lunes, 23 de abril de 2012

Madreagua, de Antonio Agudelo

Acaba de presentarse el libro de poemas titulado Madreagua, de Antonio Agudelo. En el acto de presentación se encontraban Manuel Patiño, editor de depapel ediciones, y Pablo García Casado, que es quien ha llevado las riendas de la presentación del libro.
Madreagua en palabras de José Luis Rey según se escribe en el prólogo dice que la poesía de este autor cordobés es un "rayo de tiniebla" que nos atraviesa el espíritu. Y más adelante el propio José Luis Rey dice que los poemas de Madreagua nos regalan el destello que queda tras la experiencia de la vida y la muerte. Y vuelve José Luis Rey a decir: Madre agua es esa piedra del mundo, que muestra al poeta el camino hacia ninguna parte. 


A continuación les dejamos con uno de sus poemas.

EL RUISEÑOR DE KEATS

En la patria desnuda todavía canta el ruiseñor de Keats.
Cada noche en el limonero canta el ruiseñor de Keats.
Canta para que todos beban la misericordia, su infinito.
Él nació libre, y para seguir siendo libre, escogió la
soledad de los bosques. Vi la primera mujer, acaricié su sangre,
y la alegría de las fresas en los labios. Oro vivo.
Oro su cuerpo tatuado en el oro de un rayo donde cabe el universo.
Es una alegría tan honda que no se sabe qué es.
Es el cántaro vacío, el que rebosa tu límite más alto.

sábado, 14 de abril de 2012

Entrevista a Javier Sánchez Menédez

FSM.- Javier, acabas de presentar el libro Faltan las palabras en el diccionario, poemas escogidos desde 1983 hasta 2011 de toda tu obra poética. ¿Te costó mucho trabajo seleccionar de cada uno de tus libros todos estos hermosos poemas?

JSM.-Muchísimo. Soy bastante inseguro y con mi obra más. Hoy, lo de ayer no me convence, y lo de mañana es siempre futuro. Cambié versos, poemas, seleccioné de unas pruebas a otras diferentes poemas. Costó mucho trabajo encontrar un todo uniforme que es lo que se pretendía. El resultado ha sido muy satisfactorio para todos.

FSM.- ¿Qué tiene que tener en tu opinión un buen libro de poemas para que podamos decir que estamos ante un poemario de calidad?

JSM.-Coherencia, trabajo, horas y años, inseguridad, desconcierto, ritmo, tono y confabulación.

FSM.- “Faltan palabras en el diccionario” es un verso de Nicanor Parra. ¿Sabe de su existencia el poeta chileno, reciente Premio Cervantes?

JSM.- Lo sabe y lo agradece. El autor de “Poemas y antipoemas” tiene el libro y conoce bien su contenido. Muy grande Parra, un maestro de infinita poesía.

FSM.- ¿Qué poetas han influido más en tu poesía?

JSM.-Han sido varios, en momentos concretos. La vida del poeta es un inmenso baúl donde tienen cabida los grandes, de ellos se aprende y a ellos se acude. La obra del poeta contiene un poco de todo eso. En mi caso de una parte Platón, Leopardi, Rilke, Pound, Eliot, Novalis. Y de otra Parra, Rosales, Colinas, García Baena, Claudio Rodríguez.

FSM.- Javier, ¿la poesía debe tener alguna misión?

JSM.-La misión de contradecir, de acercarnos a los opuestos, de enseñarnos el camino correcto al desconcierto: la única verdad.

FSM.- También diriges la editorial La isla de Siltolá. ¿Qué objetivos tenéis en esa magnífica editorial cuyos libros tienen un estética cuidadísima?

JSM.-La difusión de la literatura en general y de la poesía en particular. La defensa del papel y la edición bien hecho, sin olvidar los nuevos soportes de la edición.

FSM.- De todos tus libros publicados con cuáles te sientes más satisfecho y por qué.

JSM.-De “La muerte oculta”, se publicó en Córdoba en 1996, lo presentó Pablo García Baena y en él se encuentra esa aproximación al desconcierto que tanto busco y trabajo. Con “Faltan palabras en el diccionario” también estoy muy satisfecho como indiqué antes.

FSM.- Como crítico literario que escribes en revistas especializadas, ¿cómo encuentras el panorama poético en este momento en España?

JSM.- Hay mucho que decir sobre este tema. Hablo desde el mayor respeto a la Literatura, y la realidad es que la Poesía es algo muy serio y como tal debe ser tratada. Hay buenos poetas (los menos) y mucho aprendiz. Si toda persona que escribe poesía lo hiciera con respeto y dignidad otro gallo cantaría. Respondiendo a tu pregunta, hay algunos magníficos poetas y muchos hacedores de versos.

FSM.- Para acabar porque sé que tu tiempo es muy importante, nos gustaría que nos dejaras aquí abajo un poema tuyo y nos dijeras por qué lo has elegido.

JSM.- El poema “Segunda inclinación” del libro Una aproximación al desconcierto (2011) es tal vez, un ejemplo claro de la búsqueda del desconcierto como pureza poética.


Segunda inclinación


Amar siempre se escribe con hache intercalada.

Debe ponerla en medio, entre la i y la o.

No es bueno complicarse.

Total si son tres días y hemos gastado cinco,

para qué desatar lo imprevisible.


Recuerde, amar, al igual que estipendio,

debe escribirse así, con hache.

Y debe dar igual que usted sea peluquera,

cajera o cocinera. Amarse por minutos

no concibe de fraudes, ni siquiera de oficios vespertinos.


De día nos pela el alma y de noche la tibia.

Segunda inclinación o misión o concierto.


Tengo las cartas malas. Esta partida sobra.

No dio nunca lo mismo ser letra o alfabeto.

No me conviene hablar, hablar no me conviene.


Aunque debo decir, si es usted quien me escucha,

que amar se escribe siempre con hache intercalada.






















lunes, 9 de abril de 2012

Celador, de Antonio Luis Ginés

El poeta Antonio Luis Ginés ha publicado hace pocas semanas Celador, un libro de poemas que nos adentra en el mundo de los hospitales, las enfermedades y el dolor. Un título sugerente para un poemario original y novedoso. Antonio Luis es uno de esos poetas que arriesga cuando escribe, y arriesga porque tiene claro que la escritura debe ser innovación, diferencia y búsqueda de nuevos conceptos de interpretación de la realidad. El libro está publicado en la colección Manantial del Excmo. Ayuntamiento de Priego de Córdoba y coordinado por Mari Cruz Garrido.

El poemario comienza con una cita de Mark Strand: “Donde quiera que esté / soy aquello que falta. Verdaderamente toda una declaración de intenciones de lo que va a ser el poemario. Antonio Luis es el poeta celador que vigila y observa todo el mundo hospitalario en donde se desarrolla un trabajo eventual que conecta al poeta con todo el entramado de la enfermedad y del fin de la vida. Allí el poeta experimenta el miedo, el misterio, la muerte que huele por todos los recovecos y todas las esquinas. Y es allí donde toma conciencia de esos aspectos que tienen que ver con los derechos de los enfermos como por ejemplo el derecho a decidir sobre su propia muerte, es decir la eutanasia. Y es allí donde comprende la dura realidad a la que estamos abocados los seres humanos justo al momento ya del fin de la vida; una actitud de comprensión con esas personas que viven atadas a una máquina o atadas a esperar la muerte en un padecimiento que apena. El libro está escrito desde una posición clara de darnos a conocer y de sensibilizar al lector de una realidad que nunca antes se había tratado en el género poético. El poemario, los poemas, llevan implícita una sensibilidad especial porque nos muestran la comprensión del poeta ante el dolor, ante la triste realidad de los pacientes que sufren una situación de descompensación con el resto de la humanidad. El estilo del libro también pone en jaque a los estilos clásicos y académicos porque está todo expresado en un lenguaje coloquial que recuerda a la antipoesía de Nicanor Parra.

En definitiva, estamos ante un poemario que no debería pasar inadvertido por aquellos que buscan algo nuevo hecho con calidad.

Les dejamos a continuación con un poema.



