿podrías dejarnos un poema con el que te sientas más satisfecho? Un millón de gracias.

LAS OLLERÍAS

Aún es pronto para volver a casa:

me han curvado la espalda los enanos

que he venido cargando desde siempre,

los que duermen la siesta en mis bolsillos

para ralentizar mi digestión.

Aún es pronto para volver a casa,

aunque pisé los límites.

Pensé que nadie me podría reconocer.

Escuché los ladridos, temí el polvo naranja.

Recordé la alcancía oculta bajo el mueble.

¿Qué ha sido del nervio, el escondite

bajo un muslo de reina y el metal de unas manos?

Ahora los disfraces son de piel

y miro la avenida desde lejos, ya muy lejos

del sol y de los otros,

que alguna vez volaron para aplacar mi fiebre.

Sé lo que estás pensando: aún es pronto,

y casi no he cumplido mis pactos con la vida.

Es muy pronto aún, pero qué esperas,

si tu voz se me clava en los tobillos

y me amansa la angustia, el temor de un insomnio.

Dentro, en mí, habitas aún la casa.

Otros vinieron antes, y ya la vaciaron

de ti, de tus vestidos, de tus plantas vivaces

a las que siempre hablabas de mí, entre otras cosas.




Perteneciente al libro Las Ollerías (Visor, 2011)

miércoles, 30 de marzo de 2011

Amarillo perfil de arquitectura (Córdoba en la voz de los poetas)

El Ayuntamiento de Córdoba a través de la Oficina para la Capitalidad Cultural Córdoba 2016 ha publicado un hermoso libro de textos y poemas dedicados a Córdoba con una tirada de 8.000 ejemplares, y que será repartido gratuitamente. Son poemas seleccionados y comentados por Carlos Clementson Cerezo. Se trata de una antología de poemas sobre Córdoba, poemas que han inspirado a numerosísimos poetas de todos los tiempos y de todo el mundo, y por supuesto también de importantes poetas de aqui. Son prestigiosos poetas que hablan de la belleza de esta ciudad a través de todas las épocas. Hay autores como Lucio Anneo Séneca, Ben Suhayd, Juan de Mena, Jorge Luis Borges, Ricardo Molina, Teophile Gautier, etc, etc.

Córdoba es y ha sido un lugar de inspiración para muchos escritores y poetas que han visto en nuestra ciudad ese halo de misterio, universalidad y belleza que hace que almas sensibles dejen su huella, su impresión marcada en la escritura, como lo han hecho estos grandes poetas que aquí participan.

El hermoso título del libro corresponde al primer verso de uno de los mejores sonetos escritos a Córdoba, el soneto de Juan Bernier. Un merecido homenaje que se le tributa este año con motivo del centenario de su nacimiento, junto al 450 aniversario de don Luis de Góngora y Argote al que también se le está rindiendo un merecidísimo homenaje.



Les dejamos con un brevísimo texto de Nazzar Al-Qabbani


Paseando una noche por las calles de Córdoba,

dos veces me llevé la mano al bolsillo,

buscando la llave de mi casa de Damasco.

martes, 22 de marzo de 2011

Entrevista a Antonio Luis Ginés

FSM.- Antonio Luis, te diste a conocer como poeta en los años 90 y también has cultivado la narrativa en la Asociación Cultural Mucho Cuento. Además, trabajas como gestor cultural y Crítico literario. ¿Qué te ha reportado todo esto en este tiempo de contacto con el mundo de la literatura?

ALG.- Muchas y variadas experiencias, aunque hablamos de ámbitos distintos. En el trato personal con los autores ves donde está la autenticidad, la trastienda, pero ojo, hay que separar el plano creativo del personal. Con la A. Mucho Cuento pues decirte que es toda una experiencia, que sigue en crecimiento, y que ni mucho menos es un proyecto con visos de extinguirse, todo lo contrario. Con las últimas incorporaciones hemos ido a más, y abierto otros frentes que, de alguna manera, se nos demandaba. Todas las experiencias, en un plano u otro, te ayudan a madurar, y a sacar, siempre, algo positivo.

FSM.- ¿Cómo fueron tus comienzos en la poesía?

