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miércoles, 13 de noviembre de 2013

Peaje de intemperies, de Pilar Sanabria

 
El pasado lunes se presentó en en la Delegación Provincial de Cultura el libro de Pilar Sanabria titulado Peaje de intemperies, publicado por ediciones depapel dentro del ciclo Letras Capitales que organiza el Centro Andaluz de las Letras. La presentación corrió a cargo de Fernando Sánchez Mayo. A continuación les dejamos con las palabras dedicadas a esta hermosa obra poética.
La poesía es esa vasta región donde los poetas construyen su mundo propio, el mundo particular que ellos ven y viven. Así pues una de las diferencias entre unos poetas y otros reside precisamente en el modo de concebir su mundo poético, es decir, el mundo que ven y experimentan. Y a mayor diferencia, mayor originalidad.
Pilar Sanabria Cañete es una de esas poetas de una singularidad extrema porque ha creado su propio mundo poético, su propia manera personal de concebir una lírica muy diferente y por tanto distinta y original. Sanabria Cañete no imita a nadie sino a ella misma. Su modo de concebir lo poético está en el lenguaje y en la manera de sentir y ver el mundo y las emociones. Sus verbos, sus nombres, sus adjetivos, sus complejas e insólitas metáforas son siempre las de una poeta comprometida a la fidelidad de un estilo personalísimo. Al leer su poesía uno sabe que está ante una escritora con unas características especialmente impregnadas del marchamo de la calidad y de la originalidad.
Si Alejandra Pizarnik era la poeta de la muerte hasta la extenuación, Pilar Sanabria Cañete es la poeta de la sed hasta la extenuación en torno a la carne y al deseo. Su experiencia vital la conecta a una lírica homoerótica, enigmática y compleja, desgarradora, desconcertante y llena de gran tensión.
La temática más frecuente de la autora gira en torno al deseo de amor que, por mitificado, nunca llega con todo el esplendor al que aspira, y la sed, la sed sedienta por lo carnal, la sed sedienta por el origen del mundo que tan hermosamente retratara Courbet, y que siempre la deja con más sed. Y que ella misma define como dúctil incisión de cenizas, hoguera, cauterio carnal de fuego, grieta de agonía, hendidura, pozo de brocal tierno, horno de Venus, herida supurada… Es su propia sed, su sed caliza, la disciplina de su sed finalmente envolviéndose del manto literario que le procura su propia escritura poética. Y es aquí donde yo hallo también un punto de encuentro con la poesía cernudiana porque Sanabria está constantemente interrogándose, analizándose ese estado de anhelo, y describiendo su erotismo que cabalga por las rutas del conocimiento personal, de la desentrañalización de todo lo que le ocurre porque quiere buscar la verdad de ella misma, su verdad final que la ahoga y de la que necesita salir por las vías de la aclaración poética. A veces, leve, / se alza un cuerpo de un sueño, / pensamos que encerramos / una misión verídica, / una serenidad cierta, un auténtico halo / de osamenta líquida y de musgo. / A veces, frágil, se alza un pecho / como coagulado en vídrio, / pensamos que contenemos / una cierta calima, / la confirmada música / de esa luz que nos corresponde. / A veces etérea, adentramos una mirada / de incipiente infinito / y pensamos haber acariciado en llamas a toda la belleza. / Pero siempre el secreto se hace barro / que la realidad sin sigilo / amaga la vida de pronombres. /
Peaje de intemperies es pues un libro de poemas que subraya el estado interior de la poeta, un estado analítico sobre sus propias vivencias amorosas, un estado en el que la consciencia toma conciencia del peaje que supone vivir bajo el yugo de la carencia.   Ahondando un poco más en este libro se percibe con toda claridad la inestabilidad que le provoca tanto vacío, una inestabilidad que se fragua en la imposibilidad de conseguir la armonía del amor. En Diseminaciones, el primer texto de este poemario ya apunta a ese derroche de generosidad en la entrega amorosa y que trae como resultado desear la muerte. Me he repartido a pedazos / me he repartido entera / con hambres de geografías humanas/ … /Aquí y allá dividida / en efímeros enseres / que la vida dispone. / Aquí y allá partida / en realidades y tramoyas, / en parasitarias rémoras. / Aquí y allá, / ¿cómo no amar / la acérrima dualidad de la muerte? /  Y luego en otro poema habla del vacío, que para ella es un hueco vivo donde se depositan las huellas. También poetiza sobre su voz. Su voz de sed y de deseo: Y no puedo quedarme ciega / por la sed de la voz, / quiero el ritmo / de su disfraz de espuma, / petrificarme en el piso primero de sus ángeles, / encallar en el ritual de su abordaje, que me penetre / su seminal luciérnaga por orar, / tan sólo por orar atravesada por su ígnea conquista. /
La palabra por sí misma cobra un alto sentido en la poesía de Pilar Sanabria. Cada palabra de sus textos poéticos es un volcán, una bomba de relojería, una hecatombe, un delirium in extremis. Sanabria Cañete sabe que el lenguaje le asesina, pero es la única manera que tiene para darse cuenta de la realidad que trae el deseo de su sed. Es el lenguaje, son las palabras por sí mismas las que dan el tono en la poética de Pilar. Las palabras sacadas al arbitrio de una emoción que quiere retorcer el sentido léxico del lenguaje. Son palabras descendidas, arrastradas a los labios sedientos, son palabras que gritan con la queja del dolor, palabras envueltas en el paroxismo de la inquietud y la zozobra.