UCI


En la UCI no hay mucho movimiento,
sólo alguna queja profunda, algún lamento,
el sonido de las máquinas.
Un chico que aparenta dieciocho
se debate entre la vida y la muerte.
La cabeza rapada y pircings por su dorso
medio desnudo.
Los ojos idos, no dicen nada,
no responde, cada equis horas,
días, empieza a golpear
todo lo que se mueve alrededor.
Las pastillas, susurra un enfermero
mientras el joven médico vuelve la espalda
como no queriendo mirar.
Pronóstico reservado,
puede que jamás consiga hacer las cosas de siempre.
La tensión crece
cuando la madre viene a visitarlo.
Dice el auxiliar que se corta el aire
con el papel de fumar. La madre le habla,
con el papel de fumar. La madre le habla,

lo intenta durante los primeros
diez minutos, pero no obtiene ninguna
respuesta. Luego las lágrimas
veloces por sus mejillas,
le ahoga la voz y ya no dice nada
hasta que se va por la puerta de la UCI.
Entonces, rota y cansada de la vida repite.
Si solo tiene diecisiete años,
solo diecisiete.



 

 

miércoles, 4 de abril de 2012

Entrevista a Concha García

FSM.- ¿Cómo, cuándo y por qué Concha García empieza a escribir poesía?
CG.- No recuerdo cómo, sería muy presuntuoso decir que nací con esa manía de observar la realidad que te obligan a coger un lápiz y anotar lo que ves y lo que sientes. Supongo que el impulso de la escritura en mi caso fue el dolor. Recuerdo que cuando era una niña, ya emigrados a Barcelona, pasaba las vacaciones de semana santa en un pueblo del Montseny llamado El Bruch. Yo iba a un colegio de monjas de la congregación de Jesús María, la sede principal estaba en un barrio rico de Barcelona, en la Bonanova, y esas mismas monjas abrieron otro colegio en el barrio de inmigrantes donde residíamos. Cuando los domingos los padres de las niñas ricas iban a visitar con sus grandes coches a sus hijas y a mí no me venía a visitar nadie, mi tristeza era infinita. Aquello me producía un gran dolor y recuerdo que escribía versos para canalizarlo de alguna manera.

FSM.- ¿Qué lugar ocupa en tu vida la poesía?
CG.- Un lugar bastante importante porque la poesía está también en las vivencias que no parecen tener sentido en un mundo tan lleno de impactos baldíos; con la poesía parece que se alcanza cierto grado de lucidez y a veces de ironía.

FSM.- Eres andaluza por los cuatro costados aunque vives en Barcelona, ¿qué hay de esta cultura del sur en tu poesía y qué hay de la cultura catalana?
CG.- Ignoro si hay algo en mi poesía de la cultura catalana ya que como bien dices, es cultura catalana. No me preocupa. No creo que las culturas sean distintas, son los políticos quienes se empeñan en separar a las personas mediante la división de los territorios, aunque es cierto que cada territorio posee una identidad propia. Sin embargo debo agradecer a Barcelona, a la Barcelona de antes sobre todo, muchas cosas.

FSM.- De todos tus poemarios publicados, muchos de ellos han sido premiados en certámenes tan prestigiosos como, por ejemplo, el premio Jaime Gil de Biedma. ¿Cómo dirías tú que es tu poesía?
CG.- Vital, irónica, sentida, con la justa ficción. A veces, intenta captar lo que Lacán llama “lo real”.

FSM.- ¿Para qué sirve la poesía? ¿Tiene alguna misión?
CG.- Para aliviarnos, para hacernos tomar conciencia de la belleza del mundo, para ensanchar nuestro conocimiento de la realidad. No me gusta la palabra “misión”. Opino que quien es capaz de adentrarse y comprender la buena poesía accede al conocimiento del mundo.

FSM.- Danos, por favor, tu propia definición de lo que es poesía para ti.
CG.- Cualquiera que se pregunte por el sentido de la vida, por el alcance de lo que llamamos verdad o certeza, si no lo lleva exclusivamente al terreno religioso, está filosofando o siente la poesía. La poesía está hondamente relacionada con la pregunta sobre el ser, la existencia, la muerte y todos los temas que al menos en occidente han construido un certero mosaico sobre la condición humana.

FSM.- ¿Cómo está el movimiento poético en Cataluña?
CG.- En Cataluña está muy segregado el movimiento poético. Los poetas catalanes tienen su espacio tanto institucional como editorial y están en su casa, su casa de las palabras. Los poetas que escribimos en castellano estamos ahora mismo lejos de esa casa.

FSM.- ¿Cómo es tu proceso creativo poético? ¿Cómo lo abordas? ¿Partes de una idea y escribes un poemario o escribes poemas y luego los reúnes por afinidades?
CG.- Cada vez que escribo un libro, antes ha habido una serie de acontecimientos donde se entreveran lecturas y experiencias vitales. La poesía no se deja capturar, cuando llega lo sabes y atiendes a esa, llamémosle, urgencia.

FSM.- Bajo tu punto de vista, ¿qué tiene que tener un poemario para decir que estamos ante un libro de poemas con calidad literaria?
CG.- No debe decir muchas cosas sin sentido, me refiero a la abundancia de esos versos que los poetas ven tan poéticos; no me interesa la fidelidad a los cánones del pasado. Debe poner mi conciencia a funcionar. Es difícil describirlo, es como si me preguntaras qué cualidad debe tener el aire para que al respirarlo sientas que no está polucionado…

FSM.- ¿A qué poetas has admirado?
CG.- A muchos y muchas: Para quedarme en el siglo XX, te diré que a Rilke, Pessoa, Milosz, Pizarnik, Kavafis, Tsvietaieva, Bishop, Pavese, Antonio Machado, Adrianne Rich que acaba de morir…Cineastas como Tarkowski. Linch, o Béla Tarr que acaba de dejar como testamento una obra de arte llamada El caballo de Turín.

FSM.- ¿Es la poesía la hermana pobre de la literatura o por qué crees tú que es un género minoritario?
CG.- La poesía no es un género como se ha podido desprender de mis respuestas anteriores. Sin poesía, muchas novelas o ensayos no tendrían el impulso que abre al conocimiento de lo que plantean.

FSM.- Muchas gracias, Concha. Y para acabar nos podrías dejar uno de tus poemas aquí abajo y comentarnos por qué lo has elegido.
Si alguien está interesado en conocer más a esta interesantísima poeta puede entrar en su blog que le dejamos a continuación.
http://conchagarcia1.blogspot.com.es/

Ordenando los libros

El suelo no quiebra nada
ni se despistan los pájaros
en el orden del mundo: tenebrosa
alcancía. El material
de ese orden apuntalado,
como quién vive en su casa
sin sentir verdades,
sin saber que es cierto
el calambre del cuerpo
y que el alma
carece de lindes.


De acontecimiento, Editorial Tusquets, 2008


http://conchagarcia1.blogspot.com.es/


lunes, 2 de abril de 2012

Faltan palabras en el diccionario, de Javier Sánchez Menéndez

Estos días se acaba de presentar en Córdoba el libro de poemas Faltan palabras en el diccionario, de Javier Sánchez Menéndez. El acto tuvo lugar en el Salón de los Sentidos del Círculo de la amistad, y presentó al poeta el también poeta Manuel Gahete, que hizo una presentación magnífica del autor y de la obra. Porque Faltan palabras en el diccionario es un conjunto de poemas escogidos de toda la obra de Javier Sánchez Menéndez. Un poeta que empieza a publicar en 1983 Motivos, al que le siguen El violín mojado 1991, Última cordura, 1993, La muerte oculta en 1996 y Una aproximación al desconcierto en 2011. La obra está publicada en Libros del Aire.
Estamos ante una antología de poemas llenos de vida, de actualidad, es decir, vigentes. Son poemas en un estilo cercano al lector, pero en el que su lectura nos hace reflexionar sobre el mundo que nos muestra el poeta. Faltan palabras en el diccionario es un verso de Nicanor Parra que el poeta ha cogido con el permiso del célebre autor, pues ambos son muy amigos.
A continuación les dejamos con uno de los poemas del libro

AYÚDAME A MORIR UN POCO SÓLAMENTE

Y ahora,
que he perdido a dios
y a la mujer que más quiero,
y he arrojado mis huesos ante la vía de un tren equivocado,
y he bebido mis noches en la acera,
y los días, mis días
han secado los llantos de las palomas hembras;
ahora,
...qué me decís del hombre
sino el pulso vital de su cansancio,
sin otra cosa que imaginar y recordar,
...qué me decís del hombre.