ALG.- Inciertos, no sabía bien lo que estaba pasando. Tenía necesidad de expresarme en el papel y fue dejándome llevar primero, investigando después. Es vital que en esos momentos de la travesía haya alguien que te dé ánimos, que valore de forma positiva lo que haces, aunque haya mucho trabajo por delante y tampoco se pierda esa perspectiva, ya que es la única forma de crecer y seguir avanzando en este proceso de lo creativo.

FSM.- ¿Crees que ha evolucionado tu manera de escribir poesía desde que empezaste hasta el momento actual?

ALG.- Sí. Creo que quedarse estático en poesía es renunciar a la indagación, al trabajo por otras líneas que conllevan cierto riesgo, pero que son la única posibilidad de avanzar, de no dejar tu poesía como un reducto anquilosado. Y hasta ahora no he sabido detenerme.

FSM.- Eres un excelente crítico literario que sabe ver el fondo y la forma de un poemario. ¿Qué requisitos crees que debe reunir un buen libro de poemas?

ALG.- No creo que sea para tanto, sin duda exageras, aunque te lo agradezco. Intento hacerlo lo mejor posible, unas veces aciertas más, otras menos, eso sí, detrás hay un trabajo que muchas veces no se aprecia. En la crítica, como en otros campos, uno no deja de aprender. En cuanto a los requisitos es una cuestión muy personal. Valoro la originalidad, el riesgo y el trabajo que se ha puesto en cuidar en cuidar ambas apuestas. Cuando se dice “correr riesgos” se puede entender mal, en el sentido de que toda la experimentación es válida, sin una reflexión teórica a priori, y ello puede dar lugar a resultados con poco peso.

FSM.- ¿Y un poema? ¿Cómo sabemos que estamos ante un buen poema?

ALG.- Hay muchos parámetros, vale hasta el de la intuición, pero un poema ha de tener –y aquí parece que voy a dar los ingredientes de un plato- un poco de todo, lo que importa es que esté equilibrado, que funcione como un todo. Escribir un buen verso no es excesivamente complicado, pero mantener esa línea durante todo un poema es lo auténticamente meritorio.

FSM.- Antonio Luis, ¿Qué poetas han dejado una influencia en tu poesía o qué poetas, por decirlo de otra manera, son los que más te gustan?

ALG.- Me sorprendí con Pessoa, Baudelaire y Carver. Crecí con Vallejo, Auden y Cernuda. Y me sigo deslumbrando con Wislawa Szymborska, Mark Strand, Joaquín O`Giannuzi, Charles Wright, C.K Willians, y así podría seguir con un largo etcétera.

FSM.- Me gusta mucho pedir a los poetas que me den una definición de lo que es para ellos la poesía. ¿Podrías definírmela?

ALG.- Esta es la pregunta más complicada, Fernando. Esto no se le hace a un autor. ¿Poesía? Todo aquello que es o puede generar una sacudida que produzca una reflexión o un momento de belleza, o ambos a un tiempo, y que acaban por tomar forma en un papel u otro formato.

FSM.- De tus libros de poemas ¿con cuál te identificas más y por qué?

ALG.- Es difícil, cada uno representa un momento concreto. Es cierto que Animales perdidos supuso un giro importante, y que a partir de ahí me he hallado más cómodo. Los libros de antes cumplen también su función, Rutas exteriores me ayudó a otear el terreno en el que tenía que moverme con más solvencia y decisión. Y Picados suaves sobre el agua creo que es lo más maduro que he escrito, pero ojo, curiosamente lo más arriesgado también. Con la edad voy para peor: no dejo que cualquier cosa me convenza y trato de emplearme más a fondo todavía.

FSM.- Has publicado también narrativa, ¿dónde te encuentras más cómodo en la prosa o en la poesía?

ALG.- Son planos distintos, en ambos estoy cómodo. Aunque el origen viene del verso, he tendido desde muy pronto hacia lo prosaico. A pesar de la teoría, me muevo por rachas, y depende de lo que esa racha me pida me decanto hacia un lado u otro, aunque intento que convivan –no es imposible ni complicado, dependiendo del momento- ambas vertientes creativas.

FSM.- Tú conoces muy bien el panorama poético local gracias a que vives aquí en Córdoba, y además coordinas el ciclo de Letras Capitales en la Delegación Provincial de Cultura que te pone en contacto con la poesía nacional de grandes poetas consagrados ya en su mayoría. ¿Cómo ves la poesía que se hace en este momento en España y cómo ves la poesía que se hace en nuestra ciudad de Córdoba?