Me golpean los verbos / en el desgarro de un ascua / decapitan las palabras esta serenidad / con su guillotina de excesos. /  ….  Y es que en el lenguaje / hallo tu cráneo, / tu placenta, / tu olor esférico, / el tizón de tu lujuria / y me escuece / este soborno de las letras, / este heraldo anunciando / el prostíbulo de tu ortografía. /
En definitiva, estamos ante una poeta cuya poética no nos deja indiferentes sino que nos hace reflexionar sobre el sentido que tiene la vida, el sentido que tiene vivir, el sentido que tienen las palabras. Así pues podríamos escoger versos y estrofas de este libro para darnos cuenta de la belleza con la que viste el escenario de este Peaje de intemperies y comprobar que estos aspectos engrandecen el libro desde muchos puntos de vista como la asunción de un lenguaje acertadísimo en imágenes, metáforas y estética y en el acierto de la construcción de las ideas poéticas surgidas de cada texto. Del poema “Alguien espera” dice:  Alguien extirpa / el cristal de una caricia / en el hedor ardiente / de una casa desvelada / de un insomnio de carcoma. …. A veces, etérea, / adentramos una mirada / de incipiente infinito y pensamos / haber acariciado en llamas a toda la belleza,/  …… Pero siempre el secreto se hace barro/. Como vemos se mezclan las sensaciones del  deseo soñador con la más cruda realidad, con el más crudo vacío que provoca la espera. La propia poeta reconoce que vive una ilusión, un sueño vano cuando en el poema Cometa se lee:  vivo todos los días / dentro de un vuelo./ Y nado el aire. Una hermosa manera de poetizar los sueños, la fantasía de lo que creemos. En el poema Sabedme se corrobora la predicación del poemario en lo que tiene que ver con el desengaño del amor. Y sentencia: Estoy entregada al esqueleto de una brasa……sabedme costumbre de pozo / destino de cieno./ …..Sabedme con la boca punzada, / sin deseo, / ….. Sabedme araña de Tánatos sin el alumbramiento / azul intenso / del dios ilimitado de su vientre. O por ejemplo en el poema metapoético titulado Debe estar el poema escribe: Me inflamo en una cárcel de sangre / ……. goteo desde el grito de la infancia / ……..en mí han crecido aves de escombro / y huéspedes de escarcha. Es para mí una satisfacción ir desgranando estas estrofas, estos versos sueltos de Pilar Sanabria porque encuentro en ellos un enfoque completamente original que no he visto en la poesía española. En el poema Conjuro expone la pétrea existencia que la rodea. Me conjuro en el foso de un vientre / con unas caderas ciegas, / con la concordia de unos pliegues, para preguntarme, / qué castigo, / qué iracundia carcelaria / pondrá en mis horizontes la indigencia nudosa de la muerte. /   En el poema Insomnio llama la atención la expresión, la definición de la soledad de dos seres, y la identificación con el dolor y el vacío en el que viven: Me hablas del hígado estepario de la soledad, / de que en mitad de la noche te sorprende / la osamenta crujiente de un beso / sobre un búho licántropo de nicotina. / Seguramente también yo estoy despierta / yendo de camino a tus cicatrices. En el poema No puede crecer la música, que es como decir no puede crecer el amor, y suena a la tristeza de un blues muriendo en la madrugada. No puede crecer la música / en los gramos cínicos de esta noche,/ en las blasfemias de los chóferes que llevan la luna en los bolsillos……No puede crecer la música en el erotismo púrpura de los desperdicios./  
Encuentro esta belleza total en tres de los poemas del libro de nuestra poeta. Concretamente en Un lenguaje que asesina, en Ágape y en Dependencia. Son tres poemas que dan el máximo en este poemario y que son el emblema de este Peaje de intemperies, la espina dorsal de la poética de Pilar Sanabria, y un ejemplo de la más certera y acertada manera de cómo construye sus mejores textos poéticos.
La segunda y tercera parte Los sentidos y Los elementos son el envés de la moneda. Es el lado luminoso en contraposición a las sombras de los primeros poemas del libro. Estos dos últimos apartados son más un bálsamo en comparación con el infierno y el dolor de los primeros poemas. Como digo en Los sentidos hay una ausencia de dolor, y están en la línea erótica y sensual inconfundible de la manera de poetizar de Pilar Sanabria, son poemas que van a la búsqueda del conocimiento metalingüístico y de la experiencia y nos muestran la calidez de las vivencias que van a la poesía a través de la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto, para dejar constancia del bienestar que supone vivir en la plenitud o en la aspiración de la plenitud. Tienen el brillo de una poética empeñada en resaltar la luz de lo carnal, la luz total de los sentidos.
Y luego, Los elementos, que es el último apartado del libro y que entronca con la tradición filosófica hasta el Renacimiento, considerando Tales de Mileto al agua como el origen de la vida. Anaxímenes que consideraba que era el aire. Heráclito que el fuego, y Jenofonte era la tierra. En estos poemas Pilar bucea, juega el juego de la transpolación para acercarse a través de los cuatro elementos al amor y al deseo y establecer una relación estética con las sugerencias primigenias que proporcionan los poderosos elementos agua, aire, tierra y fuego.   
Para acabar decir que estamos ante una poeta con una trayectoria poética encomiable a la que hay que agradecer su entrega y que siga fiel a la escritura y a la verdad poética, su propia verdad, que al final es la verdad de todos los individuos que comprenden a otros individuos. Así que solo me queda reivindicar para ella el podium que le corresponde como poeta y amante de la poesía por su entrega y merecimientos.
 