                          ( del libro El violín mojado )

jueves, 29 de marzo de 2012

Entrevista a Rocío Biedma

FSM.- Rocío, tuvimos el inmenso placer de conocernos en Madrid leyendo poemas representando la poesía andaluza, dime, ¿cómo te sentiste ese día entre los poetas andaluces que estábamos allí?

RB.- Me sentí encantada de compartir Andalucía con vosotros, emocionada al escuchar vuestros poemas y halagada por haber sido invitada.

FSM.- Cuéntanos cómo sientes esa llamada de la poesía y cuándo realmente te decides a ser una poeta activa.

RB.- Mi historia es bonita: había escrito desde siempre, sin darle la mayor importancia, pero tengo una hija que tiene cualidades para la pintura y leyendo la prensa, vi anunciado un certamen de Pintura. La animé a participar, pues pensaba que eso la haría tener confianza en sí mima y ella, con 13 años, sugirió que el certamen era a la vez de Pintura y de Poesía, y que si presentaba sus cuadros yo tenia que presentar mis poemas. Tras una llamada para recibir un primer premio y muchos ánimos para seguir escribiendo por parte del Jurado y Patrocinadores, toda esta serie de acontecimientos me fueron adentrando en el mundo de la poesía.

FSM.- Podrías por favor hablarnos de tus poemarios publicados.

RB.- Me han publicado sobre todo en antologías. Me siento humilde como para llevar por mi cuenta un poemario a editar. Tengo varios libros de poesía terminados con la palabra “prudencia y mesura” en el cajón que los guarda.

FSM.- ¿Cómo definirías tu poesía?

RB.- Se escapa de todo formalismo y oficialidad e intenta mantener esa línea de humildad y sencillez, ya que sin ella, dejaría de ser yo misma.
Po otra parte, creo que cometería un error al definirla. Mejor te cuento cómo la definen los demás: Pasional, con musicalidad, intimista y conmovedora.

FSM.- ¿Cómo mantienes vivo el contacto con la poesía?

RB.- Por supuesto, leyendo todo lo que puedo y aceptando las invitaciones en todos los ámbitos, a dar a conocer la mía. Entiendo que el paisaje en general es inmensamente extenso y rico, pero me preocupo de ser selectiva y darle el valor oportuno a la hora de escribir y sobre todo a los poetas de corazón sencillo, que hacen arte, verdad, belleza y magia con sus palabras.

FSM.- ¿Cómo está el panorama poético en Jaén?

RB.- En contenido está bastante colmado, pero en forma deja mucho que desear. Como dijo Brecht, “Son malos tiempos para la lírica”… No me cabe la menor duda de que la poesía se encuentra sumida en una delicada postura, sea en Jaén o en cualquier otro punto del mapa, que yace en un largo sueño que solamente el despertar de unos pocos se atreve a molestar. Y dentro de este minoritario grupo, existen opiniones aún más despiertas, (entre las que me cuento), que defienden una poesía de emoción, viva, bella, que conmueve, que deslumbra, que tiene alma y habla sola, que invita, y hace vibrar y descarta el aburrimiento, la uniformidad, el maquillaje, la hipocresía, el amiguismo y la urgencia del éxito. Lo triste es que en ese grupo, casi siempre nos encontramos los mismos.

FSM.- Podrías, por favor, darnos una definición de lo que es para ti poesía.

RB.- Para mí, un poema es la cuna donde recostar cada sentimiento, algo dulce que nace después de un deseo intenso de hacer palabras eso que llevamos dentro.
Si escribo, es porque me muevo a golpe de escalofríos, de sentíres y tiempos desordenados que me provocan versos porque es la forma de arrancarme algo que me duele, de calmar la fiebre de mi corazón o la sinrazón y el asombro de mi pensamiento y porque no entiendo el amor o el desamor, sin una forma de tacto, y el papel en muchos casos, se convierte en la piel que necesito acariciar con mis palabras.
De ahí surge un poema, al que luego, después de concebir, hay que moldear y dar forma para al final recostar en esa cuna que lo dejará crecer, tal vez, para ser sentido, juzgado, reconocido, amado o vilipendiado por el lector.

FSM.- Rocío, ¿cuáles son tus poetas de culto?

RB.- Me siento inmensamente agradecida a tantos grandes, por conseguir que me aferrara a ese hilo de oro de legados como son Bécquer, Góngora, Machado, Miguel Hernández, Juan Ramón Jiménez, Elena Martín Vivaldi, Hierro, Salinas, Juan del Enzina, Felipe Benitez Reyes, Javier Cano y todos esos poetas silenciados y espontáneos que me iluminan la vida.

FSM.- ¿Para qué crees tú que sirve la poesía?

RB.- La poesía sirve para decir belleza. Es muy difícil decir belleza cuando se dicen tantas cosas…y de tantas cosas, hay tantas cosas que no son para nada interesantes…
Sirve para congelar instantes lo mismo que en cualquier otro arte, pero con palabras. Mi impulso al escribir se nutre de mi propia sombra, de un mirar, sentir y vivir despacio cada instante de soledad, una búsqueda de la Alquimia del misterio que yo convierto en palabra, una forma de darle luz a mis propias tinieblas, voz a horas de intenso silencio y música a cada desvarío que provocan los sentimientos, y si esto se convierte en poesía, siento esa libertad que destroza la cadena de mi propio aislamiento y me siento volar libre, como un ave, después de la tormenta.

FSM.- ¿Cómo abordas la actividad poética, te sientas, es decir, te disciplinas a la hora de escribir, o solo escribes cuando te viene la inspiración.

RB.- En general necesito leer o escribir todos los días, pero intento no forzar mi mente por motivos de salud de un lado y de otro, porque entiendo que lo que no se siente, conlleva superficialidad e hipocresía.
Sin duda, escribir cuando te sientes dolida, melancólica o tremendamente llena, da mucha más fuerza y posibilidades de trasmitir sentimientos.

FSM. Para acabar, ¿podrías, por favor, dejarnos uno de tus poemas favoritos y decirnos por qué lo ha elegido?

RB.- Os dejo un poema de mi libro “Octubre”. Tal vez porque es sencillo y concreto. Espero que os guste:


Breve Encuentro


Que fugaz, que breve encuentro.
Que veloz, que ágil momento.

Dulce instante y tan intenso,
que la explosión ha salpicado
de gotas de sudor tanto tormento.

Y después, extenuados
de este amor tan inmenso
el reloj nos ha robado
la vida, en un breve encuentro.

Dulce instante y tan intenso.
Qué veloz, que ágil momento,
que fugaz …
pero tan nuestro.



Rocío Biedma



sábado, 24 de marzo de 2012

La dualidad del ángel, de José Manuel Auñón

José Manuel Auñón ha publicado La dualidad del ángel, un poemario reflexivo e intenso en donde encontramos unos poemas que no dejan indiferentes a quien los lee. Él mismo en la nota de autor dice: "Como los ángeles, todo ser bondadoso oculta un lado oscuro que tras su dualidad siempre deja la duda de la sospecha, pues existen los ángeles caídos cómo no, todos caemos en manos del delirio al no actuar como las personas nobles que los demás esperan que seamos, actuamos de forma errónea y aparente como el poeta, que en este libro muestra un lado suave enmascarando su lado más sombrío. En la sutileza de "la dualidad del ángel" encontrarás aspectos cotidianos del ser, atrévete a descubrir las inquietudes y delirios sintiéndote identificado con las vivencias y pensamientos del poeta en este peregrinaje de la vida hacia la honestidad."
En este poemario José Manuel trata una ingente variedad de temáticas en sus poemas: el amor, la tristeza, la desesperanza, el desamor, la muerte, la vida, el más allá, el misterio, la política, la clandestinidad, el sexo, los pecados capitales, etc Esto nos demuestra que estamos ante un poeta muy sensible con todo lo que rodea e impregna nuestra existencia. Estamos ante un poeta dual y polifacético que busca explicación a todo cuanto le rodea con el fin de poner ese orden necesario en su existencia. Se diría en muchos casos que sus poemas son la única salvación necesaria que él necesita para seguir vivo en el mundo.
José Manuel Auñón es un poeta con un mundo interior lleno de cosas por decir, lleno de ideas, sentimientos que expresar y emociones nuevas con las que contagiarnos. Tenemos a un gran poeta


He aquí uno de sus poemas

                                                                 Carpe diem


Le he arrancado de la memoria
la virginidad a la vida,
en un delirio de manos que mi chistera,
imposibilitó alzar al vuelo con sus sisellas.

