jueves, 29 de marzo de 2012

Entrevista a Rocío Biedma

FSM.- Rocío, tuvimos el inmenso placer de conocernos en Madrid leyendo poemas representando la poesía andaluza, dime, ¿cómo te sentiste ese día entre los poetas andaluces que estábamos allí?

RB.- Me sentí encantada de compartir Andalucía con vosotros, emocionada al escuchar vuestros poemas y halagada por haber sido invitada.

FSM.- Cuéntanos cómo sientes esa llamada de la poesía y cuándo realmente te decides a ser una poeta activa.

RB.- Mi historia es bonita: había escrito desde siempre, sin darle la mayor importancia, pero tengo una hija que tiene cualidades para la pintura y leyendo la prensa, vi anunciado un certamen de Pintura. La animé a participar, pues pensaba que eso la haría tener confianza en sí mima y ella, con 13 años, sugirió que el certamen era a la vez de Pintura y de Poesía, y que si presentaba sus cuadros yo tenia que presentar mis poemas. Tras una llamada para recibir un primer premio y muchos ánimos para seguir escribiendo por parte del Jurado y Patrocinadores, toda esta serie de acontecimientos me fueron adentrando en el mundo de la poesía.

FSM.- Podrías por favor hablarnos de tus poemarios publicados.

RB.- Me han publicado sobre todo en antologías. Me siento humilde como para llevar por mi cuenta un poemario a editar. Tengo varios libros de poesía terminados con la palabra “prudencia y mesura” en el cajón que los guarda.

FSM.- ¿Cómo definirías tu poesía?

RB.- Se escapa de todo formalismo y oficialidad e intenta mantener esa línea de humildad y sencillez, ya que sin ella, dejaría de ser yo misma.
Po otra parte, creo que cometería un error al definirla. Mejor te cuento cómo la definen los demás: Pasional, con musicalidad, intimista y conmovedora.

FSM.- ¿Cómo mantienes vivo el contacto con la poesía?

RB.- Por supuesto, leyendo todo lo que puedo y aceptando las invitaciones en todos los ámbitos, a dar a conocer la mía. Entiendo que el paisaje en general es inmensamente extenso y rico, pero me preocupo de ser selectiva y darle el valor oportuno a la hora de escribir y sobre todo a los poetas de corazón sencillo, que hacen arte, verdad, belleza y magia con sus palabras.

FSM.- ¿Cómo está el panorama poético en Jaén?

RB.- En contenido está bastante colmado, pero en forma deja mucho que desear. Como dijo Brecht, “Son malos tiempos para la lírica”… No me cabe la menor duda de que la poesía se encuentra sumida en una delicada postura, sea en Jaén o en cualquier otro punto del mapa, que yace en un largo sueño que solamente el despertar de unos pocos se atreve a molestar. Y dentro de este minoritario grupo, existen opiniones aún más despiertas, (entre las que me cuento), que defienden una poesía de emoción, viva, bella, que conmueve, que deslumbra, que tiene alma y habla sola, que invita, y hace vibrar y descarta el aburrimiento, la uniformidad, el maquillaje, la hipocresía, el amiguismo y la urgencia del éxito. Lo triste es que en ese grupo, casi siempre nos encontramos los mismos.

FSM.- Podrías, por favor, darnos una definición de lo que es para ti poesía.

RB.- Para mí, un poema es la cuna donde recostar cada sentimiento, algo dulce que nace después de un deseo intenso de hacer palabras eso que llevamos dentro.
Si escribo, es porque me muevo a golpe de escalofríos, de sentíres y tiempos desordenados que me provocan versos porque es la forma de arrancarme algo que me duele, de calmar la fiebre de mi corazón o la sinrazón y el asombro de mi pensamiento y porque no entiendo el amor o el desamor, sin una forma de tacto, y el papel en muchos casos, se convierte en la piel que necesito acariciar con mis palabras.
De ahí surge un poema, al que luego, después de concebir, hay que moldear y dar forma para al final recostar en esa cuna que lo dejará crecer, tal vez, para ser sentido, juzgado, reconocido, amado o vilipendiado por el lector.

FSM.- Rocío, ¿cuáles son tus poetas de culto?

RB.- Me siento inmensamente agradecida a tantos grandes, por conseguir que me aferrara a ese hilo de oro de legados como son Bécquer, Góngora, Machado, Miguel Hernández, Juan Ramón Jiménez, Elena Martín Vivaldi, Hierro, Salinas, Juan del Enzina, Felipe Benitez Reyes, Javier Cano y todos esos poetas silenciados y espontáneos que me iluminan la vida.

FSM.- ¿Para qué crees tú que sirve la poesía?

RB.- La poesía sirve para decir belleza. Es muy difícil decir belleza cuando se dicen tantas cosas…y de tantas cosas, hay tantas cosas que no son para nada interesantes…
Sirve para congelar instantes lo mismo que en cualquier otro arte, pero con palabras. Mi impulso al escribir se nutre de mi propia sombra, de un mirar, sentir y vivir despacio cada instante de soledad, una búsqueda de la Alquimia del misterio que yo convierto en palabra, una forma de darle luz a mis propias tinieblas, voz a horas de intenso silencio y música a cada desvarío que provocan los sentimientos, y si esto se convierte en poesía, siento esa libertad que destroza la cadena de mi propio aislamiento y me siento volar libre, como un ave, después de la tormenta.

FSM.- ¿Cómo abordas la actividad poética, te sientas, es decir, te disciplinas a la hora de escribir, o solo escribes cuando te viene la inspiración.

RB.- En general necesito leer o escribir todos los días, pero intento no forzar mi mente por motivos de salud de un lado y de otro, porque entiendo que lo que no se siente, conlleva superficialidad e hipocresía.
Sin duda, escribir cuando te sientes dolida, melancólica o tremendamente llena, da mucha más fuerza y posibilidades de trasmitir sentimientos.

FSM. Para acabar, ¿podrías, por favor, dejarnos uno de tus poemas favoritos y decirnos por qué lo ha elegido?

RB.- Os dejo un poema de mi libro “Octubre”. Tal vez porque es sencillo y concreto. Espero que os guste:


Breve Encuentro


Que fugaz, que breve encuentro.
Que veloz, que ágil momento.

Dulce instante y tan intenso,
que la explosión ha salpicado
de gotas de sudor tanto tormento.

Y después, extenuados
de este amor tan inmenso
el reloj nos ha robado
la vida, en un breve encuentro.

Dulce instante y tan intenso.
Qué veloz, que ágil momento,
que fugaz …
pero tan nuestro.



Rocío Biedma



sábado, 24 de marzo de 2012

La dualidad del ángel, de José Manuel Auñón

José Manuel Auñón ha publicado La dualidad del ángel, un poemario reflexivo e intenso en donde encontramos unos poemas que no dejan indiferentes a quien los lee. Él mismo en la nota de autor dice: "Como los ángeles, todo ser bondadoso oculta un lado oscuro que tras su dualidad siempre deja la duda de la sospecha, pues existen los ángeles caídos cómo no, todos caemos en manos del delirio al no actuar como las personas nobles que los demás esperan que seamos, actuamos de forma errónea y aparente como el poeta, que en este libro muestra un lado suave enmascarando su lado más sombrío. En la sutileza de "la dualidad del ángel" encontrarás aspectos cotidianos del ser, atrévete a descubrir las inquietudes y delirios sintiéndote identificado con las vivencias y pensamientos del poeta en este peregrinaje de la vida hacia la honestidad."
En este poemario José Manuel trata una ingente variedad de temáticas en sus poemas: el amor, la tristeza, la desesperanza, el desamor, la muerte, la vida, el más allá, el misterio, la política, la clandestinidad, el sexo, los pecados capitales, etc Esto nos demuestra que estamos ante un poeta muy sensible con todo lo que rodea e impregna nuestra existencia. Estamos ante un poeta dual y polifacético que busca explicación a todo cuanto le rodea con el fin de poner ese orden necesario en su existencia. Se diría en muchos casos que sus poemas son la única salvación necesaria que él necesita para seguir vivo en el mundo.
José Manuel Auñón es un poeta con un mundo interior lleno de cosas por decir, lleno de ideas, sentimientos que expresar y emociones nuevas con las que contagiarnos. Tenemos a un gran poeta


He aquí uno de sus poemas

                                                                 Carpe diem


Le he arrancado de la memoria
la virginidad a la vida,
en un delirio de manos que mi chistera,
imposibilitó alzar al vuelo con sus sisellas.

En la seca rama de la vida,
brota y florece el muérdago,
pero nunca es la humedad de su saliva,
las que pernocta en mis labios.

Uno y tú, son diez veces diez
lo que por ti siento;
cientos sin ti son nada
y nada es lo que sin ti siento.

Regocijo o lamento
es vivir, o no, el momento.

lunes, 19 de marzo de 2012

Entrevista a Antonio Varo Baena

FSM.- Antonio, eres uno de los pocos poetas de Córdoba que desarrolla una gran actividad cultural de calado en nuestra ciudad. Recuérdanos cómo y cuándo empieza en ti esta vinculación con la vida cultural de nuestra ciudad.