ALG.- En la poesía nacional hay de todo, bien es verdad que hay momentos que se echan de menos apuestas algo más arriesgadas –en cuanto a contenido o a forma- por parte de las editoriales más potentes, sin embargo no está mal nutrido el panorama de propuestas interesantes, a veces demasiado unidireccionales en cuanto a línea poéticas. Quizás, y en parte, esto es aplicable a esta ciudad, aunque el nivel aquí mantiene –generalmente- unas cotas muy altas, y también se echa de menos un poquito de más riesgo.

FSM.- Algunos libros relevantes de poemas tuyos como Rutas exteriores que fue premio Mariano Roldán o Picados sobre el agua, han tenido una buena acogida. Por favor, ¿podrías dejarnos aquí algún poema para los lectores de Paraninfo Poético y decirnos por qué nos has regalado este poema? Muchas gracias por tu generosidad.


PIEDRAS


Cómo sabemos si querer estar en un lugar es querer estar allí realmente, y no para echar otro de menos. Cómo sabemos si el movimiento se decide antes de ejecutarlo, si nos llevará adonde los músculos se entregan al placer de la inercia y no conocen el cansancio. Cómo sabemos si a cada última pregunta no seguirá la duda nueva que nace, mientras ponemos estas piedras con las manos.


Picados suaves sobre el agua, Bartleby, Madrid, 2009.