Les dejamos con un poema.

 

UN LENGUAJE QUE ASESINA

Me golpean los verbos

en el desgarro de un ascua,

decapitan las palabras

esta serenidad

con su guillotina de excesos.

Y es que en el lenguaje

hallo tu cráneo,

tu placenta,

tu olor esférico,

el tizón de tu lujuria

y me escuece

este soborno de las letras,

este heraldo anunciando

el prostíbulo de tu ortografía.

No me basta

con nombrar tu cuerpo,

con descomponerlo en una frase.

Por encima de esos adjetivos

que me humillan

siempre se levanta

el vocablo más antiguo

de tu ausencia,

la rosa más espesa

que eyacula en su metáfora,

la herida más extensa

de mi idioma.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

martes, 14 de junio de 2011

Que no venga a ti mi reino, de Pilar Sanabria Cañete





Que no venga a mí tu reino es uno de los últimos poemarios publicados de la poeta Pilar Sanabria Cañete, editado en la colección Manantial por la Delegación de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Priego de Córdoba. Se trata de un excelente y denso poemario en donde Pilar Sanabria vuelve a dejarnos sin respiración en cada verso del libro, ya que su escritura poética busca constantemente el extremo de las emociones y los sentimientos. Los poemas vibran en un tono de profundidad permanentemente, y a veces una cierta enajenación acompaña a la idea de saber que la vida no tiene sentido si no es en la imaginación. Por eso es ahí donde Pilar se vuelca porque quiere lograr la magia de capturar algo nuevo en cada poema. Y lo consigue, puesto que su poesía está llena de metáforas e imágenes inesperadas que hacen al lector entrar en la espiral del carrusel de feria. Hay momentos frenéticos que te hacen comprender que la vida está llena de vivencias mentales que hay que vivirlas, pero no hay nada mejor para vivirlas que poetizándolas al modo en que ella lo hace, es decir, con la intención de dejar constancia de ese atrevimiento descarado en decir la verdad más aplastante sin ningún tipo de rubor o temor, hecho que se valora en los grandes héroes y heroínas, en este caso heroína de la poesía que expresa su verdad, la verdad de Pilar Sanabria Cañete. Que no venga a mí tu reino vuelve a confirmarnos la clase de poeta única y singular que es nuestra compañera de versos.










Les dejo con uno de los poemas.










LA VIUDA










Soy la viuda de tus tacones. Te lloro a la alta velocidad,





maldiciendo a mis dioses subterráneos, malnombrando la





terminal enfermedad de tantas negaciones.





Mi Mare Nostrum en tu cintura, ¿recuerdas? Morían las





latas de cerveza bajo tus vértebras estalactitas, moría a





chorros tu mingitorio de maquillaje, la patrulla de mis





manos hacia la ronda por tu pubis y es que eras la





amenaza permanente a pesar del dominical auspicio de tu





risa.





Soy la viuda de tu lengua, por ti enhebré una mística de





incomunicación, por ti zozobró mi saliva en el fantasma de





tu inquietud, por ti mi incertidumbre sigue recien nacida





en el umbilical vestigio de tu carnal espuma amniótica.





Soy la viuda de tus ablaciones por ser la víctima de tus





vaqueros censurados, por repudiarme con tus tumbos





multimedia. Soy una viuda de lágrimas analfabetas, la





oscurantista vacación para tu muerte.

lunes, 4 de abril de 2011

Tratado de la sed, de Pilar Sanabria


La Fragua de Metáforas ha editado Tratado de la sed, de Pilar Sanabria. Se trata del nº 1 de la Colección Hojas del Fuelle, que dirige la también poeta Mertxe Manso, a quien por cierto hay que felicitar por la gran belleza de estos opúsculos poéticos en donde se aúna el arte pictórico que recubre todo el libro. En este caso José Luis Checa ha ilustrado la portada y los interiores y Eva Espino la contraportada. El resultado es magnífico sabiendo que viene avalado también por Ediciones depapel. Así que no nos queda más que reiterar nuestra enhorabuena a esta iniciativa cultural tan interesante.

En Tratado de la sed Pilar Sanabria nos entrega unos poemas delirantes, abrasivos, donde las palabras juegan a ser un volcán de emociones, un entramado de voracidad y de entrega a una causa que nace y se expande por las corrientes intrínsecas del pensamiento. Es la suya una poética desgarrada, portentosa, profunda que hace temblar a las mismas palabras poniéndolas sobre las cuerdas. No es su poética sencilla ni fácil, porque galopa por un surrealismo activo de sentimientos. Sus versos derrochan una energía endógena que provienen de lo ancestral más oscuro, por eso cuando llegan al papel petrifican al lector y uno se da cuenta de que está ante una poeta única que tiene como objetivo no caer en la generalidad y ser ante todo ella misma, esa poeta que lleva dentro todos los magmas del deseo y del amor, pero también del dolor y la derrota. Mi más sincera felicitación a Pilar Sanabria Cañete por estos poemas de la sed.


Le dejamos con uno de los poemas


ÁGAPE


Este tiempo es un pastel pedante que comemos,

ambiciosa glucosa de las horas.

Deseo un banquete

del fetal vino de un vientre,

la confitura a oscuras de cuerpos en llamas,

esa espesa chocolatina de la noche

derritiéndose en los sexos.

Quiero la agreste hierbabuena

de las escenas al desnudo,

el alto colesterol de unos ojos olivos.

Amo el vegetariano desarreglo alimentario

producido por las migas de unas piernas

y el color salmón de una piel

en la bodega de mi boca.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Barro real, de Pilar Sanabria


El pasado día 10 de diciembre se presentó en la ciudad de Peñarroya-Pueblonuevo la plaquette Barro real, de Pilar Sanabria, dentro del ciclo de Poesía Mina de Letras que coordina el poeta Alberto Díaz-Villaseñor a través de la Asociación Cultural "Ciudad de Peñarroya-Pueblo Nuevo". En el acto Café con Letras participó también el poeta Fernando Sánchez Mayo. Fue una actividad a la que asistió un aceptable grupo de personas y en donde al final se estableció un agradable coloquio.