AV.-Mis primeros contactos con eso que se llama vida literaria (según Juan Marsé), es en la Fundación Paco Natera, recién yo llegado a Córdoba allá por los años ochenta. Allí contacté con la gente del grupo Zubia, también con los que después formarían el grupo Astro y otros poetas. También conocí el proyecto del Ateneo de Córdoba al que acabé sumándome. En realidad era la presencia en todos los actos que podía, para conocer -más que la vida literaria-, qué se estaba haciendo en Córdoba poéticamente. De aquellos contactos surgió mi primer libro Poemas para Andrómina que se publicó en la colección Polifemo de la Diputación y me lo presentó Manuel de César. Y desde entonces no he parado.

FSM.- Has sido elegido recientemente presidente del Ateneo de Córdoba. ¿Qué se siente ante tan importante cargo?

AV.- Responsabilidad ante los socios, como no podría ser de otra manera y un honor. No hay que olvidar que el Ateneo es una entidad que es referencia para la cultura en Córdoba. Sus objetivos son promover la cultura con los valores de tolerancia y pluralidad. Y en eso estamos.

FSM.- Y en la poesía desarrollas también una gran labor no solo como creador sino como organizador y presentador de actos, etc, ¿Qué crees tú que tiene la poesía a diferencia de otras artes de la escritura para que mucha gente se acerque a ella sin tanto temor como por ejemplo se acercan a la narrativa?

AV.- Dice Antonio Gamoneda –y en ello estoy de acuerdo- que la poesía no es literatura. Seguramente lleva razón porque son otras las claves que mueven el hecho poético. Unas claves que no creo que se diferencien mucho de un poeta a otro. Vicente Núñez llamaba a la poesía la Ramera por su capacidad de absorber la vida del poeta, de contrarrestar su vitalidad. En este sentido no tienen nada que ver con la narrativa que es sobre todo trabajo y extensión. La poesía es inspiración, intuición, conocimiento y sobre todo –ya lo he dicho en alguna ocasión-, presentimiento. Presentimiento de la nada, de la muerte, de lo efímero, también de la belleza, cuando se consigue alcanzar, porque se quiera o no la poesía es la quintaesencia del lenguaje.

FSM.- ¿Cómo comienza tu afición a la poesía?

AV.- No es afición, es devoción y sufrimiento. Ya lo decía Rilke –uno de mis poetas de referencia- esto último. Y sin duda hay una enseñanza previa. Recuerdo los comentarios estimulantes, estando yo en cuarto de bachillerato en un colegio de Sevilla, del profesor de literatura, José Luis Moreno Siles, cuando le enseñé mis primeros escarceos poéticos. Por esas fechas también, publiqué mis primeros poemas en las revistas de feria de Montilla y Aguilar. En esta última –quién me lo iba a decir-, cuando yo aún no lo conocía, escribía también Vicente Núñez.

FSM.- Podrías darnos una definición de lo que para ti es poesía.

AV.- Ya he comentado algo en las preguntas anteriores. José Hierro, cuando una vez se lo preguntaron contestó “yo que coño sé lo que es la poesía”; pero al final dio en la tecla: “la prosa dice lo que dice, la poesía dice más de lo que dice”. Es la elipsis, lo que no se expresa con palabras pero está vehiculado por ellas.

FSM.- ¿Cuáles han sido los poetas que más han influido en tu obra poética?

AV.- Yo tengo un itinerario poético cronológico de poetas en español, que hace referencia a las cumbres de la poesía española: Jorge Manrique, Garcilaso, San Juan de la Cruz –la cima poética-, Gustavo Adolfo Bécquer, los Machado -Antonio y sobre todo Manuel-, Rubén Darío, Juan Ramón, Vicente Aleixandre, Claudio Rodríguez y Vicente Núñez. De ellos he bebido y leído y sin duda de ellos todos somos deudores. Pero yo destacaría en la influencia poética de mi poesía a los tres últimos, y a algunos poetas extranjeros como Baudelaire, Shelley, Hölderlin y sobre todo Rilke.

FSM.- ¿Qué te parece la poesía que se hace en Córdoba?

AV.- Una vez un amigo poeta madrileño, cuando le envié un libro, me contestó lo fácil que era hacer poesía en Córdoba; con su entorno, su paisaje, sus calles, sus personas, su ambiente poético y su historia. No sé si es fácil hacer poesía en Córdoba pero sí parece obvio que se da una alta concentración de poetas, y de gran calidad. Y en estos momentos conviven varias generaciones, con estilos contrapuestos. No se puede decir que haya homogeneidad, afortunadamente.

FSM.- Volviendo al Ateneo del que tú eres presidente recién llegado, aunque con una experiencia anterior ocupando otros cargos, dime, ¿qué planes tenéis para el apartado de la poesía dentro de esta institución?

AV.- Sin duda la Sección de Poesía del Ateneo no es sólo una de las más potentes sino también de las más activas. Todos los años se convoca el Premio Juan Bernier de poesía que este año va ya por la XXVIII edición y se publica el libro ganador. Por otro lado todos los años hay ciclos de poetas que este año lo realizaremos en el último trimestre y con el nombre específico de Nuestros Poetas. Por otro lado se ha elaborado un libro, que se publicará próximamente de Homenaje a José de Miguel y en el que participan unos sesenta poetas y dos pintores Antonio Bujalance y Ginés Liébana.

FSM.- Hablemos de tu obra poética. ¿Cuándo publicaste tu primer libro y qué significó esto en tu vida?

AV.- Aunque en Montilla ya había publicado un cuaderno titulado “Sombras” el año 83, es el año 87 cuando se publica mi primer libro Poemas para Andrómina, ya citado en pregunta anterior. Sin duda para todo poeta el publicar su obra es uno de sus objetivos más importantes y en ese sentido se veía cumplido un sueño y un deseo. Y ello hizo que de alguna manera entrara en el ambiente poético de Córdoba.

FSM.- ¿Qué destacarías de tu obra poética publicada?

AV.- Es complicado señalar eso. Pero yo destacaría tres obras, curiosamente con distancias equivalentes de una década de publicación y escritura como son Poemas para Andrómina (1987), Cartas a Enma (1997) y El Origen del Mundo (2009). Son libros diferentes, aunque con el común tema del amor, abordado desde perspectivas antitéticas.

FSM.- Tú cultivas también otros géneros literarios, ¿con cuál te sientes más cómodo? ¿Qué lugar ocupa la poesía en tu vida?

AV.- Yo, sin pretender ser vanidoso, me considero básicamente poeta. Pero la literatura en todos sus géneros la he cultivado siempre y siempre me ha interesado. Quizás tras la poesía es el ensayo donde encuentro una forma de expresión que se adapta mejor a mi concepto literario y a mis lecturas e intereses. Y aparte de una novela publicada, y relatos sueltos, y otra novela esperando, estoy trabajando mucho últimamente en obras teatrales (una estrenada el año pasado en el Gran teatro llamada La Visita). Considero que esos textos se pueden aunar tanto la poesía, como lo narrativo, aunque la dramatización impere. Por otro lado el hecho de poder representarlas y que los actores hagan tu obra es una sensación diferente a cuantas otras había experimentado en la literatura.
Yo realmente no sé qué lugar ocupa la poesía en mi vida, quizás podía haber renunciado a ella desde el primer momento y dedicarme a otras cosas, pero uno no escribe poesía cuando quiere sino cuando puede. En ese sentido era quizás inevitable el que la poesía me acompañara durante toda mi vida.

FSM.- Para acabar no se puede dejar uno de tus poemas aquí abajo y comentarnos por qué lo has elegido.
Muchas gracias por participar en Paraninfo Poético.

AV.- Gracias a ustedes. He elegido este poema porque creo que resume algunos tonos de mi obra.



Cuando el amor llega

no debe andar lejos la muerte.

Me pides un poema

que devore las entrañas,

como el hombre desnudo

para ocultar su impudicia,

como la mujer que implora

el final del dolor del parto.

Ya te dí el sonido apagado

de mis palabras escritas,

el punzón de taladro

de las páginas en hueco.

Te dí todas mis soledades,

mis ideas, mis sentidos.

¿Quieres un poema?

Tómalo aquí me tienes.


          (Del libro “Viaje en la noche”, 1999)















lunes, 20 de febrero de 2012

Entrevista a Francisca Aguirre

FSM.- Francisca, ¿cuándo surge en usted el amor por la poesía?

FA.- Seguramente cuando empecé a leer los primeros libros, es decir, cuando me interesaron más los libros que los tebeos. Es decir: a partir de los 15 años.

FSM.- Es un privilegio pertenecer a una familia donde la madre que es usted, su marido, Félix Grande y su hija Guadalupe Grande cultivan la poesía. ¿Cómo les influye ser poetas en vuestra actividad poética personal?

FA.- Pues si quieres que te diga la verdad, no lo tengo muy claro, para nosotros es algo tan natural como el entusiasmo con la música o el interés por la pintura. Digamos que ésta es nuestra circunstancia y en ella se ha desarrollado nuestra vida. Impregnados los unos de los otros. Es de suponer que los que viven juntos en alguna medida se contagian. Hemos compartido admiraciones y críticas. Creo que ha sido bueno para los tres.

FSM.- Francisca Aguirre es una poeta que publicó su primer poemario a la edad de 42 años cuando ganó el premio literario Leopoldo Panero ¿por qué a esa mediana edad?

FA.- En principio porque al ser autodidacta se llega más tarde al reconocimiento de los elementos más importantes para el desarrollo de una vocación, en este caso la cultura y más concretamente la literatura. Y ya en última instancia la poesía.

