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domingo, 23 de junio de 2013

La hierba entre el cemento, de Fernando Sánchez Mayo

En estos días ha tenido lugar la presentación del libro La hierba entre el cemento, el nuevo poemario de Fernando Sánchez Mayo, publicado por la editorial Vitruvio. Y fue en la biblioteca Central de Córdoba, a cargo de la también poeta Pilar Sanabria, quien dijo que este nuevo libro de poemas es el más narrativo del poeta porque escribe su propia historia vital en esos momentos en los que uno no parece estar entre los demás, porque construye a través de ellos toda una idiosincrasia propia por la alegoría de vivir, más que por la realidad. Y dice más adelante que es este un libro de consolaciones ante tanta perplejidad que provoca el ambiente circundante de inconsistencia, de caducidad, de contradicción. Y se basa en uno de los poemas del propio autor para decir que como dice el poema final del libro, el que precisamente le da título, y en donde se confirma que la esperanza también es posible. Es como si en la mirada llevase un jardín invisible donde todos los desechos cobran nueva vida. Pilar Sanabria apostilla que en este libro de Fernando Sánchez Mayo se observa un ritmo total de sagacidad en donde la poesía es un silencio que se levanta, y una enseñanza de impulsos ancestrales. Y esa sagacidad se intuye por su trato hacia lo mínimo. La diferencia de un poeta con cualquier creador es saber elevar de un suelo un cielo, de la sima a la cima, de la hondura a la nube, de lo cerrado al espacio. Ya lo decía Goethe: El artista que no es también artesano no vale nada. Y Fernando consigue esa artesanía de lo cotidiano en este nueva entrega. Igual que Baudelaire habla del hombre que se sumerge en la multitud como un reservorio de energía eléctrica y lo define luego como un caleidoscopio dotado de conciencia, así en el libro de Sánchez Mayo subyace la sensación del anonimato, de impersonalidad, lacrada hostilidad hacia el hombre diluido en multitud, el hombre inmerso en esa multitud hasta la náusea. El poeta se siente un tanto indefenso, exaltado o anonadado como cualquier otro peatón en medio del tráfico, pero a la vez participa en la existencia común y la supera por medio de la transfiguración imaginativa, de ese sutil paso al costado que permite al poeta ser poeta.
 
A continuación les dejamos con algunos de los poemas del libro

INTUICIONES

Podría atravesar la calle
y hablar con ese ciudadano.
Decirle: hoy el día es gris
pero el sol apunta con fuerza.
Amigo, que le vaya bien,
que tenga usted un buen día.
Y luego irme, girar a otra calle
y perderme otra vez a solas
con mi cosecha de intuiciones.


UNA PALOMA

¿Sabe esa paloma que la miro, que la observo
cómo picotea la nada sobre el asfalto?
¿Sabe que en este breve instante
de íntima fugacidad
le dedico toda mi atención
entre tanata multitud ajena a todo?
¿Sabe quizás, acaso, que me voy,
que la dejo entre las altas farolas
a los pies de transeúntes con prisa,
y que si otra vez vuelvo por aquí
ya nunca más la reconocería
entre otras tantísimas palomas?


UNA SOMBRA

Alguien pasa por mi lado como una sombra
y deja su perceptible clara huella anclada
en el aire irrespirable de ese nuestro espacio.
No sé qué clase de miasma se derrama
sobre el ocre nauseabundo terreno que piso
muy cerca de su orilla.
No sé si es miasma de su propia muerte
o es el miasma de la muerte mía.


DANZAR

Podría danzar en esta recoleta plaza,
girar sobre mí mismo como un bailarín turco,
cerrar los ojos en el activo movimiento
de mi interior,
ser yo con todas las posibles consecuencias
y olvidarme de la gente que me mira.
Quién sabe, pero puede que alguien me imitara
y quisiera bailar su propia danza.
Y entonces ya seríamos dos:
Una multitud frente al mundo.

lunes, 18 de febrero de 2013

Un acto mínimo, de Fernando Sánchez Mayo

El día 12 de febrero se presentó en el Círculo de la Amistad de Córdoba el nuevo libro de Fernando Sánchez Mayo, que fue el XXVIII Premio de Poesía Juan Bernier, que convoca el Ateneo de Córdoba. El acto lo presidía en la mesa el Concejal de Cultura Juan Miguel Moreno Calderón, el presidente del Ateneo, Antonio Varo, y el poeta y presentador del acto Alfredo Jurado Reyes.
A continuación entresacamos algunas de los aspectos que ha desgranado Alfredo Jurado de la poesía de Sánchez Mayo. Y dice: Sánchez Mayo se acerca en su poesía a la ideología metapoética. No olvidemos tampoco, que nuestro autor es un poeta al que se le deduce una formación grecolatina, y que a lo largo de sus publicaciones subyacen los pilares de dicha cultura.
En algunas de sus entregas ha rendido culto al amor, pero en líneas generales, es un poeta de sentimientos, y que de tal modo procede, ya que con frecuencia, de una u otra manera, va desnudando su intimismo. Se le contempla un talante positivo, y en sus poemarios parte del “yo” hacia los demás. Su lenguaje es directo, y predomina la primera persona.
Para Fernando, la poesía es una prolongación de su propia realidad; ya que sin poesía nuestra razón de ser no tiene cometido. Se percibe en su poesía un profundo afán por lo transcendente, y cierto poso de la poesía arábigo andaluza. Tal como lo hizo en su momento  el poeta Ibn Suhayd en “ idiolecto”,  nuestro autor nos ofrece sus poemas como una joya deleitosa. Me atrevería a decir que uno de sus fines es el de impresionar al lector para embaucarle, y para suscitar su imaginación, extendiéndole su tapiz poético.  
Circunscribiéndonos al libro que esta noche nos presenta, “ UN ACTO MÍNIMO”,
se vierte con cada una de las características expuestas; se intuye que el camino de la vida es largo, y que a veces se torna doloroso, buscando el horizonte que nos lleva al final. Mas no miremos hacia atrás, para no trasmutarnos en estatuas de sal; es hermoso esponjarse de las cosas de la vida, aquellas que nos forman, aquellas que nos moldean, ¡pero qué efímero se nos hace el camino! Hurga Fernando en el universo de su “Acto mínimo”, y se observa en él un intimismo que le desgarra. / Cantemos a la muerte /a ese tránsito y su belleza que espera / en la estación de lo desconocido /
En la primera parte, “ VARIACIONES DE LA MUERTE”,  es donde el poeta se manifiesta en  un plano mas personal y emotivo.
En la segunda parte, “EGREGIAS MUERTES”  rinde homenaje a personajes y mitos de la historia, que de algún modo dejaron huella  en nuestros días.
Es en esta parte donde el autor ejerce un papel más contemplativo, se aleja de la primera persona, se extiende tanto en el metro como en el número de versos y ejerce una función más narrativa.
 
A continuación le dejamos con un par de poemas del libro.
 
 
HIMNO A LA MUERTE
 
Cantemos a la muerte,
al momento exacto en que partiremos
de esta nada irrepetible,
a ese lugar extraño que nos rapta la materia,
a ese ataúd de luz
que nos espera en su interior como un relámpago
donde reposaremos con la intención del universo
escrita y atada a la eternidad
de lo que vibra y se mueve
llevándose de nosotros la esencia invisible de nuestro ser.
 
Cantemos a la muerte,
a ese tránsito y su belleza que espera
en la estación de lo desconocido
como una bocanada de aire amarillento de tanta tarde,
de tanto clamor
elevándose por el cielo de los días sin retorno.
 
Cantemos a la muerte,
a su resurrección hecha cenizas
y al calor de su nieve
y cuyos despojos vuelan por los campos del olvido y su memoria.
 
Y si nos asalta el miedo a ser arena en el desierto marrón opaco
que descansa en las llanuras moribundas de una especie,
y si la brisa fría del inmenso mar profundo
nos angustia mirándonos
con los ojos helados por el terror de tanta oscuridad,
gocemos
al saber que una liberación nos salva de vivir aquí para siempre,
que la eternidad vive en nosotros
como una odisea vive en el tiempo del tiempo
y que morir es solo un acto mínimo,
una transición momentánea y efímera
que apenas duele en las percepciones.



¿QUIERES MORIR CONMIGO, AMOR?
 
¿Quieres morir conmigo, amor,
ahora que la luz brilla en nuestros ojos,
ahora que el deseo es posesión
y la carne domina a la otra carne,
ahora que caminar juntos fortalece los pasos
y decir sí es un ímpetu de la razón que habita en la locura?
 
¿Quieres morir conmigo, amor,
igual que mueren las ballenas varadas en la playa
de un poniente imaginario,
como la lluvia muere sobre el asfalto
de una ciudad herida por la derrota,
como muere el deseo de una lenta brisa
cuando llega la calma,
como mueren las caricias en el borde final de los cuerpos?
 
¿Quieres morir conmigo, amor,
ahora que un fuego incendia nuestro cuarto,
ahora que nuestro lecho arde
con la llama roja de los héroes
y estamos fundidos en un abrazo de íntima entrega?
 
¿Quieres morir conmigo, amor?
¿Quieres morir conmigo?


