miércoles, 30 de marzo de 2011

Amarillo perfil de arquitectura (Córdoba en la voz de los poetas)

El Ayuntamiento de Córdoba a través de la Oficina para la Capitalidad Cultural Córdoba 2016 ha publicado un hermoso libro de textos y poemas dedicados a Córdoba con una tirada de 8.000 ejemplares, y que será repartido gratuitamente. Son poemas seleccionados y comentados por Carlos Clementson Cerezo. Se trata de una antología de poemas sobre Córdoba, poemas que han inspirado a numerosísimos poetas de todos los tiempos y de todo el mundo, y por supuesto también de importantes poetas de aqui. Son prestigiosos poetas que hablan de la belleza de esta ciudad a través de todas las épocas. Hay autores como Lucio Anneo Séneca, Ben Suhayd, Juan de Mena, Jorge Luis Borges, Ricardo Molina, Teophile Gautier, etc, etc.

Córdoba es y ha sido un lugar de inspiración para muchos escritores y poetas que han visto en nuestra ciudad ese halo de misterio, universalidad y belleza que hace que almas sensibles dejen su huella, su impresión marcada en la escritura, como lo han hecho estos grandes poetas que aquí participan.

El hermoso título del libro corresponde al primer verso de uno de los mejores sonetos escritos a Córdoba, el soneto de Juan Bernier. Un merecido homenaje que se le tributa este año con motivo del centenario de su nacimiento, junto al 450 aniversario de don Luis de Góngora y Argote al que también se le está rindiendo un merecidísimo homenaje.



Les dejamos con un brevísimo texto de Nazzar Al-Qabbani


Paseando una noche por las calles de Córdoba,

dos veces me llevé la mano al bolsillo,

buscando la llave de mi casa de Damasco.

domingo, 27 de marzo de 2011

El mar de los veranos, de José Cañuelo Calero

El pasado día 24 de marzo se presentó en la Biblioteca Central de Córdoba El mar de los veranos, primer poemario que publica José Cañuelo Calero, editado por Ediciones depapel, y presentado por Fernando Sánchez Mayo.

El mar es un motivo de inspiración para muchos poetas y también en el caso de nuestro amigo poeta al que hoy nos referimos. El título por sí mismo ya es muy sugerente y nos remite a una temporada vacacional de placer y relajación.

Los poemas de este libro tienen en general una característica común que es la contemplación del mundo exterior. Cada poema parte de una situación contemplativa del mundo exterior que rodea al poeta y que él la describe de una manera personalísima y llena de sosiego para luego virar levemente con una contención milimétrica e informarnos de un constraste, de algo que ocurre en el mundo interior del poeta. Son comparaciones sobre cómo se nos muestra el mundo y cómo estamos viendo ese mundo que es la vida. Así, por ejemplo, en el poema Mar interior, tras la contemplación de un puerto absolutamente en calma donde los barcos sigilosamente entran y salen del puerto, el poeta los compara en contraposición con el movimiento rápido y encrespado del pensamiento, que es otro mar también, su mar interior. En el poema La piel, el mar, José Cañuelo vuelve a intentar explicarse el mundo utilizando los contrastes, es decir, vuelve a las comparaciones entre esto y aquello para tratar de ver las diferencias y ver la claridad, pero aquí también, en este caso lo hace por identificación. Hay una identificación del poeta con el mar que está contemplando.

En todo el libro se da esa dicotomía entre lo interior y lo exterior. Y hablando de lo exterior y lo interior me viene a la cabeza los guiones de cine en donde siempre se especifica en qué lugar nos encontramos. Y siguiendo al hilo de esto quería apuntar que otra de las características de los poemas de este libro son los de tener la cualidad de lo cinematográfico, es decir, se percibe la influencia que tiene el cine en sus poemas. Él que es un auténtico enamorado del séptimo arte y que tiene unos amplísimos conocimientos, así lo denota en su vida personal y así se ve influenciado en su poética. Quizás sea por eso por lo que los personajes femeninos que aparecen y a quienes adora no se llaman María o Carmen, sino Delphine, Chloé, Justine... que bien podrían pertenecer a grandes películas del cine de Woody Allen o del cine francés de Godard, Truffaut o Chabrol, grandes poetas de la novelle vague. No quería dejar escapar que me ha parecido ver en los poemas de Cañuelo Calero otra influencia más de lo cinematográfico y me refiero al fundido y al flash back, quiero decir que sus poemas atienden en un momento determinado a un cambio, a un movimiento leve en donde se produce el viraje en el poema para expresar una emoción, pero siempre de una manera contenida y armónica.

Estos poemas tienen también otra característica a destacar y es que son poemas descriptivos en donde abundan acertadas y hermosas imágenes como ocurre en el poema Este aire: Es la lluviosa luminosidad que babea en la sed de las piedras y en la tierra agrietada como una piel.

Este bellísimo opúsculo poético en forma y contenido podemos apreciar también las preocupaciones del poeta. Entre ellas están la del paso del tiempo, el asombro ante el mundo, algún incipiente dolor que merodea cerca de él o una leve oleada de tristeza que se le aproxima. Y lo digo usando estos adjetivos para denotar que en realidad todo esto lo hace desde una milimétrica contención.

Con esta primera publicación José Cañuelo Calero nos deleita y nos apunta en la dirección de por donde va su poética, una poética experta y llena de madurez, equilibrada, y de altura. Estamos pues ante un gran poeta que tiene mucho que decir. Mi felicitación y mi enhorabuena al amigo y al poeta.

Les dejamos con uno de los poemas

EL MAR INTERIOR


Cierro los ojos

y recorro el malecón donde la calma aparente

vira y hace maniobras de atraque

en un silencio de barcos y orfandad del cielo.

Es la noche vacía del verano

y del pensamiento que no es lugar ni morada,

sino movimiento puro y encrespado,

como la fuerza inconducente

y sumergida del mar.

martes, 22 de marzo de 2011

Entrevista a Antonio Luis Ginés

FSM.- Antonio Luis, te diste a conocer como poeta en los años 90 y también has cultivado la narrativa en la Asociación Cultural Mucho Cuento. Además, trabajas como gestor cultural y Crítico literario. ¿Qué te ha reportado todo esto en este tiempo de contacto con el mundo de la literatura?

ALG.- Muchas y variadas experiencias, aunque hablamos de ámbitos distintos. En el trato personal con los autores ves donde está la autenticidad, la trastienda, pero ojo, hay que separar el plano creativo del personal. Con la A. Mucho Cuento pues decirte que es toda una experiencia, que sigue en crecimiento, y que ni mucho menos es un proyecto con visos de extinguirse, todo lo contrario. Con las últimas incorporaciones hemos ido a más, y abierto otros frentes que, de alguna manera, se nos demandaba. Todas las experiencias, en un plano u otro, te ayudan a madurar, y a sacar, siempre, algo positivo.

FSM.- ¿Cómo fueron tus comienzos en la poesía?

ALG.- Inciertos, no sabía bien lo que estaba pasando. Tenía necesidad de expresarme en el papel y fue dejándome llevar primero, investigando después. Es vital que en esos momentos de la travesía haya alguien que te dé ánimos, que valore de forma positiva lo que haces, aunque haya mucho trabajo por delante y tampoco se pierda esa perspectiva, ya que es la única forma de crecer y seguir avanzando en este proceso de lo creativo.

FSM.- ¿Crees que ha evolucionado tu manera de escribir poesía desde que empezaste hasta el momento actual?

ALG.- Sí. Creo que quedarse estático en poesía es renunciar a la indagación, al trabajo por otras líneas que conllevan cierto riesgo, pero que son la única posibilidad de avanzar, de no dejar tu poesía como un reducto anquilosado. Y hasta ahora no he sabido detenerme.

FSM.- Eres un excelente crítico literario que sabe ver el fondo y la forma de un poemario. ¿Qué requisitos crees que debe reunir un buen libro de poemas?

ALG.- No creo que sea para tanto, sin duda exageras, aunque te lo agradezco. Intento hacerlo lo mejor posible, unas veces aciertas más, otras menos, eso sí, detrás hay un trabajo que muchas veces no se aprecia. En la crítica, como en otros campos, uno no deja de aprender. En cuanto a los requisitos es una cuestión muy personal. Valoro la originalidad, el riesgo y el trabajo que se ha puesto en cuidar en cuidar ambas apuestas. Cuando se dice “correr riesgos” se puede entender mal, en el sentido de que toda la experimentación es válida, sin una reflexión teórica a priori, y ello puede dar lugar a resultados con poco peso.