FSM.-¿Qué significó para usted ganar el premio Leopoldo Panero que le permitió publicar su primer libro Ítaca?

FA.- Fue una especie de sobresalto maravilloso. Siempre seré deudora de ese milagro a los miembros de aquel jurado.

FSM.- ¿Qué ha supuesto para usted ganar el Premio Nacional de Poesía con el libro Historia de una anatomía?

FA.- Como diría Miguel Hernández “Ha sido una alegría de una sola vez”

FSM.- De la larga lista de títulos de poemarios publicados, pon cuál siente una
predilección especial y por qué.

FA.- La verdad es que no es algo que tenga demasiado claro, pero haciendo un esfuerzo podría decirte que Ítaca es para mí como una especie de permiso para entrar en el mundo poético; Pavana del desasosiego fue un auténtico regalo: lo escribí casi de un tirón y Los maestros cantores es el pago de una deuda con los genios del idioma.

FSM.- ¿Qué es poesía para usted?

FA.- Como vengo diciendo desde hace tiempo, la poesía para mí se resume en lo que dijo el gran poeta Octavio Paz: “La poesía sirve para llorar y celebrar el mundo”.

FSM.- ¿Hacia dónde va la poesía de nuestro tiempo?

FA.- Supongo que va a donde ha ido siempre: la poesía va donde va la vida. Los poetas, cuando somos afortunados, elegimos el mismo camino que la poesía.

FSM.- ¿Qué misión tiene la poesía desde su punto de vista?

FA.- No sé si la poesía tiene una misión. Lo que sé es que en mi caso la poesía me ha ayudado a vivir. Me ha ayudado también a entender el territorio de las emociones. Dice Pablo García Baena que “la poesía es misterio y precisión”. A veces, con un poco de suerte conseguimos rozar esas dos palabras.

FSM.- Y para acabar podría dejarnos aquí un poema y decirnos por qué lo ha elegido. Muchas gracias por colaborar con nosotros en Paraninfo Poético.

FA.- En primer lugar y antes que nada daros las gracias y para cerrar esta entrevista he elegido el penúltimo poema de mi libro Historia de una anatomía. Me parece que tal y como están los tiempos a todos nos viene bien un poco de sentido del humor: acabar con una sonrisa enigmática.


Aventura

El compañero de mi vida lee un libro de Kafka.
Al cruzar el pasillo yo lo miro de refilón:
Tiene su rostro la expresión de un niño,
ese gesto que teníamos cuando leíamos tebeos,
lee como si el libro fuera un libro de aventuras.
Y algo en mí se ríe para adentro,
algo se pone muy alegre.

Me bebo un vaso de agua
y brindo por la dicha que me espera.

viernes, 17 de febrero de 2012

La hermana muerta, de Santiago Castelo

Ediciones Vitruvio ha publicado La hermana muerta que ya va por la segunda edición. Un libro cuyo autor es Santiago Castelo y que lleva ya 30 semanas de permanencia en la lista de libros de poesía más vendidos. La hermana muerta es un poemario que trata sobre la muerte de la hermana del poeta, la también reconocidísima pintora Lola Santiago. El libro se detiene en la visión y la vivencia del poeta con motivo de la desaparición de su hermana, a la que le dedica constantemente todas sus emociones, su duelo, sus recuerdos, y que trata desde una perspectiva llena de profundidad, dolor y pesimismo. Un libro conmovedor que ahonda en esas sensaciones que le recuerdan a su hermana a su paso por la vida. La vida perdida prematuramente.

He aquí tres poemas cortos:

Amanece en silencio.
En los cristales
arde una luz
de gris melancolía.
¡Qué sola está la casa!



¿Sabéis en donde
empieza el dolor?
¿En donde acaba?
Vacío de la pena,
oscuridad del aire,
el dolor se estanca
podrido como el agua
y ya no hay luz ni hierba
que pueda coronarlo.



Es posible que la soledad
se cifre sólo en esto:
ir perdiéndolo todo:
ir consumiendo el aire de tu infancia:
ir clavando más cruces en la agenda...
y que el aire te envuelva
cada vez con más pena
como si ya supiera
que todo tu contorno
se ha llenado de ausencias.
Y no hay quien las compense.

jueves, 9 de febrero de 2012

Entrevista a Manuel Sanchiz Salmoral

FSM.- Manuel, estás dirigiendo el ciclo de poesía Los lunes del Liceo, ¿qué supone para ti y para la cultura cordobesa llevar esto a cabo en un lugar tan emblemático como el Círculo de la Amistad?

MSS.- En primer lugar, para mí supone una gran satisfacción personal organizar el ciclo, no sólo colaborando en lo que me sea posible por difundir la poesía cordobesa, algo que me satisface, sino dándoles a los poetas la posibilidad de leernos su obra y mostrar a sus seguidores sus últimas composiciones. Además creo que todo acto poético colabora con la proyección cultural de nuestra ciudad.

FSM.- Tú eres uno de esos tantos poetas que se dieron a conocer cuando ya gozabas de una cierta madurez, ¿cómo fueron tus comienzos en el mundo de la poesía?

MSS.- Aunque he sido lector de poesía desde mi juventud, y tuve la oportunidad de publicar algunos poemas en revistas, mi trabajo profesional me impedía acudir a los actos poéticos que se celebraban. Un cambio de responsabilidad en el trabajo me dejó más tiempo libre y tuve la oportunidad de conocer a personas que me ayudaron a introducirme en este mundo, a las cuales le estoy muy agradecido.

FSM.- ¿Un poeta nace o se hace?.

MSS.- Es difícil afirmar algo tan rotundo. Nadie nace poeta, son las circunstancias y las personas que te rodean las que hacen que tu vida tome un enfoque determinado, claro está que algo tenemos que tener dentro para que al final te acerques a la poesía y la tomes como parte de tu vida.

FSM.- ¿Cómo ves el panorama poético en esta ciudad de Córdoba?

MSS.- Córdoba es tierra de poetas y es una afirmación que no vamos a discutir. El panorama poético cordobés está garantizado y por muchos años.

FSM.- Manuel, según tu opinión ¿cuál crees que es la misión de la poesía?

MSS.- Depende del poeta, es probable que todos esperen la respuesta clásica, la poesía es el medio que tenemos los poetas para denunciar las injusticas, para manifestar nuestro interior, nuestras luchas internas… Pero creo también que la poesía es paz, y reconciliación con uno mismo.

FSM.- Háblanos de tu obra poética, los libros que has publicado, etc

MSS.- Lo importante no es hacer una relación de mi obra, para mí lo más satisfactorio es que alguien haya leído algún poema mío y le haya quedado una buena sensación.

FSM.- De todos tus libros, ¿ con cuál te sientes más satisfecho y por qué?

MSS.- “Ascuas de amor” fue mi primera publicación y siempre tendré un buen recuerdo de él, aunque creo que mi libro más conseguido es “Retama Seca”

FSM.- ¿Podrías explicarnos tu proceso de creación?

MSS.- Escribir un poema no tiene misterios. Necesitas sentir lo que escribes, identificarte con las palabras… Así, al final, quedarás satisfecho de tus versos.

FSM.- Perteneces al equipo directivo del Ateneo de Córdoba, recientemente elegido. ¿Qué va a suponer esto para la continuidad y el avance de las actividades poéticas dentro de la institución?

MSS.- La poesía es la actividad más representativa del Ateneo y pensamos que así seguirá. Tenemos proyectado desarrollar un nuevo ciclo en otoño y mantener el Premio de poesía Juan Bernier

FSM.- Por favor, ¿podrías dejarnos para Paraninfo Poético uno de tus poemas aquí abajo y explicarnos por qué lo has elegido? Muchas gracias.

MSS.- Elijo este poema porque para mí no sólo representa el amor que le tengo a la ciudad de París, sino también el recuerdo de un tiempo que, aunque intente retomar, nunca será el mismo.



Te pregunto por París

Te pregunto por París,
por el poema que nos hizo amantes,
por el farol cuya sombra aún perdura,
por su primavera nocturna junto al río.
Te pregunto por París,
por los juegos de amor y su nobleza,
por las elegías de estrellas que la cubren,
por las aguas que disuelven los sotos verdes.
Tal vez en París, los besos cenicientos,
traficantes de deseos, vencieron al verano,
en un rincón del tiempo hoy ausente.
El aire, sorteando los ramajes de la noche,
fue cobijo y brasa de otoño en el corazón.
Nunca grabarán mis versos en mármol,
no ondearán mis palabras en crespones,
quedarán desenhebradas en San Michael,
disgregadas en la isla en que te amé,
en el mantel de un sábado griego,
al borde de tu cuerpo junto al Sena.

