sábado, 8 de mayo de 2010

Entrevista a Yuyutsu RD Sharma

Yuyutsu RD Sharma tiene la impronta del asombro ante la vida y una disposición atenta a todo lo que le rodea, como si no quisiera perderse el recorrido fugaz de las estrellas en su curvatura por el firmamento.
Me encuentro en plena inauguración de los poetas del mundo en Córdoba en la séptima edición de Cosmopoética. Y justo al acabar el acto le he pedido a Yuyutsu RD Sharma, uno de los poetas invitados más importantes del mundo asiático si quería contestar a unas preguntas para mi blog poético. Con toda la exquisita amabilidad personal y con la educación gestual cultural de su país ha contestado lleno de agrado y afabilidad.
FSM .- ¿Por favor, podría decirme cuál es el significado de poesía para usted?
YRDS .- La poesía en nuestra cultura tiene una larga tradición. La poesía es el ritual, el juego que tú vives o desempeñas en la vida. No son sólo palabras sino una forma de vivir. Desde tiempos inmemoriales tenemos una larga tradición. Cada momento de lo cotidiano está lleno de poesía para nosotros. Así pues, la poesía es una forma de estar en la vida. No es sólo una cosa académica.
FSM .- ¿Cuál es la función de la poesía hoy día según su opinión?
YRDS .- En Nepal tenemos terribles turbulencias políticas y en el subcontinente indio. La poesía tiene un importante rol que define la identidad de la tradición en nuestro país. En Nepal no existiríamos sin poesía porque Bhanu Bhakta Acharya fue el primer poeta que tradujo la escritura indú en el idioma nepalí.
FSM .- ¿Qué le parece este evento de Cosmopoética en Córdoba?
YRDS .- Llegué ayer invitado a este importante evento al que vienen grandes poetas internacionales como Robert Hass y otros a quienes ya he conocido. Es un importante lugar de encuentro entre los miembros de la familia poética internacional. Estoy muy contento. Venir aquí es como llegar a casa. Ojalá se hiciera algo similar en Asia para que la poesía de aquí llegara allí.
FSM .- ¿Podría decirme cuáles son sus poetas favoritos?
YRDS .- Mi poeta favorito nepalí es Gopal Prasad Rimald. Él fue ignorado por las autoridades y murió habiendo vivido en la calle una vida de miseria. Él trajo el modernismo a la poesía nepalí. Me gusta mucho Gopal Prasad Rimald. Es mi poeta favorito. También mi poeta favorito internacional es Lorca. Federico García Lorca está en mi corazón.
FSM .- No quiero abusar más de su tiempo. Sé que le esperan. Muchísimas gracias Yuyutsu por atenderme.
YRDS .- Gracias a usted.
Yuyutsu se despide a la forma asiática con una reverencia. Y yo también uso e imito su misma manera para despedirme de él y le vuelvo a dar las gracias. Y me siento feliz de haber podido hablar con un gran poeta asiático.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Pero no islas. Matías Escalera Cordero

Matías Escalera Cordero ha publicado en la Editorial Germanía el poemario Pero no islas ( poesía de un hombre corriente desilusionado ). El libro tiene un prólogo de Enrique Falcón y una breve introducción del propio autor.
En un estilo directo Matías Escalera se aleja de los convencionalismos poéticos al uso para adentrarnos en una poética compleja y transgresora en la búsqueda de hallazgos que hagan pensar al lector. Las ideas de sus poemas se acompañan de paréntesis aclarativos que a su vez aportan nuevas ideas y nuevas evidencias con la finalidad de dejar bien claro el propósito del mensaje. Por eso, el uso frecuentísimo de los dos puntos vuelve a ser también la constatación aclaratoria y evidente de lo que nos quiere decir en su discurso poético. Un discurso poético que se mueve en la poesía social de compromiso, pero también al mismo tiempo en la poesía existencialista y desgarradora de un hombre desilusionado como ya se apunta en el subtítulo del poemario, y con las expectativas y con todas las esperanzas típicas de una generación, su generación, nuestra generación, la de muchos de nosotros todavía, que incidía en la idea de un hombre en lucha frente al mundo.
Pero no islas está dividido en tres partes. En la primera parte con el título de En primera persona el poeta hace una denuncia social constante en casi todos los poemas, en donde nos dice que no somos islas sino algo unido, un cuerpo único. Hay una incitación a la rebelión siguiendo lo que dijo –según Matías- el copista de Homero en palabras de Ulises. El pueblo que no se rebela (nos conmina) / Es merecedor de su destino / De sus tiranos / Del sufrimiento infligido a sus hijos /. Se percibe también en el siguiente poema A fin de cuentas que se trata de un poema generacional muy entroncado con la historia que Matías Escalera ha vivido y en la que nos transmite el desgaste que provoca el paso del tiempo, y en el que apenas o casi nada se cumplen las expectativas. Hay preguntas existencialistas en donde el poeta se pregunta si ha vivido para luego darse cuenta de que vive y aún sigue viviendo. También se puede palpar en otros poemas una queja del sentimiento de insolidaridad que existe en la sociedad. A veces los conceptos de denuncia son tratados con cierta ironía, lo que hace que el poema adquiera un valor superior en sí mismo.
El libro tiene también aspectos proféticos catastróficos desde el punto de vista ecológico y se vaticina hacia donde nos va a llevar esta desconsideración con el planeta y se ve al futuro ser humano abocado al exterminio y al fin de la especie. En otro orden de cosas se detecta una clara crítica a la pérdida de la conciencia de los ideales políticos y al miedo inconsciente.
La segunda y la tercera parte del libro En segunda mano y En tercera mano tiene un carácter más intimista y personal revelando los propios estados de ánimo del poeta, que siguen una línea existencialista y de realismo trágico, pero sin perder un ápice de ese tono de crítica social y un haz de luz al final del túnel. Son poemas de interioridades donde se trata con reiteración del sufrimiento, de la muerte, de la aceptación, del amor, de la esperanza, etc.
En definitiva nos encontramos ante un poeta comprometido que decide escribir de manera diferente, única, personalísima, distinguible porque tal vez espera que así captemos mejor su mensaje, que no es otro que la mejora de todos los órdenes de la vida, desde el planeta, la vida política, la vida ciudadana, la vida personal. Así pues Matías Escalera Cordero nos ha dejado un poemario riquísimo en matices que no deja indiferente al lector. Podemos decir pues que estamos ante un poeta que se ubica en la orilla de una poesía que tiene no sólo una función sino una misión y un objetivo.

jueves, 29 de abril de 2010

El origen del mundo, de Antonio Varo Baena

Antonio Varo Baena ha publicado en los Cuadernos de Sandua El origen del mundo, un libro que habla sin pudor de la orilla del sexo, frase que se repite en varios de los versos del poemario. Quizás se refiera a esa orilla como ese lugar donde se ha vivido durante un tiempo y que ha dejado al poeta en el desamor y con la fe deteriorada.
El dolor es una constante que se asoma a todos los poemas de este libro lleno de fuerza. En la orilla del sexo, / en tierra agrietada / con dolores torpes / de reptiles como piedras, / vencido el toro esquivo, / manos hueras / manchadas de alcohol y sangre / como virgen violada. / En el siguiente poema dice: Despellejado del todo, / no queda piel por doler / ni esquinas por recortar,/…
Hay una clara evidencia de que el amor le ha provocado un replanteamiento en su concepto. Por eso más adelante podemos darnos cuenta cuando alude a lo que alguien dijo y que tal vez no lo dijo nadie sino el mismo poeta que lo usa para aprender de sí mismo: Alguien dijo con la boca de espinas / que el amor es miseria, / con los labios de menta / sólo piel y sevicia, con sus ásperas manos / un dolor en el vientre. / Y sobre las sábanas arrugadas / daba un postrer quejido, / que nadie sabe, de placer o muerte. / Sin duda el poemario respira desesperanza y muestra la fealdad de las interioridades humanas, pero con la clara intención de mostrar la cruda realidad del amor que se transforma en desamor. Por esta razón el poeta sostiene que el amor es una enfermedad: El amor es una enfermedad de declaración obligatoria, / urgente como la espalda sobre una tapia, ordinaria como una pústula, / alarmante, pues predice el dolor y la muerte. Más abajo dentro de este mismo poema nos aclara qué tipo de enfermedad es esa del amor al decirnos: Una locura muerta, sed sin dueño / fiebre sin cultivo, mentira sin vida / y un estúpido dolor / que sonroja al más sabio. Aquí se ve esa evidencia de que la enfermedad del amor está en la mente que es la que se involucra junto al poderoso sexo.También hay cabida en estos versos para invocar a la soledad inevitable porque el dolor te lleva al desamor, el desamor a la soledad y a la desesperanza. Y todo esto aboca al vacío de la ausencia: Y el silencio hundía su espada / entre la roca de la ausencia. / El poemario va avanzando a través de cada poema para contarnos todo el proceso doloroso que conlleva la enfermedad del enamoramiento, la enfermedad de engancharse a alguien que, como el mismo poeta dice en uno de los versos, sonroja hasta al más sabio. Algo muy interesante que se aprecia es el juego de contrarios en algunos de los poemas. Me parece deducir que el amor y el adictivo sexo son los que acaban llevándonos a la muerte a la que el poeta nombra metafóricamente en muchos de los poemas.
Nos encontramos ante un libro que muerde la verdad y la mastica bien masticada para digerirla lo mejor posible. Sin duda este libro ha sido una vía de escape para el poeta, una manera de buscar salir indemne a través de la escritura poética. El origen del mundo es ese tipo de poemarios que nos cuentan una historia con todos los ingredientes, y con la que todos podemos identificamos porque es la historia de la vida, la historia del origen del mundo. Y en esa historia no falta de nada, desde el desgarro amoroso, la traición, los celos, la ironía, las contradicciones, etc.
He aquí un poema en donde late la fuerza de lo difícil que es superar las emociones fuertes que a veces vivimos los seres humanos.

