El Ayuntamiento de Córdoba a través de la Oficina para la Capitalidad Cultural Córdoba 2016 ha publicado un hermoso libro de textos y poemas dedicados a Córdoba con una tirada de 8.000 ejemplares, y que será repartido gratuitamente. Son poemas seleccionados y comentados por Carlos Clementson Cerezo. Se trata de una antología de poemas sobre Córdoba, poemas que han inspirado a numerosísimos poetas de todos los tiempos y de todo el mundo, y por supuesto también de importantes poetas de aqui. Son prestigiosos poetas que hablan de la belleza de esta ciudad a través de todas las épocas. Hay autores como Lucio Anneo Séneca, Ben Suhayd, Juan de Mena, Jorge Luis Borges, Ricardo Molina, Teophile Gautier, etc, etc. miércoles, 30 de marzo de 2011
Amarillo perfil de arquitectura (Córdoba en la voz de los poetas)
El Ayuntamiento de Córdoba a través de la Oficina para la Capitalidad Cultural Córdoba 2016 ha publicado un hermoso libro de textos y poemas dedicados a Córdoba con una tirada de 8.000 ejemplares, y que será repartido gratuitamente. Son poemas seleccionados y comentados por Carlos Clementson Cerezo. Se trata de una antología de poemas sobre Córdoba, poemas que han inspirado a numerosísimos poetas de todos los tiempos y de todo el mundo, y por supuesto también de importantes poetas de aqui. Son prestigiosos poetas que hablan de la belleza de esta ciudad a través de todas las épocas. Hay autores como Lucio Anneo Séneca, Ben Suhayd, Juan de Mena, Jorge Luis Borges, Ricardo Molina, Teophile Gautier, etc, etc. domingo, 27 de marzo de 2011
El mar de los veranos, de José Cañuelo Calero
El pasado día 24 de marzo se presentó en la Biblioteca Central de Córdoba El mar de los veranos, primer poemario que publica José Cañuelo Calero, editado por Ediciones depapel, y presentado por Fernando Sánchez Mayo. Les dejamos con uno de los poemas
martes, 22 de marzo de 2011
Entrevista a Antonio Luis Ginés
FSM.- Antonio Luis, te diste a conocer como poeta en los años 90 y también has cultivado la narrativa en la Asociación Cultural Mucho Cuento. Además, trabajas como gestor cultural y Crítico literario. ¿Qué te ha reportado todo esto en este tiempo de contacto con el mundo de la literatura? viernes, 18 de marzo de 2011
Entrevista a Juana Castro

JC.- Vivíamos la transición política y democrática y perseguíamos la autonomía andaluza. Yo era una joven (ya con tres hijos, pero joven) llena de ilusiones que había aterrizado en Córdoba hacía unos años. Compartí aquella feria, en el bulevar, y luego también la de Madrid, con un periodista y poeta singular, Sebastián Cuevas. Por entonces el movimiento feminista, cuya célula cordobesa se reunía en el Círculo Juan XXIII, no había acuñado todavía dos palabras que a mí me producen alergia: una es “igualdad”, término que no se puede usar sin apellidos, y la otra es “lucha”. Me molesta que hablen de mí calificándome de “luchadora”, porque es un término bélico y las mujeres somos pacifistas. Yo ni he luchado ni pienso luchar. Y estoy muy contenta en mi cuerpo de mujer, no me quiero igualar con los hombres.
FSM.- ¿Cómo fueron tus primeros comienzos en el mundo de la poesía y cómo te diste cuenta de que la escritura poética era ya una vocación?
JC.- Desde que con 6 años leía de carrerilla canciones, romances, cuentos y fragmentos de poemas en un libro llamado precisamente “Lecturas”: paladear palabras era mejor que chupar un caramelo. De manera más honda cuando oigo recitar a un poeta de mi pueblo, Antonio García Copado, que vivía en Nueva York, un poema de Juana de Ibarbourou, y siento una punzada en las entrañas.
FSM.- ¿Qué te aportó el contacto con los otros poetas cordobeses del grupo Zubia?
JC.- Disciplina, obligarme a escribir sin esperar la inspiración. Cada semana leíamos cada uno un poema propio y entre todos lo comentábamos, lo analizábamos, lo “destripábamos”, le sacábamos las vergüenzas. Hacíamos lo que ahora se hace en los talleres literarios, con la diferencia de que no había maestros, cada cual tenía la autoridad que le reconocíamos. Compartíamos diversidad y democracia, ilusión, ganas de aprender, de trabajar, y respeto por los mayores.
FSM.- Juana, me imagino que ser poeta y mujer no sería tampoco muy fácil en tus comienzos, ¿tuviste que afrontar algún tipo de barreras, incomprensiones o todo fue sobre ruedas?