 

sábado, 15 de diciembre de 2012

Entrevista a Fernando Sánchez Mayo

A continuación reproducimos la entrevista que hizo Fernando Calvo García en Torrejón de Ardoz a Fernando Sánchez Mayo con motivo de la presentación del libro Poemas para un escenario.
FCG.- La poesía, ¿te da soledad y la soledad te da frío?
FSM.- La poesía me da compañía, abandono y deriva. La soledad todavía no me ha rozado apenas, aunque por supuesto, como a cualquier ser humano la haya sentido en algunos momentos de mi vida.
FCG.- ¿De qué te ha servido escribir este nuevo libro, Poemas para un escenario?
FSM.- Pues si para algo sirve la poesía es para olvidarse de todo mientras uno la escribe. Y en ese sentido posiblemente me haya liberado de la soledad, pero creo que este libro me ha servido sobre todo para darme cuenta de que dentro de nosotros hay vastas regiones que esperan ser exploradas, y para saber que podemos ser imaginativos buscando nuevas formas de expresión poética.
FCG.- ¿Te encuentras al caminar o vas perdido por la vida?
FSM.- Quizá vaya perdido por la vida, quizás caminando encuentre al que soy, pero es difícil saber con certeza en qué estado estamos. Lo importante es aceptar al caminante que va con nosotros, darle la oportunidad de que se pierda y se encuentre porque es ahí en donde únicamente encontramos la sabiduría.
FCG.- ¿Qué buscas en el otro, qué te da el otro, los otros, y qué te duele de los otros?
FSM.- No estamos solos, los otros que nos acompañan nos lo dan todo y nos lo quitan todo, pero no podemos pensar que quienes nos acompañan nos dan todo el bien y todo el mal que tenemos, porque todo el bien y todo el mal que poseemos, somos nosotros mismos quienes nos lo damos. ¿Y qué buscamos o qué busco?  Yo creo que busco la identificación que es al fin y al cabo lo que más nos une con los demás, pero también se busca el aprendizaje. Gracias al contacto con los otros podemos aprender y ver las diferencias. Porque no lo olvidemos: estamos hechos de diferencias.
FCG.- ¿Qué poesía te gusta y cuáles son para ti los poetas tradicionales y actuales mejores y sus libros?
FSM.- La poesía en general me gusta toda porque todo poeta siempre que escribe pone algo de su ser y eso siempre interesa al lector de poesía. Luego, es verdad que hay un tipo de poesía con la que compartes ese gusto estético y de las ideas, y hay poetas tradicionales y actuales con los que más te identificas. En mi caso, dentro de la poesía tradicional qué duda cabe que me gustan los grandes poetas que están ahí porque han sido aclamados ya que hicieron una hermosa y gran obra poética. A mí me han gustado y he disfrutado mucho con algunos poetas como Gustavo Adolfo Bécquer, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, los poetas de la generación del 27 como García Lorca, Cernuda y Aleixandre. Hay una lista interminable de poetas que me han gustado mucho como Pablo Neruda, Cavafis, Pessoa, Antonio Gala, Caballero Bonald, Ángel Gónzález, los Novísimos, los poetas del grupo Cántico de Córdoba como Ricardo Molina, Pablo García Baena, Juan Bernier, Vicente Núñez, y otros poetas cordobeses como Juana Castro y Manuel Gahete, poeta éste último al que todavía no se la ha hecho la justicia que merece, pero que tiene una interesantísima obra poética que el paso del tiempo no hará sino acrecentar.
FCG.- ¿Te gusta lo que publicas?
FSM.- Es una pregunta que me hace reflexionar sobre mi obra poética. Digamos que de lo que publico, solamente por un diez por ciento de los poemas siento alguna satisfacción plena, del resto de los poemas siempre me queda una gran duda, hasta un vacío, y una cierta frustración porque sé que no están definitivamente en lo más alto. Pero creo que eso es normal. He aprendido que un poema al que tú no lo considerabas en tanta estima, luego vienen los lectores y te dicen, ése poema me ha encantado. Y, de repente, empiezas a valorar lo que tú mismo no habías valorado. Por eso, ante tu pregunta de que si me gusta lo que publico, la respuesta es: no todo me gusta totalmente, pero he puesto tanto amor en crearlo que tal vez y solo por eso, merezcan estar ahí publicado.
FCG.- ¿Hay que escupir cuando se escribe? ( Leopoldo Mª Panero escribió un libro que se titula “Escribir como escupir”)
FSM.- Sé que tu pregunta viene por ese verso de mi poemario que dice: …”pues hay que escupir toda la maldad sobre el mármol blanco / para que sea vista por todos los incrédulos. Verás, yo creo que cuando se escribe es bueno escupir todo lo que llevamos dentro, pero sin que eso se convierta en un escupitajo. Podemos y tenemos el deber de echar todo lo que está aplastado en nuestro interior, todo lo que nos acongoja y no somos capaces de explicarnos en el silencio más rotundo. Por eso la poesía nos brinda la oportunidad de expresarlo todo. Y desde ese punto de vista sí es bueno escupir cuando se escribe.
FCG.- ¿Cuántos gritos hay en Poemas para un escenario de dolor, de lucha, de esperanza…?
FSM.- Creo que el hombre necesita gritar, o mejor dicho gritarse a sí mismo cuál es su compromiso con su propia existencia. Vivimos cada vez más en una sociedad en donde está mal visto expresar emociones y sentimientos. Y es necesario recordarnos que estamos hechos de eso, de emociones y de sentimientos y es bueno expresarlos. No sé si el grito es la mejor manera, pero no es la peor pues nos hace ubicarnos y reflexionar por qué hacemos lo que hacemos y por qué estamos aquí y para qué. El grito es una manera metafórica de decir que existimos y que queremos que nos tengan en cuenta.
FCG.- ¿Cómo debe ser la poesía para el lector? Suave, un grito…
FSM.- La poesía no debe ser escrita para el lector, debe ser escrita para el que la escribe. Luego el lector se podrá identificar o no con ella, pero en principio debe ser escrita desde el criterio personalísimo de quien la escribe. Y no sé si como me preguntas debe ser suave, o desde el grito. Yo creo que debe ser desde la verdad y la belleza.
FCG.- Te visita el futuro, ¿y qué haces con él?
FSM.- Eso también es de otro verso de un poema de este libro. Pues sí, cuando me visita el futuro lo recibo con los brazos abiertos. No olvido que los grandes hombres y mujeres siempre han sido visionarios. Y han construido una obra adelantada a su tiempo. A mí me encantaría que eso me ocurriera.