                                      De “Violines del Viento”

domingo, 5 de febrero de 2012

Un girasol flotante, de Antonio Carvajal

La semana pasada se presentó en la Delegación de Cultura dentro del ciclo Letras Capitales el libro Un girasol flotante, de Antonio Carvajal, que fue presentado por el también poeta cordobés Manuel Gahete. Al libro le precede una introducción que corre a cargo de José Manuel Ruiz Martínez bajo el enunciado de: Antonio Carvajal: la forma o la vida. Y es aquí donde se da cuenta con una aproxiamción meridiana el tipo de poesía de nuestro poeta de hoy. A continuación y siempre basándonos en lo que dice José Manuel Ruiz Martínez comentaremos una reseña de las opiniones de este introductor sobre la poética de Antonio Carvajal. Así hablando de las características de la poesía de Carvajal dice que es un diálogo con la tradición, que se encuentran alusiones y citas más o menos literales o veladas de otros poetas o autores, que la poesía verdadera surge de un diálogo con la tradición.
Y sigue diciendo que en la poesía de Carvajal  se produce una continua reflexión sobre la creación artística y que en su poesía hay una celebración de la amistad y una afirmación de la vida y la alegría, a pesar de la amenaza del sufrimiento, la injusticia o el sinsentido. Dice que el cauce natural para dar salida a su indagación y sus inquietudes sobre el arte y la amistad es, por ejemplo, la epístola horaciana y, en concreto la manera en que Garcilaso la asimila y la transforma en la "Epístola de Boscán", que a su vez se erige en modelo genérico fundador de la tradición española.
Más adelante dice que otro ejemplo de cómo se sirve Antonio Carvajal de las formas poéticas  para sus propósitos en Un girasol flotante es el soneto. Y apunta que la mayor parte de los que aparecen en este libro están escritos a modo de epigramas, en este caso de tono elevado, moral o elegíaco, algunos con atisbo de leve sátira.
Según José Manuel Ruiz Martínez, Antonio Carvajal reflexiona sobre el dolor, la pérdida, la injusticia, el sinsentido o la desesperanza. También dice que la cualidad redentora del arte aparece como un motivo constante de reflexión poética en este libro. En definitiva, según el prologuista, en este libro Un girasol flotante, hay una propuesta de aunar poesía, arte, amistad y vida. Una propuesta que implica toda una lección de poesía para hoy, cuando ésta no ha conseguido aún salir del desconcierto en que la sumieron la vanguardia y la llamada posmodernidad. Una lección que nos habla de que se puede ser llano y coloquial sin ser vulgar. De que la verdad y la propia vida, la intimidad y los sentimientos, pueden ser materia de la poesía sin necesidad por ello de airear la privacidad, y ser obsceno o indecoroso. De que se puede hacer poesía a partir de la experiencia sin incurrir en el cinismo o el desencanto, y mantener intactas la caridad para con los semejantes, la esperanza en el porvenir y la fe en la poesía, en el poema.

Les dejamos con un soneto


Tropos

                              Para Paco Lagares

Por el aroma del café se sabe
que comienza el trajin de la mañana;
por verde, la doméstica sabana
canta que abril no es cruel, sino suave;

en la constelación del sueño cabe
con perfume redondo la manzana
y lo que cuenco fue será campana
y, lo que cardo, el ala de algún ave;

la copa rota su residuo abraza,
la red de vidrio contra el cielo traza
la trampa vertical de su agonía

mientras el sol se expande por la aurora,
el alma enciende, el cuerpo opaco dora
y lo tinta de vida y alegría.

domingo, 29 de enero de 2012

Entrevista a Juan Carlos Abril


FSM.- En primer lugar, Juan Carlos, enhorabuena por ese gran premio Manuel Alcántara obtenido a un solo poema. Y aprovechando que has escrito un hermosísimo texto poético que ha competido con otros miles, podrías decirnos para Paraninfo Poético qué debe tener en tu opinión un poema para que resulte bueno, redondo, completo, acertado y lleno de calidad.

JCA.- Supongo que ha de tener una buena historia detrás. Es difícil conseguir esa buena historia en el transcurso de la vida real, indagar en nuestra vida, para luego poder desarrollarla en un poema. Hay que investigar lo que nos pasa. Por lo demás, un poema es un ejercicio de inteligencia emocional. Yo le pido a un poema que ahonde en esas claves de nuestro tiempo pero que, a la vez, emocione.

FSM.- ¿Cómo y cuándo empiezas a escribir poesía y por qué?

JCA.- Empecé cuando tenía 12 años más o menos, aunque eran poemas infantiles, diría yo. Luego con 14, en plena adolescencia, ya hacía poemas de tipo amoroso. Eran muy romanticones, rimados y malos, que no guardo desgraciadamente. Creo que cualquier poeta empieza a escribir por una necesidad de expresarse: la poesía es otra vía, una vía que está ahí y aunque todos la intuyamos no todos se lanzan a explorar ese lenguaje. Poco a poco fui adentrándome en ella siempre movido por necesidad de decir.

FSM.- ¿Qué es para ti la poesía? ¿Podrías darnos una definición?

JCA.-Pues algo de lo que te he dicho. Es un ejercicio de inteligencia emocional, o al menos así la considero ahora mismo en esta etapa de mi vida. Además, me interesa indagar en las experiencias de lo cotidiano para extraer de ellas claves abstractas, comunes denominadores.

FSM.- Has escrito unos cuantos libros de poesía y, entre los primeros, si no me equivoco, fuiste premio Federico García Lorca 1996 con Un intruso nos somete, y accésit del premio Adonáis 2000 con El laberinto azul (2001), ¿qué tipo de poesía abordas en esta primera etapa de tu poética?

JCA.- En mi primer libro se planteaba el tema central de la mirada nostálgica de la infancia, vista desde una adolescencia poco feliz. Había un poso de la poesía de la experiencia pero precisamente rompía con esa visión plana, y así los escenarios eran rurales, cosa que no se había visto en la poesía de la experiencia, y el personaje literario estaba dibujado según otros patrones menos normales. El segundo libro es una visión metapoética, un intento de rizar el rizo en aquellos tiempos en que no se sabía bien por dónde iba la poesía. O al menos la generación que quería hacer algo distinto a la poesía de la experiencia no lo sabíamos. Busqué mi propio camino, pero era muy difícil. Me alejé de la poesía de la experiencia y me arriesgué. A partir de ahí se podrían ver otros temas del libro.

FSM.- Siete años más tarde publicas Crisis (2007), ¿era eso una premonición del tiempo que estamos viviendo en este momento? ¿Dirías que en cada poemario tuyo se advierte un cambio? ¿Qué nos puedes decir de este libro?

JCA.- Mi tercer libro tiene que ver con una crisis de lenguaje, una crisis de valores, ideológica y a todos los niveles. Pero para un poeta, descreer del lenguaje es lo más peligroso que pueda existir, por eso es un libro tan hermético y extremo. Sin embargo es el libro que más satisfacciones me ha dado. Cada libro mío sí, es distinto. De hecho mi último libro también asume cambios radicales. Mi poesía es polifónica.

FSM.- Has escrito crítica literaria en numerosas revistas, ¿condiciona escribir crítica literaria a la hora de crear poesía?

JCA.- No lo creo. Escribir crítica literaria a mí me sirve para ganarme la vida como profesor de universidad y también para mantener el contacto activo con las novedades. Como bien sabes, no todos los poetas saben escribir crítica, que es otro género distinto, un género que hay que cultivar como cualquier otro. Me gusta la crítica pero la poesía es algo distinto. Se puede escribir crítica a diario pero no se puede escribir poesía a diario, o al menos yo no.

FSM.- Juan Carlos, ¿cuáles son tus poetas de cabecera o tus referentes literarios?

JCA.- Hay muchos, me refiero a si tuviéramos en cuenta a los clásicos y a los contemporáneos. Pero, actualmente, siempre lo he dicho, Luis García Montero es uno de los poetas más interesantes, aunque hay otros igual de importantes como Felipe Benítez Reyes, por ejemplo. Ambos me influyeron mucho desde mis inicios y ahora los sigo leyendo con devoción. Fabio Morábito o Antonio Deltoro están al mismo nivel, Piedad Bonnett, Hugo Mujica, todos son grandes poetas, con trayectorias sólidas y de referencia no solo para mí sino en lengua española y, aunque distintos, de todos se aprende. Pero hay muchos más nombres que podría citar aquí. No se es buen poeta por el estilo que practiques, sino por la calidad de la poesía que realices.

FSM.- Podrías por favor hablarnos de la revista Paraíso que diriges.

JCA.- La revista se hace en Jaén, auspiciada por la Diputación y la Universidad. Es una plataforma para los poetas jiennenses, que están en diálogo con poetas españoles y de Hispanoamérica. Ya van siete números y estamos maquetando el 8. Intenta ser, además de un documento con textos, un objeto estético, y siempre se ha cuidado mucho su edición, el tipo de papel, las ilustraciones… en los dos últimos números se ha ocupado de la cubierta y las ilustraciones Ginés Liébana, el mítico pintor de Cántico…

FSM.- ¿Crees que a la poesía se le está dando en este momento histórico la importancia que se le ha dado en otras épocas?

JCA.- Sí, incluso más. Hay un mercado, aunque pequeño, en España, y eso no sucede en otros países. Ese mercado se lo debemos a la poesía de la experiencia, que se esforzó en crear una estética cercana al lector. En estos últimos años, al calor de la influencia que las vanguardias están teniendo, ese lector está huyendo. Cuando alguien se acerca a la librería a buscar un poemario interesante y lo abre pero no lo comprende, lo deja y al final compra otra cosa. Los poetas no pueden escribir solo para poetas. Hay que indagar en el lenguaje y todo lo que tú quieras, pero no podemos convertir la poesía en una jerga para iniciados.

FSM.- ¿Para qué sirve la poesía? ¿Tiene alguna misión?