JC.- En el grupo me recibieron con naturalidad, como a una semejante, había ya otra chica, la leonesa Mercedes Castro. No tuve ningún tipo de barrera exterior. Las incomprensiones y los malos ratos llegaron después, cuando me encasillaron como feminista. En cuanto hacía observaciones acerca del tratamiento que poetas consagrados dedicaban a las mujeres o cuando objetaba algo acerca de la escasa participación de las poetisas, me miraban con cara de “ya está Juana con lo suyo” y eso sucedía ya en los 80, en la Posada del Potro, incluso con los jóvenes poetas que ahora mismo se han hecho un nombre. Son cosas desagradables y muy antiguas, pero yo tuve que sufrirlas porque además, entre las poetas no había quien me siguiera ni me apoyara. Hoy, cuando la igualdad se ha puesto de moda, todo el mundo se ha subido al carro, ahora que para mí eso de igualdad me suena tan antiguo…
FSM.- Luego vinieron poemarios como Del dolor y las alas, Paranoia en otoño, Narcisia, y Arte de cetrería con el que ganaste el prestigioso premio Juan Ramón Jiménez. ¿Qué supuso este importante premio en tu carrera poética?
JC.- Con ese libro salté al ámbito internacional, salieron multitud de reseñas, incluso del director de la Real Academia, Fernando Lázaro Carreter. En el jurado del Premio Nacional de Poesía 1990 hubo un encendido debate contra el representante de la Academia Gallega, que defendía mi libro y no quiso ceder a las presiones de otros miembros del jurado: ganó Carlos Bousoño, como tenía que ser. Yo era muy joven para la época y una recién llegada. La moda de las poetisas jóvenes llegó después. Los avatares de ese premio me los contó 6 años después su viuda, la poetisa Luz Pozo Garza, cuando coincidí con ella en un congreso de poetas mujeres en Vigo. No nos conocíamos de nada, ni a ella ni a su marido. Eso hoy es impensable.
Pero lo mejor de Arte de cetrería fue su escritura. Lo escribí en estado de trance, literalmente me lo fueron dictando. Cuando iba por la calle, al colegio, o cuando volvía del gimnasio, en cualquier sitio, los versos me venían ya hechos. Y luego, cuando de noche me ponía a escribir, ya mis niños acostados, cada poema era un sistema de ecuaciones que se iba desenrollando solo, como si cada palabra fuera un puzzle de música y sentido que hubiese buscado previamente su lugar y a mí me lo mostrara sin más. Esa manera de escribir, casi milagrosa, no la he vuelto a sentir nunca más, más que en algún poema suelto.
FSM.- Más tarde conseguiste muchos más premios de poesía como el premio Carmen Conde, San Juan de la Cruz o el premio Jaén de poesía. ¿Podrías explicarnos cómo trabajas un poemario? ¿Qué aspectos hay que cuidar para que, según tu opinión, un libro de poemas tenga una calidad general, completa?
JC.- No siempre la unidad tiene que ser temática, puede venir dada por el ambiente, el clima o la semejanza del tiempo que se vive. Lo que sí sé es que un poema, al menos para mí, viene y tiene que venir de la vida, de la experiencia, teniendo en cuenta que tan experiencia es la realidad como las lecturas o los sueños.
FSM.- Juana, ¿cuál es, en tu opinión, la función de la poesía, si es que crees que debe tener alguna función?
JC.- La primera función es servir de vehículo al deseo de quien escribe, que lo hace porque necesita expresar una visión o un desasosiego, o explicarse a sí mismo aquello que no entiende, que lo excede, ya sea por positivo como por negativo. La función de la poesía es dejar constancia de un tiempo, de un fenómeno, de un hecho, pero tiempos, fenómenos y hechos no generales, no objetivos, sino personales, individuales, y por lo mismo preciosos, transferibles por intransferibles, universales quizá por íntimamente personales.
FSM.- ¿Cuáles son tus poetas favoritos y a qué poetas sigues releyendo?
FSM.- La Junta de Andalucía te reconoció tu trayectoria poética. ¿Qué se siente al recibir la medalla de Andalucía?
JC.- Primero alegría y luego responsabilidad. Cada poema es un reto y cada papel en blanco quiere llenarse de cosas nuevas (lo imposible, claro).
FSM.- De todos tus poemarios, ¿sabrías escoger alguno en particular por alguna razón especial?
JC.- Hay dos libros en los que está más explícitamente mi tierra, mi comarca de nacimiento, Los Pedroches. Uno es Fisterra y otro Del color de los ríos. En Fisterra (el final de la tierra en gallego) es la niña y su desconsuelo, su polaridad atrapada entre dos mundos: el armónico del universo femenino monjil del colegio de Cristo Rey y el bestial, incomprensible pero pleno también de belleza –violenta– del campo, del cortijo, del trabajo y su dureza. En Del color de los ríos son las vivencias en positivo de una vida de mujer, o de varias, que sabe sacar de cada experiencia de lo rural los momentos mágicos, los compartidos y felices, especialmente su ser y sentirse mujer; con algunas sombras, claro.