En la seca rama de la vida,
brota y florece el muérdago,
pero nunca es la humedad de su saliva,
las que pernocta en mis labios.

Uno y tú, son diez veces diez
lo que por ti siento;
cientos sin ti son nada
y nada es lo que sin ti siento.

Regocijo o lamento
es vivir, o no, el momento.

lunes, 19 de marzo de 2012

Entrevista a Antonio Varo Baena

FSM.- Antonio, eres uno de los pocos poetas de Córdoba que desarrolla una gran actividad cultural de calado en nuestra ciudad. Recuérdanos cómo y cuándo empieza en ti esta vinculación con la vida cultural de nuestra ciudad.

AV.-Mis primeros contactos con eso que se llama vida literaria (según Juan Marsé), es en la Fundación Paco Natera, recién yo llegado a Córdoba allá por los años ochenta. Allí contacté con la gente del grupo Zubia, también con los que después formarían el grupo Astro y otros poetas. También conocí el proyecto del Ateneo de Córdoba al que acabé sumándome. En realidad era la presencia en todos los actos que podía, para conocer -más que la vida literaria-, qué se estaba haciendo en Córdoba poéticamente. De aquellos contactos surgió mi primer libro Poemas para Andrómina que se publicó en la colección Polifemo de la Diputación y me lo presentó Manuel de César. Y desde entonces no he parado.

FSM.- Has sido elegido recientemente presidente del Ateneo de Córdoba. ¿Qué se siente ante tan importante cargo?

AV.- Responsabilidad ante los socios, como no podría ser de otra manera y un honor. No hay que olvidar que el Ateneo es una entidad que es referencia para la cultura en Córdoba. Sus objetivos son promover la cultura con los valores de tolerancia y pluralidad. Y en eso estamos.

FSM.- Y en la poesía desarrollas también una gran labor no solo como creador sino como organizador y presentador de actos, etc, ¿Qué crees tú que tiene la poesía a diferencia de otras artes de la escritura para que mucha gente se acerque a ella sin tanto temor como por ejemplo se acercan a la narrativa?

AV.- Dice Antonio Gamoneda –y en ello estoy de acuerdo- que la poesía no es literatura. Seguramente lleva razón porque son otras las claves que mueven el hecho poético. Unas claves que no creo que se diferencien mucho de un poeta a otro. Vicente Núñez llamaba a la poesía la Ramera por su capacidad de absorber la vida del poeta, de contrarrestar su vitalidad. En este sentido no tienen nada que ver con la narrativa que es sobre todo trabajo y extensión. La poesía es inspiración, intuición, conocimiento y sobre todo –ya lo he dicho en alguna ocasión-, presentimiento. Presentimiento de la nada, de la muerte, de lo efímero, también de la belleza, cuando se consigue alcanzar, porque se quiera o no la poesía es la quintaesencia del lenguaje.

FSM.- ¿Cómo comienza tu afición a la poesía?

AV.- No es afición, es devoción y sufrimiento. Ya lo decía Rilke –uno de mis poetas de referencia- esto último. Y sin duda hay una enseñanza previa. Recuerdo los comentarios estimulantes, estando yo en cuarto de bachillerato en un colegio de Sevilla, del profesor de literatura, José Luis Moreno Siles, cuando le enseñé mis primeros escarceos poéticos. Por esas fechas también, publiqué mis primeros poemas en las revistas de feria de Montilla y Aguilar. En esta última –quién me lo iba a decir-, cuando yo aún no lo conocía, escribía también Vicente Núñez.

FSM.- Podrías darnos una definición de lo que para ti es poesía.

AV.- Ya he comentado algo en las preguntas anteriores. José Hierro, cuando una vez se lo preguntaron contestó “yo que coño sé lo que es la poesía”; pero al final dio en la tecla: “la prosa dice lo que dice, la poesía dice más de lo que dice”. Es la elipsis, lo que no se expresa con palabras pero está vehiculado por ellas.

FSM.- ¿Cuáles han sido los poetas que más han influido en tu obra poética?

AV.- Yo tengo un itinerario poético cronológico de poetas en español, que hace referencia a las cumbres de la poesía española: Jorge Manrique, Garcilaso, San Juan de la Cruz –la cima poética-, Gustavo Adolfo Bécquer, los Machado -Antonio y sobre todo Manuel-, Rubén Darío, Juan Ramón, Vicente Aleixandre, Claudio Rodríguez y Vicente Núñez. De ellos he bebido y leído y sin duda de ellos todos somos deudores. Pero yo destacaría en la influencia poética de mi poesía a los tres últimos, y a algunos poetas extranjeros como Baudelaire, Shelley, Hölderlin y sobre todo Rilke.

FSM.- ¿Qué te parece la poesía que se hace en Córdoba?

AV.- Una vez un amigo poeta madrileño, cuando le envié un libro, me contestó lo fácil que era hacer poesía en Córdoba; con su entorno, su paisaje, sus calles, sus personas, su ambiente poético y su historia. No sé si es fácil hacer poesía en Córdoba pero sí parece obvio que se da una alta concentración de poetas, y de gran calidad. Y en estos momentos conviven varias generaciones, con estilos contrapuestos. No se puede decir que haya homogeneidad, afortunadamente.

FSM.- Volviendo al Ateneo del que tú eres presidente recién llegado, aunque con una experiencia anterior ocupando otros cargos, dime, ¿qué planes tenéis para el apartado de la poesía dentro de esta institución?

AV.- Sin duda la Sección de Poesía del Ateneo no es sólo una de las más potentes sino también de las más activas. Todos los años se convoca el Premio Juan Bernier de poesía que este año va ya por la XXVIII edición y se publica el libro ganador. Por otro lado todos los años hay ciclos de poetas que este año lo realizaremos en el último trimestre y con el nombre específico de Nuestros Poetas. Por otro lado se ha elaborado un libro, que se publicará próximamente de Homenaje a José de Miguel y en el que participan unos sesenta poetas y dos pintores Antonio Bujalance y Ginés Liébana.

FSM.- Hablemos de tu obra poética. ¿Cuándo publicaste tu primer libro y qué significó esto en tu vida?

AV.- Aunque en Montilla ya había publicado un cuaderno titulado “Sombras” el año 83, es el año 87 cuando se publica mi primer libro Poemas para Andrómina, ya citado en pregunta anterior. Sin duda para todo poeta el publicar su obra es uno de sus objetivos más importantes y en ese sentido se veía cumplido un sueño y un deseo. Y ello hizo que de alguna manera entrara en el ambiente poético de Córdoba.

FSM.- ¿Qué destacarías de tu obra poética publicada?

AV.- Es complicado señalar eso. Pero yo destacaría tres obras, curiosamente con distancias equivalentes de una década de publicación y escritura como son Poemas para Andrómina (1987), Cartas a Enma (1997) y El Origen del Mundo (2009). Son libros diferentes, aunque con el común tema del amor, abordado desde perspectivas antitéticas.

FSM.- Tú cultivas también otros géneros literarios, ¿con cuál te sientes más cómodo? ¿Qué lugar ocupa la poesía en tu vida?