JCA.- La poesía sirve para muchas cosas, pero no tienen utilidad en el sentido clásico. Decía Kant que la poesía no servía para nada, pero es evidente que se equivocaba o, mejor dicho, que hacía un análisis de la poesía según su propia filosofía en la que la poesía era algo como gratuito. La poesía no es gratuita, es necesaria, cualquier época, cualquier modo de producción tiene poesía. Sin querer afirmar que sea algo universal, se acercaría.

FSM.- Muchas gracias Juan Carlos por colaborar y contestar tan amablemente a las preguntas. Para acabar ¿podrías dejarnos con un poema tuyo y hacernos un breve comentario?

JCA.- Te dejo este poema que se titula «Desaprender» y es inédito. Forma parte del libro que estoy trabajando, pero voy muy lento, voy poco a poco. Habla de mi infancia, un poco viéndola de otro modo a como la contemplé en otros momentos de mi vida. Ahora el lenguaje es más descarnado e intenta analizar, juzgar y valorar. En concreto yo tuve una vida escolar muy conflictiva, maestros nefastos, en general, y muy malas condiciones. Era todavía una educación muy clasista. Todo eso, y muchas cosas más que me callo, no ayudó a que fuera un buen estudiante o un alumno ejemplar. Solo con los años tuve y pude marcarme mi propio camino. Pero la educación que viví en mi pueblo, en el Jaén rural de los años ochenta, fue muy dura. Jaén, como bien sabes, ha sido quizás la última provincia española en modernizarse, fue quizá la provincia española más deprimida, y ese lastre lo tuvimos que pagar bien caro.



DESAPRENDER


Una vez más se equivocó el instinto

que estuvo callejeando

con el amigo ausente

antes de que se nos hiciera tarde.


Estuvo allí, como un grito pagano,

la estética de la imaginación

al lado de la hormiga alada,

el intervalo del atardecer

secreto, y su complicidad.


Todo iba unido y separado.

Temblor ubicuo, origen

de la escritura autobiográfica.

Si te enrocas

alguien vendrá a salvarte,

si replicas,

incluso si no sabes quién has sido,

por planos inclinados

y falsas perspectivas,

o incluso

si más allá de ti crece el desierto,

no te conformes.

No, no importa

si todo esto ha sucedido.


Tienes que recordar quién eres,

y en el camino inverso que recorres

del nosotros al yo, el gesto

que te satisfacía.


Nubes hasta el final del cielo, ves

vacío el borde del vacío,

lecciones de rencor

en la pizarra, inolvidables.


Tu escuela estuvo unida

a un sedimento de maldad

en la conciencia de los mejores propósitos,

pero también a la prueba arrugada

en la ribera del aburrimiento.


Parece que fue ayer. Un maestro

te inculcó el miedo y te volvió rabioso,

adoctrinándote en los recados

científicos de la superstición

y en los castigos.


No tenía problemas, los buscaba

en mí, burbujeando,

cuando el invierno era invierno.

En ti, que no conoces el orgullo.


Todo está unido, se separa

y entre el fango y los líquenes

ya sólo me dedico a lo que importa,

juego y revivo con mis manos

líquidas aventuras, voy al rescate

de la impuntualidad

a cualquier hora, aquel lejano asombro

frente al río, los árboles que hablaban

y todas las pasiones

que no fueron leyenda, la lealtad.


¿Es más rápido el ojo?


Antes de que se haga más tarde

para aprender

la enfermedad de cada uno,

antes de que despiertes

y vuelvas del pasado

y sus merodeadores,

recupera tan sólo

la abreviatura de los sueños.


Antes de esta joven renuncia,

y habrás desaprendido.


                                    (Inédito)



lunes, 16 de enero de 2012

Entrevista a Balbina Prior

FSM.- Balbina, eres una poeta reconocida no sólo porque lo avalan tus excelentes libros de poemas sino además por tu ingente trayectoria participativa e incluso porque estás incluida en la famosa antología La inteligencia y el hacha de Luis Antonio de Villena. ¿Crees que por fin la mujer está ya reconocida en igualdad de condiciones a los hombres en el campo de la literatura?
BP.- No, en absoluto. Existe una larguísima trayectoria de invisibilidad de las escritoras, por lo cual los reconocimientos son escasos. Lo más grave es la consecuencia que trae consigo, el que las escritoras no han tenido la posibilidad de crecer literariamente. Sólo unas pocas, a las cuales fue imposible ponerle la zancadilla del (por el) género.
FSM.- ¿Cómo recuerdas los primeros indicios en los que ya empezaste a preocuparte por escribir poesía?
BP.- Siempre fui consciente de la necesidad de literariedad, pero el primer shock llegó cuando me di cuenta de que también podías dejar al descubierto tu intimidad. Fue cuando averigué que se podía velar el poema, pero no me he dirigido en esa línea.
FSM.- ¿Cuándo entonces decides que de verdad quieres ser poeta y por qué?
BP.-Nunca lo he decidido. Es un camino por el que se transita y son los demás los que te señalan. O así debería ser.
FSM.- Balbina, me gustaría saber si tú has notado algunas diferencias, algunos aspectos que distingan a la poesía masculina de la poesía femenina?
BP.-Este es un extremo que se encuentra en los inicios de su estudio y existen demasiadas interferencias, pero algunos estudiosos y sobre todo estudiosas están intentando clarificar numerosas cuestiones relacionadas con lo genérico. Deberíamos preguntarnos si en la obra de un poeta es esencial su nacionalidad, sus circunstancias vitales y su intrahistoria ¿por qué no va a determinar también el género? Un ejemplo sería la recuperación del derecho a la expresión del deseo sexual femenino, que fue siempre ficción. Yo diría que un primer paso está siendo el descubrimiento de numerosos textos de calidad que están saliendo a la luz a raíz de las investigaciones y la rehabilitación de autoras que se nos habían ocultado. Esta es la labor de la crítica literaria, subvertir el canon ya dado.
FSM.- ¿Qué es un o una poeta y para qué sirve? ¿Tiene alguna misión?
BP.- La creación es una vieja fábrica en llamas. El verdadero poeta es capaz de sacar enseres de valor saliendo indemne y sin ser consumido por el fuego. Esta reflexión que publiqué hace ya bastantes años en una revista es bastante más extensa y no hace mucho la encontré publicada en Internet.
FSM.- ¿A qué poetas admiras y quiénes crees tú que han dejado una influencia en tu obra?
BP.- La lista sería interminable, aunque soy más receptiva al poeta que nos transmite las cicatrices de la huella del tiempo. Sobre todo, el que es capaz de rasgar las consciencias de la gente para después cambiarle el rumbo. Un objetivo demasiado elevado, y desde luego alcanzable sólo por unos cuantos.
FSM.- ¿Podrías hablarnos de ese proyecto literario que tú diriges llamado Aristas de Cobre?
BP.- Son publicaciones de poesía, fundamentalmente, donde hemos dado a conocer los primeros poemas en España de la poeta inglesa del siglo XVII Aphra Behn o del laureado poeta norteamericano Donald Hall, pero también se tradujo del catalán, vasco y gallego, además de autores nacionales tan distintos como Jorge Riechman o Concha García. Como hemos pasado por diferentes etapas, ahora estamos más orientados a poetas inéditos.
FSM.- Nos gustaría que nos hablaras brevemente de cada uno de tus libros de poemas y que nos digas cuál de ellos te ha dado más satisfacciones y por qué?
BP.- En realidad, yo no escribo libros. Son poemas con autonomía, que se van construyendo muy lentamente y se puede tardar en reunirlos más de una década, como sucedió con el libro En los andenes de la Era Heisei. El análisis, la síntesis y el reposo son esenciales. Espero que conformen un todo en el futuro.
FSM.- ¿Qué debemos exigirle a un libro de poemas para que podamos decir que estamos ante un libro de calidad?
BP.- Como te digo, no me interesan los libros. La unidad es el poema. La exigencia de los premios perturba la voz de los poetas. Demasiada repetición, a mi juicio.
FSM.- ¿Cómo ves el panorama poético que se hace en este momento no sólo en Córdoba sino también en el resto de España?
BP.- Soy optimista, creo que hay legiones que lo estamos intentando y seguro que algo quedará. Pero básicamente los problemas son los mismos que, por ejemplo, en el Siglo de Oro: la lucha contra y por la palabra. Y el qué decir.
FSM.- Para acabar y agradeciéndote enormemente tu colaboración me gustaría que nos dejases aquí debajo uno de tus poemas favoritos y nos digas por qué lo has elegido?
BP.- Este poema Subasta de Sueños en la Era Heisei me facilitó el cierre de un ciclo iniciado a principios de los años noventa cuando empecé a escribir En los andenes, consciente de que el nuevo milenio nos traería desafíos de gran envergadura como resultado del saldo de los proyectos de transformación social (caída del muro: comunismo, socialismo etc.) y la lucha del capitalismo por obtener una hegemonía aplastante, que finalmente obtuvo hasta la primera década del 2000. El repaso por todo el siglo XX resultaba demasiado inquietante, así que comencé un diálogo con el mundo y la época que me ha tocado en suerte, utilizando como simple decorado los lugares que he recorrido en ese final de milenio, coincidente con la Era Heisei japonesa. En este poema el escenario es Takayama, Japón, donde encontré las mayores fisuras de la postmodernidad. En él no oculto mi decepción por el fracaso de muchas utopías que intentaron transformar el mundo, y por eso, creo que en el final de milenio se ha producido una Subasta de Sueños. Y hoy, consumido el primer decenio del siglo XXI, y conociendo ya el fracaso completo del ultraliberalismo, que nos ha dejado en la ruina, nos encontramos en una crisis profunda, pero como lo son siempre todas las etapas de la historia, apasionante. Y todo está por construir.