FSM.- Hace poco tiempo salió publicado en la colección Vandalia, de la Fundación José Manuel Lara una extensa antología de toda tu obra bajo el bello título de Heredad. ¿Significa esto una retirada de la poesía o es sólo un descanso?
JC.- Heredad significa un espacio de tierra heredado de los antepasados, y también la herencia memorial y moral, la incorpórea hecha de instantes, incomprensiones, arrobamientos, gozos, amores y desamores, especialmente de las antepasadas rurales, anónimas pero animosas, casi analfabetas pero sabias, escondidas pero creadoras. Creadoras y sustentadoras del cuidado, de la vida y de las relaciones. Y sanadoras, cocineras, rezadoras, mediadoras… El título completo es Heredad seguido de Cartas de enero, porque además de la antología hay un nuevo libro, Cartas de enero.
En cuanto a retirada, estoy a merced de la vida, no he puesto punto final a nada. Cuando paso mucho tiempo sin escribir poesía, cosa que ahora ocurre a menudo porque la juventud se llevó la necesidad y su urgencia, me deprimo y me sube la tensión, así que, aunque sólo sea por higiene, debo seguir.
FSM.- Y por último, Juana, ¿podrías elegir uno de entre todos tus poemas para los lectores y decirnos por qué lo has elegido?
JC.- Se trata de un poema que soñé, tan claro que al despertar creí que tenía que estar ya escrito. Pero hice mis averiguaciones y después de asegurarme de que no lo había escrito ya otra compañera, lo hice. Se trata de un objeto muy propio de las mujeres, un llamado “accesorio” por los comerciales de la moda, pero que para cada mujer es tan importante como su piel o su mascota, “Toda la piel del mundo”. Termina con un juego de intertextualidad entre la temática del objeto y los versos de Jorge Manrique de las “Coplas a la muerte de su padre”, que al ponerse en relación con el objeto pasan de la muerte al significado de la vida..
Toda la piel del mundo
Tú los ves ahí colgados, tirados, y dices,
vaya cosa, son cosa de mujeres, tonterías,
lo llevan para meter el pintalabios,
el móvil, quizás una compresa. Y te olvidas.
Pero ellas no olvidan, lo llevan como a un gato,
como al fiel compañero, como su santo y seña,
como su claro ex-libris.
Te equivocas si crees, en tu inocencia,
que esa cosa de rafia o de piel beige
sirve para tener a mano el colorete, las llaves, el perfume.
Yo la he visto de noche,
esa cosa respira, es una megalópolis,
no está quieta por dentro, es multiforme y crece.
A la hora del pan huele a cerveza,
y cuando está nublado
te puedes encontrar con que ahí dentro
hay una hija, un sol, unas tijeras
de robar rosas rojas.
Ahí, a tres de julio, he visto amanecer los pájaros cantando
y había un abanico para un novio
y una estrella de miel para la madre.
En el rincón azul, las gafas de coser,
las recetas del padre a la fecha de hoy,
la muestra de la tela –preciosa– que le dio el tapicero.
Al fondo la novela, la última, de Doris Lessing
y el bono de 10 horas del gimnasio.
Por ahí pasa un río,
pasa el día, la música, la niebla...
Esa cosa. Mi bolso.
Que va a dar al mar.
jueves, 17 de marzo de 2011
A Góngora (donde 20 poetas rinden homenaje en el 450 aniversario de su nacimiento)
Ayer se presentó en la sala Orive de Córdoba el libro homenaje A Góngora en el que han participado 20 poetas cordobeses. El acto estuvo presidido por Rafaela Valenzuela, Delegada de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba; Manuel Patiño, editor de Ediciones depapel; y Fernando Sánchez Mayo, coordinador de la antología. Fue un acto emotivo y de recuerdo del poeta más insigne de la literatura española, don Luis de Góngora y Argote, y en el que este año se celebra el 450 aniversario de su nacimiento. Por motivos de cabida, no están todos los poetas de Córdoba -que son muchos- pero sí están todos aquellos poetas que desarrollan una intensa labor cultural en la misma ciudad que vio nacer al genio de las letras españolas. Manuel Patiño dijo que las hermosas ilustraciones del libro están recogidas de la arquitectura que se construyó en la época que vivió Góngora. La verdad es que se trata de un libro muy hermoso desde el punto de vista estético, pues recuerda a libros hechos en aquella otra época. La calidad del contenido del libro es doble. Por una parte están los poemas de Luis de Góngora y junto a cada uno de estos poemas, otro poema de cada uno de los autores que han colaborado en la edición. Desde aquí agradecer a Rafaela Valenzuela su presencia en el acto, agradecer también a Manuel Patiño haber apostado por hacer un libro de esta categoría, y por supuesto, agradecer a todos los poetas participantes su colaboración.Como siempre, a continuación expongo el nombre de todos aquellos poetas que han colaborado en la antología por orden alfabético: Francisco Alemán, José Cañuelo Calero, Alberta de la Poza, Bartolomé Delgado Cerrillo, Alberto Díaz-Villaseñor, Antonio Flores Herrera, Antonio Luis Ginés, Rafaela Hames, Alfredo Jurado, Juan Pérez Cubillo, Enrique Plequezuelo, Pilar Sanabria Cañete, Enrique Sánchez Campos, Rafaela Sánchez Cano, Fernando Sánchez Mayo, Manuel Sanchiz Salmoral, Ana Paricia Santaella Pahlén, Calixto Torres, Antonio Varo Baena, Soledad Zurera y Luis de Góngora y Argote.