FSM.- ¿Y un poema? ¿Cómo sabemos que estamos ante un buen poema?

ALG.- Hay muchos parámetros, vale hasta el de la intuición, pero un poema ha de tener –y aquí parece que voy a dar los ingredientes de un plato- un poco de todo, lo que importa es que esté equilibrado, que funcione como un todo. Escribir un buen verso no es excesivamente complicado, pero mantener esa línea durante todo un poema es lo auténticamente meritorio.

FSM.- Antonio Luis, ¿Qué poetas han dejado una influencia en tu poesía o qué poetas, por decirlo de otra manera, son los que más te gustan?

ALG.- Me sorprendí con Pessoa, Baudelaire y Carver. Crecí con Vallejo, Auden y Cernuda. Y me sigo deslumbrando con Wislawa Szymborska, Mark Strand, Joaquín O`Giannuzi, Charles Wright, C.K Willians, y así podría seguir con un largo etcétera.

FSM.- Me gusta mucho pedir a los poetas que me den una definición de lo que es para ellos la poesía. ¿Podrías definírmela?

ALG.- Esta es la pregunta más complicada, Fernando. Esto no se le hace a un autor. ¿Poesía? Todo aquello que es o puede generar una sacudida que produzca una reflexión o un momento de belleza, o ambos a un tiempo, y que acaban por tomar forma en un papel u otro formato.

FSM.- De tus libros de poemas ¿con cuál te identificas más y por qué?

ALG.- Es difícil, cada uno representa un momento concreto. Es cierto que Animales perdidos supuso un giro importante, y que a partir de ahí me he hallado más cómodo. Los libros de antes cumplen también su función, Rutas exteriores me ayudó a otear el terreno en el que tenía que moverme con más solvencia y decisión. Y Picados suaves sobre el agua creo que es lo más maduro que he escrito, pero ojo, curiosamente lo más arriesgado también. Con la edad voy para peor: no dejo que cualquier cosa me convenza y trato de emplearme más a fondo todavía.

FSM.- Has publicado también narrativa, ¿dónde te encuentras más cómodo en la prosa o en la poesía?

ALG.- Son planos distintos, en ambos estoy cómodo. Aunque el origen viene del verso, he tendido desde muy pronto hacia lo prosaico. A pesar de la teoría, me muevo por rachas, y depende de lo que esa racha me pida me decanto hacia un lado u otro, aunque intento que convivan –no es imposible ni complicado, dependiendo del momento- ambas vertientes creativas.

FSM.- Tú conoces muy bien el panorama poético local gracias a que vives aquí en Córdoba, y además coordinas el ciclo de Letras Capitales en la Delegación Provincial de Cultura que te pone en contacto con la poesía nacional de grandes poetas consagrados ya en su mayoría. ¿Cómo ves la poesía que se hace en este momento en España y cómo ves la poesía que se hace en nuestra ciudad de Córdoba?

ALG.- En la poesía nacional hay de todo, bien es verdad que hay momentos que se echan de menos apuestas algo más arriesgadas –en cuanto a contenido o a forma- por parte de las editoriales más potentes, sin embargo no está mal nutrido el panorama de propuestas interesantes, a veces demasiado unidireccionales en cuanto a línea poéticas. Quizás, y en parte, esto es aplicable a esta ciudad, aunque el nivel aquí mantiene –generalmente- unas cotas muy altas, y también se echa de menos un poquito de más riesgo.

FSM.- Algunos libros relevantes de poemas tuyos como Rutas exteriores que fue premio Mariano Roldán o Picados sobre el agua, han tenido una buena acogida. Por favor, ¿podrías dejarnos aquí algún poema para los lectores de Paraninfo Poético y decirnos por qué nos has regalado este poema? Muchas gracias por tu generosidad.


PIEDRAS


Cómo sabemos si querer estar en un lugar es querer estar allí realmente, y no para echar otro de menos. Cómo sabemos si el movimiento se decide antes de ejecutarlo, si nos llevará adonde los músculos se entregan al placer de la inercia y no conocen el cansancio. Cómo sabemos si a cada última pregunta no seguirá la duda nueva que nace, mientras ponemos estas piedras con las manos.


Picados suaves sobre el agua, Bartleby, Madrid, 2009.