He aquí un par de poemas de la plaquette.


PREÁMBULOS


Codicio la tenacidad del sedimento,
la represalia de ese lastre,
la persuasiva procedencia
de algo que nunca perdí
y no dilapidé incauta.
Vivo siempre en un preámbulo
que rezuma vulvas agrestes,
en una saliva dominante
y un útero en un puño,
diabólico estipendio del amor,
yerma heredad de los abrazos.
Vivo siempre en una antesala
desandando el bagaje,
reincidiendo en un cuerpo,
beligerando con su efigie.
Nunca perdí los adjetivos
de su recuerdo.


UN LENGUAJE QUE ASESINA


Me golpean los verbos
en el desgarro de un ascua,
decapitan las palabras
esta serenidad
con su guillotina de excesos.
Y es que en el lenguaje hallo tu cráneo,
tu placenta, tu olor esférico,
el tizón de tu lujuria
y me escuece
este soborno de letras,
este heraldo anunciado
el prostíbulo de tu ortografía.
No me basta con nombrar tu cuerpo,
con descomponerlo en una frase.
Por encima de esos adjetivos
que me humillan
siempre se levanta el vocablo más antiguo
de tu ausencia, la rosa más espesa
que eyacula en su metáfora
la herida más extensa de mi idioma.

viernes, 2 de julio de 2010

Tintas para la vida II

Acaba de salir una segunda parte de un libro solidario. Se trata de la segunda Antología de Poetas cordobeses por la donación de órganos. Si la primera edición fue un gran éxito de participación, la que mostramos ahora aquí la supera en número de poetas participantes, que han puesto sus versos al servicio de una causa que necesita de la generosidad de muchos.
En un emotivo acto en el Alcázar de los Reyes Cristianos la antología coordinada por Antonio Varo y Pilar Sanabria fue presentada ante las autoridades presentes Elena Cortés, concejala de Educación e Infancia del Ayuntamiento de Córdoba, y por la delegada de Salud de la Junta María Isabel Baena. El libro de poemas tiene un prólogo de agradecimiento de José Manuel Aranda Lara que es el director gerente del Hospital Universitario Reina Sofía.
Con un texto entresacado de las palabras poéticas de Pilar Sanabria que hace A Modo de Prefacio le animamos desde aquí a buscar esa segunda parte de ese libro de producción poética por la donación, para que se animen a leer textos de solidaridad y se animen a ser donantes.

"Por encima de todo también la entrega, el ademán humano de los anclajes, las pequeñas patrias de los lazos que se estrechan, el completo poema donde los seres se convierten en arena única, la metáfora hilada del encaje de la existencia. Los versos abiertos en una dádiva que quiere sonar como un estruendo, otra vez los poetas cordobeses en estas nuevas tintas para la vida que renuevan la fe en la maleza del encuentro, que saltan asombradas el muro que separa, otra vez el muro sabio desechando al hueco ignorante".

martes, 1 de junio de 2010

Los silbos del ágora. Ciclo de poesía "Moliendo Versos" 2010

Pilar Sanabria organiza un Homenaje a Miguel Hernández y Concha Lagos



Pilar Sanabria, autora de la idea de este ciclo poético, junto con los colaboradores Jorge Rafael Marruecos, José Luis Abrahán López y Ana Patricia Santaella han organizado un homenaje a Miguel Hernández y Concha Lagos, en el que participan un total de 25 poetas. A continuación les exponemos el programa y la invitación.









jueves, 27 de mayo de 2010

Códigos y espías, de Pilar Sanabria Cañete

La poeta Pilar Sanabria Cañete nos entrega en estos días el poemario Códigos y espías publicado por la Fundación Fepamic. Ella misma dice: "Estos códigos han servido para llegar a algún camino por atajos que hasta yo ignoraba. Me han hecho intuir que, tras ellos, ocultaba mi ropa cerca de algún río. Eran la avanzadilla de día y los centinelas de noche.
En todo caso contribuyeron a ganar alguna batalla. Seguirán siendo espías para mi causa que no es otra que una poesía en pie de guerra derribando campos de concentración”.
Además de esa propia definición de la autora, el libro en mi opinión es un poemario cargado de una gran fuerza creadora en donde la palabra abandera un juego poético, no sólo conceptual sino inventivo en la asunción de un estilo y de un lenguaje que busca reafirmación y que define e identifica a una poeta que ya tiene una larga trayectoria poética en el panorama actual de la poesía. Pilar Sanabria es una poeta con una escritura intensiva y extensiva, sensual, profusa, una poeta que araña con las garras el léxico para darle al poema un sentido vitalista y pasional. Se hunde en el surrealismo con ese ingente uso de metáforas originalísimas que hacen de su poesía una voz única en la literatura de nuestro tiempo. El poemario no se acoge a una temática sino que es una colección de poemas escogidos o hechos para ocasiones especiales y únicas. Pero sin embargo encaja perfectamente como un cuerpo único por la tesitura del tono y el destilado final que producen los poemas en general.
He aquí uno de esos poemas.