martes, 16 de octubre de 2012

Poemas para un escenario, de Fernando Sánchez Mayo

Ayer se presentó en la Delegación Provincial de Cultura el libro Poemas para un escenario, de Fernando Sánchez Mayo, dentro del ciclo Letras Capitales que organiza el Centro Andaluz de las Letras. El poemario fue presentado por el crítico y también poeta Roberto Loya. Intervinieron también en la mesa el editor de la editorial depapel Manuel Patiño y el ilustrador José Luque Reyes.
Reproducimos a continuación lo que Roberto Loya dijo del libro de Sánchez Mayo:
"Allá, allá lejos; / Donde habite el olvido.  En este final del mítico poema de Cernuda comienza la poesía de Fernando Sánchez Mayo. El poeta ya nos avisa en el comienzo con una cita del maestro del 27 ( soy eco de algo ). Y ese algo es el YO. Lo único real tras los obstáculos superados. POEMAS PARA UN ESCENARIO fue escrito entre 2007 y 2008 y es un nuevo tiempo, una vita nuova para el poeta, un renacimiento, pero de un YO conectado a un mundo en el que se ve ajeno pero al mismo tiempo atraído fatalmente: "Anhelo ser el fervor que se entrega al destino" dice Sánchez Mayo. Porque, como dice versos atrás, "estoy aquí porque busco lo que no encuentro"... Y como si estuviese en mitad de un proceso meditativo profundo: "No sé quién soy si miro al viento que me arrastra". Todo ello nos muestra al poeta frente al yo que al buscarlo dentro se disuelve en todo lo exterior que exacerba al poeta en un cauce que le lleva a la pasión, o mejor dicho al deseo de la pasión.
Leyendo a Cernuda, Sánchez Mayo trata de ser digno: cree seguir un camino, un camino bajo las estrellas, siempre bajo el manto de la madre noche. El poeta pide que miremos su desnudez que tiene algo de santidad y de concupiscencia al mismo tiempo.
ESE ES EL ESCENARIO que va construyendo este poemario que parece brotar de un éxodo interior, una odisea o viaje al manantial secreto de la vida, que está siempre en el yo. Es el YO-SOY de Ramana Maharshi proclamado como el SÍ-Mismo. Una experiencia que el poeta asemeja al poeta védico de hace 3.500 años ante un altar de piedra, orando a su madre la tierra y su padre el cielo. Sánchez Mayo ha alcanzado esa relación, que es más que un conocimiento, de que todo es uno, por eso besa el sol con dulce inocencia o el juramento bajo las estrellas, vacuidad, pero todavía sintiente como para ver en el viento la bondad misma, no de ninguna enseñanza o maestro leído: "siento que soy -dice- arama letal de mí mismo cuando me odio, / suave ungüento que calma mi llanto cuando me perdono" De nuevo la beatitud del Sí-Mismo tan advaita, tan hindú. El buscador era lo buscado. La vida dentro de la vida. Y la poesía como diosa. Como fe secreta para la armonía a la que se entregan las fértiles palabras, y que crean el orden de las cosas. La claridad necesaria para seguir creyendo.
POEMAS PARA UN ESCENARIO es un libro del que los críticos no dirán que es esencial, porque en su inocencia extrema no necesita de raíces en la tierra, puede echarlas en el agua o en el cielo. Así confiesa: "aspiro a ser flora sostenida en la ribera de tus aguas" dice dirigiéndose a la Poesía, a quien ve como diosa, como los antiguos poetas griegos. El poeta es el canal de esa Fuente primordial de la que todo fluye. Y es el escenario de la reflexión el poema mismo.
Sánchez Mayo usa el paralelismo de la oración subordinada adeverbial y la anáfora para subrayar el lugar donde se hace posible la evasión del yo poético. Fusión entre la forma y el contenido del poema. Siempre desde el pronombre personal YO  a lo largo del libro, abriendo o cerrando, opresivo e infinito como es el olvido al igual que en Cernuda. Y como en el Cernuda de LOS PLACERES PROHIBIDOS leyendo a Fernando vemos el olvido como último recurso cuando ya nada nos sirve, pero un olvido de vacío absoluto en que el dolor ya no existe. En Bécquer olvido es muerte, pero en Sánchez Mayo es el alma del poeta, quizá causado dolor de desamor. Olvido donde la obsesión no pueda alcanzarle. Un libro en definitiva de sentimientos sumamente intensos. Un libro necesario.
Fernando cree que la poesía ha sido, es y será siempre necesaria, porque está conectada a la vida misma y al conocimiento de la vida. A propósito dice Fernando Sánchez Mayo que "el hecho creativo poético tiene mucho que ver con la búsqueda del conocimiento, que es al fin y al cabo la aspiración de todo poeta. Se va a la creación poética para explicarse el mundo, nuestro mundo interior que nos convulsiona. Por eso, la escritura poética es el recurso que todo poeta emplea para materializar la nada que nos abruma y nos sobrecoge. La poesía en general o el poema en particular es el resultado de un acto mágico que se ha llevado a cabo a solas en un sortiliegio de excitación divina con el único afán de inventar y dar forma a lo que no somos capaces de explicarnos desde el vivo y apasionado mutismo interior.
En lo que no estoy del todo de acuerdo con Fernando es en la creencia de que la poesía nos salva. No, la poesía no salva, lo sabemos si leemos las vidas de muchos de los más grandes poetas. Vicente Núñez la llama, ya sabéis, ramera. Pues como la memoria, mnemosine, es adúltera y furcia de los dioses. Ya nos lo advirtió Jenófanes en el andén de los siglos. Pero la bondad de Fernando le hace creer que salva, que nos salva. No. Porque no hay nada de lo que salvarnos. Todos estamos ya salvados o todos estamos ya condenados. Y porque de la poesía solo se saca poesía. No pensemos en sacar de ese pozo metafísica o física cuántica.
Por lo demás, es un placer y un honor, poder compartir estas palabras en la presentación de un poemario necesario, más que nunca, entre tanto ruido. Un libro que nos dibuja la premonición de que lo que vendrá será siempre benéfico. Fernando Sánchez Mayo, buenas noches...Tuyo es ahora el Escenario."
Con estas palabras acababa Roberto Loya su discurso que, con una gran generosidad y con su explédida capacidad crítica, nos deleitó a todos con su saber y conocimiento. Desde Paraninfo Poético se le agradece y se le da las gracias de todo corazón.
 
A continuación les dejamos con un poema del libro.
 
 
COMPLETAMENTE DESNUDO
 
Mirad qué pasión me embarga en esta noche de luna.
Soy igual que un gitano lorquiano lleno de tragedias
y en mí confluye un río de orfandad amatoria.
Estoy aquí porque busco lo que no encuentro
y porque nadie quiere mostrármelo en el paisaje de la quietud.
Y ahora rajo mi camisa con la fuerza de mis manos
y me entrego a la estela de la luz persiguiendo a otros cuerpos.
Mirad me pecho al aire buscando un destino incierto.
Daos cuenta de cómo vivo cuando la sangre me hierve,
cuando la sangre se derrama de mis venas
porque no tiene un cauce hermoso por el que discurrir.
No sé quién soy si miro dentro de mí,
ni sé quién soy si miro al viento que me arrastra,
y no sé quién soy si te miro a ti y veo en tu rostro la tristeza.
Pero puedo ser alguien ajeno a mí, alguien que desconozco
y que adivino en la perdición de los inocentes.
Por eso yo quiero vivir la pasión en esta noche de luna
y quiero ver de frente a la lujuria que anda suelta
en este bosque tan tupido y variado de fantasmas de la city.
Anhelo ser el fervor que se entrega al destino.
Deseo jurar bajo las estrellas el nuevo rapto de la emoción
y gritar al vacío que me devuelva la fuerza que me falta.
Sí, quiero ser el ímpetu para exaltar la tragedia de vivir
y para darle, al mismo tiempo, el matiz eficaz
de la aceptación del porvenir y de la suerte.
Mirad, miradme, soy rojo como el arrebol de los atardeceres
y llevo conmigo la furia de la verdad escrita en las plantas de mis pies.
El camino es mi sino y a él me debo porque me guía.
Pero ahora quiero ser la pasión misma bajo esta sensual luna
y quiero desatarme por completo como una puta enamorada.
Mirad, mirad, ya estoy casi desnudo a merced de la intemperie,
expuesto a las heridas de las lanzas y de los dardos ajenos,
expuesto al amor y a sus secretas concupiscencias.
Sí, estoy desnudo. Completamente desnudo bajo este cielo inmenso.
Mirad mi cuerpo arrogante que no quiere detenerse
cuando flirtea con el deseo de las moscas carroñeras.
Ya podéis acuchillarlo con vuestras voces obscenas
y redimiros con mi santo pecado que proclama la pasión
en esta noche de luna, en esta noche de estrellas fugaces.

jueves, 9 de febrero de 2012

Entrevista a Manuel Sanchiz Salmoral

FSM.- Manuel, estás dirigiendo el ciclo de poesía Los lunes del Liceo, ¿qué supone para ti y para la cultura cordobesa llevar esto a cabo en un lugar tan emblemático como el Círculo de la Amistad?

MSS.- En primer lugar, para mí supone una gran satisfacción personal organizar el ciclo, no sólo colaborando en lo que me sea posible por difundir la poesía cordobesa, algo que me satisface, sino dándoles a los poetas la posibilidad de leernos su obra y mostrar a sus seguidores sus últimas composiciones. Además creo que todo acto poético colabora con la proyección cultural de nuestra ciudad.

FSM.- Tú eres uno de esos tantos poetas que se dieron a conocer cuando ya gozabas de una cierta madurez, ¿cómo fueron tus comienzos en el mundo de la poesía?

MSS.- Aunque he sido lector de poesía desde mi juventud, y tuve la oportunidad de publicar algunos poemas en revistas, mi trabajo profesional me impedía acudir a los actos poéticos que se celebraban. Un cambio de responsabilidad en el trabajo me dejó más tiempo libre y tuve la oportunidad de conocer a personas que me ayudaron a introducirme en este mundo, a las cuales le estoy muy agradecido.

FSM.- ¿Un poeta nace o se hace?.

MSS.- Es difícil afirmar algo tan rotundo. Nadie nace poeta, son las circunstancias y las personas que te rodean las que hacen que tu vida tome un enfoque determinado, claro está que algo tenemos que tener dentro para que al final te acerques a la poesía y la tomes como parte de tu vida.

FSM.- ¿Cómo ves el panorama poético en esta ciudad de Córdoba?

MSS.- Córdoba es tierra de poetas y es una afirmación que no vamos a discutir. El panorama poético cordobés está garantizado y por muchos años.

FSM.- Manuel, según tu opinión ¿cuál crees que es la misión de la poesía?

MSS.- Depende del poeta, es probable que todos esperen la respuesta clásica, la poesía es el medio que tenemos los poetas para denunciar las injusticas, para manifestar nuestro interior, nuestras luchas internas… Pero creo también que la poesía es paz, y reconciliación con uno mismo.

FSM.- Háblanos de tu obra poética, los libros que has publicado, etc

MSS.- Lo importante no es hacer una relación de mi obra, para mí lo más satisfactorio es que alguien haya leído algún poema mío y le haya quedado una buena sensación.

FSM.- De todos tus libros, ¿ con cuál te sientes más satisfecho y por qué?

MSS.- “Ascuas de amor” fue mi primera publicación y siempre tendré un buen recuerdo de él, aunque creo que mi libro más conseguido es “Retama Seca”

FSM.- ¿Podrías explicarnos tu proceso de creación?

MSS.- Escribir un poema no tiene misterios. Necesitas sentir lo que escribes, identificarte con las palabras… Así, al final, quedarás satisfecho de tus versos.

FSM.- Perteneces al equipo directivo del Ateneo de Córdoba, recientemente elegido. ¿Qué va a suponer esto para la continuidad y el avance de las actividades poéticas dentro de la institución?