viernes, 18 de marzo de 2011

Entrevista a Juana Castro


FSM.- Juana, la publicación de tu primer libro Cóncava mujer allá por el año 1978 supuso un revulsivo por aquellos años en los que el movimiento feminista iniciaba su andadura por Andalucía. Fue el libro más vendido ese año en la Feria del libro según el Diario Córdoba. ¿Cómo recuerdas todo aquello con la perspectiva del tiempo después de más de 30 años?
JC.- Vivíamos la transición política y democrática y perseguíamos la autonomía andaluza. Yo era una joven (ya con tres hijos, pero joven) llena de ilusiones que había aterrizado en Córdoba hacía unos años. Compartí aquella feria, en el bulevar, y luego también la de Madrid, con un periodista y poeta singular, Sebastián Cuevas. Por entonces el movimiento feminista, cuya célula cordobesa se reunía en el Círculo Juan XXIII, no había acuñado todavía dos palabras que a mí me producen alergia: una es “igualdad”, término que no se puede usar sin apellidos, y la otra es “lucha”. Me molesta que hablen de mí calificándome de “luchadora”, porque es un término bélico y las mujeres somos pacifistas. Yo ni he luchado ni pienso luchar. Y estoy muy contenta en mi cuerpo de mujer, no me quiero igualar con los hombres.
FSM.- ¿Cómo fueron tus primeros comienzos en el mundo de la poesía y cómo te diste cuenta de que la escritura poética era ya una vocación?
JC.- Desde que con 6 años leía de carrerilla canciones, romances, cuentos y fragmentos de poemas en un libro llamado precisamente “Lecturas”: paladear palabras era mejor que chupar un caramelo. De manera más honda cuando oigo recitar a un poeta de mi pueblo, Antonio García Copado, que vivía en Nueva York, un poema de Juana de Ibarbourou, y siento una punzada en las entrañas.
FSM.- ¿Qué te aportó el contacto con los otros poetas cordobeses del grupo Zubia?
JC.- Disciplina, obligarme a escribir sin esperar la inspiración. Cada semana leíamos cada uno un poema propio y entre todos lo comentábamos, lo analizábamos, lo “destripábamos”, le sacábamos las vergüenzas. Hacíamos lo que ahora se hace en los talleres literarios, con la diferencia de que no había maestros, cada cual tenía la autoridad que le reconocíamos. Compartíamos diversidad y democracia, ilusión, ganas de aprender, de trabajar, y respeto por los mayores.
FSM.- Juana, me imagino que ser poeta y mujer no sería tampoco muy fácil en tus comienzos, ¿tuviste que afrontar algún tipo de barreras, incomprensiones o todo fue sobre ruedas?
JC.- En el grupo me recibieron con naturalidad, como a una semejante, había ya otra chica, la leonesa Mercedes Castro. No tuve ningún tipo de barrera exterior. Las incomprensiones y los malos ratos llegaron después, cuando me encasillaron como feminista. En cuanto hacía observaciones acerca del tratamiento que poetas consagrados dedicaban a las mujeres o cuando objetaba algo acerca de la escasa participación de las poetisas, me miraban con cara de “ya está Juana con lo suyo” y eso sucedía ya en los 80, en la Posada del Potro, incluso con los jóvenes poetas que ahora mismo se han hecho un nombre. Son cosas desagradables y muy antiguas, pero yo tuve que sufrirlas porque además, entre las poetas no había quien me siguiera ni me apoyara. Hoy, cuando la igualdad se ha puesto de moda, todo el mundo se ha subido al carro, ahora que para mí eso de igualdad me suena tan antiguo…
FSM.- Luego vinieron poemarios como Del dolor y las alas, Paranoia en otoño, Narcisia, y Arte de cetrería con el que ganaste el prestigioso premio Juan Ramón Jiménez. ¿Qué supuso este importante premio en tu carrera poética?
JC.- Con ese libro salté al ámbito internacional, salieron multitud de reseñas, incluso del director de la Real Academia, Fernando Lázaro Carreter. En el jurado del Premio Nacional de Poesía 1990 hubo un encendido debate contra el representante de la Academia Gallega, que defendía mi libro y no quiso ceder a las presiones de otros miembros del jurado: ganó Carlos Bousoño, como tenía que ser. Yo era muy joven para la época y una recién llegada. La moda de las poetisas jóvenes llegó después. Los avatares de ese premio me los contó 6 años después su viuda, la poetisa Luz Pozo Garza, cuando coincidí con ella en un congreso de poetas mujeres en Vigo. No nos conocíamos de nada, ni a ella ni a su marido. Eso hoy es impensable.
Pero lo mejor de Arte de cetrería fue su escritura. Lo escribí en estado de trance, literalmente me lo fueron dictando. Cuando iba por la calle, al colegio, o cuando volvía del gimnasio, en cualquier sitio, los versos me venían ya hechos. Y luego, cuando de noche me ponía a escribir, ya mis niños acostados, cada poema era un sistema de ecuaciones que se iba desenrollando solo, como si cada palabra fuera un puzzle de música y sentido que hubiese buscado previamente su lugar y a mí me lo mostrara sin más. Esa manera de escribir, casi milagrosa, no la he vuelto a sentir nunca más, más que en algún poema suelto.
FSM.- Más tarde conseguiste muchos más premios de poesía como el premio Carmen Conde, San Juan de la Cruz o el premio Jaén de poesía. ¿Podrías explicarnos cómo trabajas un poemario? ¿Qué aspectos hay que cuidar para que, según tu opinión, un libro de poemas tenga una calidad general, completa?
JC.- No siempre la unidad tiene que ser temática, puede venir dada por el ambiente, el clima o la semejanza del tiempo que se vive. Lo que sí sé es que un poema, al menos para mí, viene y tiene que venir de la vida, de la experiencia, teniendo en cuenta que tan experiencia es la realidad como las lecturas o los sueños.
FSM.- Juana, ¿cuál es, en tu opinión, la función de la poesía, si es que crees que debe tener alguna función?
JC.- La primera función es servir de vehículo al deseo de quien escribe, que lo hace porque necesita expresar una visión o un desasosiego, o explicarse a sí mismo aquello que no entiende, que lo excede, ya sea por positivo como por negativo. La función de la poesía es dejar constancia de un tiempo, de un fenómeno, de un hecho, pero tiempos, fenómenos y hechos no generales, no objetivos, sino personales, individuales, y por lo mismo preciosos, transferibles por intransferibles, universales quizá por íntimamente personales.
FSM.- ¿Cuáles son tus poetas favoritos y a qué poetas sigues releyendo?
JC.- Juana de Ibarbourou fue mi primera devoción. Una antología suya fue el primer libro de mi biblioteca personal con 14 años, lo pedí contra reembolso a la Librería Luque desde mi pueblo, y la “viuda de Luque” me lo hizo llegar. Mi formación fue por un lado muy clásica, porque los fragmentos de los manuales de Literatura me encaminaban a los libros de los clásicos, y por otra de aluvión, muy popular, por la cercanía de la copla, los romances, las leyendas, los cantares de ciego, el habla campesina llena de metáforas y refranes. Luego vinieron Rosalía de Castro, Safo, san Juan de la Cruz, Góngora… De los más cercanos Juan Ramón Jiménez en cuyo Platero y yo aprendí las imágenes, García Lorca, Ángela Figuera, Pablo García Baena, Adrienne Rich y mis coetáneas Julia Uceda, Paca Aguirre, Maria Victoria Atencia, Concha García… La lista es muy larga. Como decía Borges, por qué renunciar a ninguna tradición, pudiendo aspirar a todas. Me considero heterodoxa, aprendo de todo y en cada río puede haber oro.
FSM.- La Junta de Andalucía te reconoció tu trayectoria poética. ¿Qué se siente al recibir la medalla de Andalucía?
JC.- Primero alegría y luego responsabilidad. Cada poema es un reto y cada papel en blanco quiere llenarse de cosas nuevas (lo imposible, claro).
FSM.- De todos tus poemarios, ¿sabrías escoger alguno en particular por alguna razón especial?
JC.- Hay dos libros en los que está más explícitamente mi tierra, mi comarca de nacimiento, Los Pedroches. Uno es Fisterra y otro Del color de los ríos. En Fisterra (el final de la tierra en gallego) es la niña y su desconsuelo, su polaridad atrapada entre dos mundos: el armónico del universo femenino monjil del colegio de Cristo Rey y el bestial, incomprensible pero pleno también de belleza –violenta– del campo, del cortijo, del trabajo y su dureza. En Del color de los ríos son las vivencias en positivo de una vida de mujer, o de varias, que sabe sacar de cada experiencia de lo rural los momentos mágicos, los compartidos y felices, especialmente su ser y sentirse mujer; con algunas sombras, claro.
FSM.- Hace poco tiempo salió publicado en la colección Vandalia, de la Fundación José Manuel Lara una extensa antología de toda tu obra bajo el bello título de Heredad. ¿Significa esto una retirada de la poesía o es sólo un descanso?
JC.- Heredad significa un espacio de tierra heredado de los antepasados, y también la herencia memorial y moral, la incorpórea hecha de instantes, incomprensiones, arrobamientos, gozos, amores y desamores, especialmente de las antepasadas rurales, anónimas pero animosas, casi analfabetas pero sabias, escondidas pero creadoras. Creadoras y sustentadoras del cuidado, de la vida y de las relaciones. Y sanadoras, cocineras, rezadoras, mediadoras… El título completo es Heredad seguido de Cartas de enero, porque además de la antología hay un nuevo libro, Cartas de enero.
En cuanto a retirada, estoy a merced de la vida, no he puesto punto final a nada. Cuando paso mucho tiempo sin escribir poesía, cosa que ahora ocurre a menudo porque la juventud se llevó la necesidad y su urgencia, me deprimo y me sube la tensión, así que, aunque sólo sea por higiene, debo seguir.
FSM.- Y por último, Juana, ¿podrías elegir uno de entre todos tus poemas para los lectores y decirnos por qué lo has elegido?
JC.- Se trata de un poema que soñé, tan claro que al despertar creí que tenía que estar ya escrito. Pero hice mis averiguaciones y después de asegurarme de que no lo había escrito ya otra compañera, lo hice. Se trata de un objeto muy propio de las mujeres, un llamado “accesorio” por los comerciales de la moda, pero que para cada mujer es tan importante como su piel o su mascota, “Toda la piel del mundo”. Termina con un juego de intertextualidad entre la temática del objeto y los versos de Jorge Manrique de las “Coplas a la muerte de su padre”, que al ponerse en relación con el objeto pasan de la muerte al significado de la vida..
FSM.- Has sido muy amable, Juana, contestando a mis preguntas. Muchas gracias por tu generosidad.

Toda la piel del mundo

Tú los ves ahí colgados, tirados, y dices,
vaya cosa, son cosa de mujeres, tonterías,
lo llevan para meter el pintalabios,
el móvil, quizás una compresa. Y te olvidas.

Pero ellas no olvidan, lo llevan como a un gato,
como al fiel compañero, como su santo y seña,
como su claro ex-libris.

Te equivocas si crees, en tu inocencia,
que esa cosa de rafia o de piel beige
sirve para tener a mano el colorete, las llaves, el perfume.

Yo la he visto de noche,
esa cosa respira, es una megalópolis,
no está quieta por dentro, es multiforme y crece.
A la hora del pan huele a cerveza,
y cuando está nublado
te puedes encontrar con que ahí dentro
hay una hija, un sol, unas tijeras
de robar rosas rojas.

Ahí, a tres de julio, he visto amanecer los pájaros cantando
y había un abanico para un novio
y una estrella de miel para la madre.
En el rincón azul, las gafas de coser,
las recetas del padre a la fecha de hoy,
la muestra de la tela –preciosa– que le dio el tapicero.
Al fondo la novela, la última, de Doris Lessing
y el bono de 10 horas del gimnasio.
Por ahí pasa un río,
pasa el día, la música, la niebla...

Esa cosa. Mi bolso.