Subasta de sueños en la Era Heisei


Sabía que atravesando Akakira
al final se llega a una vieja fábrica de aceros,
donde los prendidos sueños arden
como en plena calle verdes
papeleras de plástico galvanizado.
Era todo un milenio en llamas,
crepitaban utopías y principios,
un viejo sombrero de fieltro de Pablo Iglesias,
y la daga samurai de un múltiple Harakiri.
Su resplandor iluminaba la máscara de la Era Heisei,
un ácido corroía los labios del milenio
una vez pintados de rojo carmín.

Todo era cenizas; asusta.
Como en el insaciable tanatorio de la M30
nadie se atreve a esparcirlas
por si tan sólo la grama crece,
algún deseo trasterrado y otro
sumiso siglo nada adverso
con el viático de su pasado.

Pero también cerca de Akakira
se encuentra una casa de subasta,
y a la espera quedo por si consigo
en rebajas alguna sombra de sueño.

Año XI de la Era Heisei
Takayama-Japón



(De En los Andenes de la Era Heisei)

Balbina Prior

lunes, 26 de diciembre de 2011

La compasión pagana, de Daniel García Florindo

La compasión pagana (Estudio-Antología de la poesía de Juan Bernier) es eso, un libro en donde se hace un estudio profundo de la poesía de Juan Bernier, llevado a cabo con gran acierto por el poeta Daniel García Florindo. Está publicado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Córdoba y por Córdoba 2016. Se trata de un estudio en donde se pone de relieve el prestigioso poeta que era Bernier, hombre fundador del grupo poético Cántico, hombre de gran cultura que nos dejó un legado poético a  la altura de los grandes poetas del siglo XX.   
Como dice García Florindo "Bernier es un poeta sensorial y ético profundamente reflexivo y comprometido que cultivó la poesía como medio de expresión de una verdad íntima muy ajeno a cualquier postura o impostura. Una poesía coherente con el individuo que fue, una poesía que lo define en un aspecto fundamental: el valor de la vida en sí misma. De ahí nace la moral de la compasión por aquellos que no pueden disfrutarla y por él mismo, que como todo ser humano tiene que enfrentarse a la muerte. De ahí que sean grandes temas universales los que acompañan a Bernier en toda su obra: la vida, el amor, el hombre, la muerte o Dios. En fin, interrogantes trascendentales, conflictos humanos a los que se enfrenta desde la razón, desde una postura limpia y heterodoxa, indagadora no ya en el pensamiento de un filósofo, sino en el sentir de un hombre que escribe poesía. Podríamos decir que la poesía de Bernier va adelgazando en la forma y aumentando en aire metafísico como una hermosa cuerda que va deshilachándose mientras gira en el tiempo de la vida hasta convertirse en una hebra luminosa y esencial."
Les dejamos con uno de los tantos hermosos poemas del libro Poesía en seis tiempos:

PERMITID, SEÑOR


Permitid, Señor, un poco de lujuria en este mundo.
Permitid que el roce de los labios sea caliente levadura,
permitid que las pupilas del luto del deseo se hundan en el pozo de otros ojos,
permitid que la mano del osado amante palpe la sangre ajena estremecida.

Dejad hervir la entraña de los machos sobre la piel desnuda,
dejad el juego de los adolescentes labios bucear en los senos de los lirios,
dejad las vírgenes con su secreto fuego ardiendo en piras escondidas,
dejad los muslos de los verdes tallos mezclarse en llamas
de tacto, en apretadas lianas de caricias.

Que el rubor se desnude enteramente y
la escultura
surja de tactos y torrentes,
que los zumos de ojos exprimidos y de brazos
manen de fuentes secretas y de labios.
Permitidlo, Señor, que ya sufrieron sus penas los humanos,
que ya, bastante, la carga duró sobre los hombros.

martes, 20 de diciembre de 2011

La Playa Negra, de Paqui Jiménez Yepes

El pasado viernes 16 de diciembre se presentó en la Biblioteca Central de Córdoba el poemario La Playa Negra, de Paque Jiménez Yepes. En la mesa estaba el editor Manuel Patiño y el presentador de la poeta Fernando Muñoz.
La Playa Negra son un conjunto de poemas escritos en un lenguaje sencillo, sugerente y nostálgico. Son poemas que brillan individualmente y en su conjunto porque cada uno de ellos nos transmite una emoción serena. En general se percibe un poemario cargado de melancolía y se nota también un tono de una leve tristeza en equilibrio, por el paso del tiempo, a través lo que se cuenta. La autora escribe sobre esas cosas que le han exaltado el espíritu y le han llenado su mente de cierta tensión de deseo por recordar, ver o experimentar. Así ella canta en sus poemas a personajes de la literatura, del cine, a lugares emblemáticos para ella, de la lectura de un libro o de los recuerdos de su infancia. Y lo cuenta poniendo ese tono poético en acción directa con la palabra acertada que nos transmite la belleza y la veracidad del poema.
Paqui Jiménez Yepes es una poeta que lleva escribiendo desde hace muchos años, pero con la primera publicación de La Playa Negra viene a decirnos que es una poeta íntegra y que tiene mucho que decirnos en el futuro porque su poesía tiene calidad y vida.
Desde aquí felicitamos a Paqui porque promete mucho como poeta y le deseamos un futuro lleno de éxito.
He aquí uno de sus poemas:

A Emily Brönte

Hoy conocí el reino de Anglia...

Y no puedo creer
que en esta lluvia continua
y de viento huidizo de Yorkshire
                                       vagaras tú.

No puedo hallar
razón alguna
para que resbalara el hollín
de tu piel y en el aire limpio
estallara la tempestad infernal
                                que nunca se detiene.

Cómo pudieron despertar tantas rosas
en la fantasmagórica humedad de tu tejado.

Quédate siempre conmigo.
Toma cualquier forma
      pero no me dejes en este abismo en que no
puedo encontrarte.

martes, 13 de diciembre de 2011

Escritos Cubanos Incuba2, de Enrique Pleguezuelo

Ayer se presentó en el salón de actos de la Delegación Provincial de Córdoba el poemario Escritos Cubanos Incuba2, de Enrique Pleguezuelo, publicado por Ediciones depapel. El acto estuvo presidido por el editor Manuel Patiño y el poeta Pepe Cañuelo que presentó al autor.
Los poemas que forman parte de la colección Sobre Literatura son poemas escritos sobre una estancia en la isla de Cuba en donde el poeta recoge la experiencia viva de esos aspectos humanos y paisajísticos que le han conmovido, todos ellos en una mezcla de gozo interno, plasmación de la realidad cotidiana de una Cuba estancada en un tiempo que es misterio, y la propia felicidad que le proporciana un viaje inolvidable en compañía de un ser extinguido y también inolvidable, y en una tierra nueva que lo acoge con el calor inesperado que siempre necesita un viajero. Porque eso son los poemas de Enrique, los poemas de un viajero a la antigua usanza, esos viajeros que vivían, amaban y se identificaban deteniéndose en las horas o en los días precisos del suelo que pisaban para conocer mejor el lugar, su gente y su cultura, porque esa es la verdadera filosofía de la vida, detenerse en el conocimiento que nos aportan los otros, oirlos, escucharlos y crecer.
La escritura de Enrique Pleguezuelo busca dibujar las realidades de los actos, de esas escenas de la isla de Cuba que de alguna manera dejaron en él la impronta de una alucinación mediática de esos personajes o lugares que vio: imágenes, luces, amaneceres, el joven y sólido negro, las mujeres de vaivenes culos con templadas tetas, los niños morenos del malecón, la comida, las ciudades de la Habana, Santiago de Cuba y Trinidad. Y todo lleva la amalgama de la sensualidad, una sensualidad decadente como la propia Cuba, una sensualidad que brilla apagada por la tristeza de lo cotidiano y decimonónico.
He aquí uno de los poemas que conforman este hermoso, elegante y atractivo sobre librito de poemas de esta colección de ediciones de papel que poco a poco va a convertirse en una excelente colección para la historia de la poesía en Córdoba.