AV.- Yo, sin pretender ser vanidoso, me considero básicamente poeta. Pero la literatura en todos sus géneros la he cultivado siempre y siempre me ha interesado. Quizás tras la poesía es el ensayo donde encuentro una forma de expresión que se adapta mejor a mi concepto literario y a mis lecturas e intereses. Y aparte de una novela publicada, y relatos sueltos, y otra novela esperando, estoy trabajando mucho últimamente en obras teatrales (una estrenada el año pasado en el Gran teatro llamada La Visita). Considero que esos textos se pueden aunar tanto la poesía, como lo narrativo, aunque la dramatización impere. Por otro lado el hecho de poder representarlas y que los actores hagan tu obra es una sensación diferente a cuantas otras había experimentado en la literatura.
Yo realmente no sé qué lugar ocupa la poesía en mi vida, quizás podía haber renunciado a ella desde el primer momento y dedicarme a otras cosas, pero uno no escribe poesía cuando quiere sino cuando puede. En ese sentido era quizás inevitable el que la poesía me acompañara durante toda mi vida.

FSM.- Para acabar no se puede dejar uno de tus poemas aquí abajo y comentarnos por qué lo has elegido.
Muchas gracias por participar en Paraninfo Poético.

AV.- Gracias a ustedes. He elegido este poema porque creo que resume algunos tonos de mi obra.



Cuando el amor llega

no debe andar lejos la muerte.

Me pides un poema

que devore las entrañas,

como el hombre desnudo

para ocultar su impudicia,

como la mujer que implora

el final del dolor del parto.

Ya te dí el sonido apagado

de mis palabras escritas,

el punzón de taladro

de las páginas en hueco.

Te dí todas mis soledades,

mis ideas, mis sentidos.

¿Quieres un poema?

Tómalo aquí me tienes.


          (Del libro “Viaje en la noche”, 1999)















lunes, 20 de febrero de 2012

Entrevista a Francisca Aguirre

FSM.- Francisca, ¿cuándo surge en usted el amor por la poesía?

FA.- Seguramente cuando empecé a leer los primeros libros, es decir, cuando me interesaron más los libros que los tebeos. Es decir: a partir de los 15 años.

FSM.- Es un privilegio pertenecer a una familia donde la madre que es usted, su marido, Félix Grande y su hija Guadalupe Grande cultivan la poesía. ¿Cómo les influye ser poetas en vuestra actividad poética personal?

FA.- Pues si quieres que te diga la verdad, no lo tengo muy claro, para nosotros es algo tan natural como el entusiasmo con la música o el interés por la pintura. Digamos que ésta es nuestra circunstancia y en ella se ha desarrollado nuestra vida. Impregnados los unos de los otros. Es de suponer que los que viven juntos en alguna medida se contagian. Hemos compartido admiraciones y críticas. Creo que ha sido bueno para los tres.

FSM.- Francisca Aguirre es una poeta que publicó su primer poemario a la edad de 42 años cuando ganó el premio literario Leopoldo Panero ¿por qué a esa mediana edad?

FA.- En principio porque al ser autodidacta se llega más tarde al reconocimiento de los elementos más importantes para el desarrollo de una vocación, en este caso la cultura y más concretamente la literatura. Y ya en última instancia la poesía.

FSM.-¿Qué significó para usted ganar el premio Leopoldo Panero que le permitió publicar su primer libro Ítaca?

FA.- Fue una especie de sobresalto maravilloso. Siempre seré deudora de ese milagro a los miembros de aquel jurado.

FSM.- ¿Qué ha supuesto para usted ganar el Premio Nacional de Poesía con el libro Historia de una anatomía?

FA.- Como diría Miguel Hernández “Ha sido una alegría de una sola vez”

FSM.- De la larga lista de títulos de poemarios publicados, pon cuál siente una
predilección especial y por qué.

FA.- La verdad es que no es algo que tenga demasiado claro, pero haciendo un esfuerzo podría decirte que Ítaca es para mí como una especie de permiso para entrar en el mundo poético; Pavana del desasosiego fue un auténtico regalo: lo escribí casi de un tirón y Los maestros cantores es el pago de una deuda con los genios del idioma.

FSM.- ¿Qué es poesía para usted?

FA.- Como vengo diciendo desde hace tiempo, la poesía para mí se resume en lo que dijo el gran poeta Octavio Paz: “La poesía sirve para llorar y celebrar el mundo”.

FSM.- ¿Hacia dónde va la poesía de nuestro tiempo?

FA.- Supongo que va a donde ha ido siempre: la poesía va donde va la vida. Los poetas, cuando somos afortunados, elegimos el mismo camino que la poesía.

FSM.- ¿Qué misión tiene la poesía desde su punto de vista?

FA.- No sé si la poesía tiene una misión. Lo que sé es que en mi caso la poesía me ha ayudado a vivir. Me ha ayudado también a entender el territorio de las emociones. Dice Pablo García Baena que “la poesía es misterio y precisión”. A veces, con un poco de suerte conseguimos rozar esas dos palabras.

FSM.- Y para acabar podría dejarnos aquí un poema y decirnos por qué lo ha elegido. Muchas gracias por colaborar con nosotros en Paraninfo Poético.

FA.- En primer lugar y antes que nada daros las gracias y para cerrar esta entrevista he elegido el penúltimo poema de mi libro Historia de una anatomía. Me parece que tal y como están los tiempos a todos nos viene bien un poco de sentido del humor: acabar con una sonrisa enigmática.


Aventura

El compañero de mi vida lee un libro de Kafka.
Al cruzar el pasillo yo lo miro de refilón:
Tiene su rostro la expresión de un niño,
ese gesto que teníamos cuando leíamos tebeos,
lee como si el libro fuera un libro de aventuras.
Y algo en mí se ríe para adentro,
algo se pone muy alegre.

Me bebo un vaso de agua
y brindo por la dicha que me espera.

viernes, 17 de febrero de 2012

La hermana muerta, de Santiago Castelo

Ediciones Vitruvio ha publicado La hermana muerta que ya va por la segunda edición. Un libro cuyo autor es Santiago Castelo y que lleva ya 30 semanas de permanencia en la lista de libros de poesía más vendidos. La hermana muerta es un poemario que trata sobre la muerte de la hermana del poeta, la también reconocidísima pintora Lola Santiago. El libro se detiene en la visión y la vivencia del poeta con motivo de la desaparición de su hermana, a la que le dedica constantemente todas sus emociones, su duelo, sus recuerdos, y que trata desde una perspectiva llena de profundidad, dolor y pesimismo. Un libro conmovedor que ahonda en esas sensaciones que le recuerdan a su hermana a su paso por la vida. La vida perdida prematuramente.

He aquí tres poemas cortos:

Amanece en silencio.
En los cristales
arde una luz
de gris melancolía.
¡Qué sola está la casa!



¿Sabéis en donde
empieza el dolor?
¿En donde acaba?
Vacío de la pena,
oscuridad del aire,
el dolor se estanca
podrido como el agua
y ya no hay luz ni hierba
que pueda coronarlo.



Es posible que la soledad
se cifre sólo en esto:
ir perdiéndolo todo:
ir consumiendo el aire de tu infancia:
ir clavando más cruces en la agenda...
y que el aire te envuelva
cada vez con más pena
como si ya supiera
que todo tu contorno
se ha llenado de ausencias.
Y no hay quien las compense.

jueves, 9 de febrero de 2012

Entrevista a Manuel Sanchiz Salmoral

FSM.- Manuel, estás dirigiendo el ciclo de poesía Los lunes del Liceo, ¿qué supone para ti y para la cultura cordobesa llevar esto a cabo en un lugar tan emblemático como el Círculo de la Amistad?

MSS.- En primer lugar, para mí supone una gran satisfacción personal organizar el ciclo, no sólo colaborando en lo que me sea posible por difundir la poesía cordobesa, algo que me satisface, sino dándoles a los poetas la posibilidad de leernos su obra y mostrar a sus seguidores sus últimas composiciones. Además creo que todo acto poético colabora con la proyección cultural de nuestra ciudad.

FSM.- Tú eres uno de esos tantos poetas que se dieron a conocer cuando ya gozabas de una cierta madurez, ¿cómo fueron tus comienzos en el mundo de la poesía?