Que va a dar al mar.

jueves, 17 de marzo de 2011

A Góngora (donde 20 poetas rinden homenaje en el 450 aniversario de su nacimiento)

Ayer se presentó en la sala Orive de Córdoba el libro homenaje A Góngora en el que han participado 20 poetas cordobeses. El acto estuvo presidido por Rafaela Valenzuela, Delegada de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba; Manuel Patiño, editor de Ediciones depapel; y Fernando Sánchez Mayo, coordinador de la antología. Fue un acto emotivo y de recuerdo del poeta más insigne de la literatura española, don Luis de Góngora y Argote, y en el que este año se celebra el 450 aniversario de su nacimiento. Por motivos de cabida, no están todos los poetas de Córdoba -que son muchos- pero sí están todos aquellos poetas que desarrollan una intensa labor cultural en la misma ciudad que vio nacer al genio de las letras españolas. Manuel Patiño dijo que las hermosas ilustraciones del libro están recogidas de la arquitectura que se construyó en la época que vivió Góngora. La verdad es que se trata de un libro muy hermoso desde el punto de vista estético, pues recuerda a libros hechos en aquella otra época. La calidad del contenido del libro es doble. Por una parte están los poemas de Luis de Góngora y junto a cada uno de estos poemas, otro poema de cada uno de los autores que han colaborado en la edición. Desde aquí agradecer a Rafaela Valenzuela su presencia en el acto, agradecer también a Manuel Patiño haber apostado por hacer un libro de esta categoría, y por supuesto, agradecer a todos los poetas participantes su colaboración.
Como siempre, a continuación expongo el nombre de todos aquellos poetas que han colaborado en la antología por orden alfabético: Francisco Alemán, José Cañuelo Calero, Alberta de la Poza, Bartolomé Delgado Cerrillo, Alberto Díaz-Villaseñor, Antonio Flores Herrera, Antonio Luis Ginés, Rafaela Hames, Alfredo Jurado, Juan Pérez Cubillo, Enrique Plequezuelo, Pilar Sanabria Cañete, Enrique Sánchez Campos, Rafaela Sánchez Cano, Fernando Sánchez Mayo, Manuel Sanchiz Salmoral, Ana Paricia Santaella Pahlén, Calixto Torres, Antonio Varo Baena, Soledad Zurera y Luis de Góngora y Argote.

En recuerdo de nuestro poeta homenajeado dejamos aquí uno de sus más hermosos poemas sobre Córdoba.

A Córdoba

¡Oh excelso muro, oh torres coronadas
de honor, de majestad, de gallardía!
¡oh gran río, gran rey de Andalucía,
de arenas nobles, ya que no doradas!

¡Oh fértil llano, oh sierras levantadas,
que privilegia el cielo y dora el día!
¡oh siempre gloriosa patria mía,
tanto por plumas cuanto por espadas!

¡Si entre aquellas ruinas y despojos
que enriquece Genil y Dauro baña
tu memoria no fue alimento mío,

nunca merezcan mis ausentes ojos
ver tu muro, tus torres y tu río,
tu llano y sierra, oh patria, oh flor de España!

martes, 15 de marzo de 2011

Suspiro de Artemisa, revista de poesía nº 2

Ayer se presentó en el salón Liceo del Círculo de la Amistad la revista nº 2 de poesía Suspiro de Artemisa, dedicada al poeta de Cántico Juan Bernier, con una cálida acogida por parte de público y prensa. Intervinieron Calixto Torres, Juan Pérez Cubillo y Federico Roca de Torres. Este acto se celebró dentro del ciclo Versos Sumados de Cosmopoética 8. La citada revista la pueden encontrar en la librería Luque de Córdoba.
Leyeron sus poemas una gran parte de los poetas participantes. He aquí una relación de los poetas que han colaborado en la revista: Pablo García Baena, Ginés Liébana, Enrique Barrero Rodríguez, Julián Cañizares Mata, Jorge de Arco, Manuel Gahete, Catalina Jaén, José Lupiáñez, José Manuel Martín Portales, Francisco Onieva, Rafael Pérez Castells, Juan Pérez Cubillo, Carlos Rivera, Federico Roca de Torres, Antonio Rodríguez Jiménez, Ramón Rodríguez Pérez, María Rosal, Pilar Sanabria, Fernando Sánchez Mayo, Fernando Serrano, Calixto Torres y el propio Juan Bernier, in memoriam.

Les dejamos con el precioso soneto de Juan Bernier.


SONETO A CÓRDOBA

Amarillo pérfil de arquitectura
de cúpulas y torres coronado,
torso de duro mármol cincelado,
estatua de ciudad. Córdoba pura.


Abres al valle virginal figura
a la que el Betis besa enamorado
y en tu más alta torre reflejado
el oro de tu arcángel te fulgura.

Arena y cal, olivo, serranía,
enhiesto pino, palmeral ardiente
ciñen tu delicada argentería.

Relicario de siglos donde Oriente
engarza en visperal policromía
tu albo destello ¡oh perla de Occidente!

Juan Bernier.

martes, 8 de marzo de 2011

El reino blanco, de Luis Alberto de Cuenca


Luis Alberto de Cuenca sacó a la luz El reino blanco un poemario escrito entre los años 2006-2009. Está publicado en la colección Palabra de Honor de Visor Poesía y que dirige Luis García Montero y Jesús García Sánchez. Se trata de un libro de poemas de temas genéricos, pero con una gran profundidad. Estamos ante un poeta versátil y con una gran capacidad para tomar distintos registros poéticos a la hora de escribir el poema. El libro incluye en sus páginas diez epígrafes con un total de 90 poemas. Cada poema nos lleva al encuentro con la sabiduría, que es la finalidad a la que nos aboca este libro. El poeta busca constantemente una reflexión en cada uno de sus poemas y trata de exprimir al máximo la idea que al final destila por sí sola para contagiarnos de las preocupaciones que el poeta tiene contraídas con la existencia. En general su poesía es clara y contundente, pero con un estilo de cierta elevación que no está en contradición con la sencillez del verso. En este libro las temáticas van desde los sueños, homenajes, recuerdos, paisajes, etc, hasta la sensualidad de la sexualidad, es decir, que hay una amplia temática, incluso hay un epígrafe dedicado a su poeta favorito: Tríptico de Foxá, en donde el autor declara su admiración por el poeta diplomático y marqués de Armendáriz, al que nunca llegó a conocer, pero que siguió sus huellas por aquí y por allá, sobre todo en los bares.

Nos quedamos con este poema que da una visión de lo que al poeta le une con otro poeta al que admira.


PARA FOXÁ, A LA MANERA DE CALÍMACO

Me he acordado, Foxá, de que llevas ya muerto
mucho tiempo, y las lágrimas han nublado mis ojos.
Nunca te vi en persona, pero seguí tus huellas
por aquí y por allá, sobre todo en los bares
donde tomaste copas y reinaste, hoy cerrados
en su gran mayoría. Te viví en las anécdotas
que de ti me contaba mi querido tío Alberto,
anécdotas en las que brillaba tu sentido
del humor, tu ironía, tu ingenio incomparable.
Tú te has muerto, Foxá, para siempre, pero ellos,
tus poemas, los ruiseñores de tu canto,
no morirán jamás. La muerte, que termina
con todo, no podrá terminar con sus luces
de plata, con el sol, con el cielo que guardan.
Y tú, desde el sepulcro, en tu noche sin luna,
verás brillar la luna cada vez que se acerque
un lector a tus versos.