¡Oh excelso muro, oh torres coronadas
de honor, de majestad, de gallardía!
¡oh gran río, gran rey de Andalucía,
de arenas nobles, ya que no doradas!
¡Oh fértil llano, oh sierras levantadas,
que privilegia el cielo y dora el día!
¡oh siempre gloriosa patria mía,
tanto por plumas cuanto por espadas!
¡Si entre aquellas ruinas y despojos
que enriquece Genil y Dauro baña
tu memoria no fue alimento mío,
nunca merezcan mis ausentes ojos
ver tu muro, tus torres y tu río,
tu llano y sierra, oh patria, oh flor de España!
martes, 15 de marzo de 2011
Suspiro de Artemisa, revista de poesía nº 2
Ayer se presentó en el salón Liceo del Círculo de la Amistad la revista nº 2 de poesía Suspiro de Artemisa, dedicada al poeta de Cántico Juan Bernier, con una cálida acogida por parte de público y prensa. Intervinieron Calixto Torres, Juan Pérez Cubillo y Federico Roca de Torres. Este acto se celebró dentro del ciclo Versos Sumados de Cosmopoética 8. La citada revista la pueden encontrar en la librería Luque de Córdoba.SONETO A CÓRDOBA
Amarillo pérfil de arquitectura
de cúpulas y torres coronado,
torso de duro mármol cincelado,
estatua de ciudad. Córdoba pura.
Abres al valle virginal figura
a la que el Betis besa enamorado
y en tu más alta torre reflejado
el oro de tu arcángel te fulgura.
Arena y cal, olivo, serranía,
enhiesto pino, palmeral ardiente
ciñen tu delicada argentería.
Relicario de siglos donde Oriente
engarza en visperal policromía
tu albo destello ¡oh perla de Occidente!
Juan Bernier.
martes, 8 de marzo de 2011
El reino blanco, de Luis Alberto de Cuenca

martes, 1 de marzo de 2011
Entrevista a Antonio Flores

Nada en absoluto. Todo lo contrario. Llevo años intentando escapar cada vez más de ellas, porque lo considero la antítesis de la poesía. Lo que ocurre es que no puedo cortar de manera drástica. Tengo muchos amigos que me piden colaboración en múltiples actividades y aún no he aprendido a decir NO. Si acaso, lo único que me han aportado siempre es la posibilidad de hacer buenas amistades.
¿Cómo fueron tus primeros pasos en la poesía?
Regresé a Córdoba cumplidos los 30 años allá por el 77 y conecté con los poetas de Zubia, Antorcha de paja y Kábila. Yo tenía ya un libro en preparación que, una vez terminado, lo presente a concurso en Madrid al I Premio Prometeo de poesía para escritores hispanohablantes noveles. Resultó accésit y Manuel de Cesar, coordinador de la colección Polifemo aquí, en Córdoba, se enteró por la prensa y me lo pidió para publicarlo. Así empezó todo.
¿Qué importancia tiene en tu vida la poesía?
Pues lo es todo y no es nada. La odio en la medida que la necesito. Me tiene atrapado. Si pudiera prescindiría de ella. Es la única droga que me ha vencido. Por ahora...
¿Cuál debe ser la función de la poesía si es que debe tener alguna función?
Poíesis (la poesía) es un hacer con palabras. Un modo -igual que otro cualquiera- de obrar en las cosas; tan igual como el del artesano del barro, de la madera o del metal. Poietés (el poeta), utiliza las palabras como herramienta, y el resultado, tà poiémata (los poemas), son algo muy distinto de ellas. No hay "lógica" (intelectiva) en la función "productora" (poíesis) del poeta. La lógica compete al discurso de la Ciencia. La poesía no demuestra; sólo muestra. Los poetas no presentan realidades, sino que muestran interpretaciones de la realidad. Y en esa mostración está su grandeza.
De tus poemarios publicados ¿con cuál te identificas más o con cuál de ellos crees que has dado un paso más allá en tu manera de concebir la poesía?
De lo publicado, me quedo con el Diccionario del vino. Pero el "paso más allá", siempre está en lo último en que se trabaja.
¿Cómo trabajas la poesía? ¿Dedicas un rato cada día o escribes sólo cuando te viene la inspiración?