MSS.- Aunque he sido lector de poesía desde mi juventud, y tuve la oportunidad de publicar algunos poemas en revistas, mi trabajo profesional me impedía acudir a los actos poéticos que se celebraban. Un cambio de responsabilidad en el trabajo me dejó más tiempo libre y tuve la oportunidad de conocer a personas que me ayudaron a introducirme en este mundo, a las cuales le estoy muy agradecido.

FSM.- ¿Un poeta nace o se hace?.

MSS.- Es difícil afirmar algo tan rotundo. Nadie nace poeta, son las circunstancias y las personas que te rodean las que hacen que tu vida tome un enfoque determinado, claro está que algo tenemos que tener dentro para que al final te acerques a la poesía y la tomes como parte de tu vida.

FSM.- ¿Cómo ves el panorama poético en esta ciudad de Córdoba?

MSS.- Córdoba es tierra de poetas y es una afirmación que no vamos a discutir. El panorama poético cordobés está garantizado y por muchos años.

FSM.- Manuel, según tu opinión ¿cuál crees que es la misión de la poesía?

MSS.- Depende del poeta, es probable que todos esperen la respuesta clásica, la poesía es el medio que tenemos los poetas para denunciar las injusticas, para manifestar nuestro interior, nuestras luchas internas… Pero creo también que la poesía es paz, y reconciliación con uno mismo.

FSM.- Háblanos de tu obra poética, los libros que has publicado, etc

MSS.- Lo importante no es hacer una relación de mi obra, para mí lo más satisfactorio es que alguien haya leído algún poema mío y le haya quedado una buena sensación.

FSM.- De todos tus libros, ¿ con cuál te sientes más satisfecho y por qué?

MSS.- “Ascuas de amor” fue mi primera publicación y siempre tendré un buen recuerdo de él, aunque creo que mi libro más conseguido es “Retama Seca”

FSM.- ¿Podrías explicarnos tu proceso de creación?

MSS.- Escribir un poema no tiene misterios. Necesitas sentir lo que escribes, identificarte con las palabras… Así, al final, quedarás satisfecho de tus versos.

FSM.- Perteneces al equipo directivo del Ateneo de Córdoba, recientemente elegido. ¿Qué va a suponer esto para la continuidad y el avance de las actividades poéticas dentro de la institución?

MSS.- La poesía es la actividad más representativa del Ateneo y pensamos que así seguirá. Tenemos proyectado desarrollar un nuevo ciclo en otoño y mantener el Premio de poesía Juan Bernier

FSM.- Por favor, ¿podrías dejarnos para Paraninfo Poético uno de tus poemas aquí abajo y explicarnos por qué lo has elegido? Muchas gracias.

MSS.- Elijo este poema porque para mí no sólo representa el amor que le tengo a la ciudad de París, sino también el recuerdo de un tiempo que, aunque intente retomar, nunca será el mismo.



Te pregunto por París

Te pregunto por París,
por el poema que nos hizo amantes,
por el farol cuya sombra aún perdura,
por su primavera nocturna junto al río.
Te pregunto por París,
por los juegos de amor y su nobleza,
por las elegías de estrellas que la cubren,
por las aguas que disuelven los sotos verdes.
Tal vez en París, los besos cenicientos,
traficantes de deseos, vencieron al verano,
en un rincón del tiempo hoy ausente.
El aire, sorteando los ramajes de la noche,
fue cobijo y brasa de otoño en el corazón.
Nunca grabarán mis versos en mármol,
no ondearán mis palabras en crespones,
quedarán desenhebradas en San Michael,
disgregadas en la isla en que te amé,
en el mantel de un sábado griego,
al borde de tu cuerpo junto al Sena.

                                      De “Violines del Viento”

domingo, 5 de febrero de 2012

Un girasol flotante, de Antonio Carvajal

La semana pasada se presentó en la Delegación de Cultura dentro del ciclo Letras Capitales el libro Un girasol flotante, de Antonio Carvajal, que fue presentado por el también poeta cordobés Manuel Gahete. Al libro le precede una introducción que corre a cargo de José Manuel Ruiz Martínez bajo el enunciado de: Antonio Carvajal: la forma o la vida. Y es aquí donde se da cuenta con una aproxiamción meridiana el tipo de poesía de nuestro poeta de hoy. A continuación y siempre basándonos en lo que dice José Manuel Ruiz Martínez comentaremos una reseña de las opiniones de este introductor sobre la poética de Antonio Carvajal. Así hablando de las características de la poesía de Carvajal dice que es un diálogo con la tradición, que se encuentran alusiones y citas más o menos literales o veladas de otros poetas o autores, que la poesía verdadera surge de un diálogo con la tradición.
Y sigue diciendo que en la poesía de Carvajal  se produce una continua reflexión sobre la creación artística y que en su poesía hay una celebración de la amistad y una afirmación de la vida y la alegría, a pesar de la amenaza del sufrimiento, la injusticia o el sinsentido. Dice que el cauce natural para dar salida a su indagación y sus inquietudes sobre el arte y la amistad es, por ejemplo, la epístola horaciana y, en concreto la manera en que Garcilaso la asimila y la transforma en la "Epístola de Boscán", que a su vez se erige en modelo genérico fundador de la tradición española.
Más adelante dice que otro ejemplo de cómo se sirve Antonio Carvajal de las formas poéticas  para sus propósitos en Un girasol flotante es el soneto. Y apunta que la mayor parte de los que aparecen en este libro están escritos a modo de epigramas, en este caso de tono elevado, moral o elegíaco, algunos con atisbo de leve sátira.
Según José Manuel Ruiz Martínez, Antonio Carvajal reflexiona sobre el dolor, la pérdida, la injusticia, el sinsentido o la desesperanza. También dice que la cualidad redentora del arte aparece como un motivo constante de reflexión poética en este libro. En definitiva, según el prologuista, en este libro Un girasol flotante, hay una propuesta de aunar poesía, arte, amistad y vida. Una propuesta que implica toda una lección de poesía para hoy, cuando ésta no ha conseguido aún salir del desconcierto en que la sumieron la vanguardia y la llamada posmodernidad. Una lección que nos habla de que se puede ser llano y coloquial sin ser vulgar. De que la verdad y la propia vida, la intimidad y los sentimientos, pueden ser materia de la poesía sin necesidad por ello de airear la privacidad, y ser obsceno o indecoroso. De que se puede hacer poesía a partir de la experiencia sin incurrir en el cinismo o el desencanto, y mantener intactas la caridad para con los semejantes, la esperanza en el porvenir y la fe en la poesía, en el poema.

Les dejamos con un soneto


Tropos

                              Para Paco Lagares

Por el aroma del café se sabe
que comienza el trajin de la mañana;
por verde, la doméstica sabana
canta que abril no es cruel, sino suave;

en la constelación del sueño cabe
con perfume redondo la manzana
y lo que cuenco fue será campana
y, lo que cardo, el ala de algún ave;

la copa rota su residuo abraza,
la red de vidrio contra el cielo traza
la trampa vertical de su agonía

mientras el sol se expande por la aurora,
el alma enciende, el cuerpo opaco dora
y lo tinta de vida y alegría.

domingo, 29 de enero de 2012

Entrevista a Juan Carlos Abril


FSM.- En primer lugar, Juan Carlos, enhorabuena por ese gran premio Manuel Alcántara obtenido a un solo poema. Y aprovechando que has escrito un hermosísimo texto poético que ha competido con otros miles, podrías decirnos para Paraninfo Poético qué debe tener en tu opinión un poema para que resulte bueno, redondo, completo, acertado y lleno de calidad.

JCA.- Supongo que ha de tener una buena historia detrás. Es difícil conseguir esa buena historia en el transcurso de la vida real, indagar en nuestra vida, para luego poder desarrollarla en un poema. Hay que investigar lo que nos pasa. Por lo demás, un poema es un ejercicio de inteligencia emocional. Yo le pido a un poema que ahonde en esas claves de nuestro tiempo pero que, a la vez, emocione.

FSM.- ¿Cómo y cuándo empiezas a escribir poesía y por qué?