Como teclas del piano
que en otro lugar suenan,
me clavaste las uñas en la espalda
y así, anclada sobre madera oscura,
aún sigue la soledad bajo tierra
maullando el rescate.

martes, 27 de abril de 2010

Entrevista a Verónica Aranda

Verónica Aranda tiene la pulcritud de las lluvias en los ojos cargados de esperanza y la sonrisa del viento suave que mueve las palmeras de un futuro prometedor.
FSM .- Estamos en plena actividad en la edición número 7 de Cosmpoética. Tú eres una de las poetas invitadas. Cuéntanos qué impresión te causa este importante evento cultural.
VA .- En primer lugar para mí es un honor estar aquí y ser invitada como traductora de un poeta nepalí que conocí en la India hace dos años. Empecé a traducirle como un ejercicio y me identifiqué mucho con su poesía y él con la mía. Presenté el proyecto a Lara Cantizani y me lo apoyaron. La verdad es que estoy muy agradecida por esta edición tan preciosa y por traerle aquí a Yuyutsu RD Sharma que es un gran poeta y uno de los más importantes no sólo de Nepal sino de toda Asia. Es un honor estar en este festival que es uno de los más importantes de España y conocer a autores de todo el mundo. Es una experiencia única y estamos sacando mucho partido y disfrutando.
FSM .- Fuiste becada por la Fundación Antonio Gala, ¿qué significó para ti poder estar un año en la Fundación?
VA .- Fue una experiencia muy especial poder estar un año concentrada sólo en la poesía, en la escritura. Y luego en una ciudad como Córdoba de tanta actividad poética y de tantos poetas. Fue una buena oportunidad y la verdad es que me cundió, escribí tres poemarios y bueno, al final el trabajo da sus frutos. Y uno de esos poemarios que empecé acaba de salir ahora. Para mí es muy especial presentarlo aquí. Se llama Postal de Olvido. Me lo acaban de dar hoy y lo voy a presentar mañana en la feria del libro de Córdoba. Por lo tanto Córdoba es ya casi como mi segunda casa. Me trae muchos recuerdos de aquel año. Tengo muchos amigos y siempre me gusta volver.
FSM .- Verónica, ¿que importancia tiene la poesía en tu vida?
VA .- Tiene una importancia capital. Para mí la poesía es casi una religión, una forma de estar en la vida y de observar la realidad. Es algo que necesito para vivir. Yo creo que uno es poeta las veinticuatro horas en la forma de observar la realidad a partir de las vivencias, luego reflexionas y van saliendo poemas, pero yo creo que es algo que siempre está ahí.
FSM .- ¿Un poema qué tiene que tener, bajo tu punto de vista, para que podamos decir que es un poema redondo, que está rayando la perfección o que hemos conseguido lograr aquello que queríamos expresar?
VA .- Es difícil y por desgracia no siempre sale el poema redondo que nos deje completamente satisfechos, sobre todo después de releerlo después de algunos meses. Pero yo creo que los ingredientes básicos para que se dé esa química, esa magia son la musicalidad, la métrica, porque la poesía también parte de un impulso sonoro, que tenga buenas imágenes y que diga un mensaje poderoso. Y a la vez que tenga hallazgos, imágenes y que haga vibrar al lector, que transmita porque la poesía también es del lector y tiene que haber esa comunicación.
FSM .- ¿Cuándo podríamos decir que un poemario está bien confeccionado, o en otras palabras, cuándo podríamos decir que estamos ante un buen poemario?
VA .- Bueno ahora en los últimos años se llevan los poemarios muy estructurados, divididos en varias partes. Yo creo que un poemario tiene que tener una coherencia, que no sea un poema por aquí y otro por ahí, aislados, porque eso sería una antología, tiene que tener una coherencia temática con una continuidad, que tenga ese impulso necesario, que haya una historia detrás y una métrica.
FSM .- ¿Y hacia dónde nos debe llevar la poesía, Verónica?
VA .- Bueno, yo creo que hacia la búsqueda de la verdad, de lo espiritual, y de compartir experiencias. Captar lectores, que la gente le pierda el miedo a la poesía porque la poesía creo que es parte de la vida, de la experiencia vital. Y es algo que un momento dado nos ha transmitido un poema o hemos vibrado con algunos versos clásicos o contemporáneos.
FSM .- ¿De qué poetas has aprendido?
VA .- Yo creo que somos lo que leemos. Intento aprender de todos y de todo lo que cae en mis manos, pero he aprendido mucho de la poesía árabe andalusí, la poesía oriental en general, y luego por supuesto de toda la tradición hispánica desde el Siglo de Oro a San Juan de la Cruz, de la Generación del 27, Lorca, Neruda, la poesía de los años 50, la poesía social.
FSM
.- No quiero abusar de tu tiempo. Sé que estás a punto de empezar la presentación de Yuyutsu y quiero pedirte simplemente que digas algo para los lectores de Paraninfo Poético.
VA .- Pues agradezco que se acerquen a la poesía y les animo a que sigan leyendo y hagan uso de los blogs que yo creo que tiene mucha proyección en el futuro de la poesía a la hora de difundirla donde todo el mundo puede colgar sus textos y leer y participar, que sea como un punto de unión y de participación entre los lectores de la poesía que somos pocos, pero afortunadamente muy fieles.
FSM .- Muchísimas gracias, Verónica. Te lo agradezco mucho.
VA .- Gracias a ti. Y enhorabuena por el blog.

sábado, 24 de abril de 2010

Entrevista a Rafaela Hames

Rafaela Hames transmite la voz de quien ha aprendido a lavar el dolor con ungüentos y sus ojos conservan hieráticos la permanencia que el mar deja en las huellas del tiempo.
Se diría que es ella una mujer contemplando el mundo.
Nos encontramos en el huerto hecho jardín frente a la sala Orive en donde con toda amabilidad Rafaela responde a mis preguntas.
FSM .- ¿Qué tal Rafaela?
RH .- Bien. Disfrutando de este mes de abril de esta ciudad nuestra.
FSM .- ¿Para ti la poesía hasta qué punto es importante?
RH .- Para mí la poesía es vital porque creo que, no es el hecho de escribir versos, el hecho de escribir un poema ya te hace poeta. La poesía trasciende porque es una forma de vivir, es una actitud ante la vida. Y la persona que lleva dentro de ella este germen como que es más creativa a la hora de enfrentarse también a las sucesivas pruebas que te pone la vida tanto para enorgullecerte como para hacer un ejercicio de humildad. Eres más creativo a la hora de afrontarlo todo absolutamente. Por eso para mí la poesía es algo muy hondo. Si además puedo escribir una apreciación, algo que me dice el cosmos, algo que me dice el sentimiento o algo que capto pues me siento bendecida, independientemente de publicar o no publicar. La poesía es una necesidad para mí.
FSM .- ¿ Y cuándo empieza en ti este germen y te haces consciente de que la poesía es algo vital?
RH .- Forma parte de mi memoria. Está dentro de mí, yo creo que desde que era pequeña. Antes de aprender a escribir garabateaba ya. Entonces, las palabras en las que pensaba y los conceptos en los que pensaba, los ponía en un papel y empezaba a hacer garabatillos. Y después, por supuesto, cuando ya aprendí a poder expresar verdaderamente lo que sentía y lo que pensaba, pues ahí empecé de verdad.
FSM .- ¿ Y tu primer libro cuál fue?
RH.- Mi primer libro fue Ser agua. Apareció en la colección Cuadernos de Sandua que coordinaba Antonio Rodríguez Jiménez, en Cajasur. Luego, como primera publicación, fue la plaquette Funánbulos. Luego surgió también el premio “Acordes” de Poesía que era una plaquette, una colección de poemitas que se titulaba Desde la aurora. Recoge el hecho de sentir la vida dentro de ti y como un hijo va desarrollándose dentro de ti hasta el momento en que ya lo tienes en brazos. Palpar la vida.
FSM .- Y todos esos poemarios que has nombrado ¿qué han significado para ti? ¿Venían de alguna memoria o nacieron de repente por algún acontecimiento?
RH .- Yo creo que la mayor parte de ellos parten de experiencias emocionales, espirituales, intelectuales. Son respuestas a estímulos externos. A veces también son sucesos meramente interiores, pero casi todo tiene su conexión con lo que te rodea.
FSM .- Por lo que te oigo deduzco que la poesía tiene varios aspectos: el aspecto espiritual, el intelectual y el emocional. Entonces cuando escribes poesía ¿juegas con todos esos conceptos al mismo tiempo?
RH .- Yo creo que no porque hay veces en las que predomina más una tendencia que otra.
FSM .- ¿ Y eso depende del estado de ánimo o de las vivencias personales?
RH .- Depende de la disposición. Volvemos otra vez a lo mismo de antes, depende de la disposición que uno tiene con la vida y con uno mismo al ser más receptivo o receptiva a la hora de asimilar sucesos externos o incluso de acontecimientos internos. Estás como más capacitada para hacer de canal y poder transformar en palabras esas vivencias tan tangibles. Porque la vida tiene el aspecto material, pero confluyen tantos otros planos. Y entonces depende del momento en el que estés pues tienes más capacidad de captar esos hilos aparentemente inexistentes. No por ello dejan de ser reales.
FSM .- Entonces la poesía es una forma de hacer filosofía.
RH .- Sí. Yo creo que sí. Puedes exteriorizar razonamientos filosóficos a través de la poesía. Y yo hago algunas veces un paralelismo entre la palabra poeta y profeta porque de alguna manera anuncia cosas.
FSM .- Entonces Rafaela, ¿qué es un poeta o una poeta? ¿Qué clase de ser humano es?
RH .- Pues un poeta o una poeta creo que mantiene permanentemente viva su capacidad de asombro, su deseo de aprender constantemente, una lucha por el hecho de la vida, no por la supervivencia, sino por el hecho esencial de la vida y de la muerte. Porque la muerte, aunque nosotros la dramatizamos mucho en nuestra cultura, forma parte de la vida también. Y habría que incorporarla a ella pues como una experiencia más. Saber vivir para saber morir.
FSM .- Los grandes temas de la poesía es posible que sean esos que acabas de mencionar, ¿no?
RH .- Para mí sí. Bueno está el amor, el desamor, Yo creo que el desamor más todavía que el amor porque el ser humano tiene una cierta tendencia a ser ingrato. Siempre se fija más en el sufrimiento que en el gozo.
FSM .- ¿Crees que deberíamos cantar más el gozo del amor?
RH .- Sí, claro.
FSM .- La muerte, el desamor, eso son constantes en la poesía, ¿verdad?
RH .- Sí. Sin embargo actualmente creo que un tema preocupante es el planeta en el que vivimos: la ecología. No es suficiente con decir qué bonita es la arboleda. Hay que ir a esa sensación de estar perdiendo el paraíso. Entonces yo creo que la ecología hoy día y la desorientación en la que el género humano está inmerso son temas muy preocupantes y que quizás sería tema de obligación para el poeta
FSM .- En qué aspecto está el ser humano desorientado?
RH .- En lo que entiende por progreso. Yo no puedo entender el progreso cuando es a costa del deterioro irracional de las fuentes de riqueza que nos da la casa en la que vivimos, nuestro planeta. Ni entiendo por progreso el que haya seres en la opulencia más exacerbada que no necesitan apenas nada porque la mayor parte de las cosas no las necesitamos, y que haya otros seres en la penuria más insultante, más degradante. Yo no entiendo que sea progreso eso que disfrutan las sociedades avanzadas mientras haya sociedades que no lo son, que están diezmadas.
FSM .- Entonces un poeta es un ser en lucha.
RH .- Sí. Y lo que yo veo es que también en la sociedad en la que estamos pues todo el mundo, sea el poeta, sea el que no es poeta, todos estamos como en un estado de conformidad, de desaliento, de apatía en la que parece que no merece la pena luchar porque para ti bastante tienes con resolver tu día a día que ya no te quedan fuerzas. Además yo creo que de hecho estamos acallados poetas y no poetas porque estamos tan ocupados intentando sobrevivir ya que nos imponen ese ritmo, que nos sobran todas las energías ahí.
FSM .- ¿Cómo ves el panorama poético en Córdoba?
RH .- En este momento actual parece que está en una ebullición, en un entusiasmo y ahora mismo está en este preciso momento, en el mes en el que estamos ( abril ) y en el momento en el que estamos muy bien. Sin embargo estos meses de atrás era todo lo contrario. Pero bueno, el hecho de que estos meses de atrás estuviese la cosa más tranquila y que ahora haya esta ebullición, indica que está bien, que está vivo, que hay tendencias. Yo creo que hay respeto a todas las maneras de expresión. Y que se pueden avenir todas ellas. Es muy bonito.
FSM .- Has escrito ya creo que son cinco libros de poesía.
RH .- Sí. Hace ya tiempo que se publicó el último, y en el cajón tengo otro tanto.
FSM .- ¿ Cómo escribes? ¿Te pones directamente a escribir o lo tuyo es un compromiso personal con la escritura poética o tú escribes cuando viene la inspiración y entonces escribes poemas y así vas?
RH .- Por suerte o no suerte no puedo permitirme sentarme todos los días a escribir. Y es un arma de doble filo. Es suerte y no suerte, las dos cosas van juntas. Entonces siempre tengo ganas porque no tengo ese privilegio. En cualquier momento me puedo sentar a escribir. Ahora llevo unos meses en los que estoy escribiendo prosa y me hace muy feliz.
FSM .- ¿Qué tiene que tener un poema para que podamos considerarlo como que merezca la pena? ¿Qué tiene que tener el poema en sí mismo para que tú lo des por bueno?
RH .- Pues que me transmita una pulsión, una reacción, que me haga reflexionar, que me haga admirar ese descubrimiento o que me resalte esa evidencia en la cual yo no había reparado. Y por lo tanto, que me haga pensar, que me hagan quedarme en suspenso un momentito esos versos.
FSM .- Ahora se escriben poemarios con un cuerpo, es decir, que tengan una línea temática todo el libro. ¿Tú escribes así con una idea global?
RH .- He procurado que más o menos respeten una atmósfera, también por no desequilibrar al lector. Y dentro de esa atmósfera puedes jugar con una serie de factores, pero siempre generar una cierta unidad para no crear un desajuste.
FSM .- Todo poeta quiere ser leído y llegar a ser reconocido. ¿Crees que un poeta necesita eso o hay que quitárselo de la cabeza?
RH .- Yo creo que hay que liberarse de esa tensión. Creo que esa tensión enturbia la capacidad creativa. No eres tan libre cuando tú te estás proyectando en eso. Se está angustiado porque quieres estar y hay enfados si no cuentan contigo para esto o aquello. Así si no se tienen esas preocupaciones pues se está muy bien
FSM .- ¿Estás escribiendo algo en este momento?
RH .- Sí, estoy escribiendo. Voy escribiendo poemas con una cierta frecuencia. Y estoy inmersa en un relato que, como le decía a mi amiga Pepi, estoy intentado rescatar recuerdos felices. Ir enhebrándolos sin acritudes, pero tengo que meter también los otros. Y eso va en prosa. Es una especie de memorias, rescatar recuerdos y establecer ahí un hilo donde voy metiendo reflexiones, cosas que suceden en el presente con cosas del pasado, la apreciación que pudiéramos tener en el pasado de un acontecimiento que sucede ahora. Y en esa línea va la prosa que estoy haciendo.
FSM .- En alguna ocasión he oído a alguien decir que en la poesía no hay nada nuevo que decir. ¿Estás de acuerdo con eso?
RH .- Yo creo que siempre que alguien está con la inquietud de escribir de esa forma que se da en llamar poesía o verso es porque hay algo que decir.
FSM .- ¿De qué poetas has aprendido?
RH .- A mí me llena mucho espiritualmente Tagore. Quizás no escriba en esa línea, pero me llena mucho. También Jorge Guillén, Pablo Neruda. Además tienen que ser seres a los que le encuentre un aspecto humano admirable. También hay personas que no son escritores y que me gustan mucho, por ejemplo, Gandhi que llevó una vida tan inspiradora. Y luego Vicente Aleixandre, Miguel Hernández que en cuanto lo descubrí de pequeña cuando estaba estudiando, fue una revelación, como un darle calor a la sangre que llevas dentro.
FSM .- ¿Cómo puede un poeta alimentar su actividad poética? ¿De qué maneras?
RH .- Pues yo creo que es importantísimo relacionarse también con otros poetas y con otras personas que compartan esa visión y que sean capaces de transcender con su mirada. Eso es muy bonito y enriquecedor, estar atento a lo que muchas veces dicen personas sabias, que puede ser alguien realmente erudito o puede ser un crío. Yo de eso sé mucho porque he criado a tres. Cuando me han ido haciendo preguntas de asombro ante la vida, pues me han hecho a mí reflexionar sobre esa realidad que me están preguntando. Así pues como te decía, a un poeta le viene bien ese tipo de relaciones. El silencio también es importante. Sobre todo cuando el silencio te viene como una bendición y has sufrido los tráfagos. La música, la naturaleza…
FSM .- Muchas gracias Rafaela por tu entrevista. Te estoy muy agradecido.
RH .- Gracias a ti.