MSS.- La poesía es la actividad más representativa del Ateneo y pensamos que así seguirá. Tenemos proyectado desarrollar un nuevo ciclo en otoño y mantener el Premio de poesía Juan Bernier

FSM.- Por favor, ¿podrías dejarnos para Paraninfo Poético uno de tus poemas aquí abajo y explicarnos por qué lo has elegido? Muchas gracias.

MSS.- Elijo este poema porque para mí no sólo representa el amor que le tengo a la ciudad de París, sino también el recuerdo de un tiempo que, aunque intente retomar, nunca será el mismo.



Te pregunto por París

Te pregunto por París,
por el poema que nos hizo amantes,
por el farol cuya sombra aún perdura,
por su primavera nocturna junto al río.
Te pregunto por París,
por los juegos de amor y su nobleza,
por las elegías de estrellas que la cubren,
por las aguas que disuelven los sotos verdes.
Tal vez en París, los besos cenicientos,
traficantes de deseos, vencieron al verano,
en un rincón del tiempo hoy ausente.
El aire, sorteando los ramajes de la noche,
fue cobijo y brasa de otoño en el corazón.
Nunca grabarán mis versos en mármol,
no ondearán mis palabras en crespones,
quedarán desenhebradas en San Michael,
disgregadas en la isla en que te amé,
en el mantel de un sábado griego,
al borde de tu cuerpo junto al Sena.

                                      De “Violines del Viento”

domingo, 29 de enero de 2012

Entrevista a Juan Carlos Abril


FSM.- En primer lugar, Juan Carlos, enhorabuena por ese gran premio Manuel Alcántara obtenido a un solo poema. Y aprovechando que has escrito un hermosísimo texto poético que ha competido con otros miles, podrías decirnos para Paraninfo Poético qué debe tener en tu opinión un poema para que resulte bueno, redondo, completo, acertado y lleno de calidad.

JCA.- Supongo que ha de tener una buena historia detrás. Es difícil conseguir esa buena historia en el transcurso de la vida real, indagar en nuestra vida, para luego poder desarrollarla en un poema. Hay que investigar lo que nos pasa. Por lo demás, un poema es un ejercicio de inteligencia emocional. Yo le pido a un poema que ahonde en esas claves de nuestro tiempo pero que, a la vez, emocione.

FSM.- ¿Cómo y cuándo empiezas a escribir poesía y por qué?

JCA.- Empecé cuando tenía 12 años más o menos, aunque eran poemas infantiles, diría yo. Luego con 14, en plena adolescencia, ya hacía poemas de tipo amoroso. Eran muy romanticones, rimados y malos, que no guardo desgraciadamente. Creo que cualquier poeta empieza a escribir por una necesidad de expresarse: la poesía es otra vía, una vía que está ahí y aunque todos la intuyamos no todos se lanzan a explorar ese lenguaje. Poco a poco fui adentrándome en ella siempre movido por necesidad de decir.

FSM.- ¿Qué es para ti la poesía? ¿Podrías darnos una definición?

JCA.-Pues algo de lo que te he dicho. Es un ejercicio de inteligencia emocional, o al menos así la considero ahora mismo en esta etapa de mi vida. Además, me interesa indagar en las experiencias de lo cotidiano para extraer de ellas claves abstractas, comunes denominadores.

FSM.- Has escrito unos cuantos libros de poesía y, entre los primeros, si no me equivoco, fuiste premio Federico García Lorca 1996 con Un intruso nos somete, y accésit del premio Adonáis 2000 con El laberinto azul (2001), ¿qué tipo de poesía abordas en esta primera etapa de tu poética?

JCA.- En mi primer libro se planteaba el tema central de la mirada nostálgica de la infancia, vista desde una adolescencia poco feliz. Había un poso de la poesía de la experiencia pero precisamente rompía con esa visión plana, y así los escenarios eran rurales, cosa que no se había visto en la poesía de la experiencia, y el personaje literario estaba dibujado según otros patrones menos normales. El segundo libro es una visión metapoética, un intento de rizar el rizo en aquellos tiempos en que no se sabía bien por dónde iba la poesía. O al menos la generación que quería hacer algo distinto a la poesía de la experiencia no lo sabíamos. Busqué mi propio camino, pero era muy difícil. Me alejé de la poesía de la experiencia y me arriesgué. A partir de ahí se podrían ver otros temas del libro.

FSM.- Siete años más tarde publicas Crisis (2007), ¿era eso una premonición del tiempo que estamos viviendo en este momento? ¿Dirías que en cada poemario tuyo se advierte un cambio? ¿Qué nos puedes decir de este libro?

JCA.- Mi tercer libro tiene que ver con una crisis de lenguaje, una crisis de valores, ideológica y a todos los niveles. Pero para un poeta, descreer del lenguaje es lo más peligroso que pueda existir, por eso es un libro tan hermético y extremo. Sin embargo es el libro que más satisfacciones me ha dado. Cada libro mío sí, es distinto. De hecho mi último libro también asume cambios radicales. Mi poesía es polifónica.

FSM.- Has escrito crítica literaria en numerosas revistas, ¿condiciona escribir crítica literaria a la hora de crear poesía?

JCA.- No lo creo. Escribir crítica literaria a mí me sirve para ganarme la vida como profesor de universidad y también para mantener el contacto activo con las novedades. Como bien sabes, no todos los poetas saben escribir crítica, que es otro género distinto, un género que hay que cultivar como cualquier otro. Me gusta la crítica pero la poesía es algo distinto. Se puede escribir crítica a diario pero no se puede escribir poesía a diario, o al menos yo no.

FSM.- Juan Carlos, ¿cuáles son tus poetas de cabecera o tus referentes literarios?

JCA.- Hay muchos, me refiero a si tuviéramos en cuenta a los clásicos y a los contemporáneos. Pero, actualmente, siempre lo he dicho, Luis García Montero es uno de los poetas más interesantes, aunque hay otros igual de importantes como Felipe Benítez Reyes, por ejemplo. Ambos me influyeron mucho desde mis inicios y ahora los sigo leyendo con devoción. Fabio Morábito o Antonio Deltoro están al mismo nivel, Piedad Bonnett, Hugo Mujica, todos son grandes poetas, con trayectorias sólidas y de referencia no solo para mí sino en lengua española y, aunque distintos, de todos se aprende. Pero hay muchos más nombres que podría citar aquí. No se es buen poeta por el estilo que practiques, sino por la calidad de la poesía que realices.

FSM.- Podrías por favor hablarnos de la revista Paraíso que diriges.

JCA.- La revista se hace en Jaén, auspiciada por la Diputación y la Universidad. Es una plataforma para los poetas jiennenses, que están en diálogo con poetas españoles y de Hispanoamérica. Ya van siete números y estamos maquetando el 8. Intenta ser, además de un documento con textos, un objeto estético, y siempre se ha cuidado mucho su edición, el tipo de papel, las ilustraciones… en los dos últimos números se ha ocupado de la cubierta y las ilustraciones Ginés Liébana, el mítico pintor de Cántico…

FSM.- ¿Crees que a la poesía se le está dando en este momento histórico la importancia que se le ha dado en otras épocas?

JCA.- Sí, incluso más. Hay un mercado, aunque pequeño, en España, y eso no sucede en otros países. Ese mercado se lo debemos a la poesía de la experiencia, que se esforzó en crear una estética cercana al lector. En estos últimos años, al calor de la influencia que las vanguardias están teniendo, ese lector está huyendo. Cuando alguien se acerca a la librería a buscar un poemario interesante y lo abre pero no lo comprende, lo deja y al final compra otra cosa. Los poetas no pueden escribir solo para poetas. Hay que indagar en el lenguaje y todo lo que tú quieras, pero no podemos convertir la poesía en una jerga para iniciados.

FSM.- ¿Para qué sirve la poesía? ¿Tiene alguna misión?

JCA.- La poesía sirve para muchas cosas, pero no tienen utilidad en el sentido clásico. Decía Kant que la poesía no servía para nada, pero es evidente que se equivocaba o, mejor dicho, que hacía un análisis de la poesía según su propia filosofía en la que la poesía era algo como gratuito. La poesía no es gratuita, es necesaria, cualquier época, cualquier modo de producción tiene poesía. Sin querer afirmar que sea algo universal, se acercaría.

FSM.- Muchas gracias Juan Carlos por colaborar y contestar tan amablemente a las preguntas. Para acabar ¿podrías dejarnos con un poema tuyo y hacernos un breve comentario?

JCA.- Te dejo este poema que se titula «Desaprender» y es inédito. Forma parte del libro que estoy trabajando, pero voy muy lento, voy poco a poco. Habla de mi infancia, un poco viéndola de otro modo a como la contemplé en otros momentos de mi vida. Ahora el lenguaje es más descarnado e intenta analizar, juzgar y valorar. En concreto yo tuve una vida escolar muy conflictiva, maestros nefastos, en general, y muy malas condiciones. Era todavía una educación muy clasista. Todo eso, y muchas cosas más que me callo, no ayudó a que fuera un buen estudiante o un alumno ejemplar. Solo con los años tuve y pude marcarme mi propio camino. Pero la educación que viví en mi pueblo, en el Jaén rural de los años ochenta, fue muy dura. Jaén, como bien sabes, ha sido quizás la última provincia española en modernizarse, fue quizá la provincia española más deprimida, y ese lastre lo tuvimos que pagar bien caro.