viernes, 18 de marzo de 2011

Entrevista a Juana Castro


FSM.- Juana, la publicación de tu primer libro Cóncava mujer allá por el año 1978 supuso un revulsivo por aquellos años en los que el movimiento feminista iniciaba su andadura por Andalucía. Fue el libro más vendido ese año en la Feria del libro según el Diario Córdoba. ¿Cómo recuerdas todo aquello con la perspectiva del tiempo después de más de 30 años?
JC.- Vivíamos la transición política y democrática y perseguíamos la autonomía andaluza. Yo era una joven (ya con tres hijos, pero joven) llena de ilusiones que había aterrizado en Córdoba hacía unos años. Compartí aquella feria, en el bulevar, y luego también la de Madrid, con un periodista y poeta singular, Sebastián Cuevas. Por entonces el movimiento feminista, cuya célula cordobesa se reunía en el Círculo Juan XXIII, no había acuñado todavía dos palabras que a mí me producen alergia: una es “igualdad”, término que no se puede usar sin apellidos, y la otra es “lucha”. Me molesta que hablen de mí calificándome de “luchadora”, porque es un término bélico y las mujeres somos pacifistas. Yo ni he luchado ni pienso luchar. Y estoy muy contenta en mi cuerpo de mujer, no me quiero igualar con los hombres.
FSM.- ¿Cómo fueron tus primeros comienzos en el mundo de la poesía y cómo te diste cuenta de que la escritura poética era ya una vocación?
JC.- Desde que con 6 años leía de carrerilla canciones, romances, cuentos y fragmentos de poemas en un libro llamado precisamente “Lecturas”: paladear palabras era mejor que chupar un caramelo. De manera más honda cuando oigo recitar a un poeta de mi pueblo, Antonio García Copado, que vivía en Nueva York, un poema de Juana de Ibarbourou, y siento una punzada en las entrañas.
FSM.- ¿Qué te aportó el contacto con los otros poetas cordobeses del grupo Zubia?
JC.- Disciplina, obligarme a escribir sin esperar la inspiración. Cada semana leíamos cada uno un poema propio y entre todos lo comentábamos, lo analizábamos, lo “destripábamos”, le sacábamos las vergüenzas. Hacíamos lo que ahora se hace en los talleres literarios, con la diferencia de que no había maestros, cada cual tenía la autoridad que le reconocíamos. Compartíamos diversidad y democracia, ilusión, ganas de aprender, de trabajar, y respeto por los mayores.
FSM.- Juana, me imagino que ser poeta y mujer no sería tampoco muy fácil en tus comienzos, ¿tuviste que afrontar algún tipo de barreras, incomprensiones o todo fue sobre ruedas?
JC.- En el grupo me recibieron con naturalidad, como a una semejante, había ya otra chica, la leonesa Mercedes Castro. No tuve ningún tipo de barrera exterior. Las incomprensiones y los malos ratos llegaron después, cuando me encasillaron como feminista. En cuanto hacía observaciones acerca del tratamiento que poetas consagrados dedicaban a las mujeres o cuando objetaba algo acerca de la escasa participación de las poetisas, me miraban con cara de “ya está Juana con lo suyo” y eso sucedía ya en los 80, en la Posada del Potro, incluso con los jóvenes poetas que ahora mismo se han hecho un nombre. Son cosas desagradables y muy antiguas, pero yo tuve que sufrirlas porque además, entre las poetas no había quien me siguiera ni me apoyara. Hoy, cuando la igualdad se ha puesto de moda, todo el mundo se ha subido al carro, ahora que para mí eso de igualdad me suena tan antiguo…
FSM.- Luego vinieron poemarios como Del dolor y las alas, Paranoia en otoño, Narcisia, y Arte de cetrería con el que ganaste el prestigioso premio Juan Ramón Jiménez. ¿Qué supuso este importante premio en tu carrera poética?
JC.- Con ese libro salté al ámbito internacional, salieron multitud de reseñas, incluso del director de la Real Academia, Fernando Lázaro Carreter. En el jurado del Premio Nacional de Poesía 1990 hubo un encendido debate contra el representante de la Academia Gallega, que defendía mi libro y no quiso ceder a las presiones de otros miembros del jurado: ganó Carlos Bousoño, como tenía que ser. Yo era muy joven para la época y una recién llegada. La moda de las poetisas jóvenes llegó después. Los avatares de ese premio me los contó 6 años después su viuda, la poetisa Luz Pozo Garza, cuando coincidí con ella en un congreso de poetas mujeres en Vigo. No nos conocíamos de nada, ni a ella ni a su marido. Eso hoy es impensable.
Pero lo mejor de Arte de cetrería fue su escritura. Lo escribí en estado de trance, literalmente me lo fueron dictando. Cuando iba por la calle, al colegio, o cuando volvía del gimnasio, en cualquier sitio, los versos me venían ya hechos. Y luego, cuando de noche me ponía a escribir, ya mis niños acostados, cada poema era un sistema de ecuaciones que se iba desenrollando solo, como si cada palabra fuera un puzzle de música y sentido que hubiese buscado previamente su lugar y a mí me lo mostrara sin más. Esa manera de escribir, casi milagrosa, no la he vuelto a sentir nunca más, más que en algún poema suelto.
FSM.- Más tarde conseguiste muchos más premios de poesía como el premio Carmen Conde, San Juan de la Cruz o el premio Jaén de poesía. ¿Podrías explicarnos cómo trabajas un poemario? ¿Qué aspectos hay que cuidar para que, según tu opinión, un libro de poemas tenga una calidad general, completa?