miércoles, 14 de abril de 2010

Hermanamiento de Córdoba con la poeta Concha Lagos

El pasado domingo día 11 de abril tuvo lugar un homenaje a la poeta Concha Lagos en el que Ana Patricia Santaella venía trabajando desde hace ya un par de años como artífice de la idea y en el que ha sabido coordinar a un grupo de personas que le han ayudado en el camino y que finalmente se ha hecho realidad en el Real Círculo de la Amistad dentro de los fastos de Cosmopoética en su séptima edición. Se le ha rendido un entrañable, afectuoso y hermoso homenaje en el que han participado, además de la ya mencionada poeta Ana Patricia Santaella, Pilar Sanabria, Matilde Cabello, Ángela Jiménez, Miguel Ángel Matamala, Araceli Sánchez Franco, Fernando Sánchez Mayo y María Pilar Villanueva. Antonio Flores acompañó a la voz de los poetas tocando a la guitarra. Alonso Villarreal puso el broche de oro bailando una danza creada especialmente para la ocasión.Y el evento fue presentado por Jesús de la Haza. Finalmente decir que Ana Patricia agradeció a todos, instituciones, poetas participantes y a personas presentes su colaboración. A las instituciones que estuvieron representadas por don Rafael Blanco y Manuel Pérez les dio también las gracias por haberse cumplido un sueño que Concha Lagos merecía, y añadió que ya sólo queda para que ese sueño se haga pleno que se vean pronto publicadas su obras para los cordobeses y para el mundo entero.
El Ayuntamiento de Córdoba a través de la Oficina para la Capitalidad Córdoba 2016 ha editado una breve antología de la poeta, que fue repartida entre el público asistente. Y también llegará a otros puntos como bibliotecas, etc.

domingo, 11 de abril de 2010

Anónimos. Creación poética para escritores sin nombre.

El pasado martes día 6 se presentó en el marco de Cosmopoética número 7 un poemario que contiene poemas de los poetas que buscan darse a conocer en el panorama literario poético. Se trata de un libro con poemas de aquellos poetas que entre los años 2007 y 2009 participaron en el apartado de Anónimos de las tres últimas ediciones de Cosmopoética. La cita para el evento aparece en las programaciones este año con el título de Destellos poéticos para escritores sin nombre. El libro viene precedido de un prólogo en el que participan: Rafael Jurado, Elena Medel, Antonio Luis Ginés, Pablo García Casado, José luis Amaro, Juana Castro, José Luis Rey y Alejandra Vanessa.
La presentación del acto que tuvo lugar en el Edificio Municipal de la Avda. del Gran Capitán corrió a cargo de Rafael Jurado, Pablo García Casado y Nacho Montoto.

A continuación exponemos varios poemas de algunos de los participantes del libro.



EN EL ESPEJO

Me preguntas con el gesto altivo y contrariado
por qué me miro al espejo, por qué me detengo
cada mañana en las leves fisuras del rostro
y me recreo en mi yo como un narciso efebo.
Me censuras con tu grave lengua enajenada
de serpiente que aún conserva el más sutil veneno,
si acaso me creo guapo a mi edad todavía,
si no me doy cuenta del exceso que cometo
al contemplarme así, en adoración absoluta.
Con sobria irónica solemnidad te contesto
como quien tiene ya bien meditado el asunto:
"Qué sería de mí si abandonara a mi espejo,
qué sería de mí si pasado el tiempo fiero
me encontrara en cualquier viejo estanque o fútil luna
y no me reconociera.

Fernando Sánchez Mayo ( Edición Anónimos del año 2007 )




NECESITO

Apresuradamente
Manchar un folio
Con el último trozo de saliva

Trabajaré un beso
O un escupitajo

No puedo seguir paralizado
Mientras noto
Cómo afuera
Urge el movimiento

Nacho Montoto ( Edición Anónimos del año 2007 )




PALACIO DEL CINE, ATLANTIC CITY

No la ciudad, ni la película,

ni la puesta en escena, sino el resplandor oscilante
de la proyección a carbones en el patio de butacas,

el viejo Burt espiando a Susan por la ventana
mientras se lava los pechos con limones.

No el cierre del Palacio del Cine,

ni que acaso yo sea un día el viejo que mira
salir a Susan de la ducha,

sino el océano lamiendo las costas de Atlantic City,
esta oleada, Palacio del Cine, largamente,

muy largamente, y luego, y siempre.

José Cañuelo Calero ( Edición Anónimos del año 2008 )

jueves, 8 de abril de 2010

Entrevista a Rafaela Sánchez Cano

Rafaela Sánchez Cano tiene la intuición mágica en un punto mediático de su conciencia, la clarividencia de esos mortales que saben dónde está la virtud que los rige y el deseo de los ángeles que buscan el bien para extenderlo.

FSM .- Una de las cosas que me llaman la atención de ti es que a la edad de 9 años abandonas los estudios para ponerte a trabajar como aprendiz en una sastrería. Habiendo abandonado los estudios porque no podías continuar, lógicamente, en aquella época, ¿cómo llegas a la idea de ser escritora?

RSC .- En aquella época era normal que una mujer aprendiera un oficio. Así que entré a trabajar como aprendiz de costurera y me pusieron a coser. Yo no me crié con mis padres sino con unos tíos míos que no tenían hijos y me criaron a mí. A mí me gustaba la literatura ya de pequeña, me gustaba leer tebeos, cuentos. Y ya de pequeña escribía, no poesía, pero sí pequeños cuentecitos. Pero esta tía mía que me crió me rompía todo lo que escribía porque ella decía que no tenía que escribir. Así que tenía que leer a escondidas. Me compré una linterna pequeñita y me metía en el dormitorio y, con la cabeza tapada debajo de las sábanas, leía a escondidas porque si mi tía veía la luz encendida de mi cuarto me decía que al día siguiente tenía que ir a trabajar y no debía leer. Así empezó mi afición. Luego mi tío sí le gustaba leer y cogía libros en invierno y nos leía historias del pueblo, cuentos. Y quizás de escucharlo me viene la afición. Las biografías era lo que más me gustaba. Luego, cuando ya empecé a tomar conciencia de lo que eran los libros, los autores, pues fui descubriendo a mis poetas preferidos: Juan Ramón Jiménez. Machado, Bécquer. Pero luego cuando fui mayor me gustó mucho Walt Whitman, Leonard Cohen. Ese tipo de poesía me gustaba. De los escritores de novela me gustaban mucho Ernest Heminway. Y también en poesía todos los clásicos españoles como Góngora, San Juan de la Cruz. Y de mujeres Rosalía de Castro. Luego ya descubrí a las poetas de Córdoba: Juana Castro, Pilar Sanabria. Muchas poetas que me han gustado y ellas han sido para mí fuente de inspiración. Ahora por ejemplo me gusta mucho leer a Paulo Coelho, y mi preferido ha sido Richard Bach, el de Juan Salvador Gaviota.

FSM .- Rafaela, tú ¿cuándo descubres que te gusta escribir de una manera más en serio?

RSC .- Desde pequeña. Recuerdo que oía leer y me gustaba. Luego había una vecina que contaba cuentos de duendes en el patio y me quedaba embelesada escuchando. Empecé escribiendo primero pequeños cuentos, incluso escribía cartas a personajes conocidos, que me las rompían porque no les interesaba que hiciera aquello. Y luego todo el dinero que me daban de cuando empecé a coser era para comprar libros.