El malecón

La larga lengua de la bahía
despliega la sierpe que rompe
las aristas del morro.
Los niños morenos juegan
en las inmensas bocas
de los profundos y oscuros peces.
Los hombres, de pasos desvaídos,
acunan el aire de seis cuerdas,
clave y conga con delicada voz.
Apoyados en la grada, sin caña
pescan el futuro que nunca anzuela.
¿Quién entra por tu boca de caimán?
¿Quién sale por tu ano de cocodrilo?
Las mujeres de vaivenes culos
con templadas tetas
alimentan la isla como a los siglos
amamantaron
en la eterna trilogía de la historia:
tierra, raíz y fruto amargo.


jueves, 1 de diciembre de 2011

Zubia: poesía y legado, de José Luis Esparcia

Se acaba de presentar en La Ermita de Bodegas Campos, en Córdoba el libro Zubia: poesía y legado, de José Luis Esparcia. Presentó el acto el poeta Manuel Gahete y acompañó al autor también el componente de Cántico Ginés Liébana que es quien ha aportado la inconfundible portada con uno de sus ángeles. El libro ha sido publicado por la editorial Cultivalibros y según el propio autor se dice lo siguiente del grupo poético Zubia: "Zubia, el grupo poético más compacto y relevante de Córdoba tras Cántico, dejó huella evidente en el alma literaria de la ciudad; pero el reconocimiento que en su día tuvo, no traspasó otras fronteras. Después, el tiempo fue engullendo en su bruma espesa el propio sentido del grupo que en los años setenta y ochenta tuvieran los poetas que lo formaron. Este libro trata simplemente de recordar. Un recuerdo que, sin ánimos de sentar principio alguno, es, sobre todo, de justicia. Y si la justicia en poesía tan poco habitual, al menos la resistencia al olvido ha de ser una de las armas que hagan de los merecimientos viva realidad. Por ello, sin más pretensiones, este libro quiere dejar un leve reflejo de la gran altura poética y del legado que Zubia transmitió en unos años nada fáciles para despuntar en la poesía."

Aunque alrededor del grupo Zubia hubo otros poetas que hicieron su camino en otros grupos o eran poetas más jóvenes y que todos participaron de una relación poética común en la ciudad de Córdoba, son cinco los poetas que permanecieron compactos como grupo hasta el final: Francisco Carrasco, Carlos Rivera, Mercedes Castro, Manuel de César y Lola Salinas.
A continuación exponemos un poema de cada uno a modo de homenaje.

Cuando ayer es ya una huella

Hoy he desalojado de la pequeña alcoba
de la memoria, aquella canción de la tristeza.
Cada día tiene una música diferente
en el viejo piano del corazón. Ahora
dejo crecer la hierba de oro y amaranto
en la pared profética,
que las manos arriesgan
la azul enredadera de los días futuros,
y el animal confina sus pasos en la sangre.
Ayer es ya una huella de algo, que ha quedado
amarilla en el hondo almanaque del alma.
Pero amamos aquello que no es solidario,
cuando hemos aprendido el nombre de las cosas
y en el pecho deserta el fantasma del tedio.
He buscado en el signo la virginal materia,
lo maternal que asume en su canto la vida,
la mesiánica, dulce vocación de la lluvia.
Aquí tengo en vigilia las crisálidas horas
que amamantan el tránsito a un universo nuevo.
                                              ( Humano exilio )

                               Franciso Carrasco



Niños de los cuarenta

Una caterva de cisnes chapoteando indefensos
después de la galerna
                           sobre una naúsea subhumana
eso fuimos
             niños de los cuarenta
en alpargatas los pies y el corazón
ahogados entre cirios y novenas
atascados los silbos y las alas
entre constelaciones de cadáveres
derrotados o victoriosos.
A uñas de sueños fuimos marchitándonos
cavándonos la fosa de la juventud
prietas las filas de deseos rotos
sedientos de montañas nevadas imposibles.
                                        ( Los destierros )
                                    
                                Carlos Rivera



Escánciame ese vino en las manos,
quiero el escalofrío de esta sangre distinta,
quiero acostar la tarde antes de que la fiebre
nos dicte desatinos y caprichos insólitos.
Mírame las estrellas, cuéntame las estrellas
y di si no parecen cicatrices sagradas,
si no es posible que de algún modo idéntico
la humilde ceremonia del tiempo reconstruya
los dispersos pedazos de nosotros.
                              ( Paisaje de la sangre )

                                   Mercedes Castro


Psalmus Tristitiae

Vasta hermana de hondos ojos
del dolor ya muerto
tú que conoces mi sendero
y sabes qué venas tengo tiernas
qué recuerdos me ladran en la noche
me persiguen hasta dentellearme
qué brillos me acorralan en esta cueva estéril
libértame en tus brazos bondadosos
viejas ramas de almezo para un pájaro húmedo.

Nadie tengo que cuide mi alma
y por eso a ti clamo
a mi derecha la soledad
un edificio alzado de cenizas
y en la mano la perla enferma del ayer.

Atiende a mi clamor
sé mi cobijo ahora
mi porción en la tierra de los vivos
ya sola musa mía.
                ( Inentario de nubes )

               Manuel de César


Y no volver
quedarse para siempre
morir sobre las cúpulas
sobre los brezos
las azules gaviotas de la noche
bebernos de un grito las hortensias
y anclar la piel
mientras la luna tiembla
mientras tus ojos
tus cabellos
el ánfora del tiempo
se cubre de luciérnagas
Y no volver
dormir tus labios
tus manos con nenúfares
                    ( Cuando nos busque abril )

                    Lola Salinas

jueves, 24 de noviembre de 2011

Uno partido, de Ángel de la Torre

El jovencísimo poeta Ángel de la Torre acaba de publicar su primera obra poética con el interesante título Uno partido. Se trata de un poemario cuyos poemas nos hablan en un tono sorprendentemente maduro para su edad pues en ellos se pondera sobre los aspectos que preocupan al poeta. Son poemas interesantes también porque reflexionan sobre el acontecer de una manera filosófica. Y además están escritos concisamente, pero usando un lenguaje nuevo que expresa la forma de escribir de las nuevas generaciones que comienzan. Ángel de la Torre con este poemario nos da a conocer una forma de ver el mundo y de interpretarlo. En verdad para ser su primer poemario y por la rabiosa juventud del poeta nos da pruebas de ser un autor preocupado por los conceptos y su definición. Por lo tanto estamos ante un poeta que ha leído mucha poesía y que desde muy niño ya tenía un gran interés por el mundo poético.
Ángel de la Torre ya apareció en la antología de La Bella Varsovia Tenian veinte años y estaban locos, 2011.


El libro está publicado por la editorial Vertical Ediciones en la Colección Poétaneos.




A continuación les dejamos con un poema del libro.


Zanahorias heladas. Café frío.
La fracción llega al mínimo
y aún no es simple.

La piel es un fragmento del instante
el corazón recuerda que es un órgano
que se recicla azul.

Habla uno y alguien oye.
La paradoja de algo
sin otro.
Uno partido
por espejos que dudan de su imagen.

martes, 15 de noviembre de 2011

Entrevista a Alberto Díaz-Villaseñor




FSM.- Alberto, acabas de publicar en la colección Daniel Leví tu último libro de poemas titulado Nuevo Lapidario, ¿De qué trata este libro y qué supone este poemario en tu carrera poética?
ADV.- En la Edad Media, a instancias de Alfonso X El Sabio, se escribió un Lapidario o libro de las piedras. En él se recogían las propiedades de los minerales en relación con la alquimia y la astrología. Mi “Nuevo lapidario” pretende identificar las propiedades de rocas y minerales con aspectos del alma humana, también con los frutos y monstruos que pare el intelecto. No es un libro que apele únicamente a la sensibilidad poética, sino más bien a la visión del poeta sobre la realidad circundante, sobre su apreciación y experiencia respecto de lo que vive, piensa y siente. Es también este libro un deseo de tributar –por parte de la poesía- un homenaje obligado al reino mineral, una de las partes de la naturaleza que siempre queda postpuesto o relegado en el afán del poeta ante la viveza del reino animal y ante la sutileza reino vegetal. Procedo de una tierra, el norte de la provincia, que se define por su inmanencia mineral y su permanencia en lo subterráneo, y esta circunstancia quizás le deba mucho también al libro. Por último, este libro supone para mí desembarcar definitivamente en la poesía, ya que es mi segundo título publicado y recoge, revisa y reinterpreta algunos trabajos anteriores.

FSM.- ¿Cómo fueron tus comienzos poéticos y tu relación con la poesía?
ADV.- Yo siempre me recuerdo escribiendo poesía, madurando ideas, estilos, en busca de esa voz propia que todo poeta anhela poseer. Fue mi hermano mayor, Heliodoro –un gran poeta que perteneció a Zubia- quien me proporcionaba libros. Leí muy joven a Alberti, a Lorca, a Carlos Rivera, a Ángel González y a todos los españoles del XX. Yo nunca he dejado la poesía aunque apenas haya publicado. Donde vivo, apartado del mundo literario, se hace difícil dar a conocer tu producción poética, no manejas los registros de la edición. Mi relación con la poesía ha sido y es fluida, nos soportamos, a veces nos echamos de menos, y también muchas veces nos echamos de más y nos tenemos que dejar un tiempo; creo que eso le pasa a todos los poetas. Por otro lado, mi poesía, sobre todo en la actualidad, busca de modo natural, instintivo, lo universal, lo material, en detrimento quizás de lo personalista o intimista; los mundos objetivos, la fuerza exterior de la vida en perjuicio de lo subjetivo, pero no sé, quizás el lector es quien debiera decirlo. En cuanto a mis comienzos, como los de casi todos, fueron solitarios, de recorrer a tientas los caminos que otros habían abierto, hasta ir formándome mi propio universo.

FSM.- Alberto, ¿qué misión tiene un poeta en nuestro tiempo según tu opinión?
ADV.- No creo que haya que sobrevalorarla. Nunca he creído que un escritor sea más ni mejor que nadie, ni más imprescindible en este perro mundo que nadie. La historia está llena de buenos escritores auténticos canallas. El arte es necesario, y por lo tanto también la poesía, porque es necesario que los creadores den a conocer una visión diferente del mundo. Quizás nuestra misión sea la de aportar un plus de reflexión y de comunicación, de elaborar el pensamiento de otro modo, de profundizar en los entresijos de lo reflexivo. Pero igual puede ser otra la misión, o ninguna. Hay que mirar con distanciamiento todo.