Escribo sólo cuando me viene la "necesidad" (yo no lo llamaría inspiración). Por tanto, no le dedico un rato cada día, ni siquiera cada semana o cada mes. Pero trabajar sobre ella, lo hago de forma continua; en perenne rebeldía contra mí mismo. No veo forma de "rematar" un poema y menos, un texto.
¿Qué poetas han dejado en ti una influencia o te han aportado más a la hora de escribir?
No lo sé. Eso quizás lo verán los lectores. Lo que sí puedo decir es que he leído poesía desde que la "descubrí" gracias a D. Antonio Machado. Era en tiempos de estudiante. Después leí a los clásicos en las mejores traducciones que pude. También a todos los grandes de lengua castellana: Pero me quedo sobre todo con Quevedo, Góngora, Lope y Garcilaso… Y más recientes: Neruda, M. Hernández, Vicente Núñez, García Baena y Caballero Bonald.
¿Cómo ves el panorama poético en Córdoba?
Bien; muy bien. No están todos los que son, ni son todos los que están. Pero eso ha ocurrido siempre. Lo importante es que de la cantidad surge la calidad y Córdoba es, ha sido y será siempre " caldo de cultivo" para la poesía. La ciudad es, en sí misma, un poema. Un gran poema
¿Hay algún poemario nuevo en el que estés trabajando o a punto de publicarse y que podamos encontrar pronto en las librerías?
No. Ahora no trabajo. Ahora estoy tanteando la posibilidad de publicar mi último texto inédito: Desde tu orilla. Terminado ya hace más de dos años y que ha sido traducido al árabe. Pero no voy a precipitarme. Quiero que sea una publicación digna.
¿Qué crees tú que es más importante en la poesía, ser capaces de comunicar ideas nuevas o innovar en la forma de construir el discurso poético?
Pues en honor a la verdad, ninguna de las dos cosas son, para mí, importantes. Las ideas pertenecen al logos (razón), tanto en su acepción noética (pensamiento, intelecto, psique...), como en la parlante; es decir en la dia-lógica. Pero si me tengo que decantar por alguna de las dos, me inclino por la segunda; es decir: Por la innovación estética (en la que entraría la poesía visual). Ya que, lo que es el "decir", ya está dicho todo desde los griegos.
Muchas gracias Antonio y muy agradecido por tus palabras.
domingo, 20 de febrero de 2011
Tácticas interiores, de Fernando Sánchez Mayo

Los interminables calurosos días
como una laxitud detenida
escoltan al seco paisaje derrotado
por el ávido lentísimo fuego.
Nadie diría que los pastos fueron
luminosa verde hierba erguida que soñara
de mañana a la tarde con tocar el cielo.
La destrucción llega en calma abrasiva,
despacio, lentamente,
inundando a los cuerpos
de su trágico color para la muerte.
O sería mejor decir: inundando a los cuerpos
de su mágico color para el olvido.
El olvido de existir. Eso sería más acertado.
Vivir para vivir el olvido de la existencia,
la existencia anodina, insípida,
de tantas tardes siendo devorados
por la leve llama que ejerce
la trágica misión del estallido.
La vida es una pira oculta
que aniquila en la sombra,
entregada, activa, dispuesta a cumplir
el deber que le otorga el destino.
El mismo destino de siempre.
El destino de la aniquilación.
Y aquí estamos y aquí seguimos
dando cumplimiento
a las horas veraniegas,
aprendiendo del resquemor ancestral
que nos guía en la sapiencia de saber
que todo concluye.
sábado, 29 de enero de 2011
Depredador, de Pilar Sanabria Cañete

jueves, 13 de enero de 2011
La piel del tiempo. Una antología poética del grupo Astro
La piel del tiempo del grupo poético Astro, representado por los poetas Encarna García Higuera, Alfredo Jurado Reyes, Soledad Zurera López, Pilar Sanabria Cañete y Antonio Varo Baena, acaba de presentarse en la librería Luque de la ciudad. Un hermoso y cuidado libro publicado por La Delegación de Cultura de la Diputación de Córdoba. Las ilustraciones interiores son del pintor J. Cantabranas y la de la portada de M. Fabra. Es grato que ahora que se cumplen 25 años de la fundación del grupo salga a la luz esta antología de estos grandes poetas cordobeses, pues en ella se pueden leer una selección de los mejores poemas del grupo. Es el momento de valorar y tener en cuenta a este grupo poético cuyos componentes han dedicado gran parte de su tiempo a hacer de la poesía su vida y a hacer cultura de la vida poética en esta ciudad de poetas.jueves, 30 de diciembre de 2010
Entrevista a Agustín Calvo Galán

1.- Agustín, estás haciendo uno de los blogs más interesantes del panorama español, Las afinidades electivas, pues se aporta una ingente cantidad de información sobre poetas españoles que trabajan la poesía desde sus ámbitos locales y personales y en donde muchos de ellos serían absolutos desconocidos si no fuese por esta magnífica plataforma. Cuéntanos cómo surge esta idea y qué pretendes.