DESAPRENDER


Una vez más se equivocó el instinto

que estuvo callejeando

con el amigo ausente

antes de que se nos hiciera tarde.


Estuvo allí, como un grito pagano,

la estética de la imaginación

al lado de la hormiga alada,

el intervalo del atardecer

secreto, y su complicidad.


Todo iba unido y separado.

Temblor ubicuo, origen

de la escritura autobiográfica.

Si te enrocas

alguien vendrá a salvarte,

si replicas,

incluso si no sabes quién has sido,

por planos inclinados

y falsas perspectivas,

o incluso

si más allá de ti crece el desierto,

no te conformes.

No, no importa

si todo esto ha sucedido.


Tienes que recordar quién eres,

y en el camino inverso que recorres

del nosotros al yo, el gesto

que te satisfacía.


Nubes hasta el final del cielo, ves

vacío el borde del vacío,

lecciones de rencor

en la pizarra, inolvidables.


Tu escuela estuvo unida

a un sedimento de maldad

en la conciencia de los mejores propósitos,

pero también a la prueba arrugada

en la ribera del aburrimiento.


Parece que fue ayer. Un maestro

te inculcó el miedo y te volvió rabioso,

adoctrinándote en los recados

científicos de la superstición

y en los castigos.


No tenía problemas, los buscaba

en mí, burbujeando,

cuando el invierno era invierno.

En ti, que no conoces el orgullo.


Todo está unido, se separa

y entre el fango y los líquenes

ya sólo me dedico a lo que importa,

juego y revivo con mis manos

líquidas aventuras, voy al rescate

de la impuntualidad

a cualquier hora, aquel lejano asombro

frente al río, los árboles que hablaban

y todas las pasiones

que no fueron leyenda, la lealtad.


¿Es más rápido el ojo?


Antes de que se haga más tarde

para aprender

la enfermedad de cada uno,

antes de que despiertes

y vuelvas del pasado

y sus merodeadores,

recupera tan sólo

la abreviatura de los sueños.


Antes de esta joven renuncia,

y habrás desaprendido.


                                    (Inédito)



martes, 20 de diciembre de 2011

La Playa Negra, de Paqui Jiménez Yepes

El pasado viernes 16 de diciembre se presentó en la Biblioteca Central de Córdoba el poemario La Playa Negra, de Paque Jiménez Yepes. En la mesa estaba el editor Manuel Patiño y el presentador de la poeta Fernando Muñoz.
La Playa Negra son un conjunto de poemas escritos en un lenguaje sencillo, sugerente y nostálgico. Son poemas que brillan individualmente y en su conjunto porque cada uno de ellos nos transmite una emoción serena. En general se percibe un poemario cargado de melancolía y se nota también un tono de una leve tristeza en equilibrio, por el paso del tiempo, a través lo que se cuenta. La autora escribe sobre esas cosas que le han exaltado el espíritu y le han llenado su mente de cierta tensión de deseo por recordar, ver o experimentar. Así ella canta en sus poemas a personajes de la literatura, del cine, a lugares emblemáticos para ella, de la lectura de un libro o de los recuerdos de su infancia. Y lo cuenta poniendo ese tono poético en acción directa con la palabra acertada que nos transmite la belleza y la veracidad del poema.
Paqui Jiménez Yepes es una poeta que lleva escribiendo desde hace muchos años, pero con la primera publicación de La Playa Negra viene a decirnos que es una poeta íntegra y que tiene mucho que decirnos en el futuro porque su poesía tiene calidad y vida.
Desde aquí felicitamos a Paqui porque promete mucho como poeta y le deseamos un futuro lleno de éxito.
He aquí uno de sus poemas:

A Emily Brönte

Hoy conocí el reino de Anglia...

Y no puedo creer
que en esta lluvia continua
y de viento huidizo de Yorkshire
                                       vagaras tú.

No puedo hallar
razón alguna
para que resbalara el hollín
de tu piel y en el aire limpio
estallara la tempestad infernal
                                que nunca se detiene.

Cómo pudieron despertar tantas rosas
en la fantasmagórica humedad de tu tejado.

Quédate siempre conmigo.
Toma cualquier forma
      pero no me dejes en este abismo en que no
puedo encontrarte.

lunes, 6 de junio de 2011

LEJANA Y SOLA, de la revista literaria ASTRO





El Aula de Cultura Astro acaba de publicar en estos días un nuevo número de la revista literaria ASTRO con el título de LEJANA Y SOLA, coordinado por Alfredo Jurado, poeta y miembro fundador de la mencionada revista. Se trata de un monográfico sobre el tema de Córdoba en el que participan 32 poetas, 8 pintores y 2 fotógrfos. Es una edición patrocinada por la Capitalidad Cultural, Córdoba 2016, y por el Excmo. Ayuntamiento de Córdoba. Y que ha sido entregada a la Comisión del Jurado evaluador como un documento más con la finalidad de obtener el tan importante evento de ser Ciudad Europea de la Cultura 2016. EL prólogo ha corrido a cargo de Luis Enrique Sánchez



Los poetas, pintores y fotógrafos no hacen sino expresar con su arte una forma de ver esta ciudad milenaria desde la mirada personal de estos artistas que consiguen darnos una variedad singular y llena de belleza sobre Córdoba. La revista en sí misma ha quedado espléndida, igual que una obra de arte que merece tener y conservar.



Es importante mencionar a cada uno de ellos para hacer justicia de su importante colaboración. Por parte de los poetas participan: Pablo García Baena, Juan Bernier, Concha Lagos, Rocío Moragas, José de Miguel, Juana Castro, Francisco Carrasco, Manuel de César, Lola Salinas, Mercedes Castro, Fernando Serrano, Fernando de Villena, Rafael Inglada, Alfredo Jurado, Antonio Varo Baena, Encarna García Higuera, Soledad Zurera, Pilar Sanabria, Fernando Sánchez Mayo, Antonio Flores, Manuel Sanchiz, Alberto Díaz-Villaseñor, Heliodoro Díaz-Villaseñor Cabrera, Mertxe Manso, Diego Martínez Torrón, José María Molina Caballero, Mariluz Escuín, Alberta de la Poza, Bartolomé Delgado, Balbina Prior, Francisco Alemán y Luis de Góngora.



Entre los pintores participantes se encuentran: Antonio Bujalance, Pepe Morales, Emilio Serrano, Rita Rutkowsky, Teresa García López, Desiderio Delgado, José María Córdoba e Inmaculada Montero.



Y entre los fotógrafos participantes están Manuel Ángel Jiménez y Miguel Ángel Entrenas.