FSM.- ¿Qué te ha aportado a ti el acto creativo de la poesía?
ADV.- El hecho de conocerme mejor a mí mismo. En este sentido, creo que todo el mundo, desde la escuela, debería ejercitarse en algún tipo de actividad poética. La poesía nos hace ser más reflexivos, analizar más y mejor nuestra realidad y la de los demás. La poesía puede ser como el ajedrez del corazón.

FSM.- Vives en Peñarroya-Pueblonuevo donde también ejerces la docencia en un Instituto de Enseñanaza Secundaria, ¿qué dinamismo cultural se vive en un pueblo de primera importancia dentro de la provincia de Córdoba?
ADV.- Mi pueblo dejó de ser “de primera importancia” hace rato después de que se viniera abajo todo el tejido minero e industrial. Actualmente no hay apenas dinamismo literario y muy poco interés por la poesía. Las asociaciones culturales existentes se centran más en lo popular o lo musical. Digamos que los cuatro o cinco escritores que aún existimos somos como la aldea de Astérix rodeados de romanos, que como todos sabemos eran gente práctica que no se molestaba en andarse por las ramas o en perder el tiempo inventando cosas como nosotros.

FSM.- Participaste como poeta visual en una exposición colectiva en la edición de 2008 de Cosmopoética, dime, ¿Qué es la poesía visual y qué aporta a la poética tradicional?
ADV.- La poesía visual es una especie de cajón de sastre donde entra todo lo que no puede ser clasificado de otro modo. Es una manifestación creativa que mezcla la imagen con la palabra, a veces sólo con a letra, para desembocar en mensajes literarios y, muchas veces, metaliterarios. Es un ámbito muy atractivo del cual se vale –con aviesas intenciones- la publicidad o la política, aunque también es cierto que hay mucho camelo entre sus cultivadores; aunque esto también cabe decirlo de cualquier tipo de arte, literario o no. Los creadores honrados aportan mucho a la poética, siempre que no perdamos de vista lo que significa “poesía” (en griego “poiesis”) que no es otra cosa que “creación”. Es decir, para mí la poesía visuales otro modo, igual de válido e interesante, para comunicar cosas, para elaborar mensajes, para hacer pensar al homo sapiens.

FSM.- Has escrito también narrativa, eres articulista del Diario Córdoba y fuiste corresponsal de este mismo periódico, ¿han influido estas actividades en tu creación poética?
ADV.- Sí, ya que toda la actividad literaria se alimenta y retroalimenta de todos los géneros relacionados con la escritura. A mí, el gusto por lo narrativo, por el cuento en concreto, me ha servido para elaborar artículos periodísticos cada vez mejores, para transmitir ideas políticas o sociales de manera cada vez más definida y (espero) atractiva. En mí no hay una disociación clara entre poesía, narrativa, lenguaje periodístico, me gusta cultivarlos todos mezclando registros y lenguajes. Esto supone un ejercicio arduo, complicado pero apasionante y muy satisfactorio. Creo que lo que uno debe presentar al lector –sea en el género que se- es siempre un trabajo redondo, completo, muy bien trabajado y muy honrado.

FSM.- Eres autor de varios blogs, podrías decirnos la dirección y qué podemos encontrar en ellos.
ADV.- Actualmente sólo mantengo uno (albertodiazvillasenor.blogspot.com) que merezca la pena. En realidad lo uso como archivo de escritos o noticias mías que van apareciendo en otros medios, es una manera de evitar que se me pierdan y también es el modo de facilitar a otros la búsqueda de cosas relacionadas conmigo o mi producción, mi pensamiento, etc. Actualmente estoy más volcado en Facebook en cuanto a comentar la actualidad, a plasmar mi pensamiento, a comentar el de los demás… y a divertirme. Facebook es muy divertido cuando te sabes rodear de otros amigos inteligentes y divertidos, como a mí creo que me pasa.

FSM.- Podrías por favor definirnos tu concepto de poesía.
ADV.- Creo haberlo dicho antes. Es un medio para conocerme mejor reflexionando tanto sobre temas universales como personales. Y es un ejercicio de expresión para cultivar el hecho literario que luego traslado a otro tipo de producción escrita, sea narración o sea lo que sea. Por lo tanto, es un medio de comunicar de la manera más honrada posible los pensamientos propios, los sentimientos, las sensaciones.

FSM.- ¿Qué poetas han ejercido en ti una influencia y por qué?
ADV.- Yo creo que todos los poetas y narradores que a uno le gustan te van moldeando el pensamiento y la expresión. Alguien dijo que la evolución no es más que una consecución de las influencias recibidas de otros que estuvieron antes, más o menos. Yo siempre mostraré mi adoración por García Lorca, al que considero el poeta más completo, más redondo, en lengua española; alguien que supo manejar maistralmente muchos registros poéticos, desde lo popular a lo subjetivo. Sin embargo, pocos podrán encontrar en mí temas o influencias lorquianas porque Lorca es muy imitable y se detecta a la legua, y hay que evitar ser un émulo porque te anulas a ti mismo. Como es imposible dar una lista completa de mis influencias o admiraciones, las resumiría en Lorca, Leonard Cohen, Blaise Cendrars, Saint-John Perse, Rimbaud, Verlaine, Ángel González, José Hierro, Miguel Hernández, Walt Whitman, Pablo Neruda, César Vallejo, José Martí.

FSM.- ¿Cómo ves el panorama de la poesía cordobesa y andaluza en este momento?
ADV.- La cordobesa, y déjame que me centre en ella, está absolutamente en primera línea del panorama nacional. En Córdoba la poesía es consustancial a la realidad, al entorno. Aquí la gente tiene una predisposición natural a la reflexión poética, al ejercicio literario. Y se hace con calidad y sabiendo transmitir un mensaje universal, porque creo que la poesía cordobesa actual no es particularista ni endogámica, al contrario, es ancha, abarcadora, con altura de miras.

FSM.- Alberto, organizaste y dirigiste cuatro congresos sobre cultura francesa de 1999 a 2002 y recibiste en 2003 del gobierno de Francia la medalla y el nombramiento de Caballero de la Orden de las Palmas Académicas. Teniendo en cuenta que es un reconocimiento muy importante, es decir, la segunda medalla en importancia y la más antigua de aquel país, ¿qué ha supuesto esto para ti?
ADV.- Se trató de un reconocimiento muy cariñoso a la actividad que desarrollé encaminada a rescatar el pasado francés del norte de nuestra provincia, su cultura, su lengua, y por el trabajo desarrollado para impulsar esta cultura hacia el futuro. Los extranjeros son así, se empeñan en agradecer el trabajo de los demás en lugar de envidiarlo o destruirlo. Son un poco raros.

FSM.- Podrías hablarnos de tu obra poética y recomendarnos alguno de tus libros que consideres que más te gusta a ti.
ADV.- Es difícil recomendar un libro, sólo tengo dos publicados pero tres más terminados en el cajón, y cada uno aborda temas muy diferentes. Si se publican, será el momento de hablar de unos o de otros.

FSM.- Y para acabar, podrías dejarnos aquí para los lectores un poema tuyo de los que más te gusten y decirnos por qué lo has elegido.
ADV:- No sé si es el que más me gusta, pero sí se trata de un poema que me dice y me recuerda muchas cosas, tanto por las circunstancias personales en que fue escrito como por el tema en sí. Se titula “Mineral” y está incluido en el libro que acabo de sacar “Nuevo Lapidario”. Es un poema que ha gustado mucho en las presentaciones y lecturas que he hecho hasta el momento. Dice así:

Y seré mineral, cristal y polígono
vestido de tierra y sudario.

Y moriré como todos,
muerto de miedo y al miedo abandonado.

Cuando llegue la hora sacadme
al viento,
abrid las ventanas, las puertas
de mi casa.
Abridme los ojos si ya los he cerrado
por la fiebre o el coma,
abrídmelos y dejad que mire afuera,
al último rumor de los árboles,
al frío de la nieve y de mis manos,
al azul del cielo que me aguarda.
Derribad la pared o la reja, sacadme
al jardín o a la calle.

Porque si he de morir como todos,
muerto de miedo y de sueño
eterno
no quiero barreras ni párpados
frente al aire o la lluvia.

No quiero entierros ni duelos
al sol,
mis células han de ser
polvo que atosigue
la tierra
como un viejo veneno en catálisis y abono.
Mis arterias y huesos serán mineral nuevo
y luego rocas,
piedra de otras casas, orgánica ciudad
de nueva planta.

Pero sacadme, sacadme, oh sí, sacadme
afuera.
Arrojadme a la vista de tormentas y acacias
sin prescripción facultativa.
Quitadme agujas y sondas transparentes,
quiero escapar sin ataduras.

Porque al morir quiero hacerlo como nadie,
desnudo bajo un árbol mirando de cara
a las nubes,
vestido con nuevas vestiduras
de mineral y de sueños.


FSM.- Muchas gracias Alberto por participar en el apartado de entrevistas de Paraninfo Poético.