DIRÁS

Dirás que muero
en el holocausto de sangre de tu olvido,
que a mi ceniza la cubrió la escarcha
apurando precipicios de locura.
Dirás que el fruto de tu idioma selvático
se me consume en el alba
que arrebató los himnos de tu cuerpo.
Que habito unos labios transparentes
que no me hieren como los tuyos.
Que fugitiva con carámbanos en las manos
no cedo a la frontera de tu mordaza.
Que no tengo más que el ultraje de tu soledad
que me ofrendó tu agonía.
Dirás que muero, sí,
en la tumba de tus colores
pero este rumor de luto a ti te alcanza,
como un giro de noria que volteara la vida
por cada barro que me rompes.

domingo, 28 de febrero de 2010

Entrevista a Pilar Sanabria

La poeta Pilar Sanabria tiene una generosa actitud en la sonrisa, una inteligencia natural en los ojos y una poderosa fuerza en la voz que le lleva a ser ella misma.
Hoy me encuentro en su casa donde me recibe amablemente dispuesta a concederme una entrevista para Paraninfo Poético.

FSM.- Buenas tardes, Pilar. Tú tienes ya una obra poética avalada por un importante número de libros publicados. Y me gustaría saber cómo empezaste dentro del campo de la poesía, cómo empezó a interesarte el mundo poético y cómo fueron tus comienzos en el tema de la publicación.
PS.- A mí el mundo de la poesía me empezó a interesar desde pequeña, desde siempre. Sobre todo yo tomo conciencia de la poesía con 15 ó 16 años cuando descubro la poesía de Miguel Hernández con la Elegía de Ramón Sijé, que para mí fue impactante. Bueno, yo ya escribía pues los típicos versos de adolescencia, incluso de niñez, de los que tenía esa influencia de poetas románticos que me gustaban mucho como Bécquer o Rosalía de Castro. Ahí empieza un poco mi andadura en la poesía. Luego ya un poco más en serio con 18 ó 19 años empiezo a trabar contacto con grupos poéticos en Madrid. Allí mismo creo un grupo poético y ponemos en marcha una revista, todo con cierta continuidad, tertulias en el Café Gijón, en el Café Lyon, en el Café Central de Madrid. Allí empiezo a tomar contacto poco a poco con la poesía que se hacía en aquella época. Estamos hablando del principio de los años 80. Descubro La nueva sentimentalidad, la poesía de vanguardia que empieza a aparecer en aquella época y que rompe un poco con la poesía más tradicional que se venía haciendo, esa poesía de la transición, de los cantautores con el tema de cambio de régimen político.
FSM.- ¿Publicaste en aquella época ya algo?
PS.- Lo primero que publiqué fue en el año 85-86 un librito en una editorial de Vizcaya que se llamaba El paisaje, que es una editorial que editaba a poetas de toda España. Me puse en contacto con ellos y les envié una serie de poemas y así salió ese primer libro que se llamaba La tregua del barro. No se publicaron demasiados ejemplares ni tuvo una gran repercusión, pero se distribuyó entre amigos y círculos restringidos de poesía.
FSM.- Durante esa estancia en Madrid ¿llegaste a publicar algo más?
PS.- Lo que publiqué fueron poemas sueltos en la revista Niebla que fue la revista que yo puse en marcha, pues como te dije creamos una revista literaria y ahí sí aparecieron poemas míos.
FSM.- ¿Qué éxito tuvo la revista? ¿Duró mucho tiempo?
PS.- No. Duró un par de años aproximadamente. Además, subvenciones nos llegaban muy pocas y también la gente se hartó.
FSM.- Pero eso ya fue importante creo yo, porque ahí tú ya tomarías conciencia y te serviría como un trampolín, ¿verdad?
PS.- Fue un trampolín y fue la experiencia de compartir vivencias con otros poetas, de ver una poesía diferente a la tuya, e introducirte un poco en los ambientes del Madrid literario de aquellos años.
FSM.- Luego ya tu segunda conexión con la poesía fue en Córdoba, creo entender.
PS.- Sí, yo creo que mi trayectoria poética fuerte ocurre en Córdoba. Llego a Córdoba en el año 87. Enseguida trabo contacto con el grupo Zubia, que ya quizás estaba en su último estadío, pero bueno, todavía le quedaba algo de mecha. Eso fue importante para mí, pues ahí conozco a Alfredo Jurado, Juana Castro, Mercedes Castro, Paco Carrasco, Carlos Rivera, Encarna García Higuera y Soledad Zurera. Ahí voy todos los jueves a las reuniones de Zubia en la fundación Paco Natera. Y para mí fue un auténtico descubrimiento porque empiezo a descubrir la poesía que se hacía aquí en Córdoba. Muy diferente es el concepto, el hecho poético que se hacía aquí en Córdoba a lo que se hacía en Madrid, de donde yo venía. Era muy diferente. Yo venía de hacer una poesía un tanto oscura, y yo era muy joven, 23 ó 24 años, pero, claro, eran las influencias de una ciudad completamente diferente a Córdoba. Y sí, aquí mi poesía se empieza a dulcificar un poco, ya son otros temas los que trato y mi poesía se hace un poco más sensual en todos los aspectos.
FSM.- Entonces tu concepto de la poesía ha cambiado de aquella primera época al concepto que ahora tienes, o para apostillar más, ¿cuál es tu concepto de poesía? ¿Qué es para ti la poesía?