viernes, 27 de mayo de 2011

Entrevista a Francisco Onieva




FSM.- Francisco Onieva, eres un poeta que obtuvo un accésit del prestigioso premio Adonáis con Perímetro de la tarde. ¿Qué significó este premio en tu camino de poeta?
FO.- Ha sido mi carta de presentación. Cuando comprendí que el camino por el que transitaban mis primeros poemas no era el más adecuado, decidí, coincidiendo con la preparación de las oposiciones a Secundaria y el inicio de mi labor docente, apartarme del mundo poético cordobés y centrarme en leer y escribir, en busca de un nuevo discurso en que me sintiera más cómodo. De ahí nació la reescritura de Los lugares públicos, aparecido como cuaderno en 1998, y Perímetro de la tarde. Dicho esto, no es extraño que cuando se me concedió el citado accésit mucha gente no me conociese e, incluso, algunos que me conocían se sorprendiesen, pues me habían perdido la pista.
FSM.- Desde tu primer libro Los lugares públicos hasta ahora ¿crees que ha evolucionado tu forma de expresarte en la poesía?
FO.- Eso espero, pues el escritor que no evoluciona está muerto literariamente. Aunque mi trayectoria es corta, creo que en ella puede verse que busco la depuración lingüística, la emoción y la sugerencia, al tiempo que poco a poco tiendo a una mayor introspección.
FSM.- ¿Qué buscas en la escritura poética?
FO.- Encontrarme. Encontrar mi sitio en el mundo y definirme por las relaciones que establezco con lo que me rodea.
FSM.- ¿Cómo nació tu vocación por la poesía?
FO.- No lo sé. Desde que tengo uso de razón me recuerdo cerca de los libros. Sí tengo claro que cuando empecé a escribir con la intención de que mis versos saliesen del ámbito privado del cajón de mi escritorio fue con 17 o 18 años. En primero de Filología coincidí con Rafael Antúnez, Eduardo Chivite, Juan Antonio Bernier y Juan Carlos Reche. Aquel mismo año, 1994-1995, conocí a Raúl Alonso, Joaquín Pérez Azaústre o José Luis Rey, entre otros. El contacto con todos ellos fue muy enriquecedor.
FSM.- De todos tus poemarios publicados ¿con cuál de ellos crees que has alcanzado una mayor calidad literaria o con cuál de ellos te sientes más satisfecho y por qué?
FO.- Sin lugar a dudas, mi mejor poemario es Las ventanas de invierno, con el que conseguí el premio Cáceres Patrimonio de la Humanidad a finales de 2008. No obstante, una cadena de errores en la gestión ha llevado a que el libro aún esté sin publicarse. Es algo increíble. Un premio de este nombre no puede mancharse así; creo que el nuevo gobierno cacereño debería desatascar la situación y apostar por un libro que lleva, se quiera o no, implícito el nombre de la ciudad extremeña. Es muy doloroso sentirse, durante unos meses, ganador de un premio importante y ver cómo la entidad convocante no respeta las bases del mismo. Me presenté al premio, como dije en todas las entrevistas, para poder publicar en una editorial prestigiosa; por eso, hasta que no vea mi libro editado no volveré a sentirme ganador del premio.
FSM.- Un poeta como tú cómo se alimenta para seguir en el hálito creativo con una constancia periódica.
FO.- De lecturas, por supuesto, y de la observación de todo aquello que me rodea. Un poeta debe mirar la misma realidad que el resto de personas, pero con ojos distintos.
FSM.- ¿Te atreverías a decirnos tu propia definición de lo que es la poesía?
FO.- La poesía para mí debe caracterizarse por cuatro palabras: sencillez, sugerencia, emoción y musicalidad.
FSM.- Como profesor de un Instituto de Enseñanza Secundaria y llevando el apelativo de Poeta, porque lo eres, ¿cómo influye esto en ti y en tus alumnado?
FO.- Intento separar ambas facetas. Con los más pequeños es mucho más fácil, pues no suelen tener ni idea de que escribes. De todas formas, supongo que a quienes más puede atraerles mi condición de escritor es a los alumnos que cursan Literatura Universal en Segundo de Bachillerato, pues es la única asignatura en que podemos trabajar con más o menos seriedad sobre los textos literarios.
FSM.- ¿Hacia qué rutas crees tú que debe encaminarse la poesía en nuestro tiempo?
FO.- Todo poeta debe ser reflejo de su tiempo. La poesía es, como decía Machado, “palabra esencial en el tiempo” y, por ello, ahora debe bucear en las contradicciones del ser humano, abordando su concepción del mundo y la relación dialéctica que establece con él.
FSM.- ¿Qué te aporta a ti la poesía?
FO.- Satisfacción, por el trabajo serio y en silencio.
FSM.- Para acabar porque no quiero robarte tu tiempo, ¿podrías por favor dejarnos uno de tus poemas que más te guste y comentarnos por qué es así?
Muchas gracias por tu colaboración y desde este Paraninfo Poético te lo agradecemos enormemente.
Los poemas que considero más conseguidos están en Las ventanas de invierno, pero al no estar aún publicado no creo conveniente sacarlos a la luz. De mis dos primeros libros me quedaría con “Llegada” porque es uno de los pocos poemas amorosos que tengo y porque está dedicado a la persona que me soporta a diario.


LLEGADA

Llegas como cualquier amanecer,
mezcla frágil de sueños, frío y luz.
Desnuda te derramas suavemente
sobre la piel. Sin ruido.

Te entregas, con arena
en tus palabras,
perdiéndote en el pozo
de unos brazos que tienen la medida
de la espuma del mar.

Levantas con tus manos
castillos de papel,
pentagramas de jaras,
la marea de un charco
y las alas quebradas del deseo.

Tú, guía, que presentas el anverso
de la luz de ciudad,
la penumbra del labio amado,
que traes a los sueños
el aroma de las escurridizas
leyendas infantiles.

No bastan las cenizas que se vierten
sobre el tallo sesgado del jazmín
ni el aire que se escapa a bocanadas
por las rendijas entreabiertas
del cielo.

La vida es una torpe elipsis
y nos cuesta.

lunes, 16 de mayo de 2011

Entrevista a Mertxe Manso




FSM.- ¿Qué importancia tiene para ti la poesía?
MM.- Es una forma de ver el mundo y de sentirlo, forma parte de mi y de mi pensamiento y reflejo es mi poesía, visualmente, me define el crucigrama que me acompaña desde el primer libro y que se puede ver en mi web http://www.mertxemanso.con/, en el caso del poema “usual”, la búsqueda de la esencia y de la síntesis caracterizan mi poesía.
FSM.- Por favor, podrías hablarnos brevemente de tu obra poética, es decir, de cada uno de tus libros publicados.
MM.- En 2004 aparece, el poemario Diario de los cuerpos, I Premio de Poesía La Manzana Poética, Ediciones Litopress, seguido llegan las plaquetes: Tabla de mareas (müsu, 2004) y Reglas de Navegación (2006). Mi último libro, Ferronerie aparece en la colección de poesía Abezetario de la Institución Cultural “El Brocense” en Cáceres, 2009.
Aparezco antologada en Voces Nuevas (Torremozas,2002), Pólvora Blanca (Antología de poetas por la paz y la palabra, 2003), en Pie de Paz (Plurabelle, 2003) y Periféricos 15 poetas (Universidad Popular José Hierro, Madrid, 2004). La Mujer Rota(Guadalajara, México, 2008
He participado en el V Seminario de Poesía y Traducción Poética, 2005. “La crítica española: encrucijada y confusión”. Como conferenciante y poeta intervine en las últimas jornadas de Poesía Actual en la Fundación Alberti, 2007. En el 2008 participó como poeta invitado en Cosmopoética, poetas del mundo. En el año 2009, he participado en el Círculo de Traducción Poética, traduciendo al poeta alemán Jan Wagner.
En la faceta de poesía visual, he participado entre otras colaboraciones en la “Muestra incompleta de poesía visual, experimental y mail-art”. (2004) Ediciones Cer0 a la Izquierda. Y “Las Letras” muestra de poesía visual homenaje a Carmen Conde(Cartagena, 2006). Recientemente en el Óptica Festival Audiovisual de Córdoba; Edición II.(2010).
FSM.- ¿Cuál crees que debe ser la función de la poesía, y concretamente la función de un poeta o una poeta?

MM.- La literatura en general debe favorecer el crear cabezas pensantes y que busquen la reflexión como forma de crecimiento individual y colectivo, la poesía en particular todo lo anterior y la búsqueda belleza, entre otras miles de cosas.
FSM.- ¿Qué te parece el panorama poético cordobés?
MM.- Córdoba siempre ha sido rica en poesía y en poetas, en la actualidad sigue en la línea. Adolece de una asociación de escritores cordobeses, yo pertenezco a la de escritores vascos, y creo que cualquier forma de asociación, produce beneficios en todos.
FSM.- ¿Cómo afrontas el acto creativo? ¿Escribes sistemáticamente o solo cuando te llega la inspiración poética?
MM.- Mi acto creativo se rige por algún factor externo que lo provoque, quiero decir, puedo estar meses sin escribir y un día sin más, motivado por algo en particular, surge la chispa y empiezo un proyecto, tras este primer arranque viene el trabajo sistemático, el intentar la continuidad y el pulir y pulir.
FSM.- Creo que estás preparando en este momento una colección de poesía sobre diferentes poetas. ¿Podrías hablarnos de este interesante proyecto?
MM.- Mi último proyecto es la plataforma de dinamización artística y literaria «La fragua de metáforas». Una iniciativa a tres bandas en la que me acompañan Diego Ramos, responsable del área artística y plástica, y María Pizarro, al frente de las artes escénicas.
Mi función se ciñe al área editorial, donde ya han visto la luz ocho títulos de la Colección Hojas del Fuelle, que hemos presentado en la Feria del Libro de Córdoba y el jardín botánico, se pueden adquirir en nuestra página web (http://www.lafraguademetaforas.com/) y librerías.
La colección, de edición artesanal, une a un poeta y a un ilustrador que pone imagen a los poemas. Entre sus autores literarios nombres como David González, Pilar Sanabria, Francisco Onieva, Lucía Fraga y Antonio R. López en poesía, Selene Urbano, Raúl Garcés y Asun Barasona, en cuento infantil y microrrelato. Por el lado de los artistas plásticos, Suko Susana, Almudena Castillejo, José Luis Checa, Nazaret Castro, Fátima Menchén, Juan Pedro Casado, Manuel Garcés y Antonio Xama. «Son piezas de arte con literatura. Queríamos desmarcarnos de libro estándar y conseguir que el libro atrajera al lector, incluso al que no leería poesía».
FSM.- Vayamos al pasado. ¿Desde cuándo te recuerdas a ti misma escribiendo poesía?

MM.- Escribo desde los 9 años, un poema al reloj de mi pueblo natal, Santurce, poema que aún conservo y que guardo con cariño, durante mis años de estudios fue una disciplina que me acompañó siempre.
FSM.- ¿Qué poetas han influido o influyen en tu poética?