-En realidad la idea no es mía, este proyecto nació en Argentina de la mano del poeta Alejandro Méndez. Fue la poeta argentina Selva Dipasquale quien me informó de la existencia del proyecto y de sus ramificaciones en diferentes países, -por aquel entonces en Brasil y Perú-. Ella me puso en contacto con Alejandro, quien me expresó su interés en que España se incorporara al proyecto. Y en noviembre del 2007 me puse manos a la obra. ¿Pretender? la verdad es que nunca he pretendido nada más que no sea crear un blog que interconecte poetas. Además, cuando comencé nunca me hubiera podido imaginar que el blog iba a llegar tan lejos.
2.- ¿Cuándo y cómo empezaste en el mundo de la poesía?
- Recuerdo perfectamente el día que escribí mi primer poema: fue una noche de Navidad, después de ver en la tele “Doctor Zivago” de David Lean. Yo tenía unos diez u once años. Desde entonces he seguido escribiendo, no obstante me sienta tan principiante como aquella primera noche.
3.- ¿Podrías definirnos qué es la poesía para ti?
- A veces es una forma de crear, y a veces es una manera de vivir y relacionarme con el mundo, y sobrellevar la existencia de la mejor manera posible.
4.- Eres un poeta que trabajas también la poesía visual.¿Qué te aporta esta doble faceta creativa y qué diferencias ves en ambas maneras de comunicar las emociones?
- Son dos maneras diferentes de aproximarse al hecho poético o a la creación en sí; una desde la mera expresión escrita y la otra, la visual, desde un punto de vista más plástico. Pero, desde mi punto de vista, van muy unidas, al menos en mi forma de crear, es como si ambas se alimentaran la una de la otra. Me cuesta a veces desligarlas. Lo que si tengo muy claro es que la comunicación en sí, o el lenguaje, es materia de creación de primer orden.
5.- De todos tus libros publicados con cuál crees que te sientes más contento y por qué.
- Supongo que del último, “A la vendimia en Portugal”. Es el que tengo más fresco en mi cabeza y también es sobre el que más he trabajado.
6.- ¿Qué poetas son tus referentes a la hora de escribir poesía?
- Actualmente leo a Gamoneda y a bastantes poetas actuales; pero sobre todo sigo releyendo a Valente, Octavio Paz, Rosalía de Castro, Joan Vinyoli, etc.
7.- Volviendo de nuevo al tema de Las afinidades electivas, tu magnífico blog, dime, ¿qué crees que te está aportando o enseñando la tarea de llevar a cabo este impresionante proyecto?
- Por un lado me aporta un contacto muy intenso y continuado con la realidad poética actual; por otro lado es un reto personal: se ha convertido en una forma de resistencia, un esfuerzo casi diario por no sucumbir ante las respuestas fáciles, el conformismo, lo ya conocido, la desesperanza e, incluso, ante el temor de no saber si lo que hago realmente merece la pena.
8.- Tienes alguna forma especial de ponerte a trabajar la poesía, quiero decir, ¿te sientas a escribir como un oficio, diariamente, o escribes solo cuando te llega la inspiración?
- No tengo ninguna norma ni manía ni horario ni tic ni nada por el estilo. Me pongo a escribir cuando me viene algo a la cabeza. Tal vez eso sea inspiración. No estoy muy seguro. Sin embargo, después le voy dando forma; he ahí el trabajo, creo, ir modelando, ir transformando, es un trabajo que podría no tener fin.
9.- ¿Qué buscas en la poesía?
- Crear. Ser. Crecer. Convivir conmigo mismo y también con los demás. Es una manera de ser Agustín Calvo Galán.
10.- ¿Qué crees que debe tener un poema para que podamos decir que es un buen poema?
- Sobre qué es buena poesía no hay nada escrito, desde luego, o nada que ponga de acuerdo a todo el mundo y en todas las épocas. Dicho esto, yo le pido a un poema que, primero de todo, me diga algo a mí como lector (parece de Perogrullo, pero leo tantos y tantos poemas que no me dicen absolutamente nada, que necesito reivindicarlo) y, después, que forma y fondo trabajen a favor de una creación única. Me gustan especialmente los poemas que experimenta con el idioma.
( ¿Podrías por favor dejarnos aquí uno de esos poemas tuyos que más te gustan? Y explicar por qué)
“Escribir,
desordenar el abecedario”
Creo que es uno poema con el que puedo ejemplarizar mejor como la poesía visual alimenta a la textual, y viceversa.
viernes, 24 de diciembre de 2010
Tormenta transparente, de Javier Lostalé

Aunque el salón estaba lleno fue un acto íntimo y hermoso. Según está escrito en la dedicatoria personal que amablemente me escribió califica su poemario así: …poemas de amor en el límite con la quietud de la transparencia…Verdaderamente son poemas que abrazan y acarician las ruinas del amor. El libro es un canto a esa emoción que pervive en nosotros cuando incluso sabemos que solo quedan los despojos de la gran fiesta amorosa que cada ser humano vive. Y es un canto desde las sombras, desde el olvido a que se ve sometido, desde la quietud de la sapiencia del sabio que conoce el secreto de la alquimia y sus devastadoras consecuencias.