PS.- La poesía yo la defino como una actitud ante la vida. Te puede impactar el hecho de crear, el hecho de escribir, el hecho de tener unas ideas o unos sentimientos o querer plasmar lo que llevas dentro o lo que ves fuera porque, muchas veces, dicen que los poetas nos evadimos de la realidad y yo creo que la invadimos porque la estamos contando solamente a nuestra manera. Es una actitud ante la vida. Yo creo que un poeta no es ni mejor ni peor. Somos personas como cualquier otra persona, un ser humano como cualquier ser humano, pero quizás tengamos ese punto de inflexión de detenernos a pensar una serie de cosas y de captar esa serie de cosas de forma diferente. Unos lo hacen pintando, otros lo hacen creando música, otros a través de la escultura. Cada uno lo hace de una manera. Es una actitud ante la vida fundamentalmente y, por supuesto, la poesía tiene como base la belleza, y para mí el fin último de la poesía es la belleza. La belleza tiene que existir y la poesía por encima de todo es belleza y es también conciencia. Ahí redundo un poco en María Zambrano, la esencia poética de María Zambrano es el alma de la poesía, hacer vibrar al alma, concienciarse el ser humano, que el hombre derive un poco más hacia sí mismo y hacia los demás.
FSM.- Entonces ¿qué crees que te mueve a ti, qué te movió y qué te sigue moviendo para escribir poesía?
PS.- Lo que me mueve es una necesidad vital. Esto me lo preguntaban el otro día en un club de lectores que estoy coordinando y lo decía. Es una actitud vital. Yo no puedo concebir el vivir 10 años o la vida cotidiana sin la poesía. Sencillamente es una forma de vida y una necesidad vital, lo mismo que como o bebo o me tengo que duchar. Es algo que a mí me llena y que necesito para contar cómo estoy o lo que soy o lo que veo.
FSM.- De lo que he visto de tu poesía me ha llamado la atención el lenguaje poético tuyo, que es un lenguaje poético muy singular, que te define rápidamente en el sentido de que cualquier persona que lea tu poesía puede identificar de qué poeta se trata, ¿Cómo llegas tú a conseguir esa definición en el lenguaje poético para que cualquier persona que pueda leerte te reconozca?
PS.- Pues eso es muy difícil porque, quizás en cualquier artista, llegar a crear un estilo propio yo creo que es lo más difícil, tener una voz que no se parezca a otra. Yo creo que eminentemente se consigue leyendo mucho y a todo tipo de poetas. Vas captando la influencia de un sitio, la influencia de otro. Cada uno va haciendo eso suyo, a su propia manera. Yo creo que para cualquier escritor, llámese poeta, llámese novelista, llámese dramaturgo, llámese ensayista; la lectura es básica y leer todo lo que cae en mis manos. Leer a un clásico, a un romántico, a un poeta de vanguardia, a un poeta modernista, a un simbolista, a un subrrealista. Yo creo que ahí está la clave. Y muchas veces hasta con mezclas explosivas, hacer experimentos, que también se hacen.
FSM.- Y tú cuando escribes, ¿qué es lo que te interesa del lenguaje, qué aspectos del lenguaje te interesan, ese lenguaje en el que tú, por ejemplo, consigues crear un poema estético o ese lenguaje en el que consigues crear un poema que transmita y que al mismo tiempo diga cosas importantes?
PS.- Hombre, yo siempre me declino por la segunda opción. Para mí lo estético también es muy importante. El poema es un edificio en construcción. Tú comienzas a escribir un poema de una línea, de un verso, de tres palabras y lo vas construyendo. Y tienes que trabajarlo, yo soy partidaria de que la poesía hay que trabajarla. Hay una cosa que nunca me ha apetecido y es ponérselo fácil al lector. Yo quiero que el lector piense. Yo quiero sorprender de alguna manera. El lenguaje se utiliza también para eso, es un vehículo. No se pierde de fondo la estética, pero para mí lo más importante es el contenido.
FSM.- Llevas razón en eso porque yo he observado que tu poesía hace pensar en el sentido en que cuando tú lees necesitas volver a leer para comprender cosas. Tus poemas están llenos de metáforas, ¿por qué es tan importante para ti la metáfora?
PS.- Porque es una forma de decir lo que yo quiero decir a mi forma. La influencia del subrrealismo ha sido para mí muy decisiva. Cuando yo comienzo a leer a Bretón, a Paul Eluard, cuando yo descubro a Vicente Aleixandre, el poeta de lo cosmogónico, del universo, de lo abierto, pues a mí me impacta muchísimo. Entonces yo digo: yo quiero llegar. Hombre, no ser como ellos porque sería casi impensable, pero sí tener un poco esos parámetros a la hora de escribir. Que quepa todo. Eso es un poco lo que yo he buscado en mi poesía.
FSM.- Pilar, de toda tu obra poética, dime al menos tres libros que tú estés realmente satisfechos con ellos, muy satisfecha con ellos.
PS.- ¿Muy satisfecha? Eso es difícil. Mira, estoy satisfecha de un libro que además marcó un poco aquí en Córdoba. Y eso lo comenta Manolo Gahete, que conoce muy bien mi obra. Me refiero a Piscis de ceniza editado por la Diputación Provincial de Córdoba dentro de la colección Polifemo porque es un libro en prosa poética y rompió un poco lo que se hacía aquí. Gahete dice que apareció un tanto sorprendente porque transgredía un poco. Y me siento orgullosa por el momento en el que aparece y, sobre todo, porque es un libro que yo escribí, es decir, era un libro de poemas que yo ya tenía hecho. Se publicó cuando yo ya tenía 25 ó 26 años, pero ese libro ya venía de años atrás labrándose, forjándose. Esa primera publicación cordobesa que fue Piscis de ceniza para mí fue muy importante. Y me siento satisfecha porque fue un libro trabajado, elaborado, pero, sobre todo, la repercusión fue importante en ese aspecto porque fue trasgresor. Y yo me di cuenta ahí de que podía hacer cosas diferentes. Otro libro que a mí me deja satisfecha, sin duda es Efectos Personales. Quizás sea el libro más completo en