FSM .- ¿Y cuándo te tomas en serio el tema de la creación?

RSC .- Fue a raíz de una operación que me hicieron a vida o muerte. Esa circunstancia me influyó mucho y fue a partir de ahí que yo quiero dar. Porque la creación es una manera de dar algo. Es como lo que estoy escribiendo ahora. El personaje de mi novela se entrega. Por eso ahora no sé qué decir si me gusta más la poesía o la novela, diría que me inclino más por la narrativa.

FSM .- ¿Cómo te das a conocer en Córdoba como poeta?

RSC .- Con lo primero que me di a conocer en Córdoba fue con un cuento titulado Los mares han perdido su color que me lo publicó Ediciones el Almendro. Era la época en la que yo iba con Emily Santa-Cruz en el año 1983. Luego vino el cuento Blanquita y Aromín que es un canto a la amistad. Más tarde publiqué Versos para el letargo, Versos para Medina Azahara y A este lado del puente. Este último está escrito en versos alejandrinos. Y luego vino Mujeres de Córdoba, que al principio se escribió como artículos que se titulaba Cordobesas con estilo en el diario de Córdoba, pero luego el presidente del Ateneo don Antonio Perea me dijo que por qué no quería que se publicara un libro con todas esas pequeñas biografías. Y así fue como surgió este libro que ha tenido una buenísima acogida. Yo quería escribir biografías de otras mujeres de fuera de Córdoba, pero luego me dije, y por qué no mujeres de Córdoba. Y decidí que no fueran sólo escritoras o sólo poetas o sólo mujeres de la política, sino que fuera una amalgama de todo tipo de mujeres que merecían ser. Y luego vino una segunda edición corregida y aumentada.

FSM .- Y dime, cuando escribiste Mujeres de Córdoba, ¿cómo diseñabas cada personaje?

RSC .- Ejercí un poco de periodista. Unas fueron por teléfono, otras las conocía, otras me mandaron su datos por correo. Recuerdo que la primera entrevista que hice fue a la ex alcaldesa de Córdoba Rosa Aguilar. Me concedió una entrevista de media hora. Una mujer muy cercana, muy entrañable. Y te digo, aquel momento para mí fue muy bonito, yo aquí ejerciendo de periodista, si yo soy autodidacta. Pero era tal la ilusión que yo tenía por conocer la biografía de estas personas. A mi me han aportado muchísimo. He disfrutado mucho escribiendo este libro porque cuando veía la lucha de estas mujeres por estudiar para ser profesoras, para ser abogadas. A mí me hubiese gustado llegar a hacerlo y estar en el pellejo de ellas, pero el tiempo en que ellas estaban en una universidad yo estaba en una sastrería. También digo entre comillas que la sastrería fue mi universidad porque tuve la inmensa suerte de dar con un maestro, con un sastre que cosía muy bien, Manuel Pino López, aquí en la sastrería de la calle Reloj. Y este hombre era muy filósofo. Entraba y se comunicaba mucho con las trabajadoras, y aquello me sirvió a mí para aprender. También tuve un compañero, sobrino del maestro sastre que era de Lucena, y que por tradición tenía que ser sastre también alguno de la familia y le tocó a él. Y él estaba estudiando para maestro. Pues con él también aprendí mucho, pues me daba libros de texto para que aprendiera. Recuerdo que una vez me dio para que leyera Don Juan Tenorio en el mes de noviembre, que era la época más adecuada para leerlo. Hoy ese hombre es el alcalde de Lucena y es José Luis Bergillos.

FSM .- Cuando te pones a escribir un poema ¿cómo lo escribes, te sientas a esperar que venga la inspiración o sólo te sientas a escribirlo cuando te viene la inspiración?

RSC .- Yo escribo cuando he tenido una experiencia o me ha aflorado un sentimiento dentro de mí, por ejemplo, esto de los maltratos de la mujer, me meto en el personaje de esa mujer y escribo el sentimiento que me aflora o de una experiencia que he vivido, pero no me gusta escribir sin tener algo dentro, no escribir por escribir, no escribo una poesía porque me la han encargado, escribo desde el sentimiento.

FSM .- ¿Y por qué escribes? ¿Para qué escribes? ¿Qué razón te lleva a escribir?

RSC .- Escribo por una necesidad vital. Lo necesito para expresarme, para comunicarme con los demás. Yo escribo desde el respeto hacia el lector, pero no escribo nunca pensando en el lector. Primero, si se trata de poesía, desde el sentimiento de lo que quiero expresar, y en narrativa también, queriendo contar el hecho, pero siempre desde el sentimiento.

FSM .- ¿Crees que la poesía nos salva de algo?

RSC .- Pues creo que sí. Creo que nos salva de este mundo materialista que estamos viviendo porque es expresar la belleza por medio de la palabra. Te salva de esa violencia de hoy día, porque incluso si escribes un poema en contra de la guerra tienes que expresarlo con sentimientos puros, con sentimientos de amor. Entonces, creo que eso te salva, en ese momento en que estás escribiendo eso. Si todo el mundo se parara a contemplar la brizna de yerba, ese milagro, es que no nos deberíamos hacer daño. Eso es poesía. No concibo una persona que escriba poesía porque sepa la preceptiva. No, no, el poeta es otra cosa. Tengo un poema a Vicente Núñez y digo que él era poesía dentro de la poesía. Me gusta ir a escuchar a los poetas que hablan desde el sentimiento, desde el dolor, desde su propio sentimiento. Y ese sentimiento lo llevo yo también y lo expreso. Hoy día nos encontramos con muchos muros frente a los sentimientos, por eso digo que los poetas son los que expresan sus sentimientos, son creadores.

FSM .- Tú también escribes narrativa, y pregunto, ¿en la narrativa también usas esos sentimientos poéticos?

RSC .- Sí, sí, siempre afloran. Me gusta jugar con las palabras porque verdaderamente todo está dicho, y lo que no se puede decir es mi poema es mejor que el tuyo o éste es peor que aquél. Porque cada poeta da su punto de vista.

FSM .- ¿Tú crees que los poetas tienen alguna misión en la sociedad?

RSC .- Sí.

FSM .- ¿Cuál es esa misión?

RSC .- Dar a conocer al mundo la belleza. Es que la poesía es belleza. La expresión de la belleza por medio de la palabra.

FSM .- Rafaela ¿hacia dónde debe ir la poesía? ¿Debe buscar algún fin en sí misma o el fin debe estar enfocado para ayudar a los demás? ¿Qué piensas tú?

RSC .- Escribir una poesía con un fin, no. Yo escribo una poesía y cuando la doy es como si regalara una flor. No se trata de decir yo escribo mejor que tú, no. A las personas las considero como a las flores. Entonces está desde la rosa, la suntuosa rosa, el lirio, pasando por toda la gama de las flores hasta la humilde amapola, humilde por decir humilde porque es que es la más delicada, con nada que la toques ya se le caen los pétalos. Creo que las personas debemos hacernos como ramos de flores, unirnos como ramos de flores y ofrecernos así a la vida.

FSM .- Veo en ti una actitud mística o un concepto místico de la existencia o si quieres del hecho creativo poético

RSC .- Exacto, sí, sí.

FSM .- ¿La mística es importante en la vida?

RSC .- Sí. Al menos para mí. El poeta por excelencia es Dios, el poeta del sentimiento, el poeta del color porque cuando tú te asomas y ves un paisaje, eso ¿quién lo ha creado? Dios es un poeta, es el mejor pintor porque ha dado colorido a todo.

FSM.- Rafaela tú has hecho una investigación sobre una mujer poeta del siglo XIX llamada Rosario Vázquez Angulo, por qué no nos hablas algo de esta mujer.

RSC .- Esta investigación surgió y se inició en el colectivo abierto de poetas cordobesas. Se hicieron muchos actos muy fructíferos aquí en Cajasur. Se sabía que esta mujer era escritora que había nacido aquí en Córdoba, que había vivido aquí, que tenía un libro que tenía las tapas verdes que se titulaba Poemas y Leyendas. Se empezó a indagar, pero nadie conocía nada de esta mujer. Pensé que no debía quedar esta mujer ahí sin saberse nada de ella. Así que me dije pues voy a investigar, diciéndome a mí misma, me conformaría con una breve reseña de ella. Llamé a muchos sitios por teléfono, a la Real Academia de Córdoba y no conocían nada. Le pregunté a don Manuel Pérez de la Lastra y Villaseñor y tampoco la conocía, bueno llamé a Madrid, a un montón de sitios. Un día hablando con un profesor que también leía poesía cuando nos reuníamos en la Fuenseca y preguntándole dio la casualidad que me puso en contacto con su hijo que era tataranieto de Rosario Vázquez Angulo, y éste me puso en contacto con un biznieto que sí tenía en su poder documentación y cosas. Y a partir de ahí, ya se le pudo hacer en Cajasur lo que había previsto. Llegué incluso a saber dónde estaba enterrada, y ahora cada vez que llega el día de los Santos le llevo una flor. Está en el cementerio de La Salud. Vinieron sus familiares de ella, sus biznietos, o sea este biznieto, Antonio Gómez Alfaro y su biznieta, porque ella ha dejado una saga de escritores y periodistas. Finalmente todos los datos investigados los entrego al ayuntamiento de Córdoba, a la Real Academia y al Ateneo de Córdoba y al mismo colectivo abierto de Poetas cordobesas, porque la idea salió del colectivo de poetas cordobesas y como había salido de ellas también se lo entregué a Juana Castro. Entonces otra amiga mía Carmen Fernández Ariza que es también catedrática y académica y profesora de la universidad me dijo que ella creía que tenía material suficiente para dar cuerpo a un libro y me animó a hacerlo. Y se ofreció a hacerme el prólogo. Y para mí eso fue un honor. Y ha sido el ayuntamiento de Córdoba quien lo ha publicado.

FSM .- Rafaela, ¿cómo te mantienes activa en el quehacer literario?

RSC .- Escribiendo todos los días. Es una necesidad vital. Es mi entrega a los demás en todo lo que yo pueda aportar con lo que hago. Aquí están siempre mis manos abiertas como persona y mis manos con la pluma de escribir porque yo digo que me hubiese gustado ser escritora, pero me he quedado en una mera escribidora.

FSM .- Yo creo que lo importante es que eres una escritora que luchas por eso, y que lo sientes, y que, por el solo hecho de sentirlo, ya te puedes llamar escritora. Además eres escritora porque has publicado muchas cosas. Mi más enhorabuena. Y muchas gracias por participar en Paraninfo Poético.

RSC .- Para mí es un honor haber participado en esta entrevista. Gracias a ti.