martes, 1 de marzo de 2011

Entrevista a Antonio Flores


Antonio, eres un poeta que desarrolla en Córdoba actividades culturales en torno a la poesía coordinando ciclos, antologías, como por ejemplo el actual ciclo de poesía que se está llevando a cabo en La Ermita. ¿Qué te aportan estas actividades como poeta?
Nada en absoluto. Todo lo contrario. Llevo años intentando escapar cada vez más de ellas, porque lo considero la antítesis de la poesía. Lo que ocurre es que no puedo cortar de manera drástica. Tengo muchos amigos que me piden colaboración en múltiples actividades y aún no he aprendido a decir NO. Si acaso, lo único que me han aportado siempre es la posibilidad de hacer buenas amistades.
¿Cómo fueron tus primeros pasos en la poesía?
Regresé a Córdoba cumplidos los 30 años allá por el 77 y conecté con los poetas de Zubia, Antorcha de paja y Kábila. Yo tenía ya un libro en preparación que, una vez terminado, lo presente a concurso en Madrid al I Premio Prometeo de poesía para escritores hispanohablantes noveles. Resultó accésit y Manuel de Cesar, coordinador de la colección Polifemo aquí, en Córdoba, se enteró por la prensa y me lo pidió para publicarlo. Así empezó todo.
¿Qué importancia tiene en tu vida la poesía?
Pues lo es todo y no es nada. La odio en la medida que la necesito. Me tiene atrapado. Si pudiera prescindiría de ella. Es la única droga que me ha vencido. Por ahora...
¿Cuál debe ser la función de la poesía si es que debe tener alguna función?
Poíesis (la poesía) es un hacer con palabras. Un modo -igual que otro cualquiera- de obrar en las cosas; tan igual como el del artesano del barro, de la madera o del metal. Poietés (el poeta), utiliza las palabras como herramienta, y el resultado, tà poiémata (los poemas), son algo muy distinto de ellas. No hay "lógica" (intelectiva) en la función "productora" (poíesis) del poeta. La lógica compete al discurso de la Ciencia. La poesía no demuestra; sólo muestra. Los poetas no presentan realidades, sino que muestran interpretaciones de la realidad. Y en esa mostración está su grandeza.
De tus poemarios publicados ¿con cuál te identificas más o con cuál de ellos crees que has dado un paso más allá en tu manera de concebir la poesía?
De lo publicado, me quedo con el Diccionario del vino. Pero el "paso más allá", siempre está en lo último en que se trabaja.
¿Cómo trabajas la poesía? ¿Dedicas un rato cada día o escribes sólo cuando te viene la inspiración?
Escribo sólo cuando me viene la "necesidad" (yo no lo llamaría inspiración). Por tanto, no le dedico un rato cada día, ni siquiera cada semana o cada mes. Pero trabajar sobre ella, lo hago de forma continua; en perenne rebeldía contra mí mismo. No veo forma de "rematar" un poema y menos, un texto.
¿Qué poetas han dejado en ti una influencia o te han aportado más a la hora de escribir?
No lo sé. Eso quizás lo verán los lectores. Lo que sí puedo decir es que he leído poesía desde que la "descubrí" gracias a D. Antonio Machado. Era en tiempos de estudiante. Después leí a los clásicos en las mejores traducciones que pude. También a todos los grandes de lengua castellana: Pero me quedo sobre todo con Quevedo, Góngora, Lope y Garcilaso… Y más recientes: Neruda, M. Hernández, Vicente Núñez, García Baena y Caballero Bonald.
¿Cómo ves el panorama poético en Córdoba?
Bien; muy bien. No están todos los que son, ni son todos los que están. Pero eso ha ocurrido siempre. Lo importante es que de la cantidad surge la calidad y Córdoba es, ha sido y será siempre " caldo de cultivo" para la poesía. La ciudad es, en sí misma, un poema. Un gran poema
¿Hay algún poemario nuevo en el que estés trabajando o a punto de publicarse y que podamos encontrar pronto en las librerías?
No. Ahora no trabajo. Ahora estoy tanteando la posibilidad de publicar mi último texto inédito: Desde tu orilla. Terminado ya hace más de dos años y que ha sido traducido al árabe. Pero no voy a precipitarme. Quiero que sea una publicación digna.
¿Qué crees tú que es más importante en la poesía, ser capaces de comunicar ideas nuevas o innovar en la forma de construir el discurso poético?
Pues en honor a la verdad, ninguna de las dos cosas son, para mí, importantes. Las ideas pertenecen al logos (razón), tanto en su acepción noética (pensamiento, intelecto, psique...), como en la parlante; es decir en la dia-lógica. Pero si me tengo que decantar por alguna de las dos, me inclino por la segunda; es decir: Por la innovación estética (en la que entraría la poesía visual). Ya que, lo que es el "decir", ya está dicho todo desde los griegos.
Muchas gracias Antonio y muy agradecido por tus palabras.

domingo, 20 de febrero de 2011

Tácticas interiores, de Fernando Sánchez Mayo


El pasado día 11 de febrero se presentó en el Patronato Municipal Adolfo Lozano Sidro, de Priego de Córdoba, el libro titulado Tácticas interiores, de Fernando Sánchez Mayo dentro de la colección Manantial, que la Delegación de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Priego de Córdoba viene editando en el Aula Poética que se viene desarrollando en esa bella ciudad prieguense.
Mari Cruz Garrido, poeta y coordinadora del mencionado ciclo de poesía dijo que Fernando Sánchez Mayo es un poeta limpio en estructuras, poco complejo y, sin embargo, gran artífice del verso y su manejo como vamos a poder comprobar no solo en este hermoso libro "Tácticas interiores", sino en toda su trayectoria poética y en su pequeño pero maravilloso librito de haikus. En sus poemas se puede observar, sobre todo, una constante búsqueda interior a través de las vivencias cotidianas, los días, los meses, los años, que transcurren a veces, si darnos cuenta pero que van calando y dejando una profunda huella en el camino. Otro de sus temas primordiales es el tiempo como mediador de estas viviencias y la lucha incesante contra la rutina e ignavia cotidiana. Un querer estar y permanecer vivo en el recuerdo, el fluir del tiempo, el equilibrio, la búsqueda existencialista del ser humano, la paz. Su poesía cíclica enumera las noches, las estaciones, los meses. Hace, ante todo, una reflexión sobre la vida misma, una llamada al despertar. Es un Carpe Diem, pero reflexivo avisando al ser humano de la fragilidad del ser y estar vivo, todo esto con una cantidad de epítetos y encabalgamientos que hacen fácil y nada pretensiosa su lectura. En conclusión la poesía de Fernando, gran parte de ella de métrica libre, está cargada de pensamientos reflexivos y de sosiego: "Debemos preocuparnos del mañana, pero sin olvidar y disfrutar de este presente que hoy tenemos". Por lo tanto nos muestra a la vez que la nostalgia por el pasado un aire de esperanza y positivismo ante el ciclo de la vida. Los adjetivos usados en sus poemas y los versos semánticamente sobrecogedores nos invitan a la reflexión y a la sabia aceptación de la misma vida en sí.
He aquí uno de los poemas del libro.
Verano

Los interminables calurosos días
como una laxitud detenida
escoltan al seco paisaje derrotado
por el ávido lentísimo fuego.
Nadie diría que los pastos fueron
luminosa verde hierba erguida que soñara
de mañana a la tarde con tocar el cielo.
La destrucción llega en calma abrasiva,
despacio, lentamente,
inundando a los cuerpos
de su trágico color para la muerte.
O sería mejor decir: inundando a los cuerpos
de su mágico color para el olvido.
El olvido de existir. Eso sería más acertado.
Vivir para vivir el olvido de la existencia,
la existencia anodina, insípida,
de tantas tardes siendo devorados
por la leve llama que ejerce
la trágica misión del estallido.
La vida es una pira oculta
que aniquila en la sombra,
entregada, activa, dispuesta a cumplir
el deber que le otorga el destino.
El mismo destino de siempre.
El destino de la aniquilación.
Y aquí estamos y aquí seguimos
dando cumplimiento
a las horas veraniegas,
aprendiendo del resquemor ancestral
que nos guía en la sapiencia de saber
que todo concluye.



sábado, 29 de enero de 2011

Depredador, de Pilar Sanabria Cañete


Hace unos días se presentó en el Rectorado de la universidad de Córdoba el nuevo libro de poemas Depredador, de Pilar Sanabria Cañete, publicado por la Asociación Cultural Andrómina, dentro de la colección "Las lobas". María José Porro, profesora de la universidad de Córdoba y prologuista del libro ha hecho un interesantísimo y acertadísimo estudio del poemario, por tanto no hay nada mejor que hacer aquí que remitirnos a las palabras de esta prestigiosa profesora. Así pues en su concienzudo estudio dice lo siguiente del libro de la poeta Pilar Sanabria: "El amor es el leit motiv de todo el poemario, un amor elevado, pletóricamente carnal, lésbico sin cortapisas, experimental y en absoluto ajeno al sufrimiento padecido." Y más adelante la profesora María José Porro dice: El título mismo del poemario se convierte en signo de indicio, un término genérico pero caleidoscópico, que a cada toque o impulso designa una nueva realidad, un nuevo clímax, que tiene como protagonista a una amante nocturna que se goza en la contemplación de un paraíso donde brilla el cuerpo más azul que ignora todavía la fugacidad del instante ("Depredador de un momento").
Un gran libro que les recomiendo de una poeta que algún día será más reconocida de lo que es hoy. Una poeta que aporta novedad, originalidad y una voz poética única en el panorama de la poesía andaluza y española.