todos los aspectos: en cuanto a temática, en cuanto a contenido, en cuanto a forma, en cuanto a ritmo. Y luego está escrito en una época en la que fallece mi padre. Fue también un acontecimiento que a mí me marca también mucho y se plasma en eso de ser, digamos, ese libro compacto o ese libro ya más aposentado, con más pose, con más hechura, con más cuerpo, o corpus lírico que se le dice. Ese es Efectos personales. La cercana lejanía, Efectos personales y Estado natural son como una especie de trilogía, esa trilogía se cierra con Estado Natural. La Cercana lejanía es un libro de recuerdos, un álbum de la memoria, de evocación, del paso del tiempo, sobre todo en los últimos años ha sido una constante muy presente en mi poética. Siempre han sido una constante en mi poética el amor, el paso del tiempo, la muerte, sobre todo en los últimos años me ha llamado poderosamente la atención y me ha influido mucho.
FSM.- Tú has dicho antes que tu poesía es transgresora y yo quiero recordar las palabras de Alejando López Andrada que decía: “La voz de Pilar hilvana una música secreta, anárquica y libre que inunda las palabras y los versos cortantes como lágrimas de escarcha o puñales de sol en un suelo de granizo. Pocas voces poéticas de Córdoba o de Andalucía tienen la hermosa textura y la autenticidad de esta voz diferente, nítida y profunda…” ¿Tu poesía eres tú?
PS.- Sí, claro. Indudablemente.
FSM.- Pero también se puede escribir poesía no siendo uno mismo, es decir, para conectar con la poesía, con unos intereses o con un público, ¿no?
PS.- Se puede escribir desde fuera de uno mismo.
FSM.- Identificándote con otros personajes.
PS.- Sí se puede hacer. Yo quizás no lo haga, no es quizás mi forma, pero sí hay muchos poetas que lo hacen poniéndose en la piel de alguien, desde otra perspectiva, desde otro prisma. Sí, hay gente que lo hace.
FSM.- ¿Y qué poetas tienes o has tenido como referentes?
PS.- Como referentes muchos poetas. Los clásicos están ahí siempre. Si yo tuviese que hablar de poetas yo hablaría de la Generación del 27, que marcó. Poetas como Gerardo Diego, Guillén, Dámaso Alonso…Ahora, si tuviera que destacar alguno, desde luego sería Vicente Aleixandre. De Vicente Aleixandre tuve la experiencia de conocerlo en Madrid, muy joven, tuve la osadía de ir a conocerlo en su casa. Descubrir su poesía, deslumbrarme con ella fue revelador. Y lo que comentaba antes. “Me gustaría parecerme a él”. No escribir así, porque eso es imposible, pero sí parecerme a él, o que mi poesía vaya por esos derroteros. Luego también ha habido otros muchos: Ana Varela, Valente, Pepe Hierro, hay gente como Elena Martín Vivaldi, Pilar Paspasamar, Julia Uceda, Ana Ajmátova. Muchísima gente. Luego hay mucha gente joven de ahora. A mí me gusta mucho indagar en la poesía que se hace ahora. Antes hablábamos de Josefa Parra, que me gusta mucho, Chus Gutiérrez. Es que hay muchos nombres, podría decir muchísimos, pero eminentemente hombres, aunque no autoras. Las primeras lecturas que yo tengo son de poetas hombres. Luego ya las primeras escritoras fueron poetas como Carmen Conde, Gloria Fuertes, Rosalía de Castro. Pero la primera memoria es de poetas hombres, con Jorge Manrique, Gonzalo de Berceo, Marqués de Santillana…
FSM.- ¿Y la poesía hacia donde nos debe llevar, si es que nos debe llevar a algún sitio?
PS.- Hacia la conciencia. Hacia una introspección de nosotros mismos, hacia la pregunta, hacia la búsqueda, hacia el hallazgo.
FSM.- ¿Y para qué?
PS.- Para saber quiénes somos, para entender a los demás, para entender muchas cosas que no entendemos, para buscar explicaciones a cosas que no entendemos y darnos cuenta de que seguimos siendo unos auténticos cafres, claro. Que se produzca un cambio de mentalidad, un signo.
FSM.- Me gusta mucho todo eso que has dicho.
PS.- Darnos cuenta que debemos dejar de ser tan cafres y que se produzca un cambio.
FSM.- Y si escribir poesía es una forma de introspección personal y eso ayuda al que escribe y al que lee, ¿qué pasa? ¿por qué la poesía está algo de lado? Por ejemplo, ahora mismo se valora muchísimo más en los medios de comunicación otros campos mucho antes que la poesía.
PS.- La poesía tiene su público. Lo que sucede es que no se ha sabido enseñar poesía. No se ha sabido entroncar hacia el gusto por la poesía. Es cierto que debería haber en las escuelas y en los institutos un acercamiento mayor hacia el fomento de la poesía. Pero la poesía hay que leerla también en casa. Creo además que es un género que nunca será para todo el mundo. No porque los poetas seamos eso que se dice de que los poetas estamos en una torre de marfil, no, en absoluto. Quizás porque no lo pueda alcanzar todo el mundo. Es que hay gente que no se quiere conocer. La poesía a veces quizás sea como un espejo, y a mucha gente no le gusta mirarse en ese espejo. Antes comentaba que a mi no me gusta ponérselo fácil al lector, pero por qué, pues porque no. Hoy no estamos acostumbrados a pensar. Queremos un mundo en que todo sea rápido, un mundo de inmediatez. No estamos acostumbrados a sentarnos a charlar, bueno, a decir vamos a sentarnos y vamos a elegir un tema y vamos a analizarlo, porque como no hay tiempo, el tiempo nos mata, nos arrecia y nos asola. Pues por eso yo creo que la poesía tiene tantos enemigos o detractores, no se acerca el gran público a ella, por eso, pero yo no sé qué resortes habría que poner en marcha para