FSM .- Gracias a ti siempre.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Presentación del libro "Tintas para la vida"

El pasado 23 de marzo se presentó en la sala Orive el libro de poemas Tintas para la vida dentro del marco de Cosmopoética en su séptima edición. Se trata de una antología de poetas cordobeses por la donación de órganos. Lo presentaron los poetas coordinadores de la antología Pilar Sanabria Cañete y Antonio Varo Baena. También intervino en el acto María Isabel Baena, delegada prvincial de Salud de Córdoba. Este libro de solidaridad poética con quienes necesitan de los demás nació para conmemorar el 30 aniversario del primer trasplante de órganos realizado en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba. Pilar Sanabria que fue quien tuvo y concibió la magnífica idea de llevar a cabo este proyecto nos dijo que este libro ya se presentó en el Ateneo de Córdoba en el verano del 2009, en Madrid, y ahora aquí.
EL libro publicado por el Servicio Andaluz de Salud y por el Hospital Universitario Reina Sofía luce dibujos en la portada y en el interior realizados por el poeta y escultor J.L. Checa Alamillos.
En el poemario participan un total de 32 poetas que gustosa y desinteresadamente colaboran para ayudar y motivar a la gente de la necesidad de ser donantes de órganos. Por tan importante colaboración es bueno nombrarlos a todos. Son: Antonio Flores Herrera, Francisco Alemán, Francisco Carrasco, Soledad Zurera, Pilar Sanabria Cañete, Pepe Viyuela, Manuel Gahete, Juana Castro, José Luis Checa Alamillos, Fernando Sánchez Mayo, Rafaela Sánchez Cano, Alfredo Jurado, Balbina Prior, Nacho Montoto, Encarna García Higuera, Manolo Romero, Alberto Díaz-Villaseñor, María Luz Escuín Lorenzo, Manuel Sanchíz Salmoral, Alejandro López Andrada, Rafaela Hames, Francisco Gálvez, Matilde Cabello, Ana patricia Santaella Pahlén, Jorge Rafael Marruecos, María Rosal, Ángela Jiménez, Bartolomé Delgado Cerrillo, Mercedes Castro Serrano, Alberto Infante, Antonio Varo Baena y Mertxe Manso.

lunes, 29 de marzo de 2010

Presentación de la revista de poesía "Suspiro de Artemisa"

El pasado día 22 de marzo se presentó el número cero de la revista de poesía Suspiro de Artemisa en la sala Orive de Córdoba dentro del marco de la séptima edición de Cosmopoética. Calixto Torres, editor, ha hecho una apuesta muy interesante al llevar a cabo un hermoso proyecto que ha tenido como resultado final una revista poética de gran calidad estética y de contenido. Al acto asistieron las autoridades Rafael Blanco como Concejal de Cultura, el propio Calixto Torres y el presentador del acto Juan Pérez Cubillo gran conocedor de la poesía que se hace en la ciudad y que hizo una disertación muy acertada de todos los poetas participantes.
En representación de todos los poetas que participan en la revista leyeron sus poemas Pilar Sanabria y Fernando Sánchez Mayo. En la revista están incluidos un total de 19 poetas además de los ya dichos como Antonio Rodríguez Jiménez, Manuel Gahete, José Luis Rey, María Rosal, Eduardo García, José Daniel García, Carlos Murciano, Jorge del Arco, José de la Torre, Antonio Enrique, Catalina Jaén, Ginés Liébana, Carlos Rivera, Rafaela Sánchez, Antonio Varo, Pepe González y Fernando Serrano.
Hay que felicitar a Calixto Torres por esta apuesta que es un bien para la poesía y para los poetas. Desde Paraninfo Poético mi más enhorabuena.

sábado, 13 de marzo de 2010

Cuatro Noches Romanas de Guillermo Carnero

La editorial Tusquets publica Cuatro noches romanas de Guillermo Carnero. Se trata de un poemario incluido en la colección Nuevos Textos Sagrados que aborda en tan solo cuatro poemas largos un íntimo encuentro entre el poeta y, lo que a mi entender, pudiera ser la Muerte o la Poesía. Es un libro dialogado con una inclinación decantada hacia la belleza y la explicación del mundo, y que bien podríamos llamarlo metapoesía porque habla y profundiza en el campo de la propia poesía dentro de la poesía. Guillermo Carnero divide el libro en cuatro poemas algo extensos para tener un encuentro con la diosa Poesía, con la poesía misma que le habla de tú a tú.
El primer encuentro de la primera noche ocurre en Campo de` Fiori donde el autor afronta temas como el designio, la destrucción, la autodestrucción, la muerte, la misión del poeta y de la poesía, “…Es mi designio / que todo vaya hacia su destrucción / diversamente: así lo que se apaga / con mayor lentitud sufre en ausencia / de lo que ya no existe, y cuando muere / causa más sufrimiento a lo que aún vive. / Mi juego y mi placer son sembrar el espacio / de esos signos de muerte sucesiva, / y así el tiempo insondable y su amenaza / son mi campo de flores. / “
El segundo encuentro ocurre en el jardín de Villa Aldobrandini. El poeta continúa dialogando para seguir ahondando en los temas ya mencionados y también en otros temas como la belleza, el arte, la naturaleza, el amor, el discurso de los seres humanos. “ – Desde siempre me ha importado / saber si en el desierto inabarcable / de la esterilidad de la palabra / hay un punto en que pueden dos miradas / encontrarse y decirse: somos una. /
El tercer encuentro ocurre en el Cementerio Acatólico donde prosigue el coloquio poético desgranando temas como la memoria, la serenidad, la eternidad, la hermosura. “ – Y la hermosura / y las promesas de serenidad / son tu segunda máscara, artera y engañosa. / “
El libro acaba con la noche cuarta y albada que es el colofón a un encuentro que a ambos ha desasosegado. Dice el poeta: “ Después de cuatro noches / sólo me has ofrecido incertidumbre.” /
Cuatro noches romanas es un original poemario, intimista, elevado, raro de encontrar, algo distinto a lo que se hace, pero sobre todo otra manera de acercarse al arte poético y escudriñar en las entrañas de la poética de un autor como Guillermo Carnero que ha hecho un libro como una gema de la poesía.

jueves, 4 de marzo de 2010

Entrevista a Josefa Parra

Josefa Parra tiene la belleza de la cercanía, el amor infinito en el aura de su rostro, un corazón abierto a la esperanza y una vivífica mirada que ve en la oscuridad.
FSM.- Josefa Parra, en primer lugar, gracias, por concederme esta entrevista siguiendo un método tradicional como es el epistolar, pero moderno, al mismo tiempo, afortunadamente, debido a las nuevas tecnologías que nos brindan la oportunidad de avanzar en el tema de la comunicación como es el caso del correo electrónico que es mediante el cual estamos realizando esta entrevista.
Tuve la oportunidad de conocerte en Córdoba en ese estupendo recital que nos regalaste a los cordobeses ese día de Letras Capitales. En ese momento me di cuenta de las dos poetas que hay en ti; la poeta Poeta y la poeta cercana, asequible, receptiva, perceptiva… Dime, ¿crees que una poeta o un poeta nace o se hace? Y dime, ¿hay algo también de nosotros, de nuestras virtudes, de nuestros defectos y de nuestras vivencias que se queda pegado, cosido al engranaje de los poemas que se escriben?
JP.- Creo que todos nacemos poetas, quiero decir, que todos tenemos capacidad de sorprendernos ante la belleza y de hacernos preguntas ante el mundo. Pero cada quien elige su camino, y el de la poesía acaba estando poco transitado.
En los poemas queda la huella del que escribe, por supuesto. Uno intenta que los poemas sean universales, pero lo personal, lo vivencial, es un poso más o menos perceptible que está ahí.
FSM.- ¿Cómo fueron tus comienzos poéticos? ¿Desechaste muchos poemas antes de empezar a publicar o toda tu poesía primera, esa poesía de ensayo, de aprendizaje ha sido publicada?
JP.- Comencé a escribir siendo muy jovencita, una niña, pero los ensayos de esos años nunca los he publicado, ni creo que lo haga, para descanso de los lectores. Hay que ser muy selectivo en poesía. No todo vale, ni mucho menos. Hay que depurar, cortar, desechar. Las tijeras son tan importantes a la hora de confeccionar un poema como el lápiz.
FSM.- Has dado a la luz una serie de magníficos poemarios como son Elogio a la mala yerba, Geografía carnal, Alcoba del agua, La hora azul… ¿Con cuál te quedas? ¿En cuál de ellos crees que has dado más de ti misma?
JP.- Siempre te sientes más a gusto con lo más reciente, porque ahí te sigues reconociendo. Así que tendría que decir La hora azul. Pero también me sigue convenciendo Alcoba del agua, casi entero. Es un libro especial para mí. Quizá sea en él donde me he mostrado más desnuda.
FSM.- Muchos poetas cuando escribimos, a veces, pesamos que estamos repitiendo las temáticas y que las disfrazamos abordándolas desde distintos enfoques y puntos de vista o diferentes aspectos estilísticos. ¿Te pasa a ti alguna vez que te encuentras enredada en este tipo de conflicto? ¿Cómo lo superas si es así?
JP.- No me supone conflicto, porque pienso que los poetas escriben acerca de los únicos temas sobre los que gira el mundo: amor, muerte y paso del tiempo. Eso sí, con todos sus contrapuntos, subtemas y variantes. Es lo que hay, lo que nos mueve, lo que nos conmueve a todos. Nuestro cometido es ahondar en esos asuntos.
FSM.- ¿Cómo abordas la temática de un poemario? ¿Eliges el tema? ¿El tema te elige a ti? ¿Te llega todo por azar como un regalo de los dioses?
JP.- No sé si el tema me elige o yo a él, lo que sí sé es que, a lo mejor después de un tiempo sin escribir o escribiendo un poco “a ciegas”, en un momento dado se enciende la luz y descubro un título que me sirve de guía para escribir, un título que me lleva a estructurar un asunto o una serie limitada de asuntos, y ahí empiezo a vislumbrar el libro. Me gustaría saber si hay alguna fuerza que trae a mí ese título, para echarle la bronca, porque en ocasiones se “deja ir” y paso periodos demasiado largos sin poesía, o escribiendo de ese modo que digo, a tientas, a ciegas… Es caprichosa la poesía.
FSM.- ¿Cuándo das por acabado un poema? ¿Te exiges mucho a ti misma o te dejas llevar por ese primer dictado con el que has escrito el poema?
JP.- Doy por terminado el poema cuando me siento incapaz de mejorarlo. Lo cual no quiere decir en absoluto que lo considere perfecto. Simplemente, siento que he llegado a mi “límite de competencia”. Soy exigente conmigo misma, y por eso desecho mucho de lo que escribo. Si ese límite de competencia no da para un poema decente, no vale la pena publicarlo.
FSM.- Escribir poesía para algunos poetas es un compromiso personal, un camino por el que avanzan para conocerse… ¿Qué significa para ti el hecho de escribir poesía?
JP.- Me ayuda a comprender lo incomprensible. Escribiendo poesía me planteo preguntas y, de vez en cuando, encuentro una respuesta válida. Pero lo realmente importante es que quien te lee se pregunte como tú, se sienta partícipe de esas inquietudes y acompañado.
FSM.- ¿Escribes de una manera sistemática, es decir, te sientas diariamente a trabajar la poesía, te disciplinas o sólo escribes cuando te viene la inspiración? ¿Crees que sentarse a trabajar la poesía como un oficio es bueno o puede restar veracidad? ¿Qué opinas?
JP.- Siempre me quejo de que no encuentro tiempo suficiente para escribir, y alego que por eso lo hago un poco a trompicones. Pero, en el fondo, creo que si pudiera darme el lujo de escribir un número fijo de horas cada día, me sentiría presionada y acabaría hastiada. De todas formas, la cuestión del método poético es algo muy personal. Hay quien escribe todos los días y no pierde la tensión poética…
FSM.- La lectura de la poesía nos forma y nos inspira a las personas, pero sobre todo a los poetas. ¿Qué tipo de poesía y qué poetas te han enriquecido y te han aportado esa inspiración para la realización de tu obra poética?
JP.- Son tantos y tan variados los poetas que me han enseñado y a los que he admirado y admiro, que la lista se haría muy larga. No tengo fijación por una época o estilo concretos. De joven he leído mucho a Rubén Darío, a Juan Ramón Jiménez, a Bécquer y a Pablo Neruda, y mantengo los cuatro amores. Pero luego vinieron, por ejemplo, Safo, Virgilio, Garcilaso, todo el Siglo de Oro (señaladamente Quevedo y Juan de Arguijo), de un salto pasé al 27, a Pedro Salinas, Lorca (sobre todo El Diwan del Tamarit y los Sonetos del amor oscuro), Alberti (Sobre los ángeles), Altolaguirre o Luis Cernuda, y a los poetas del 50: Jaime Gil de Biedma, Ángel González, José Manuel Caballero Bonald, Mª Victoria Atencia… Y de mi generación o generaciones cercanas, Antonio Colinas, Ana Rossetti, Aurora Luque, Luis García Montero, Felipe Benítez Reyes, Juana Castro… No quiero olvidar tampoco a algunos poetas hispanoamericanos a los que profeso gran admiración: Jaime Sabines, Borges, Juan Gelman… ni a los Kavafis, Pessoa, Sophia de Mello… Pero dejo tantos en el tintero que me da vergüenza.
FSM.- Josefa, volviendo al poema en sí mismo, dime, ¿qué requisitos crees que debe tener un poema para que llegue al lector, qué características para que podamos decir que es un poema redondo, bien hecho, con calidad?
JP.- Debe tener eco y temblor (y la frase no es mía, sino de José Mateos, lúcido poeta jerezano). Yo entiendo el “eco” como la trascendencia: debe llegar lejos, debe hacer resonar una fibra en el lector, tener también un segundo (y un tercer, y un cuarto…) sentido. Y el “temblor” lo asocio con la emoción, que es en parte sentimiento, pero no sólo eso, sino que tiene además un componente misterioso, difícil de precisar.
Cuando leo un poema que me provoca ese temblor y que permanece en mi memoria, como una campana resonando, lo califico como bueno. Por el contrario, creo que los poemas mediocres se olvidan fácilmente.