He aquí uno de los poemas del libro.


DEPREDADOR DEL SUEÑO

Codicio el temblor de tus espejos
para purificar la lejanía de tu sueño cuando duermes.
Soy vanidosa de tu barro,
primitiva materia
de tu placenta aquietada
en nuestro hijo de melodías.
Y te busco posesiva
en ese tiempo de ácida evidencia
en el que tus bordes intangibles
habitan la visionaria tierra
donde me derramo
hasta que despiertas.

jueves, 13 de enero de 2011

La piel del tiempo. Una antología poética del grupo Astro

La piel del tiempo del grupo poético Astro, representado por los poetas Encarna García Higuera, Alfredo Jurado Reyes, Soledad Zurera López, Pilar Sanabria Cañete y Antonio Varo Baena, acaba de presentarse en la librería Luque de la ciudad. Un hermoso y cuidado libro publicado por La Delegación de Cultura de la Diputación de Córdoba. Las ilustraciones interiores son del pintor J. Cantabranas y la de la portada de M. Fabra. Es grato que ahora que se cumplen 25 años de la fundación del grupo salga a la luz esta antología de estos grandes poetas cordobeses, pues en ella se pueden leer una selección de los mejores poemas del grupo. Es el momento de valorar y tener en cuenta a este grupo poético cuyos componentes han dedicado gran parte de su tiempo a hacer de la poesía su vida y a hacer cultura de la vida poética en esta ciudad de poetas.
En este cuarto de siglo todos ellos han desarrollado su propio estilo poético y se puede decir que todos individualmente y como grupo aportan su grano de arena a la poesía de esta ciudad de Córdoba.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Entrevista a Agustín Calvo Galán


1.- Agustín, estás haciendo uno de los blogs más interesantes del panorama español, Las afinidades electivas, pues se aporta una ingente cantidad de información sobre poetas españoles que trabajan la poesía desde sus ámbitos locales y personales y en donde muchos de ellos serían absolutos desconocidos si no fuese por esta magnífica plataforma. Cuéntanos cómo surge esta idea y qué pretendes.

-En realidad la idea no es mía, este proyecto nació en Argentina de la mano del poeta Alejandro Méndez. Fue la poeta argentina Selva Dipasquale quien me informó de la existencia del proyecto y de sus ramificaciones en diferentes países, -por aquel entonces en Brasil y Perú-. Ella me puso en contacto con Alejandro, quien me expresó su interés en que España se incorporara al proyecto. Y en noviembre del 2007 me puse manos a la obra. ¿Pretender? la verdad es que nunca he pretendido nada más que no sea crear un blog que interconecte poetas. Además, cuando comencé nunca me hubiera podido imaginar que el blog iba a llegar tan lejos.

2.- ¿Cuándo y cómo empezaste en el mundo de la poesía?

- Recuerdo perfectamente el día que escribí mi primer poema: fue una noche de Navidad, después de ver en la tele “Doctor Zivago” de David Lean. Yo tenía unos diez u once años. Desde entonces he seguido escribiendo, no obstante me sienta tan principiante como aquella primera noche.

3.- ¿Podrías definirnos qué es la poesía para ti?

- A veces es una forma de crear, y a veces es una manera de vivir y relacionarme con el mundo, y sobrellevar la existencia de la mejor manera posible.

4.- Eres un poeta que trabajas también la poesía visual.¿Qué te aporta esta doble faceta creativa y qué diferencias ves en ambas maneras de comunicar las emociones?

- Son dos maneras diferentes de aproximarse al hecho poético o a la creación en sí; una desde la mera expresión escrita y la otra, la visual, desde un punto de vista más plástico. Pero, desde mi punto de vista, van muy unidas, al menos en mi forma de crear, es como si ambas se alimentaran la una de la otra. Me cuesta a veces desligarlas. Lo que si tengo muy claro es que la comunicación en sí, o el lenguaje, es materia de creación de primer orden.

5.- De todos tus libros publicados con cuál crees que te sientes más contento y por qué.

- Supongo que del último, “A la vendimia en Portugal”. Es el que tengo más fresco en mi cabeza y también es sobre el que más he trabajado.

6.- ¿Qué poetas son tus referentes a la hora de escribir poesía?

- Actualmente leo a Gamoneda y a bastantes poetas actuales; pero sobre todo sigo releyendo a Valente, Octavio Paz, Rosalía de Castro, Joan Vinyoli, etc.

7.- Volviendo de nuevo al tema de Las afinidades electivas, tu magnífico blog, dime, ¿qué crees que te está aportando o enseñando la tarea de llevar a cabo este impresionante proyecto?

- Por un lado me aporta un contacto muy intenso y continuado con la realidad poética actual; por otro lado es un reto personal: se ha convertido en una forma de resistencia, un esfuerzo casi diario por no sucumbir ante las respuestas fáciles, el conformismo, lo ya conocido, la desesperanza e, incluso, ante el temor de no saber si lo que hago realmente merece la pena.

8.- Tienes alguna forma especial de ponerte a trabajar la poesía, quiero decir, ¿te sientas a escribir como un oficio, diariamente, o escribes solo cuando te llega la inspiración?

- No tengo ninguna norma ni manía ni horario ni tic ni nada por el estilo. Me pongo a escribir cuando me viene algo a la cabeza. Tal vez eso sea inspiración. No estoy muy seguro. Sin embargo, después le voy dando forma; he ahí el trabajo, creo, ir modelando, ir transformando, es un trabajo que podría no tener fin.

9.- ¿Qué buscas en la poesía?

- Crear. Ser. Crecer. Convivir conmigo mismo y también con los demás. Es una manera de ser Agustín Calvo Galán.

10.- ¿Qué crees que debe tener un poema para que podamos decir que es un buen poema?

- Sobre qué es buena poesía no hay nada escrito, desde luego, o nada que ponga de acuerdo a todo el mundo y en todas las épocas. Dicho esto, yo le pido a un poema que, primero de todo, me diga algo a mí como lector (parece de Perogrullo, pero leo tantos y tantos poemas que no me dicen absolutamente nada, que necesito reivindicarlo) y, después, que forma y fondo trabajen a favor de una creación única. Me gustan especialmente los poemas que experimenta con el idioma.

( ¿Podrías por favor dejarnos aquí uno de esos poemas tuyos que más te gustan? Y explicar por qué)

“Escribir,

desordenar el abecedario”

Creo que es uno poema con el que puedo ejemplarizar mejor como la poesía visual alimenta a la textual, y viceversa.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Tormenta transparente, de Javier Lostalé


Javier Lostalé ha publicado Tormenta transparente en Calambur editorial. Tuve la oportunidad y el placer de asistir a la presentación de su libro en la Delegación Provincial de Cultura de Córdoba en uno de los actos de Letras Capitales en donde estaba escoltado por Pablo García Baena, Eduardo García y la poeta Guadalupe Grande.
Aunque el salón estaba lleno fue un acto íntimo y hermoso. Según está escrito en la dedicatoria personal que amablemente me escribió califica su poemario así: …poemas de amor en el límite con la quietud de la transparencia…Verdaderamente son poemas que abrazan y acarician las ruinas del amor. El libro es un canto a esa emoción que pervive en nosotros cuando incluso sabemos que solo quedan los despojos de la gran fiesta amorosa que cada ser humano vive. Y es un canto desde las sombras, desde el olvido a que se ve sometido, desde la quietud de la sapiencia del sabio que conoce el secreto de la alquimia y sus devastadoras consecuencias.

He aquí uno de sus hermosos poemas.