JC.- No siempre la unidad tiene que ser temática, puede venir dada por el ambiente, el clima o la semejanza del tiempo que se vive. Lo que sí sé es que un poema, al menos para mí, viene y tiene que venir de la vida, de la experiencia, teniendo en cuenta que tan experiencia es la realidad como las lecturas o los sueños.
FSM.- Juana, ¿cuál es, en tu opinión, la función de la poesía, si es que crees que debe tener alguna función?
JC.- La primera función es servir de vehículo al deseo de quien escribe, que lo hace porque necesita expresar una visión o un desasosiego, o explicarse a sí mismo aquello que no entiende, que lo excede, ya sea por positivo como por negativo. La función de la poesía es dejar constancia de un tiempo, de un fenómeno, de un hecho, pero tiempos, fenómenos y hechos no generales, no objetivos, sino personales, individuales, y por lo mismo preciosos, transferibles por intransferibles, universales quizá por íntimamente personales.
FSM.- ¿Cuáles son tus poetas favoritos y a qué poetas sigues releyendo?
JC.- Juana de Ibarbourou fue mi primera devoción. Una antología suya fue el primer libro de mi biblioteca personal con 14 años, lo pedí contra reembolso a la Librería Luque desde mi pueblo, y la “viuda de Luque” me lo hizo llegar. Mi formación fue por un lado muy clásica, porque los fragmentos de los manuales de Literatura me encaminaban a los libros de los clásicos, y por otra de aluvión, muy popular, por la cercanía de la copla, los romances, las leyendas, los cantares de ciego, el habla campesina llena de metáforas y refranes. Luego vinieron Rosalía de Castro, Safo, san Juan de la Cruz, Góngora… De los más cercanos Juan Ramón Jiménez en cuyo Platero y yo aprendí las imágenes, García Lorca, Ángela Figuera, Pablo García Baena, Adrienne Rich y mis coetáneas Julia Uceda, Paca Aguirre, Maria Victoria Atencia, Concha García… La lista es muy larga. Como decía Borges, por qué renunciar a ninguna tradición, pudiendo aspirar a todas. Me considero heterodoxa, aprendo de todo y en cada río puede haber oro.
FSM.- La Junta de Andalucía te reconoció tu trayectoria poética. ¿Qué se siente al recibir la medalla de Andalucía?
JC.- Primero alegría y luego responsabilidad. Cada poema es un reto y cada papel en blanco quiere llenarse de cosas nuevas (lo imposible, claro).
FSM.- De todos tus poemarios, ¿sabrías escoger alguno en particular por alguna razón especial?
JC.- Hay dos libros en los que está más explícitamente mi tierra, mi comarca de nacimiento, Los Pedroches. Uno es Fisterra y otro Del color de los ríos. En Fisterra (el final de la tierra en gallego) es la niña y su desconsuelo, su polaridad atrapada entre dos mundos: el armónico del universo femenino monjil del colegio de Cristo Rey y el bestial, incomprensible pero pleno también de belleza –violenta– del campo, del cortijo, del trabajo y su dureza. En Del color de los ríos son las vivencias en positivo de una vida de mujer, o de varias, que sabe sacar de cada experiencia de lo rural los momentos mágicos, los compartidos y felices, especialmente su ser y sentirse mujer; con algunas sombras, claro.
FSM.- Hace poco tiempo salió publicado en la colección Vandalia, de la Fundación José Manuel Lara una extensa antología de toda tu obra bajo el bello título de Heredad. ¿Significa esto una retirada de la poesía o es sólo un descanso?
JC.- Heredad significa un espacio de tierra heredado de los antepasados, y también la herencia memorial y moral, la incorpórea hecha de instantes, incomprensiones, arrobamientos, gozos, amores y desamores, especialmente de las antepasadas rurales, anónimas pero animosas, casi analfabetas pero sabias, escondidas pero creadoras. Creadoras y sustentadoras del cuidado, de la vida y de las relaciones. Y sanadoras, cocineras, rezadoras, mediadoras… El título completo es Heredad seguido de Cartas de enero, porque además de la antología hay un nuevo libro, Cartas de enero.
En cuanto a retirada, estoy a merced de la vida, no he puesto punto final a nada. Cuando paso mucho tiempo sin escribir poesía, cosa que ahora ocurre a menudo porque la juventud se llevó la necesidad y su urgencia, me deprimo y me sube la tensión, así que, aunque sólo sea por higiene, debo seguir.
FSM.- Y por último, Juana, ¿podrías elegir uno de entre todos tus poemas para los lectores y decirnos por qué lo has elegido?
JC.- Se trata de un poema que soñé, tan claro que al despertar creí que tenía que estar ya escrito. Pero hice mis averiguaciones y después de asegurarme de que no lo había escrito ya otra compañera, lo hice. Se trata de un objeto muy propio de las mujeres, un llamado “accesorio” por los comerciales de la moda, pero que para cada mujer es tan importante como su piel o su mascota, “Toda la piel del mundo”. Termina con un juego de intertextualidad entre la temática del objeto y los versos de Jorge Manrique de las “Coplas a la muerte de su padre”, que al ponerse en relación con el objeto pasan de la muerte al significado de la vida..
FSM.- Has sido muy amable, Juana, contestando a mis preguntas. Muchas gracias por tu generosidad.