FSM.- Qué te aporta trabajar como subdirectora de la prestigiosa revista Campo de Agramante?
JP.- La oportunidad de conocer de primera mano las investigaciones, ensayos y artículos de estudiosos de la literatura del S.XX, sobre todo de la literatura del medio siglo, porque esa etapa, tan trascendente para los escritores que han venido después, es el principal punto de interés de la revista.
Es además un placer trabajar con Jesús Fernández Palacios, que la dirige, un poeta y gestor magnífico, con una capacidad de trabajo enorme, y con diseñadores de la talla de Juan Carlos Crespo Laínez y Federico Muñoz. Por supuesto, es un trabajo arduo, que lleva mucho tiempo y necesita mucha dedicación, pero ver un número terminado, comprobar que todo (o casi todo) ha resultado como esperábamos, es una satisfacción.
FSM.- Has conseguido algunos importantes premios de poesía, ¿Supone esto siempre una inyección de optimismo para seguir creando o suele producirse un decaimiento en la actividad creadora?
JP.- Si no hubiese sido por los premios, no creo que hubiese podido publicar. O habría sido muchísimo más difícil. Un premio te proporciona los medios para la difusión, y además te confirma que no andas descaminada, que hay quienes aprecian tu esfuerzo. Te anima, claro que te anima.
FSM.- Josefa, ¿cómo ves tú la poesía que se hace en este momento?
JP.- Variada, libre de corsés y de recetas previas. La poesía se encuentra en una etapa de ebullición, en la que se están cociendo cosas nuevas. Creo, y no lo digo movida por un impulso de optimismo (aunque sí soy optimista), que la poesía se encuentra en un momento feliz. Hay una gran cantidad de autores jóvenes, con un potencial admirable. Son poetas preparados, leídos, viajados, sensibles al entorno, y no se sienten atados a un estilo, a una escuela o a unas formas. Eso me parece muy positivo.
FSM.- Volviendo a tu poesía se percibe a una poeta que escribe de una manera profunda y apasionada en aspectos tan vitales como el amor. ¿Eres tú en tu poesía o eres otros personajes a los que les das voz?
JP.- Soy yo y soy los otros. No concibo la poesía sólo como un ejercicio de confesión o de catarsis, sino también como un modo de compartir y una forma de empatía. El poeta, la poeta, pone de su propia biografía (no puede desentenderse de lo personal, claro está), pero ha de dar cabida a lo ajeno: a lo que ve, a lo que oye, a lo que flota en el ambiente. Y cuando habla de sí mismo, intenta que la experiencia sea compartible por su lector, que éste pueda decir: “eso es lo que yo siento, lo que yo pienso, lo que yo escribiría”, o bien al contrario, provocar al lector, inquietarlo, desasosegarlo. En todo caso, conmoverlo.
FSM.- Quiero acabar esta entrevista dándote las gracias por tu generosidad regalándonos tu tiempo y pidiéndote que me dijeras qué poema de tu obra poética quieres que publiquemos en Paraninfo Poético y por qué.
JP.- Ha sido un placer, Fernando.
He elegido el poema “Peregrino”, que es el que abre mi último libro publicado, La hora azul, porque es una especie de poética, en un sentido muy amplio y difuso del término, o de lema de vida. El poema habla de la búsqueda de la belleza y el asombro, un afán que considero el motor de la existencia y, en buena parte, de la escritura.


PEREGRINO
“Tus ojos frente a lo antes nunca visto”
Luis Cernuda

La belleza te aguarda en cualquier sitio,
peregrino;
las playas que aún no has visto son hermosas
más que aquellas de Ítaca, los cielos
más estrellados aún no los conoces,
ni los montes más altos.
Peregrino,
Penélope no vale lo que el gozo
de ver por vez primera un mar en calma
que espera que lo nombres.
Tú lo sabes
y por eso falseas cada noche
el norte de la brújula y, furtivo,
desvías el timón hacia otros puertos
lejos de aquel tu hogar, lejos de Ítaca.


Josefa Parra
Del libro La hora azul (2007)

domingo, 28 de febrero de 2010

Entrevista a Pilar Sanabria

La poeta Pilar Sanabria tiene una generosa actitud en la sonrisa, una inteligencia natural en los ojos y una poderosa fuerza en la voz que le lleva a ser ella misma.
Hoy me encuentro en su casa donde me recibe amablemente dispuesta a concederme una entrevista para Paraninfo Poético.