Mi poesía bebe de autores que yo llamo “isla” que por alguna u otra causa han elaborado una poesía al margen de corrientes de su momento, nombres como Rafael Pérez Estrada, Valente, Emily Dickinson y por supuesto Machado y J.R.J.
FSM.- ¿Qué es más importante para ti en la poesía la forma o el contenido? ¿Crees que se debe sacrificar el contenido para buscar una forma estética del poema?
MM.- Las dos son importantes, quizás parece que en el poema visual, la imagen prima más pero no es así en realidad ambas están presentes, y en el poema “usual”, el contenido debe ir en consonancia con la forma.
FSM.- ¿Estás trabajando en este momento en algún nuevo libro?
Sí, recientemente acabé un poemario infantil que se está preparando como álbum ilustrado para niños, una preciosidad.
FSM.- Para acabar nos gustaría que nos dijeras con qué libro o poema de algún libro te sientes más identificada y por qué. Y si es posible déjanos un poema para nuestros lectores. Muchas gracias.
MM.- Me quedo con un poema del argentino Hugo Mújica y su poema Sed Adentro, me parece bello, breve e intenso, en consonancia con mi espíritu de entender la poesía. De mis poemas os dejo uno de mi último libro Ferronerie:

XI
Anuncio un tiempo de tregua
y después, amor,
vendrá la noche
tu corazón sobre la mesa
buscando el abrigo de mis manos.
Así, casi en silencio
y con la boca abierta
nos secará el mar,
seré hogar
y nosotros un latido.

jueves, 7 de abril de 2011

Entrevista a Alfredo Jurado


FSM.- Cuando echas la mirada hacia atrás y recuerdas tus primeros pasos en la poesía, ¿qué recuerdos te vienen a la memoria?

AJ.- Se me aproximan dos momentos: uno, el que representaría la edad de veinte años, en la que ya escribía poemas, los que leía a amigos cercanos; lógicamente era una etapa insegura y en la que me llenaba de vanidad el que me los elogiasen. Otro momento, al principio de los años 80, cuando me empiezo a relacionar con poetas. Acudía a tertulias en las que se hacía crítica, y comentarios de todo lo leído; allí es donde empiezo a preocuparme de la técnica, la musicalidad, con las que realmente se debe escribir un poema. Tuve suerte, ya que conocí allí a varios poetas que me merecen alto respeto.

FSM.- ¿Cuándo y cómo te das cuenta de que verdaderamente la poesía es ya una vocación a la que no puedes renunciar?

AJ.-Entiendo que fue en éste segundo momento, que acabo de referir anteriormente, en el que creo que escribir poemas es una manera de pensar y de sentir; es un modo de vida. Realmente hacer poesía, es ver el mundo tuyo, manifestar tus impulsos, tu sentimiento, mediante ese lenguaje por el que optas, y que está lejano del cotidiano, del coloquial, del narrativo propiamente dicho.

FSM.- Alfredo, tú eres cofundador del grupo Astro de poesía, ¿qué te ha aportado pertenecer a un grupo poético?

AJ.-Hacia el año 86, un grupo de poetas, que pertenecíamos a las tertulias literarias ya mencionadas, decidimos crear nuestra propia Revista Literaria. También una colección de libros, pues contábamos con editorial propia; con anterioridad, habíamos constituido el Aula de Cultura Astro, con la que pretendimos fomentar y difundir Cultura en nuestra ciudad. Allí estábamos Encarna García Higuera, Soledad Zurera, y yo mismo, después vinieron Antonio Varo Baena y Pilar Sanabria. A todos nos unía la amistad, y el impulso poético del que ya hemos hablado. Sentimiento que seguimos manteniendo vivo; eso es valiosísimo y enriquecedor a nivel personal. Nos ha hecho compartir muchas cosas, sobre todo el tiempo, y el afán de seguir en este menester.

FSM.- De tu obra poética, ¿con qué libro o libros te identificas más y por qué?

AJ.- Hay tres momento, tres libros que lo marcan: “ Mar de Liturgias”, mi primer poemario, el que me dio pistoletazo en esta trayectoria. “ Mester de Amante”, en el que me manifiesto como poeta de oficio, poeta que ha encontrado su camino, y “Paraíso Perdido” en el que creo que mi lenguaje se desnuda, para dar paso prioritario al sentimiento lírico.

FSM.- ¿Para qué crees tú que sirve la poesía?

AJ.- Podría asegurar que es un género para poetas, sólo somos los poetas, quienes lo leemos en profundidad, desde el afán de extraer todo su jugo. Es un nobilísimo Género. El más bello de todos, los tradicionalmente aceptados. Es un género plástico, que incita a la reflexión, y a la sugerencia. Es un género que invita la analítica del contenido. por ello es, que tenga menos lectores que otros géneros. El lector, en líneas generales, prefiere no complicarse la vida, y es por lo que prefiere la Narrativa, donde casi todo se da hecho.

FSM.- ¿Podrías darnos tu propia definición de la poesía?

AJ.- Podríamos intentarlo; ya lo he hecho por obligación, cuando he sido ponente al respecto, impartiendo ideas. Cuando como docente me ha correspondido hacerlo. Podríamos atender su genealogía, y ello nos serviría, nos ayudaría. Pero no voy a dar otra definición más de cuantas haya; seguro que incurriríamos en pedantería y tópicos. Creo que la poesía se define así misma, cuando está expresada en versos, y éstos no son otra cosa, que flóculos diminutos del alma del poeta que los expresa.

FSM.- ¿Cómo trabajas la poesía? ¿Te sientas y te disciplinas y esperas a qué venga la inspiración o solamente escribes cuando te viene la idea de un poema?

AJ.-No encuentro una manera sistemática para escribir. Casi siempre escribo en la noche, cuando nada me interfiere. Quizá sea la noche la que me aboque a la inspiración, o cuando me acuden las ideas. Luego viene la segunda parte, la parte más sacrificada, la de dar la forma oportuna a cada poema, a cada libro.

FSM.- En Córdoba hay cientos de poetas que buscan un hueco en la poesía, ¿crees que hay cabida para todos, y dime qué te parece el panorama poético de nuestra ciudad?

AJ.- Sí, Córdoba está llena de poetas; de sus atarjeas parece que fluyan los poetas. Si buscar un hueco significa empujar, dar codazos para aparecer en ese hueco, eso me parecería más que aparecer en el panorama poético, formar parte de una batalla campal, una lucha libre. No sería esa la auténtica función que yo le guardo al poeta. El poeta debería disfrutar escribiendo y madurando, para hacerse como tal; es cierto que debe darse a conocer, pero contando con que tenga algo para dar, y ese algo se consigue con buena obra y buen trabajo. Al poeta no debe faltarle ni el presente, ni el existencialismo. El futuro, la posteridad, Dios la dirá….O no la dirá jamás.

FSM.- ¿Qué poetas han dejado una influencia en tu poesía? Y dime, ¿cuáles son esos poetas a los que relees una y otra vez?

AJ.-Después de tanto tiempo, he tenido posibilidad leer a muchos/as. Leo a todos/as mis contemporáneos/as. No suelo releer al mismo poeta sino cuando viene al caso y puntualmente.


FSM.- Y dinos algo para nuestros lectores, ¿por qué crees que debemos recomendar que se lea poesía, qué nos aporta?

AJ.- Como docente siempre he procurado inculcar la lectura de poemas; la he procurado de manera diferente a la académica, a tradicional, que llegó a ser encontrada aburrida y tópica. Suelo sugerir de manera inductiva, que el poema sea leído colectivamente en el aula, con frecuencia iniciado por el propio docente, y desde esa lectura extraer sugerencias; las más atractivas para el alumnado. Hacerles a la postre percibir el sentido de belleza y la musicalidad, ya que así desarrollaremos capacidades que están interiorizadas.

FSM.- Muchas gracias, Alfredo por prestarte a contestar estas preguntas. Y para acabar podrías dejarnos uno de tus poemas preferido y explicarnos por qué has elegido este poema?

AJ.- A veces me cuesta discernir cuál es el poema más adecuado para el lector, ya que, como creaciones mías, todos tienen su cuadrícula en mi interior. Os elijo éste, creo que consigue ser muy visual, cualidad de evidente valor para la intención poética.


DONDE EL SILENCIO ACECHA

Una fuerza telúrica me lleva hasta el lugar

que hoy está tupido por la grama;

deambulo largamente, como lo hiciera un alma

sigilosa y descalza.

En la espalda percibo la celada del aire,

sonará entre las cañas cencidas por la sed.


En la orilla aletea el ave de la tarde,

domeña con sus alas de rapaz moribunda,

el resplandor cobrizo que nos marca el poniente.

Entonces no es posible, para el alma,

sino la paz inmensa que se extiende a lo ancho;

se borrará despacio la silueta

de todo lo lejano.


Es muy triste la muerte del camino

cuando vela en su fondo

aquel espacio íntimo que habita en la memoria.

martes, 15 de marzo de 2011

Suspiro de Artemisa, revista de poesía nº 2

Ayer se presentó en el salón Liceo del Círculo de la Amistad la revista nº 2 de poesía Suspiro de Artemisa, dedicada al poeta de Cántico Juan Bernier, con una cálida acogida por parte de público y prensa. Intervinieron Calixto Torres, Juan Pérez Cubillo y Federico Roca de Torres. Este acto se celebró dentro del ciclo Versos Sumados de Cosmopoética 8. La citada revista la pueden encontrar en la librería Luque de Córdoba.
Leyeron sus poemas una gran parte de los poetas participantes. He aquí una relación de los poetas que han colaborado en la revista: Pablo García Baena, Ginés Liébana, Enrique Barrero Rodríguez, Julián Cañizares Mata, Jorge de Arco, Manuel Gahete, Catalina Jaén, José Lupiáñez, José Manuel Martín Portales, Francisco Onieva, Rafael Pérez Castells, Juan Pérez Cubillo, Carlos Rivera, Federico Roca de Torres, Antonio Rodríguez Jiménez, Ramón Rodríguez Pérez, María Rosal, Pilar Sanabria, Fernando Sánchez Mayo, Fernando Serrano, Calixto Torres y el propio Juan Bernier, in memoriam.