DESTINO

Estoy triste
para desde la purificación de una empañada nube baja
decirte que te amo.
Y volver en lenta despedida de los seres y las cosas
al principio indivisible de tu nombre
convertida mi vida en crisálida de lo que te llevas mientras te alejas.
Estoy en sombra tuya,
con esa sabiduría con la que el alma tiembla en la mirada
cuando los ojos están radiantemente nublados
en un pequeño bosque de lágrimas.
Estoy quieto, retrasado en la luz de tu memoria
para decirte que te amo.
Soy la memoria sin ti
de todo en lo que me fuiste creando,
el lugar herido de tus pasos;
por eso crece en mi sangre la rosa silenciosa de no buscarte
al mismo tiempo de decirte que te amo.
Estoy al lado de lo invisible
que respira desde un corazón en llamas
mientras un doble silencio blanco
de tu imagen dolorosamente me separa.
Sin territorio a ti me abrazo
para decirte que te amo.
Estoy, pasados los años,
en el mismo día de tu anuncio,
cuando quemaste mi pecho
con tu hora transparente.
Por eso sin tiempo te recibo
en mi propio aire asfixiado,
y en soledad te resucito
para decirte que te amo.
El horizonte de este poema
es ya, amor, tu misma lumbre sostenida,
el resplandor de tu ceniza.
Y el escribirlo ha sido, amor, sellar contigo mi único destino.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Barro real, de Pilar Sanabria


El pasado día 10 de diciembre se presentó en la ciudad de Peñarroya-Pueblonuevo la plaquette Barro real, de Pilar Sanabria, dentro del ciclo de Poesía Mina de Letras que coordina el poeta Alberto Díaz-Villaseñor a través de la Asociación Cultural "Ciudad de Peñarroya-Pueblo Nuevo". En el acto Café con Letras participó también el poeta Fernando Sánchez Mayo. Fue una actividad a la que asistió un aceptable grupo de personas y en donde al final se estableció un agradable coloquio.

He aquí un par de poemas de la plaquette.


PREÁMBULOS


Codicio la tenacidad del sedimento,
la represalia de ese lastre,
la persuasiva procedencia
de algo que nunca perdí
y no dilapidé incauta.
Vivo siempre en un preámbulo
que rezuma vulvas agrestes,
en una saliva dominante
y un útero en un puño,
diabólico estipendio del amor,
yerma heredad de los abrazos.
Vivo siempre en una antesala
desandando el bagaje,
reincidiendo en un cuerpo,
beligerando con su efigie.
Nunca perdí los adjetivos
de su recuerdo.


UN LENGUAJE QUE ASESINA


Me golpean los verbos
en el desgarro de un ascua,
decapitan las palabras
esta serenidad
con su guillotina de excesos.
Y es que en el lenguaje hallo tu cráneo,
tu placenta, tu olor esférico,
el tizón de tu lujuria
y me escuece
este soborno de letras,
este heraldo anunciado
el prostíbulo de tu ortografía.
No me basta con nombrar tu cuerpo,
con descomponerlo en una frase.
Por encima de esos adjetivos
que me humillan
siempre se levanta el vocablo más antiguo
de tu ausencia, la rosa más espesa
que eyacula en su metáfora
la herida más extensa de mi idioma.

Al pie de tus renglones, de Fernando Sánchez Mayo


El pasado día 10 de diciembre se presentó en la ciudad de Peñarroya-Pueblonuevo la plaquette Al pie de tus renglones, de Fernando Sánchez Mayo, en el ciclo de Poesía Mina de Letras que coordina el poeta Alberto Díaz-Villaseñor a través de la Asociación Cultural "Ciudad de Peñarroya-Pueblonuevo". En el acto Café con Letras participó también la poeta Pilar Sanabria. Fue un acto al que acudió un aceptable número de personas y en donde al final se estableció un agradable coloquio.

He aquí un par de poemas de dicha plaquette.


CUANDO ALGUIEN SE CRUZA
Qué bien sentir cómo la pasión que nos gobierna
siega y decapita de repente el alma inquieta
cuando un ignoto astro de luz cruza un instante
nuestro azaroso camino de trasiego y búsqueda.
Qué dicha percibir la alteración del latido
al ver un bello cuerpo que se acerca y confluye.
Qué gran favor nos presta esa faz al permitirnos
contemplar el campo de sus preciosos ojos.
El volátil afán del deseo se aposenta
y se entrega al aura de quien miramos y vemos
con un inagotable anhelo de posesión.
Qué extraño venial dolor advertir la violencia
de ese deseo llegar al galope pidiendo
el rapto de la excelsa destellante figura
que nos deslumbra con su soberbio resplandor.
Qué dulce decepción cuando al volver la cabeza
y detenernos a observar la esfinge que pasa
verificamos lo que perdemos para siempre.
Qué mal nos deja al momento la triste desdicha,
pero qué bien descubrir que aún seguimos vivos.


QUÉ ME DICES
Qué me dices si no espero a que lleguen las heridas
y recojo tus besos en la memoria de un libro
donde siempre recuerdes el fulgor de la belleza
y la dicha que tuvieron nuestras almas gemelas.
Qué me dices si no espero a que lleguen los celos
y redacto los versos de un certero poema
donde siempre nos hable de la hermosa armonía
que reinaba en nosotros de mañana a la noche.
Qué me dices si no espero a que lleguen las quejas
y anoto tus te quieros con palabras hermosas,
y escribo mis requiebros exaltando el deseo
que creció con la fuerza de quien todo lo espera.
Qué me dices si le canto a tus tiernas caricias
antes de que llegue el taciturno desapego
y rememoro en la letra los melosos abrazos
que nos dimos henchidos en todos los encuentros.
Qué me dices si no espero a que llegue el olvido
y plasmo toda nuestra historia en una novela
donde nunca aparezca ni el dolor ni la pena
y donde siempre brille nuestro amor infinito.
Qué me dices si no espero a que lleguen las heridas
y recito las bondades de este amor que comienza.
Di, ¿Qué me dices?

domingo, 12 de diciembre de 2010

Poemas para un instante, de Fernando Sánchez Mayo

Fernando Sánchez Mayo ha publicado Poemas para un instante (100 haikus para entretenerse) publicado por Ediciones Depapel. La presentación corrió a cargo de Antonio Luis Ginés, crítico literario de Cuadernos del Sur en el diario de Córdoba. El acto se celebró en el salón de actos de la Delegación Provincial de Cultura de Córdoba y fue amenizado por el grupo de flautas Jácara.

Poemas para un instante está editado en un librito casi de bolsillo, pero hecho con un gran gusto y es como un tesoro de la editorial. Pertenece a la colección Minúscula. Y todo esto hay que agradecérselo a Manuel Patiño, editor.

Por otra parte, y en cuanto al contenido, Antonio luis Ginés comentó que los 100 haikus de Fernando Sánchez Mayo no son 100 haikus para entretenerse sino que son algo más.

Desde aquí agradecer a todos su presencia y os dejo con el haiku con el que comienza el libro:


Corre caballo

por las arduas colinas

del pensamiento.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Retama seca, de Manuel Sanchiz Salmoral


El poeta Manuel Sanchiz Salmoral ha obtenido el accésit "Rosalía de Castro de Poesía " con el poemario "Retama seca". En la primera parte titulada "Hojarasca aletargada" va desgranando aspectos como la importancia de la palabra, la soledad, el vacío, la muerte, el amor, los placeres, el olvido, etc. Se nos muestra unos poemas que dudan y nos abocan a la desesperanza de ciertos matices de la existencia. Por eso estos poemas de esta primera parte denotan dos aspectos en general; por una parte el poeta expresa lo que no le gusta de la vida y a continuación expresa la solución o el atisbo de solución que él cree, y que en otros casos deja pendiente para que sea el mismo poema por sí mismo o el propio lector quien le de su propia interpretación. La segunda parte "Marejada etérea" los poemas adquieren otro tono más cercano a la esperanza. Se percibe perfectamente la dualidad que existe entre la primera parte y la segunda parte del libro. En la primera parte del poemario la ubicación era la tierra y en la segunda parte, la ubiación es el mar, el agua, la humedad que es la que provoca la esperanza hacia la posibilidad de la continuación de la vida, es decir, creer, tener fe.

Me quedo con un poema de la segunda parte del libro titulado:


Una tregua indefinida


Pertenezco a un mar ennegrecido y oscuro,

que capturó mi piel con sus marismas,

escribiendo mi nombre en su mástil.


Me oculto en la atalaya de su oleaje,

refugiándome en su nido de algas.