FSM.- Buenas tardes, Pilar. Tú tienes ya una obra poética avalada por un importante número de libros publicados. Y me gustaría saber cómo empezaste dentro del campo de la poesía, cómo empezó a interesarte el mundo poético y cómo fueron tus comienzos en el tema de la publicación.
PS.- A mí el mundo de la poesía me empezó a interesar desde pequeña, desde siempre. Sobre todo yo tomo conciencia de la poesía con 15 ó 16 años cuando descubro la poesía de Miguel Hernández con la Elegía de Ramón Sijé, que para mí fue impactante. Bueno, yo ya escribía pues los típicos versos de adolescencia, incluso de niñez, de los que tenía esa influencia de poetas románticos que me gustaban mucho como Bécquer o Rosalía de Castro. Ahí empieza un poco mi andadura en la poesía. Luego ya un poco más en serio con 18 ó 19 años empiezo a trabar contacto con grupos poéticos en Madrid. Allí mismo creo un grupo poético y ponemos en marcha una revista, todo con cierta continuidad, tertulias en el Café Gijón, en el Café Lyon, en el Café Central de Madrid. Allí empiezo a tomar contacto poco a poco con la poesía que se hacía en aquella época. Estamos hablando del principio de los años 80. Descubro La nueva sentimentalidad, la poesía de vanguardia que empieza a aparecer en aquella época y que rompe un poco con la poesía más tradicional que se venía haciendo, esa poesía de la transición, de los cantautores con el tema de cambio de régimen político.
FSM.- ¿Publicaste en aquella época ya algo?
PS.- Lo primero que publiqué fue en el año 85-86 un librito en una editorial de Vizcaya que se llamaba El paisaje, que es una editorial que editaba a poetas de toda España. Me puse en contacto con ellos y les envié una serie de poemas y así salió ese primer libro que se llamaba La tregua del barro. No se publicaron demasiados ejemplares ni tuvo una gran repercusión, pero se distribuyó entre amigos y círculos restringidos de poesía.
FSM.- Durante esa estancia en Madrid ¿llegaste a publicar algo más?
PS.- Lo que publiqué fueron poemas sueltos en la revista Niebla que fue la revista que yo puse en marcha, pues como te dije creamos una revista literaria y ahí sí aparecieron poemas míos.
FSM.- ¿Qué éxito tuvo la revista? ¿Duró mucho tiempo?
PS.- No. Duró un par de años aproximadamente. Además, subvenciones nos llegaban muy pocas y también la gente se hartó.
FSM.- Pero eso ya fue importante creo yo, porque ahí tú ya tomarías conciencia y te serviría como un trampolín, ¿verdad?
PS.- Fue un trampolín y fue la experiencia de compartir vivencias con otros poetas, de ver una poesía diferente a la tuya, e introducirte un poco en los ambientes del Madrid literario de aquellos años.
FSM.- Luego ya tu segunda conexión con la poesía fue en Córdoba, creo entender.
PS.- Sí, yo creo que mi trayectoria poética fuerte ocurre en Córdoba. Llego a Córdoba en el año 87. Enseguida trabo contacto con el grupo Zubia, que ya quizás estaba en su último estadío, pero bueno, todavía le quedaba algo de mecha. Eso fue importante para mí, pues ahí conozco a Alfredo Jurado, Juana Castro, Mercedes Castro, Paco Carrasco, Carlos Rivera, Encarna García Higuera y Soledad Zurera. Ahí voy todos los jueves a las reuniones de Zubia en la fundación Paco Natera. Y para mí fue un auténtico descubrimiento porque empiezo a descubrir la poesía que se hacía aquí en Córdoba. Muy diferente es el concepto, el hecho poético que se hacía aquí en Córdoba a lo que se hacía en Madrid, de donde yo venía. Era muy diferente. Yo venía de hacer una poesía un tanto oscura, y yo era muy joven, 23 ó 24 años, pero, claro, eran las influencias de una ciudad completamente diferente a Córdoba. Y sí, aquí mi poesía se empieza a dulcificar un poco, ya son otros temas los que trato y mi poesía se hace un poco más sensual en todos los aspectos.
FSM.- Entonces tu concepto de la poesía ha cambiado de aquella primera época al concepto que ahora tienes, o para apostillar más, ¿cuál es tu concepto de poesía? ¿Qué es para ti la poesía?
PS.- La poesía yo la defino como una actitud ante la vida. Te puede impactar el hecho de crear, el hecho de escribir, el hecho de tener unas ideas o unos sentimientos o querer plasmar lo que llevas dentro o lo que ves fuera porque, muchas veces, dicen que los poetas nos evadimos de la realidad y yo creo que la invadimos porque la estamos contando solamente a nuestra manera. Es una actitud ante la vida. Yo creo que un poeta no es ni mejor ni peor. Somos personas como cualquier otra persona, un ser humano como cualquier ser humano, pero quizás tengamos ese punto de inflexión de detenernos a pensar una serie de cosas y de captar esa serie de cosas de forma diferente. Unos lo hacen pintando, otros lo hacen creando música, otros a través de la escultura. Cada uno lo hace de una manera. Es una actitud ante la vida fundamentalmente y, por supuesto, la poesía tiene como base la belleza, y para mí el fin último de la poesía es la belleza. La belleza tiene que existir y la poesía por encima de todo es belleza y es también conciencia. Ahí redundo un poco en María Zambrano, la esencia poética de María Zambrano es el alma de la poesía, hacer vibrar al alma, concienciarse el ser humano, que el hombre derive un poco más hacia sí mismo y hacia los demás.
FSM.- Entonces ¿qué crees que te mueve a ti, qué te movió y qué te sigue moviendo para escribir poesía?
PS.- Lo que me mueve es una necesidad vital. Esto me lo preguntaban el otro día en un club de lectores que estoy coordinando y lo decía. Es una actitud vital. Yo no puedo concebir el vivir 10 años o la vida cotidiana sin la poesía. Sencillamente es una forma de vida y una necesidad vital, lo mismo que como o bebo o me tengo que duchar. Es algo que a mí me llena y que necesito para contar cómo estoy o lo que soy o lo que veo.
FSM.- De lo que he visto de tu poesía me ha llamado la atención el lenguaje poético tuyo, que es un lenguaje poético muy singular, que te define rápidamente en el sentido de que cualquier persona que lea tu poesía puede identificar de qué poeta se trata, ¿Cómo llegas tú a conseguir esa definición en el lenguaje poético para que cualquier persona que pueda leerte te reconozca?
PS.- Pues eso es muy difícil porque, quizás en cualquier artista, llegar a crear un estilo propio yo creo que es lo más difícil, tener una voz que no se parezca a otra. Yo creo que eminentemente se consigue leyendo mucho y a todo tipo de poetas. Vas captando la influencia de un sitio, la influencia de otro. Cada uno va haciendo eso suyo, a su propia manera. Yo creo que para cualquier escritor, llámese poeta, llámese novelista, llámese dramaturgo, llámese ensayista; la lectura es básica y leer todo lo que cae en mis manos. Leer a un clásico, a un romántico, a un poeta de vanguardia, a un poeta modernista, a un simbolista, a un subrrealista. Yo creo que ahí está la clave. Y muchas veces hasta con mezclas explosivas, hacer experimentos, que también se hacen.
FSM.- Y tú cuando escribes, ¿qué es lo que te interesa del lenguaje, qué aspectos del lenguaje te interesan, ese lenguaje en el que tú, por ejemplo, consigues crear un poema estético o ese lenguaje en el que consigues crear un poema que transmita y que al mismo tiempo diga cosas importantes?
PS.- Hombre, yo siempre me declino por la segunda opción. Para mí lo estético también es muy importante. El poema es un edificio en construcción. Tú comienzas a escribir un poema de una línea, de un verso, de tres palabras y lo vas construyendo. Y tienes que trabajarlo, yo soy partidaria de que la poesía hay que trabajarla. Hay una cosa que nunca me ha apetecido y es ponérselo fácil al lector. Yo quiero que el lector piense. Yo quiero sorprender de alguna manera. El lenguaje se utiliza también para eso, es un vehículo. No se pierde de fondo la estética, pero para mí lo más importante es el contenido.
FSM.- Llevas razón en eso porque yo he observado que tu poesía hace pensar en el sentido en que cuando tú lees necesitas volver a leer para comprender cosas. Tus poemas están llenos de metáforas, ¿por qué es tan importante para ti la metáfora?
PS.- Porque es una forma de decir lo que yo quiero decir a mi forma. La influencia del subrrealismo ha sido para mí muy decisiva. Cuando yo comienzo a leer a Bretón, a Paul Eluard, cuando yo descubro a Vicente Aleixandre, el poeta de lo cosmogónico, del universo, de lo abierto, pues a mí me impacta muchísimo. Entonces yo digo: yo quiero llegar. Hombre, no ser como ellos porque sería casi impensable, pero sí tener un poco esos parámetros a la hora de escribir. Que quepa todo. Eso es un poco lo que yo he buscado en mi poesía.
FSM.- Pilar, de toda tu obra poética, dime al menos tres libros que tú estés realmente satisfechos con ellos, muy satisfecha con ellos.
PS.- ¿Muy satisfecha? Eso es difícil. Mira, estoy satisfecha de un libro que además marcó un poco aquí en Córdoba. Y eso lo comenta Manolo Gahete, que conoce muy bien mi obra. Me refiero a Piscis de ceniza editado por la Diputación Provincial de Córdoba dentro de la colección Polifemo porque es un libro en prosa poética y rompió un poco lo que se hacía aquí. Gahete dice que apareció un tanto sorprendente porque transgredía un poco. Y me siento orgullosa por el momento en el que aparece y, sobre todo, porque es un libro que yo escribí, es decir, era un libro de poemas que yo ya tenía hecho. Se publicó cuando yo ya tenía 25 ó 26 años, pero ese libro ya venía de años atrás labrándose, forjándose. Esa primera publicación cordobesa que fue Piscis de ceniza para mí fue muy importante. Y me siento satisfecha porque fue un libro trabajado, elaborado, pero, sobre todo, la repercusión fue importante en ese aspecto porque fue trasgresor. Y yo me di cuenta ahí de que podía hacer cosas diferentes. Otro libro que a mí me deja satisfecha, sin duda es Efectos Personales. Quizás sea el libro más completo en todos los aspectos: en cuanto a temática, en cuanto a contenido, en cuanto a forma, en cuanto a ritmo. Y luego está escrito en una época en la que fallece mi padre. Fue también un acontecimiento que a mí me marca también mucho y se plasma en eso de ser, digamos, ese libro compacto o ese libro ya más aposentado, con más pose, con más hechura, con más cuerpo, o corpus lírico que se le dice. Ese es Efectos personales. La cercana lejanía, Efectos personales y Estado natural son como una especie de trilogía, esa trilogía se cierra con Estado Natural. La Cercana lejanía es un libro de recuerdos, un álbum de la memoria, de evocación, del paso del tiempo, sobre todo en los últimos años ha sido una constante muy presente en mi poética. Siempre han sido una constante en mi poética el amor, el paso del tiempo, la muerte, sobre todo en los últimos años me ha llamado poderosamente la atención y me ha influido mucho.
FSM.- Tú has dicho antes que tu poesía es transgresora y yo quiero recordar las palabras de Alejando López Andrada que decía: “La voz de Pilar hilvana una música secreta, anárquica y libre que inunda las palabras y los versos cortantes como lágrimas de escarcha o puñales de sol en un suelo de granizo. Pocas voces poéticas de Córdoba o de Andalucía tienen la hermosa textura y la autenticidad de esta voz diferente, nítida y profunda…” ¿Tu poesía eres tú?
PS.- Sí, claro. Indudablemente.
FSM.- Pero también se puede escribir poesía no siendo uno mismo, es decir, para conectar con la poesía, con unos intereses o con un público, ¿no?
PS.- Se puede escribir desde fuera de uno mismo.
FSM.- Identificándote con otros personajes.
PS.- Sí se puede hacer. Yo quizás no lo haga, no es quizás mi forma, pero sí hay muchos poetas que lo hacen poniéndose en la piel de alguien, desde otra perspectiva, desde otro prisma. Sí, hay gente que lo hace.
FSM.- ¿Y qué poetas tienes o has tenido como referentes?
PS.- Como referentes muchos poetas. Los clásicos están ahí siempre. Si yo tuviese que hablar de poetas yo hablaría de la Generación del 27, que marcó. Poetas como Gerardo Diego, Guillén, Dámaso Alonso…Ahora, si tuviera que destacar alguno, desde luego sería Vicente Aleixandre. De Vicente Aleixandre tuve la experiencia de conocerlo en Madrid, muy joven, tuve la osadía de ir a conocerlo en su casa. Descubrir su poesía, deslumbrarme con ella fue revelador. Y lo que comentaba antes. “Me gustaría parecerme a él”. No escribir así, porque eso es imposible, pero sí parecerme a él, o que mi poesía vaya por esos derroteros. Luego también ha habido otros muchos: Ana Varela, Valente, Pepe Hierro, hay gente como Elena Martín Vivaldi, Pilar Paspasamar, Julia Uceda, Ana Ajmátova. Muchísima gente. Luego hay mucha gente joven de ahora. A mí me gusta mucho indagar en la poesía que se hace ahora. Antes hablábamos de Josefa Parra, que me gusta mucho, Chus Gutiérrez. Es que hay muchos nombres, podría decir muchísimos, pero eminentemente hombres, aunque no autoras. Las primeras lecturas que yo tengo son de poetas hombres. Luego ya las primeras escritoras fueron poetas como Carmen Conde, Gloria Fuertes, Rosalía de Castro. Pero la primera memoria es de poetas hombres, con Jorge Manrique, Gonzalo de Berceo, Marqués de Santillana…
FSM.- ¿Y la poesía hacia donde nos debe llevar, si es que nos debe llevar a algún sitio?
PS.- Hacia la conciencia. Hacia una introspección de nosotros mismos, hacia la pregunta, hacia la búsqueda, hacia el hallazgo.
FSM.- ¿Y para qué?
PS.- Para saber quiénes somos, para entender a los demás, para entender muchas cosas que no entendemos, para buscar explicaciones a cosas que no entendemos y darnos cuenta de que seguimos siendo unos auténticos cafres, claro. Que se produzca un cambio de mentalidad, un signo.
FSM.- Me gusta mucho todo eso que has dicho.
PS.- Darnos cuenta que debemos dejar de ser tan cafres y que se produzca un cambio.
FSM.- Y si escribir poesía es una forma de introspección personal y eso ayuda al que escribe y al que lee, ¿qué pasa? ¿por qué la poesía está algo de lado? Por ejemplo, ahora mismo se valora muchísimo más en los medios de comunicación otros campos mucho antes que la poesía.
PS.- La poesía tiene su público. Lo que sucede es que no se ha sabido enseñar poesía. No se ha sabido entroncar hacia el gusto por la poesía. Es cierto que debería haber en las escuelas y en los institutos un acercamiento mayor hacia el fomento de la poesía. Pero la poesía hay que leerla también en casa. Creo además que es un género que nunca será para todo el mundo. No porque los poetas seamos eso que se dice de que los poetas estamos en una torre de marfil, no, en absoluto. Quizás porque no lo pueda alcanzar todo el mundo. Es que hay gente que no se quiere conocer. La poesía a veces quizás sea como un espejo, y a mucha gente no le gusta mirarse en ese espejo. Antes comentaba que a mi no me gusta ponérselo fácil al lector, pero por qué, pues porque no. Hoy no estamos acostumbrados a pensar. Queremos un mundo en que todo sea rápido, un mundo de inmediatez. No estamos acostumbrados a sentarnos a charlar, bueno, a decir vamos a sentarnos y vamos a elegir un tema y vamos a analizarlo, porque como no hay tiempo, el tiempo nos mata, nos arrecia y nos asola. Pues por eso yo creo que la poesía tiene tantos enemigos o detractores, no se acerca el gran público a ella, por eso, pero yo no sé qué resortes habría que poner en marcha para que la poesía fuera para más gente. Por ejemplo, aquí en Córdoba al celebrarse Cosmopoética, este año se celebra ya la séptima edición. Se acerca la poesía a la prisión provincial, a los barrios, a los centros cívicos, a las asociaciones de personas con discapacidad, a las asociaciones de inmigrantes, pues ahí se está abonando un campo. El año pasado se colgaron poemas de los árboles, este año se quieren colgar en los balcones. Quiero decir, son iniciativas que yo las aplaudo porque es una forma de abrirse a la gente. Además es curioso el éxito de Cosmopoética porque en cada acto es raro encontrárselo vacío. Siempre están llenos. Afortunadamente para los que nos gusta la poesía y vivimos por ella y para ella, es como una amante carnal y a veces psicópata por completo, y a veces ramera por completo, y a veces, no sé, fiel por completo, y a veces despegada, y a veces cercana que no te la puedes quitar. Pues vivir en una ciudad como Córdoba donde la poesía se destila por cada rincón ya es una suerte, una bendición.
FSM.- ¿Y cómo te enfrentas tú al acto poético, a esa amante de cada día que es la poesía?
PS.- (risas) Con mucha mala uva. El papel en blanco sigue siendo un reto, un duelo, a veces a muerte. Hay muchas veces que te vence y te puedes tirar con una idea, con un poema rondándote hasta meses. Y hay veces que sobrevuelas ese campo, acabas aterrizando bien, pero hay veces que te la pegas. En términos aeronáuticos a veces puede ser una catástrofe aérea con muchos muertos y otras veces el piloto hace un aterrizaje forzoso y aterrizas. Es un reto. La poesía es una desnudez, uno tiene que quitarse el ropaje, porque si no te quitas el ropaje, si no te desnudas, pues no tiene objeto. La poesía es un streptease.
FSM.- Pilar, tú eres periodista radiofónica y llevas un programa de radio cada día. Todo eso que es tu trabajo ¿cómo, de qué manera influye en tu poética?
PS.- EL trabajo en la radio es un trabajo creativo porque todos los días tocas temas diferentes, hablas con gente diferente, y la poesía tiene mucho de eso. Es algo creativo, es un hecho creador. La poesía y la radio tienen un nexo: son las forma de expresar, son formas de comunicar. Es un vehículo para comunicar. En uno se comunica a través de un micrófono, y en el otro se comunica a través de un papel y unos sentimientos. En mi caso al saber estar delante de un micrófono pues ayuda cuando tienes que dar un recital y ya sabes cómo tienes que cantar y contar esa poesía. No me refiero a saber recitar porque eso son los actores los que saben, sino a transmitir. Hay buenos poemas que se destrozan porque no se saben leer, y malos poemas que se ensalzan porque se leen muy bien y se saben transmitir. Se sabe usar la voz, se imposta la voz, se sabe hacer una inflexión en un momento determinado del poema.
FSM.- ¿Tú crees que la poesía debemos verla de una manera trascendente?
PS.- Esa pregunta es interesante y difícil. Bueno, trascendente en cuanto a lo que yo comentaba antes, en cuanto a que sirva para trascender a uno mismo, para hacer esa involución hacia uno mismo y para que veamos qué somos y quiénes somos. Y aceptarnos de una vez por todas, que a veces no nos aceptamos por una serie de motivos. En ese aspecto claro que la poesía es trascendente porque despierta la conciencia de una manera bestial. Yo creo que la poesía es el género literario que más transcendencia tiene. Porque el teatro también tiene transcendencia, pero hay obras de teatro con una carga de mensaje brutal, de mensaje social. Yo recuerdo por ejemplo las obras de Buero Vallejo, que para mí es mi dramaturgo favorito. Incluso hay dramaturgos de siglos atrás que están más vigentes que nunca. Y también hablo no sólo de Buero Vallejo, sino también de Alfonso Sastre, son autores que han conmovido. Pues la poesía, yo creo que también tiene que conmover y trascender hasta ese punto. En ese aspecto, sí, claro que es transcendente. Yo creo que la poesía no se puede quedar en la primera capa de pintura. Tiene que abordar todo el maquillaje, tiene que traspasar todas las capas.
FSM.- Cuando acabas de escribir un libro, ¿empiezas rápidamente a pensar en otro?
PS.- Sí, bueno, se reposa un poco. Hay un periodo después del fragor de la batalla, de reposo, quizás por saturación. Y luego pues ya casi inmediatamente empiezan a venir ideas, a surgir ideas. Y también estás un poco sujeta a las circunstancias de la vida, lo que te pasa, lo que no te pasa, a lo que ves, a lo que te rodea. El otro día me preguntaban que en qué circunstancias se escribe, si cuando estás mal o cuando estás bien. En realidad, cuando estoy bien no me hace falta otro canal de expresión
FSM.- Pilar, no quiero abusar de tu tiempo, pero sí me gustaría que para acabar dijeras lo que tú quieras para Paraninfo Poético.
PS.- Yo darte la enhorabuena por esa idea. Está bien que haya una red en la que los poetas nos podamos también conocer y expresar las inquietudes que podamos tener. A mí me parece una buena iniciativa que en Internet se hagan este tipo de ideas y de proyectos. Estamos en el siglo XXI y si las nuevas tecnologías pueden servir para intercomunicarnos, pues mejor que mejor. Te doy la enhorabuena y te agradezco tu amistad y tu cariño. Y gracias por esta entrevista.
FSM.- Quien te tiene que estar agradecido soy yo por concederme esta entrevista. Ha sido mi primera entrevista y quería hacértela a ti. Muchas gracias, de verdad.