Toda la piel del mundo

Tú los ves ahí colgados, tirados, y dices,
vaya cosa, son cosa de mujeres, tonterías,
lo llevan para meter el pintalabios,
el móvil, quizás una compresa. Y te olvidas.

Pero ellas no olvidan, lo llevan como a un gato,
como al fiel compañero, como su santo y seña,
como su claro ex-libris.

Te equivocas si crees, en tu inocencia,
que esa cosa de rafia o de piel beige
sirve para tener a mano el colorete, las llaves, el perfume.

Yo la he visto de noche,
esa cosa respira, es una megalópolis,
no está quieta por dentro, es multiforme y crece.
A la hora del pan huele a cerveza,
y cuando está nublado
te puedes encontrar con que ahí dentro
hay una hija, un sol, unas tijeras
de robar rosas rojas.

Ahí, a tres de julio, he visto amanecer los pájaros cantando
y había un abanico para un novio
y una estrella de miel para la madre.
En el rincón azul, las gafas de coser,
las recetas del padre a la fecha de hoy,
la muestra de la tela –preciosa– que le dio el tapicero.
Al fondo la novela, la última, de Doris Lessing
y el bono de 10 horas del gimnasio.
Por ahí pasa un río,
pasa el día, la música, la niebla...

Esa cosa. Mi bolso.

Que va a dar al mar.

jueves, 17 de marzo de 2011

A Góngora (donde 20 poetas rinden homenaje en el 450 aniversario de su nacimiento)

Ayer se presentó en la sala Orive de Córdoba el libro homenaje A Góngora en el que han participado 20 poetas cordobeses. El acto estuvo presidido por Rafaela Valenzuela, Delegada de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba; Manuel Patiño, editor de Ediciones depapel; y Fernando Sánchez Mayo, coordinador de la antología. Fue un acto emotivo y de recuerdo del poeta más insigne de la literatura española, don Luis de Góngora y Argote, y en el que este año se celebra el 450 aniversario de su nacimiento. Por motivos de cabida, no están todos los poetas de Córdoba -que son muchos- pero sí están todos aquellos poetas que desarrollan una intensa labor cultural en la misma ciudad que vio nacer al genio de las letras españolas. Manuel Patiño dijo que las hermosas ilustraciones del libro están recogidas de la arquitectura que se construyó en la época que vivió Góngora. La verdad es que se trata de un libro muy hermoso desde el punto de vista estético, pues recuerda a libros hechos en aquella otra época. La calidad del contenido del libro es doble. Por una parte están los poemas de Luis de Góngora y junto a cada uno de estos poemas, otro poema de cada uno de los autores que han colaborado en la edición. Desde aquí agradecer a Rafaela Valenzuela su presencia en el acto, agradecer también a Manuel Patiño haber apostado por hacer un libro de esta categoría, y por supuesto, agradecer a todos los poetas participantes su colaboración.
Como siempre, a continuación expongo el nombre de todos aquellos poetas que han colaborado en la antología por orden alfabético: Francisco Alemán, José Cañuelo Calero, Alberta de la Poza, Bartolomé Delgado Cerrillo, Alberto Díaz-Villaseñor, Antonio Flores Herrera, Antonio Luis Ginés, Rafaela Hames, Alfredo Jurado, Juan Pérez Cubillo, Enrique Plequezuelo, Pilar Sanabria Cañete, Enrique Sánchez Campos, Rafaela Sánchez Cano, Fernando Sánchez Mayo, Manuel Sanchiz Salmoral, Ana Paricia Santaella Pahlén, Calixto Torres, Antonio Varo Baena, Soledad Zurera y Luis de Góngora y Argote.

En recuerdo de nuestro poeta homenajeado dejamos aquí uno de sus más hermosos poemas sobre Córdoba.

A Córdoba

¡Oh excelso muro, oh torres coronadas
de honor, de majestad, de gallardía!
¡oh gran río, gran rey de Andalucía,
de arenas nobles, ya que no doradas!

¡Oh fértil llano, oh sierras levantadas,
que privilegia el cielo y dora el día!
¡oh siempre gloriosa patria mía,
tanto por plumas cuanto por espadas!