He aquí uno de sus hermosos poemas.
DESTINO
Estoy triste
para desde la purificación de una empañada nube baja
decirte que te amo.
Y volver en lenta despedida de los seres y las cosas
al principio indivisible de tu nombre
convertida mi vida en crisálida de lo que te llevas mientras te alejas.
Estoy en sombra tuya,
con esa sabiduría con la que el alma tiembla en la mirada
cuando los ojos están radiantemente nublados
en un pequeño bosque de lágrimas.
Estoy quieto, retrasado en la luz de tu memoria
para decirte que te amo.
Soy la memoria sin ti
de todo en lo que me fuiste creando,
el lugar herido de tus pasos;
por eso crece en mi sangre la rosa silenciosa de no buscarte
al mismo tiempo de decirte que te amo.
Estoy al lado de lo invisible
que respira desde un corazón en llamas
mientras un doble silencio blanco
de tu imagen dolorosamente me separa.
Sin territorio a ti me abrazo
para decirte que te amo.
Estoy, pasados los años,
en el mismo día de tu anuncio,
cuando quemaste mi pecho
con tu hora transparente.
Por eso sin tiempo te recibo
en mi propio aire asfixiado,
y en soledad te resucito
para decirte que te amo.
El horizonte de este poema
es ya, amor, tu misma lumbre sostenida,
el resplandor de tu ceniza.
Y el escribirlo ha sido, amor, sellar contigo mi único destino.
domingo, 19 de diciembre de 2010
Barro real, de Pilar Sanabria

Al pie de tus renglones, de Fernando Sánchez Mayo

Qué bien sentir cómo la pasión que nos gobierna
siega y decapita de repente el alma inquieta
cuando un ignoto astro de luz cruza un instante
nuestro azaroso camino de trasiego y búsqueda.
Qué dicha percibir la alteración del latido
al ver un bello cuerpo que se acerca y confluye.
Qué gran favor nos presta esa faz al permitirnos
contemplar el campo de sus preciosos ojos.
El volátil afán del deseo se aposenta
y se entrega al aura de quien miramos y vemos
con un inagotable anhelo de posesión.
Qué extraño venial dolor advertir la violencia
de ese deseo llegar al galope pidiendo
el rapto de la excelsa destellante figura
que nos deslumbra con su soberbio resplandor.
Qué dulce decepción cuando al volver la cabeza
y detenernos a observar la esfinge que pasa
verificamos lo que perdemos para siempre.
Qué mal nos deja al momento la triste desdicha,
pero qué bien descubrir que aún seguimos vivos.
QUÉ ME DICES
Qué me dices si no espero a que lleguen las heridas
y recojo tus besos en la memoria de un libro
donde siempre recuerdes el fulgor de la belleza
y la dicha que tuvieron nuestras almas gemelas.
Qué me dices si no espero a que lleguen los celos
y redacto los versos de un certero poema
donde siempre nos hable de la hermosa armonía
que reinaba en nosotros de mañana a la noche.
Qué me dices si no espero a que lleguen las quejas
y anoto tus te quieros con palabras hermosas,
y escribo mis requiebros exaltando el deseo
que creció con la fuerza de quien todo lo espera.
Qué me dices si le canto a tus tiernas caricias
antes de que llegue el taciturno desapego
y rememoro en la letra los melosos abrazos
que nos dimos henchidos en todos los encuentros.
Qué me dices si no espero a que llegue el olvido
y plasmo toda nuestra historia en una novela
donde nunca aparezca ni el dolor ni la pena
y donde siempre brille nuestro amor infinito.
Qué me dices si no espero a que lleguen las heridas
y recito las bondades de este amor que comienza.
Di, ¿Qué me dices?
domingo, 12 de diciembre de 2010
Poemas para un instante, de Fernando Sánchez Mayo
Fernando Sánchez Mayo ha publicado Poemas para un instante (100 haikus para entretenerse) publicado por Ediciones Depapel. La presentación corrió a cargo de Antonio Luis Ginés, crítico literario de Cuadernos del Sur en el diario de Córdoba. El acto se celebró en el salón de actos de la Delegación Provincial de Cultura de Córdoba y fue amenizado por el grupo de flautas Jácara. domingo, 5 de diciembre de 2010
Retama seca, de Manuel Sanchiz Salmoral

viernes, 12 de noviembre de 2010
Eironeia, de Juan Pérez Cubillo
en el que intervinieron, además del propio autor, Fernando Sánchez Mayo y el editor Manuel PatiñoJuan Pérez Cubillo se detiene en la vida cotidiana y examina con lupa acontecimientos, hechos que ha vivido y que a través de estos poemas los transforma en materia intelectual consiguiendo que generen en el lector sentimientos de identificación y de reflexión. El mismo poeta acaba diciendo en el prefacio que Eironeia es el resultado de agitar todo en una coctelera. Y verdaderamente el resultado es eso: algo nuevo en la poesía. Es un libro novedoso y lleno de interés por la forma de tratar las temáticas y por el estilo que confiere a los poemas. Se podría decir que estamos ante un poeta personalísimo y que en nada se parece a otras poéticas tan frecuentes de imitarse unas a otras.