JCA.- Empecé cuando tenía 12 años más o menos, aunque eran poemas infantiles, diría yo. Luego con 14, en plena adolescencia, ya hacía poemas de tipo amoroso. Eran muy romanticones, rimados y malos, que no guardo desgraciadamente. Creo que cualquier poeta empieza a escribir por una necesidad de expresarse: la poesía es otra vía, una vía que está ahí y aunque todos la intuyamos no todos se lanzan a explorar ese lenguaje. Poco a poco fui adentrándome en ella siempre movido por necesidad de decir.

FSM.- ¿Qué es para ti la poesía? ¿Podrías darnos una definición?

JCA.-Pues algo de lo que te he dicho. Es un ejercicio de inteligencia emocional, o al menos así la considero ahora mismo en esta etapa de mi vida. Además, me interesa indagar en las experiencias de lo cotidiano para extraer de ellas claves abstractas, comunes denominadores.

FSM.- Has escrito unos cuantos libros de poesía y, entre los primeros, si no me equivoco, fuiste premio Federico García Lorca 1996 con Un intruso nos somete, y accésit del premio Adonáis 2000 con El laberinto azul (2001), ¿qué tipo de poesía abordas en esta primera etapa de tu poética?

JCA.- En mi primer libro se planteaba el tema central de la mirada nostálgica de la infancia, vista desde una adolescencia poco feliz. Había un poso de la poesía de la experiencia pero precisamente rompía con esa visión plana, y así los escenarios eran rurales, cosa que no se había visto en la poesía de la experiencia, y el personaje literario estaba dibujado según otros patrones menos normales. El segundo libro es una visión metapoética, un intento de rizar el rizo en aquellos tiempos en que no se sabía bien por dónde iba la poesía. O al menos la generación que quería hacer algo distinto a la poesía de la experiencia no lo sabíamos. Busqué mi propio camino, pero era muy difícil. Me alejé de la poesía de la experiencia y me arriesgué. A partir de ahí se podrían ver otros temas del libro.

FSM.- Siete años más tarde publicas Crisis (2007), ¿era eso una premonición del tiempo que estamos viviendo en este momento? ¿Dirías que en cada poemario tuyo se advierte un cambio? ¿Qué nos puedes decir de este libro?

JCA.- Mi tercer libro tiene que ver con una crisis de lenguaje, una crisis de valores, ideológica y a todos los niveles. Pero para un poeta, descreer del lenguaje es lo más peligroso que pueda existir, por eso es un libro tan hermético y extremo. Sin embargo es el libro que más satisfacciones me ha dado. Cada libro mío sí, es distinto. De hecho mi último libro también asume cambios radicales. Mi poesía es polifónica.

FSM.- Has escrito crítica literaria en numerosas revistas, ¿condiciona escribir crítica literaria a la hora de crear poesía?

JCA.- No lo creo. Escribir crítica literaria a mí me sirve para ganarme la vida como profesor de universidad y también para mantener el contacto activo con las novedades. Como bien sabes, no todos los poetas saben escribir crítica, que es otro género distinto, un género que hay que cultivar como cualquier otro. Me gusta la crítica pero la poesía es algo distinto. Se puede escribir crítica a diario pero no se puede escribir poesía a diario, o al menos yo no.

FSM.- Juan Carlos, ¿cuáles son tus poetas de cabecera o tus referentes literarios?

JCA.- Hay muchos, me refiero a si tuviéramos en cuenta a los clásicos y a los contemporáneos. Pero, actualmente, siempre lo he dicho, Luis García Montero es uno de los poetas más interesantes, aunque hay otros igual de importantes como Felipe Benítez Reyes, por ejemplo. Ambos me influyeron mucho desde mis inicios y ahora los sigo leyendo con devoción. Fabio Morábito o Antonio Deltoro están al mismo nivel, Piedad Bonnett, Hugo Mujica, todos son grandes poetas, con trayectorias sólidas y de referencia no solo para mí sino en lengua española y, aunque distintos, de todos se aprende. Pero hay muchos más nombres que podría citar aquí. No se es buen poeta por el estilo que practiques, sino por la calidad de la poesía que realices.

FSM.- Podrías por favor hablarnos de la revista Paraíso que diriges.

JCA.- La revista se hace en Jaén, auspiciada por la Diputación y la Universidad. Es una plataforma para los poetas jiennenses, que están en diálogo con poetas españoles y de Hispanoamérica. Ya van siete números y estamos maquetando el 8. Intenta ser, además de un documento con textos, un objeto estético, y siempre se ha cuidado mucho su edición, el tipo de papel, las ilustraciones… en los dos últimos números se ha ocupado de la cubierta y las ilustraciones Ginés Liébana, el mítico pintor de Cántico…

FSM.- ¿Crees que a la poesía se le está dando en este momento histórico la importancia que se le ha dado en otras épocas?

JCA.- Sí, incluso más. Hay un mercado, aunque pequeño, en España, y eso no sucede en otros países. Ese mercado se lo debemos a la poesía de la experiencia, que se esforzó en crear una estética cercana al lector. En estos últimos años, al calor de la influencia que las vanguardias están teniendo, ese lector está huyendo. Cuando alguien se acerca a la librería a buscar un poemario interesante y lo abre pero no lo comprende, lo deja y al final compra otra cosa. Los poetas no pueden escribir solo para poetas. Hay que indagar en el lenguaje y todo lo que tú quieras, pero no podemos convertir la poesía en una jerga para iniciados.

FSM.- ¿Para qué sirve la poesía? ¿Tiene alguna misión?

JCA.- La poesía sirve para muchas cosas, pero no tienen utilidad en el sentido clásico. Decía Kant que la poesía no servía para nada, pero es evidente que se equivocaba o, mejor dicho, que hacía un análisis de la poesía según su propia filosofía en la que la poesía era algo como gratuito. La poesía no es gratuita, es necesaria, cualquier época, cualquier modo de producción tiene poesía. Sin querer afirmar que sea algo universal, se acercaría.

FSM.- Muchas gracias Juan Carlos por colaborar y contestar tan amablemente a las preguntas. Para acabar ¿podrías dejarnos con un poema tuyo y hacernos un breve comentario?

JCA.- Te dejo este poema que se titula «Desaprender» y es inédito. Forma parte del libro que estoy trabajando, pero voy muy lento, voy poco a poco. Habla de mi infancia, un poco viéndola de otro modo a como la contemplé en otros momentos de mi vida. Ahora el lenguaje es más descarnado e intenta analizar, juzgar y valorar. En concreto yo tuve una vida escolar muy conflictiva, maestros nefastos, en general, y muy malas condiciones. Era todavía una educación muy clasista. Todo eso, y muchas cosas más que me callo, no ayudó a que fuera un buen estudiante o un alumno ejemplar. Solo con los años tuve y pude marcarme mi propio camino. Pero la educación que viví en mi pueblo, en el Jaén rural de los años ochenta, fue muy dura. Jaén, como bien sabes, ha sido quizás la última provincia española en modernizarse, fue quizá la provincia española más deprimida, y ese lastre lo tuvimos que pagar bien caro.



DESAPRENDER


Una vez más se equivocó el instinto

que estuvo callejeando

con el amigo ausente

antes de que se nos hiciera tarde.


Estuvo allí, como un grito pagano,

la estética de la imaginación

al lado de la hormiga alada,

el intervalo del atardecer

secreto, y su complicidad.


Todo iba unido y separado.

Temblor ubicuo, origen

de la escritura autobiográfica.

Si te enrocas

alguien vendrá a salvarte,

si replicas,

incluso si no sabes quién has sido,

por planos inclinados

y falsas perspectivas,

o incluso

si más allá de ti crece el desierto,

no te conformes.

No, no importa

si todo esto ha sucedido.


Tienes que recordar quién eres,

y en el camino inverso que recorres

del nosotros al yo, el gesto

que te satisfacía.


Nubes hasta el final del cielo, ves

vacío el borde del vacío,

lecciones de rencor

en la pizarra, inolvidables.


Tu escuela estuvo unida

a un sedimento de maldad

en la conciencia de los mejores propósitos,

pero también a la prueba arrugada

en la ribera del aburrimiento.