domingo, 14 de febrero de 2010

Paraíso Perdido. Alfredo Jurado


En Los Cuadernos de Sandua se acaba de publicar Paraíso Perdido del poeta y amigo Alfredo Jurado. Un título que ya usó el celebérrimo John Milton en su extensísimo poema narrativo Paradise Lost sobre la caída de Adán y Eva. Alfredo, a diferencia del poeta inglés, usa este título para recordar la pérdida del paraíso de su infancia y de su adolescencia en un lugar privilegiado a las orillas de Córdoba.
El poemario se inicia en su primera parte con un título evocador: El olor de las jaras, donde la Naturaleza y el paisaje de la zona de Córdoba La Vieja están muy presentes y altamente tratados en unos versos acertados y espléndidos.
Desde el primer verso Alfredo Jurado nos lleva directamente al mundo de su infancia: Cuando era pequeño, / y quería que el tiempo corriera a toda prisa, / despertaba temprano, y aún con el pijama / asomaba los ojos por la estrecha rendija / que dejaba el visillo en la ventana. El poeta niño ya apunta a la observación que da el conocimiento de la vida. Y su inquietud ya le entrena para el mundo de la poesía con esa curiosidad por lo que hay fuera, en el mundo externo, el mundo de la luz y de la Naturaleza viva. Más adelante hay un poema muy hermoso en donde, a mi entender, se aprecia una gran influencia de algunos de los poetas del grupo cordobés Cántico: Ricardo Molina y Pablo García Baena.

El otoño solía llegarnos desde el norte,
solemne se acercaba a la ventana,
rozaba los cristales con los labios
y los humedecía.

La tapia del poniente nos traía el crepúsculo;
era el silencio un rito,
un preámbulo, acaso, a la liturgia
con que la cal solía
denunciar la presencia furtiva de los musgos.

Brotaba así un cenobio, la quietud,
para el alado amor de los gorriones.
Era bueno sentirse protegido,
preciso aquel bostezo del porche de la casa
que siempre me ofertaba su cálido cobijo.

Alfredo Jurado hace una ingente mención de los elementos de la Naturaleza para adentrarnos en ese paraíso que él quiere narrarnos en sus versos. Versifica las estaciones del año dándoles movimiento, cambio y devenir. Pero nuestro autor, en esta primera parte del poemario se fija especialmente en dos estaciones: el otoño y el invierno, quizás porque propician un recogimiento, una mística, un sobrecogimiento que son los que hacen crear y expresar al poeta versos tan hermosos como estos: En las mañanas frías de invierno, / una espada de niebla traspasaba la huerta. También se nombran infinidad de animales que forman parte de ese paraíso con mayúsculas, pues sin ellos la Naturaleza no sería Naturaleza. Así hay versos que dicen: En el alero alto de las tejas, / las palomas urdían sus hosannas al alba.. Más adelante, en otro poema, refiriéndose al mochuelo nos habla también de la tristeza, esa tristeza que nos traen las sombras invernales y que nacen tal vez de los cambios que se producen en los cuerpos que van transmutando de niño a adolescente y de adolescente a adulto: Misteriosa y callada, / llegaba la tristeza hasta la puerta. / No pronunció palabra inteligible, / solamente miraba, delegaba su influjo / para los ojos amplios del mochuelo, / que sobre la cornisa, parecía / estudiar persistente todos los movimientos / de los niños que juegan.
No sólo la fauna sino también la flora está muy representada en estás páginas. He aquí una bella estrofa como ejemplo:

Los granados traían el color de noviembre,
pues éste, se acercaba hasta nosotros
tal vez como un prodigio, tal vez como sentencia.
El solano traía su sonata a la tarde,
aroma de las jaras, el canto misterioso de los cucos.
Los cipreses silbaban la tristeza de Orfeo.

La segunda parte del libro Presencia de la Górgona se enmarca más dentro de la urbe en donde el poeta hace patente desde el primer verso dónde se encuentra: Camino muy despacio por las calles / de mi amada ciudad, / lo mismo que lo hiciera aquel oniromante / que ostentó los enigmas de todos los rincones, / de todas las plazuelas recoletas; / allí el tiempo rubrica su pasado / y trepa palmo a palmo las paredes, / dejándoles la huella de todos los inviernos. Es como si un arrobamiento ante la belleza de la ciudad amada le llevara por las rutas misteriosas. Y allí le fuese revelada la profecía cuando dice en el siguiente poema: Sé que regresaré, no sé cuándo ni cómo, / pero sé que lo haré. Estamos en un momento de trascendencia en el que el poeta necesita poseer toda la belleza de una ciudad a la que ama. Y necesita creer y convencerse de que nunca perderá ese paraíso de lo bello que le proporcionan las fuentes o las recoletas plazas. En esta segunda parte del libro el poeta escribe en un tono más elegiaco y con los sentimientos más a flor de piel y no sólo canta a la ciudad de Córdoba sino también al amor: Te conmino esta noche, pues en ella me siento, / pletórico de dicha, / al más profundo cauce de aquel río, / al que pueda llevarnos, / la sensación humana de sentirnos amantes.
Alfredo Jurado ha escrito un poemario con esa dicha encendida de los sentidos y que le provocan ese apego clamoroso del amor a los paisajes que le han hecho sentirse vivo. Y, de alguna manera, siente que eso es un paraíso perdido, imposible de recuperar. Por eso sólo le queda el recuerdo y la soledad expresada en un poema como Epílogo con el que cierra el poemario, y que es como una síntesis del mensaje de este hermoso libro.

EPÍLOGO
Y fuimos expulsados de nuestro paraíso,
sin miramiento alguno desterrados,
desprovistos de alas
desde la inmensa esfera de cristal
que nos daba cobijo.

No pudo haber lugar para el perdón
aunque así lo pedimos,
y rodados caímos por la fatal pendiente.
Muy largo se hizo el tiempo
pues transcurrió con ello una noche muy larga.

Nadie pudo evitar nuestra caída,
ni siquiera la trama de las pámpanas
que extendían sus tallos a lo largo,
ni siquiera un repecho cubierto de hojas secas,
no de una mano amiga.

En la distancia vimos alejada
la más inmensa hipérbole
del celeste cristal, en que habitamos;
y entonces nos sentimos profundamente solos.