En realidad este libro es también un poemario de personajes que despiertan en el poeta sentimientos de ternura, compasión, amor, en definitiva sentimientos que conectan con la generalidad porque Juan Pérez Cubillo constata una enseñanza, una historia, un devenir en cada uno de ellos y los retrata obteniendo un resultado que los sitúan en la realidad social de nuestro tiempo. Pero estos poemas que en realidad reflejan aspectos sociales no están tratados ni con pena ni de manera trágica sino que están tratados con la peculiar idiosincrasia del propio autor elevándolos a la categoría de hecho anecdótico lleno de interés por el testimonio histórico, el finísimo humor que subyace en el fondo de ellos y por el interesantísimo mensaje final que nos transmiten.Este poemario, ya lo dice el subtítulo: “Hacia una poética del desencanto” trata de eso: del desencanto. En mi opinión aquí el desencanto ha sido puesto también en una coctelera y da un resultado particular. Y ese particular desencanto al que me refiero es el que da la experiencia de una vida vivida en donde las utopías, los sueños, los proyectos se van quedando en el papel, en la taza o en el cigarrillo como César Chávez Aguilar dijo en su estudio sobre Raúl Pérez Torres autor ecuatoriano de la conocida obra “Una teoría del desencanto”. Todas las generaciones, todas las personas sufren o sufrimos del desencanto llegado el momento. No es nada nuevo ni será algo que se extinga. El desencanto es esa sensación de saber que nada se puede hacer ya después haber concluido cierto tiempo, que todo se viene abajo cuando las expectativas caducan, cuando todo lo que esperábamos cambiar ya no es posible porque sabemos que es casi imposible cambiarlo, aunque la utopía deba ser siempre el norte o la brújula. El propio poeta nos dice al principio del poema titulado Poética del desencanto:
Creo haber vivido
bajo el signo del tiempo y de la prisa,
y un vislumbre se me asienta:
estoy cansado sin remedio.
Toda una declaración de su particular visión del paso del tiempo y lo que eso conlleva en la exigencia personal de los individuos.
Hay que seguir viviendo, poner la mejor cara. La vida continúa. Seguir siendo el aprendiz de disimulos, porque claro la derrota no vende, y no da juego. Es la mejor definición del aplastante dolor que produce el desencanto.
No podemos olvidar que la profesión de nuestro poeta que aquí tratamos es la de profesor, la de educador. Y digo esto porque en un buen número de los poemas del libro se habla de personajes que han sido alumnos suyos, seres que han pasado por sus clases y que han dejado en el profesor-poeta la impronta, el rasgo, la anécdota. Una anécdota que nos deja como conclusión la paciencia o la leve decepción ante el escaso interés que muestran algunos alumnos, pero que Pérez Cubillo sabe discernir sobre ese hecho, versificarlo y hacerlo poema como una forma de explicarse así mismo el mundo. Como una forma de explicarse el desencanto que produce la tierna derrota de un alumno perdido, distraído y con escasísimo interés por los temas de clase. Y hasta ver que ha progresado un poquito en la lectura por el simple hecho de que ha entonado hoy, le deja al autor del poema una sensación de éxito, pero ese éxito nos transmite a todos la fina ironía con que está expresado. Y eso es lo que hace al poema adquirir entidad y calidad.
Este libro de poemas está lleno de imágenes muy sugerentes, pero sobre todo de imágenes que están en el inconsciente colectivo de toda una generación finisecular que nacimos al mismo tiempo que la televisión y que ya podíamos ver el cine con esa asiduidad para construir frases hechas que son patrimonio de las últimas décadas del siglo XX, frases que son imágenes que nos remiten a un tiempo y a una generación determinada: salirse de la pantalla, comerse una rosca o no comerse ni una rosca, etc.
lunes, 5 de julio de 2010
Un rayo que no cesa en los Patios de Viana

viernes, 2 de julio de 2010
Tintas para la vida II
Acaba de salir una segunda parte de un libro solidario. Se trata de la segunda Antología de Poetas cordobeses por la donación de órganos. Si la primera edición fue un gran éxito de participación, la que mostramos ahora aquí la supera en número de poetas participantes, que han puesto sus versos al servicio de una causa que necesita de la generosidad de muchos.