Parece que fue ayer. Un maestro

te inculcó el miedo y te volvió rabioso,

adoctrinándote en los recados

científicos de la superstición

y en los castigos.


No tenía problemas, los buscaba

en mí, burbujeando,

cuando el invierno era invierno.

En ti, que no conoces el orgullo.


Todo está unido, se separa

y entre el fango y los líquenes

ya sólo me dedico a lo que importa,

juego y revivo con mis manos

líquidas aventuras, voy al rescate

de la impuntualidad

a cualquier hora, aquel lejano asombro

frente al río, los árboles que hablaban

y todas las pasiones

que no fueron leyenda, la lealtad.


¿Es más rápido el ojo?


Antes de que se haga más tarde

para aprender

la enfermedad de cada uno,

antes de que despiertes

y vuelvas del pasado

y sus merodeadores,

recupera tan sólo

la abreviatura de los sueños.


Antes de esta joven renuncia,

y habrás desaprendido.


                                    (Inédito)



lunes, 16 de enero de 2012

Entrevista a Balbina Prior

FSM.- Balbina, eres una poeta reconocida no sólo porque lo avalan tus excelentes libros de poemas sino además por tu ingente trayectoria participativa e incluso porque estás incluida en la famosa antología La inteligencia y el hacha de Luis Antonio de Villena. ¿Crees que por fin la mujer está ya reconocida en igualdad de condiciones a los hombres en el campo de la literatura?
BP.- No, en absoluto. Existe una larguísima trayectoria de invisibilidad de las escritoras, por lo cual los reconocimientos son escasos. Lo más grave es la consecuencia que trae consigo, el que las escritoras no han tenido la posibilidad de crecer literariamente. Sólo unas pocas, a las cuales fue imposible ponerle la zancadilla del (por el) género.
FSM.- ¿Cómo recuerdas los primeros indicios en los que ya empezaste a preocuparte por escribir poesía?
BP.- Siempre fui consciente de la necesidad de literariedad, pero el primer shock llegó cuando me di cuenta de que también podías dejar al descubierto tu intimidad. Fue cuando averigué que se podía velar el poema, pero no me he dirigido en esa línea.
FSM.- ¿Cuándo entonces decides que de verdad quieres ser poeta y por qué?
BP.-Nunca lo he decidido. Es un camino por el que se transita y son los demás los que te señalan. O así debería ser.
FSM.- Balbina, me gustaría saber si tú has notado algunas diferencias, algunos aspectos que distingan a la poesía masculina de la poesía femenina?
BP.-Este es un extremo que se encuentra en los inicios de su estudio y existen demasiadas interferencias, pero algunos estudiosos y sobre todo estudiosas están intentando clarificar numerosas cuestiones relacionadas con lo genérico. Deberíamos preguntarnos si en la obra de un poeta es esencial su nacionalidad, sus circunstancias vitales y su intrahistoria ¿por qué no va a determinar también el género? Un ejemplo sería la recuperación del derecho a la expresión del deseo sexual femenino, que fue siempre ficción. Yo diría que un primer paso está siendo el descubrimiento de numerosos textos de calidad que están saliendo a la luz a raíz de las investigaciones y la rehabilitación de autoras que se nos habían ocultado. Esta es la labor de la crítica literaria, subvertir el canon ya dado.
FSM.- ¿Qué es un o una poeta y para qué sirve? ¿Tiene alguna misión?
BP.- La creación es una vieja fábrica en llamas. El verdadero poeta es capaz de sacar enseres de valor saliendo indemne y sin ser consumido por el fuego. Esta reflexión que publiqué hace ya bastantes años en una revista es bastante más extensa y no hace mucho la encontré publicada en Internet.
FSM.- ¿A qué poetas admiras y quiénes crees tú que han dejado una influencia en tu obra?
BP.- La lista sería interminable, aunque soy más receptiva al poeta que nos transmite las cicatrices de la huella del tiempo. Sobre todo, el que es capaz de rasgar las consciencias de la gente para después cambiarle el rumbo. Un objetivo demasiado elevado, y desde luego alcanzable sólo por unos cuantos.
FSM.- ¿Podrías hablarnos de ese proyecto literario que tú diriges llamado Aristas de Cobre?
BP.- Son publicaciones de poesía, fundamentalmente, donde hemos dado a conocer los primeros poemas en España de la poeta inglesa del siglo XVII Aphra Behn o del laureado poeta norteamericano Donald Hall, pero también se tradujo del catalán, vasco y gallego, además de autores nacionales tan distintos como Jorge Riechman o Concha García. Como hemos pasado por diferentes etapas, ahora estamos más orientados a poetas inéditos.
FSM.- Nos gustaría que nos hablaras brevemente de cada uno de tus libros de poemas y que nos digas cuál de ellos te ha dado más satisfacciones y por qué?
BP.- En realidad, yo no escribo libros. Son poemas con autonomía, que se van construyendo muy lentamente y se puede tardar en reunirlos más de una década, como sucedió con el libro En los andenes de la Era Heisei. El análisis, la síntesis y el reposo son esenciales. Espero que conformen un todo en el futuro.
FSM.- ¿Qué debemos exigirle a un libro de poemas para que podamos decir que estamos ante un libro de calidad?
BP.- Como te digo, no me interesan los libros. La unidad es el poema. La exigencia de los premios perturba la voz de los poetas. Demasiada repetición, a mi juicio.
FSM.- ¿Cómo ves el panorama poético que se hace en este momento no sólo en Córdoba sino también en el resto de España?
BP.- Soy optimista, creo que hay legiones que lo estamos intentando y seguro que algo quedará. Pero básicamente los problemas son los mismos que, por ejemplo, en el Siglo de Oro: la lucha contra y por la palabra. Y el qué decir.
FSM.- Para acabar y agradeciéndote enormemente tu colaboración me gustaría que nos dejases aquí debajo uno de tus poemas favoritos y nos digas por qué lo has elegido?
BP.- Este poema Subasta de Sueños en la Era Heisei me facilitó el cierre de un ciclo iniciado a principios de los años noventa cuando empecé a escribir En los andenes, consciente de que el nuevo milenio nos traería desafíos de gran envergadura como resultado del saldo de los proyectos de transformación social (caída del muro: comunismo, socialismo etc.) y la lucha del capitalismo por obtener una hegemonía aplastante, que finalmente obtuvo hasta la primera década del 2000. El repaso por todo el siglo XX resultaba demasiado inquietante, así que comencé un diálogo con el mundo y la época que me ha tocado en suerte, utilizando como simple decorado los lugares que he recorrido en ese final de milenio, coincidente con la Era Heisei japonesa. En este poema el escenario es Takayama, Japón, donde encontré las mayores fisuras de la postmodernidad. En él no oculto mi decepción por el fracaso de muchas utopías que intentaron transformar el mundo, y por eso, creo que en el final de milenio se ha producido una Subasta de Sueños. Y hoy, consumido el primer decenio del siglo XXI, y conociendo ya el fracaso completo del ultraliberalismo, que nos ha dejado en la ruina, nos encontramos en una crisis profunda, pero como lo son siempre todas las etapas de la historia, apasionante. Y todo está por construir.


Subasta de sueños en la Era Heisei


Sabía que atravesando Akakira
al final se llega a una vieja fábrica de aceros,
donde los prendidos sueños arden
como en plena calle verdes
papeleras de plástico galvanizado.
Era todo un milenio en llamas,
crepitaban utopías y principios,
un viejo sombrero de fieltro de Pablo Iglesias,
y la daga samurai de un múltiple Harakiri.
Su resplandor iluminaba la máscara de la Era Heisei,
un ácido corroía los labios del milenio
una vez pintados de rojo carmín.

Todo era cenizas; asusta.
Como en el insaciable tanatorio de la M30
nadie se atreve a esparcirlas
por si tan sólo la grama crece,
algún deseo trasterrado y otro
sumiso siglo nada adverso
con el viático de su pasado.

Pero también cerca de Akakira
se encuentra una casa de subasta,
y a la espera quedo por si consigo
en rebajas alguna sombra de sueño.

Año XI de la Era Heisei
Takayama-Japón



(De En los Andenes de la Era Heisei)

Balbina Prior