Les dejamos con el precioso soneto de Juan Bernier.


SONETO A CÓRDOBA

Amarillo pérfil de arquitectura
de cúpulas y torres coronado,
torso de duro mármol cincelado,
estatua de ciudad. Córdoba pura.


Abres al valle virginal figura
a la que el Betis besa enamorado
y en tu más alta torre reflejado
el oro de tu arcángel te fulgura.

Arena y cal, olivo, serranía,
enhiesto pino, palmeral ardiente
ciñen tu delicada argentería.

Relicario de siglos donde Oriente
engarza en visperal policromía
tu albo destello ¡oh perla de Occidente!

Juan Bernier.

martes, 1 de marzo de 2011

Entrevista a Antonio Flores


Antonio, eres un poeta que desarrolla en Córdoba actividades culturales en torno a la poesía coordinando ciclos, antologías, como por ejemplo el actual ciclo de poesía que se está llevando a cabo en La Ermita. ¿Qué te aportan estas actividades como poeta?
Nada en absoluto. Todo lo contrario. Llevo años intentando escapar cada vez más de ellas, porque lo considero la antítesis de la poesía. Lo que ocurre es que no puedo cortar de manera drástica. Tengo muchos amigos que me piden colaboración en múltiples actividades y aún no he aprendido a decir NO. Si acaso, lo único que me han aportado siempre es la posibilidad de hacer buenas amistades.
¿Cómo fueron tus primeros pasos en la poesía?
Regresé a Córdoba cumplidos los 30 años allá por el 77 y conecté con los poetas de Zubia, Antorcha de paja y Kábila. Yo tenía ya un libro en preparación que, una vez terminado, lo presente a concurso en Madrid al I Premio Prometeo de poesía para escritores hispanohablantes noveles. Resultó accésit y Manuel de Cesar, coordinador de la colección Polifemo aquí, en Córdoba, se enteró por la prensa y me lo pidió para publicarlo. Así empezó todo.
¿Qué importancia tiene en tu vida la poesía?
Pues lo es todo y no es nada. La odio en la medida que la necesito. Me tiene atrapado. Si pudiera prescindiría de ella. Es la única droga que me ha vencido. Por ahora...
¿Cuál debe ser la función de la poesía si es que debe tener alguna función?
Poíesis (la poesía) es un hacer con palabras. Un modo -igual que otro cualquiera- de obrar en las cosas; tan igual como el del artesano del barro, de la madera o del metal. Poietés (el poeta), utiliza las palabras como herramienta, y el resultado, tà poiémata (los poemas), son algo muy distinto de ellas. No hay "lógica" (intelectiva) en la función "productora" (poíesis) del poeta. La lógica compete al discurso de la Ciencia. La poesía no demuestra; sólo muestra. Los poetas no presentan realidades, sino que muestran interpretaciones de la realidad. Y en esa mostración está su grandeza.
De tus poemarios publicados ¿con cuál te identificas más o con cuál de ellos crees que has dado un paso más allá en tu manera de concebir la poesía?
De lo publicado, me quedo con el Diccionario del vino. Pero el "paso más allá", siempre está en lo último en que se trabaja.
¿Cómo trabajas la poesía? ¿Dedicas un rato cada día o escribes sólo cuando te viene la inspiración?
Escribo sólo cuando me viene la "necesidad" (yo no lo llamaría inspiración). Por tanto, no le dedico un rato cada día, ni siquiera cada semana o cada mes. Pero trabajar sobre ella, lo hago de forma continua; en perenne rebeldía contra mí mismo. No veo forma de "rematar" un poema y menos, un texto.
¿Qué poetas han dejado en ti una influencia o te han aportado más a la hora de escribir?
No lo sé. Eso quizás lo verán los lectores. Lo que sí puedo decir es que he leído poesía desde que la "descubrí" gracias a D. Antonio Machado. Era en tiempos de estudiante. Después leí a los clásicos en las mejores traducciones que pude. También a todos los grandes de lengua castellana: Pero me quedo sobre todo con Quevedo, Góngora, Lope y Garcilaso… Y más recientes: Neruda, M. Hernández, Vicente Núñez, García Baena y Caballero Bonald.
¿Cómo ves el panorama poético en Córdoba?
Bien; muy bien. No están todos los que son, ni son todos los que están. Pero eso ha ocurrido siempre. Lo importante es que de la cantidad surge la calidad y Córdoba es, ha sido y será siempre " caldo de cultivo" para la poesía. La ciudad es, en sí misma, un poema. Un gran poema
¿Hay algún poemario nuevo en el que estés trabajando o a punto de publicarse y que podamos encontrar pronto en las librerías?
No. Ahora no trabajo. Ahora estoy tanteando la posibilidad de publicar mi último texto inédito: Desde tu orilla. Terminado ya hace más de dos años y que ha sido traducido al árabe. Pero no voy a precipitarme. Quiero que sea una publicación digna.
¿Qué crees tú que es más importante en la poesía, ser capaces de comunicar ideas nuevas o innovar en la forma de construir el discurso poético?
Pues en honor a la verdad, ninguna de las dos cosas son, para mí, importantes. Las ideas pertenecen al logos (razón), tanto en su acepción noética (pensamiento, intelecto, psique...), como en la parlante; es decir en la dia-lógica. Pero si me tengo que decantar por alguna de las dos, me inclino por la segunda; es decir: Por la innovación estética (en la que entraría la poesía visual). Ya que, lo que es el "decir", ya está dicho todo desde los griegos.
Muchas gracias Antonio y muy agradecido por tus palabras.

domingo, 20 de febrero de 2011

Tácticas interiores, de Fernando Sánchez Mayo


El pasado día 11 de febrero se presentó en el Patronato Municipal Adolfo Lozano Sidro, de Priego de Córdoba, el libro titulado Tácticas interiores, de Fernando Sánchez Mayo dentro de la colección Manantial, que la Delegación de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Priego de Córdoba viene editando en el Aula Poética que se viene desarrollando en esa bella ciudad prieguense.
Mari Cruz Garrido, poeta y coordinadora del mencionado ciclo de poesía dijo que Fernando Sánchez Mayo es un poeta limpio en estructuras, poco complejo y, sin embargo, gran artífice del verso y su manejo como vamos a poder comprobar no solo en este hermoso libro "Tácticas interiores", sino en toda su trayectoria poética y en su pequeño pero maravilloso librito de haikus. En sus poemas se puede observar, sobre todo, una constante búsqueda interior a través de las vivencias cotidianas, los días, los meses, los años, que transcurren a veces, si darnos cuenta pero que van calando y dejando una profunda huella en el camino. Otro de sus temas primordiales es el tiempo como mediador de estas viviencias y la lucha incesante contra la rutina e ignavia cotidiana. Un querer estar y permanecer vivo en el recuerdo, el fluir del tiempo, el equilibrio, la búsqueda existencialista del ser humano, la paz. Su poesía cíclica enumera las noches, las estaciones, los meses. Hace, ante todo, una reflexión sobre la vida misma, una llamada al despertar. Es un Carpe Diem, pero reflexivo avisando al ser humano de la fragilidad del ser y estar vivo, todo esto con una cantidad de epítetos y encabalgamientos que hacen fácil y nada pretensiosa su lectura. En conclusión la poesía de Fernando, gran parte de ella de métrica libre, está cargada de pensamientos reflexivos y de sosiego: "Debemos preocuparnos del mañana, pero sin olvidar y disfrutar de este presente que hoy tenemos". Por lo tanto nos muestra a la vez que la nostalgia por el pasado un aire de esperanza y positivismo ante el ciclo de la vida. Los adjetivos usados en sus poemas y los versos semánticamente sobrecogedores nos invitan a la reflexión y a la sabia aceptación de la misma vida en sí.
He aquí uno de los poemas del libro.
Verano

Los interminables calurosos días
como una laxitud detenida
escoltan al seco paisaje derrotado
por el ávido lentísimo fuego.
Nadie diría que los pastos fueron
luminosa verde hierba erguida que soñara
de mañana a la tarde con tocar el cielo.
La destrucción llega en calma abrasiva,
despacio, lentamente,
inundando a los cuerpos
de su trágico color para la muerte.
O sería mejor decir: inundando a los cuerpos
de su mágico color para el olvido.
El olvido de existir. Eso sería más acertado.
Vivir para vivir el olvido de la existencia,
la existencia anodina, insípida,
de tantas tardes siendo devorados
por la leve llama que ejerce
la trágica misión del estallido.
La vida es una pira oculta
que aniquila en la sombra,
entregada, activa, dispuesta a cumplir
el deber que le otorga el destino.
El mismo destino de siempre.
El destino de la aniquilación.
Y aquí estamos y aquí seguimos
dando cumplimiento
a las horas veraniegas,
aprendiendo del resquemor ancestral
que nos guía en la sapiencia de saber
que todo concluye.