Huyo de la desnudez de las palabras,

de las cicatrices de sal en el tiempo.


Mis versos se acunan en retazos de locura,

junto a los témpanos decorados de las rocas.


Aquí estoy, con mi maleta vacía y mi poema,

en la cita con los ecos y las voces exiliadas.


Frente a esta mar de acantilados derrotados,

no soy más que un errante despojo,

y le pido a la vida una tregua indefinida.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Eironeia, de Juan Pérez Cubillo

Juan Pérez Cubillo presentó ayer en la Biblioteca Central de Córdoba el libro Eironeia en el que intervinieron, además del propio autor, Fernando Sánchez Mayo y el editor Manuel Patiño
Eironeia es un libro escrito desde la perspectiva del paso del tiempo y de lo que éste va dejando en la mirada y en la experiencia del poeta. Y el resultado es un desencanto que aflora con una gran dosis de ternura y esa leve ironía que da el correr de los años cuando al fin uno ya se da cuenta de que la vida no era eso que queríamos conseguir.
Juan Pérez Cubillo se detiene en la vida cotidiana y examina con lupa acontecimientos, hechos que ha vivido y que a través de estos poemas los transforma en materia intelectual consiguiendo que generen en el lector sentimientos de identificación y de reflexión. El mismo poeta acaba diciendo en el prefacio que Eironeia es el resultado de agitar todo en una coctelera. Y verdaderamente el resultado es eso: algo nuevo en la poesía. Es un libro novedoso y lleno de interés por la forma de tratar las temáticas y por el estilo que confiere a los poemas. Se podría decir que estamos ante un poeta personalísimo y que en nada se parece a otras poéticas tan frecuentes de imitarse unas a otras.
En realidad este libro es también un poemario de personajes que despiertan en el poeta sentimientos de ternura, compasión, amor, en definitiva sentimientos que conectan con la generalidad porque Juan Pérez Cubillo constata una enseñanza, una historia, un devenir en cada uno de ellos y los retrata obteniendo un resultado que los sitúan en la realidad social de nuestro tiempo. Pero estos poemas que en realidad reflejan aspectos sociales no están tratados ni con pena ni de manera trágica sino que están tratados con la peculiar idiosincrasia del propio autor elevándolos a la categoría de hecho anecdótico lleno de interés por el testimonio histórico, el finísimo humor que subyace en el fondo de ellos y por el interesantísimo mensaje final que nos transmiten.Este poemario, ya lo dice el subtítulo: “Hacia una poética del desencanto” trata de eso: del desencanto. En mi opinión aquí el desencanto ha sido puesto también en una coctelera y da un resultado particular. Y ese particular desencanto al que me refiero es el que da la experiencia de una vida vivida en donde las utopías, los sueños, los proyectos se van quedando en el papel, en la taza o en el cigarrillo como César Chávez Aguilar dijo en su estudio sobre Raúl Pérez Torres autor ecuatoriano de la conocida obra “Una teoría del desencanto”. Todas las generaciones, todas las personas sufren o sufrimos del desencanto llegado el momento. No es nada nuevo ni será algo que se extinga. El desencanto es esa sensación de saber que nada se puede hacer ya después haber concluido cierto tiempo, que todo se viene abajo cuando las expectativas caducan, cuando todo lo que esperábamos cambiar ya no es posible porque sabemos que es casi imposible cambiarlo, aunque la utopía deba ser siempre el norte o la brújula. El propio poeta nos dice al principio del poema titulado Poética del desencanto:

Creo haber vivido
bajo el signo del tiempo y de la prisa,
y un vislumbre se me asienta:
estoy cansado sin remedio.

Toda una declaración de su particular visión del paso del tiempo y lo que eso conlleva en la exigencia personal de los individuos.

Hay que seguir viviendo, poner la mejor cara. La vida continúa. Seguir siendo el aprendiz de disimulos, porque claro la derrota no vende, y no da juego. Es la mejor definición del aplastante dolor que produce el desencanto.
No podemos olvidar que la profesión de nuestro poeta que aquí tratamos es la de profesor, la de educador. Y digo esto porque en un buen número de los poemas del libro se habla de personajes que han sido alumnos suyos, seres que han pasado por sus clases y que han dejado en el profesor-poeta la impronta, el rasgo, la anécdota. Una anécdota que nos deja como conclusión la paciencia o la leve decepción ante el escaso interés que muestran algunos alumnos, pero que Pérez Cubillo sabe discernir sobre ese hecho, versificarlo y hacerlo poema como una forma de explicarse así mismo el mundo. Como una forma de explicarse el desencanto que produce la tierna derrota de un alumno perdido, distraído y con escasísimo interés por los temas de clase. Y hasta ver que ha progresado un poquito en la lectura por el simple hecho de que ha entonado hoy, le deja al autor del poema una sensación de éxito, pero ese éxito nos transmite a todos la fina ironía con que está expresado. Y eso es lo que hace al poema adquirir entidad y calidad.
Este libro de poemas está lleno de imágenes muy sugerentes, pero sobre todo de imágenes que están en el inconsciente colectivo de toda una generación finisecular que nacimos al mismo tiempo que la televisión y que ya podíamos ver el cine con esa asiduidad para construir frases hechas que son patrimonio de las últimas décadas del siglo XX, frases que son imágenes que nos remiten a un tiempo y a una generación determinada: salirse de la pantalla, comerse una rosca o no comerse ni una rosca, etc.

lunes, 5 de julio de 2010

Un rayo que no cesa en los Patios de Viana


El poeta Manuel Gahete -en esta ocasión editor literario de la Obra Social y Cultural de Cajasur- ha coordinado y dirigido el nuevo formato de Viana Colección de Poesía. En esta edición de 2010 han participado los poetas Mertxe Manso, Manuel Lara Cantizani, Alejandra Vanessa, Francisco Onieva, Isabel Pérez Montalbán, Antonio Varo Baena, María Rosal y José María Molina Caballero.

El ciclo poético ha estado dedicado a Miguel Hernández en el centenario de su nacimiento 1910-2010. Como dice Gahete: "Un nuevo fuego inflama la posesía en Córdoba, esta ciudad eterna que mantiene el poder de la palabra como un tesoro ancestral, como un valor emergente que traspasa valles y fronteras." En el siguiente párrafo dice: "El primer número de esta nueva colección literaria aúna dos segmentos de una realidad ahora coincidente: la memoria inmarcesible de Miguel Hernández y el paisaje sereno de los patios de Viana." También dice más adelante: "La voz poética es inefable. Son muchos sus ecos y asombrosamente disímiles. De esta diversidad da noticia este primer grupo de poetas que inicia sus páginas. Poco tienen que ver entre ellos aunque todos participan de la misma savia de un tiempo fénix que pretende renacer de sus cenizas."

viernes, 2 de julio de 2010

Tintas para la vida II

Acaba de salir una segunda parte de un libro solidario. Se trata de la segunda Antología de Poetas cordobeses por la donación de órganos. Si la primera edición fue un gran éxito de participación, la que mostramos ahora aquí la supera en número de poetas participantes, que han puesto sus versos al servicio de una causa que necesita de la generosidad de muchos.
En un emotivo acto en el Alcázar de los Reyes Cristianos la antología coordinada por Antonio Varo y Pilar Sanabria fue presentada ante las autoridades presentes Elena Cortés, concejala de Educación e Infancia del Ayuntamiento de Córdoba, y por la delegada de Salud de la Junta María Isabel Baena. El libro de poemas tiene un prólogo de agradecimiento de José Manuel Aranda Lara que es el director gerente del Hospital Universitario Reina Sofía.
Con un texto entresacado de las palabras poéticas de Pilar Sanabria que hace A Modo de Prefacio le animamos desde aquí a buscar esa segunda parte de ese libro de producción poética por la donación, para que se animen a leer textos de solidaridad y se animen a ser donantes.

"Por encima de todo también la entrega, el ademán humano de los anclajes, las pequeñas patrias de los lazos que se estrechan, el completo poema donde los seres se convierten en arena única, la metáfora hilada del encaje de la existencia. Los versos abiertos en una dádiva que quiere sonar como un estruendo, otra vez los poetas cordobeses en estas nuevas tintas para la vida que renuevan la fe en la maleza del encuentro, que saltan asombradas el muro que separa, otra vez el muro sabio desechando al hueco ignorante".