¡Si entre aquellas ruinas y despojos
que enriquece Genil y Dauro baña
tu memoria no fue alimento mío,

nunca merezcan mis ausentes ojos
ver tu muro, tus torres y tu río,
tu llano y sierra, oh patria, oh flor de España!

martes, 8 de marzo de 2011

El reino blanco, de Luis Alberto de Cuenca


Luis Alberto de Cuenca sacó a la luz El reino blanco un poemario escrito entre los años 2006-2009. Está publicado en la colección Palabra de Honor de Visor Poesía y que dirige Luis García Montero y Jesús García Sánchez. Se trata de un libro de poemas de temas genéricos, pero con una gran profundidad. Estamos ante un poeta versátil y con una gran capacidad para tomar distintos registros poéticos a la hora de escribir el poema. El libro incluye en sus páginas diez epígrafes con un total de 90 poemas. Cada poema nos lleva al encuentro con la sabiduría, que es la finalidad a la que nos aboca este libro. El poeta busca constantemente una reflexión en cada uno de sus poemas y trata de exprimir al máximo la idea que al final destila por sí sola para contagiarnos de las preocupaciones que el poeta tiene contraídas con la existencia. En general su poesía es clara y contundente, pero con un estilo de cierta elevación que no está en contradición con la sencillez del verso. En este libro las temáticas van desde los sueños, homenajes, recuerdos, paisajes, etc, hasta la sensualidad de la sexualidad, es decir, que hay una amplia temática, incluso hay un epígrafe dedicado a su poeta favorito: Tríptico de Foxá, en donde el autor declara su admiración por el poeta diplomático y marqués de Armendáriz, al que nunca llegó a conocer, pero que siguió sus huellas por aquí y por allá, sobre todo en los bares.

Nos quedamos con este poema que da una visión de lo que al poeta le une con otro poeta al que admira.


PARA FOXÁ, A LA MANERA DE CALÍMACO

Me he acordado, Foxá, de que llevas ya muerto
mucho tiempo, y las lágrimas han nublado mis ojos.
Nunca te vi en persona, pero seguí tus huellas
por aquí y por allá, sobre todo en los bares
donde tomaste copas y reinaste, hoy cerrados
en su gran mayoría. Te viví en las anécdotas
que de ti me contaba mi querido tío Alberto,
anécdotas en las que brillaba tu sentido
del humor, tu ironía, tu ingenio incomparable.
Tú te has muerto, Foxá, para siempre, pero ellos,
tus poemas, los ruiseñores de tu canto,
no morirán jamás. La muerte, que termina
con todo, no podrá terminar con sus luces
de plata, con el sol, con el cielo que guardan.
Y tú, desde el sepulcro, en tu noche sin luna,
verás brillar la luna cada vez que se acerque
un lector a tus versos.

sábado, 29 de enero de 2011

Depredador, de Pilar Sanabria Cañete


Hace unos días se presentó en el Rectorado de la universidad de Córdoba el nuevo libro de poemas Depredador, de Pilar Sanabria Cañete, publicado por la Asociación Cultural Andrómina, dentro de la colección "Las lobas". María José Porro, profesora de la universidad de Córdoba y prologuista del libro ha hecho un interesantísimo y acertadísimo estudio del poemario, por tanto no hay nada mejor que hacer aquí que remitirnos a las palabras de esta prestigiosa profesora. Así pues en su concienzudo estudio dice lo siguiente del libro de la poeta Pilar Sanabria: "El amor es el leit motiv de todo el poemario, un amor elevado, pletóricamente carnal, lésbico sin cortapisas, experimental y en absoluto ajeno al sufrimiento padecido." Y más adelante la profesora María José Porro dice: El título mismo del poemario se convierte en signo de indicio, un término genérico pero caleidoscópico, que a cada toque o impulso designa una nueva realidad, un nuevo clímax, que tiene como protagonista a una amante nocturna que se goza en la contemplación de un paraíso donde brilla el cuerpo más azul que ignora todavía la fugacidad del instante ("Depredador de un momento").
Un gran libro que les recomiendo de una poeta que algún día será más reconocida de lo que es hoy. Una poeta que aporta novedad, originalidad y una voz poética única en el panorama de la poesía andaluza y española.

He aquí uno de los poemas del libro.


DEPREDADOR DEL SUEÑO

Codicio el temblor de tus espejos
para purificar la lejanía de tu sueño cuando duermes.
Soy vanidosa de tu barro,
primitiva materia
de tu placenta aquietada
en nuestro hijo de melodías.
Y te busco posesiva
en ese tiempo de ácida evidencia
en el que tus bordes intangibles
habitan la visionaria tierra
donde me derramo
hasta que despiertas.