que la poesía fuera para más gente. Por ejemplo, aquí en Córdoba al celebrarse Cosmopoética, este año se celebra ya la séptima edición. Se acerca la poesía a la prisión provincial, a los barrios, a los centros cívicos, a las asociaciones de personas con discapacidad, a las asociaciones de inmigrantes, pues ahí se está abonando un campo. El año pasado se colgaron poemas de los árboles, este año se quieren colgar en los balcones. Quiero decir, son iniciativas que yo las aplaudo porque es una forma de abrirse a la gente. Además es curioso el éxito de Cosmopoética porque en cada acto es raro encontrárselo vacío. Siempre están llenos. Afortunadamente para los que nos gusta la poesía y vivimos por ella y para ella, es como una amante carnal y a veces psicópata por completo, y a veces ramera por completo, y a veces, no sé, fiel por completo, y a veces despegada, y a veces cercana que no te la puedes quitar. Pues vivir en una ciudad como Córdoba donde la poesía se destila por cada rincón ya es una suerte, una bendición.
FSM.- ¿Y cómo te enfrentas tú al acto poético, a esa amante de cada día que es la poesía?
PS.- (risas) Con mucha mala uva. El papel en blanco sigue siendo un reto, un duelo, a veces a muerte. Hay muchas veces que te vence y te puedes tirar con una idea, con un poema rondándote hasta meses. Y hay veces que sobrevuelas ese campo, acabas aterrizando bien, pero hay veces que te la pegas. En términos aeronáuticos a veces puede ser una catástrofe aérea con muchos muertos y otras veces el piloto hace un aterrizaje forzoso y aterrizas. Es un reto. La poesía es una desnudez, uno tiene que quitarse el ropaje, porque si no te quitas el ropaje, si no te desnudas, pues no tiene objeto. La poesía es un streptease.
FSM.- Pilar, tú eres periodista radiofónica y llevas un programa de radio cada día. Todo eso que es tu trabajo ¿cómo, de qué manera influye en tu poética?
PS.- EL trabajo en la radio es un trabajo creativo porque todos los días tocas temas diferentes, hablas con gente diferente, y la poesía tiene mucho de eso. Es algo creativo, es un hecho creador. La poesía y la radio tienen un nexo: son las forma de expresar, son formas de comunicar. Es un vehículo para comunicar. En uno se comunica a través de un micrófono, y en el otro se comunica a través de un papel y unos sentimientos. En mi caso al saber estar delante de un micrófono pues ayuda cuando tienes que dar un recital y ya sabes cómo tienes que cantar y contar esa poesía. No me refiero a saber recitar porque eso son los actores los que saben, sino a transmitir. Hay buenos poemas que se destrozan porque no se saben leer, y malos poemas que se ensalzan porque se leen muy bien y se saben transmitir. Se sabe usar la voz, se imposta la voz, se sabe hacer una inflexión en un momento determinado del poema.
FSM.- ¿Tú crees que la poesía debemos verla de una manera trascendente?
PS.- Esa pregunta es interesante y difícil. Bueno, trascendente en cuanto a lo que yo comentaba antes, en cuanto a que sirva para trascender a uno mismo, para hacer esa involución hacia uno mismo y para que veamos qué somos y quiénes somos. Y aceptarnos de una vez por todas, que a veces no nos aceptamos por una serie de motivos. En ese aspecto claro que la poesía es trascendente porque despierta la conciencia de una manera bestial. Yo creo que la poesía es el género literario que más transcendencia tiene. Porque el teatro también tiene transcendencia, pero hay obras de teatro con una carga de mensaje brutal, de mensaje social. Yo recuerdo por ejemplo las obras de Buero Vallejo, que para mí es mi dramaturgo favorito. Incluso hay dramaturgos de siglos atrás que están más vigentes que nunca. Y también hablo no sólo de Buero Vallejo, sino también de Alfonso Sastre, son autores que han conmovido. Pues la poesía, yo creo que también tiene que conmover y trascender hasta ese punto. En ese aspecto, sí, claro que es transcendente. Yo creo que la poesía no se puede quedar en la primera capa de pintura. Tiene que abordar todo el maquillaje, tiene que traspasar todas las capas.
FSM.- Cuando acabas de escribir un libro, ¿empiezas rápidamente a pensar en otro?
PS.- Sí, bueno, se reposa un poco. Hay un periodo después del fragor de la batalla, de reposo, quizás por saturación. Y luego pues ya casi inmediatamente empiezan a venir ideas, a surgir ideas. Y también estás un poco sujeta a las circunstancias de la vida, lo que te pasa, lo que no te pasa, a lo que ves, a lo que te rodea. El otro día me preguntaban que en qué circunstancias se escribe, si cuando estás mal o cuando estás bien. En realidad, cuando estoy bien no me hace falta otro canal de expresión
FSM.- Pilar, no quiero abusar de tu tiempo, pero sí me gustaría que para acabar dijeras lo que tú quieras para Paraninfo Poético.
PS.- Yo darte la enhorabuena por esa idea. Está bien que haya una red en la que los poetas nos podamos también conocer y expresar las inquietudes que podamos tener. A mí me parece una buena iniciativa que en Internet se hagan este tipo de ideas y de proyectos. Estamos en el siglo XXI y si las nuevas tecnologías pueden servir para intercomunicarnos, pues mejor que mejor. Te doy la enhorabuena y te agradezco tu amistad y tu cariño. Y gracias por esta entrevista.
FSM.- Quien te tiene que estar agradecido soy yo por concederme esta entrevista. Ha sido mi primera entrevista y quería hacértela a ti. Muchas gracias, de verdad.