jueves, 6 de septiembre de 2012

II Encuentro Escritores por Ciudad Juárez

El pasado 1 de septiembre se presentó en Córdoba (España) la plaquette II Encuentro Escritores por Ciudad Juárez en el Centro Cultural Juan XXIII. Esta interesante actividad solidaria del verso contra la injusticia de la violencia fue coordinado por Ana Ibáñez y Paqui Jiménez. Y participaron los siguientes poetas: José Manuel Ballesteros Pastor, María Campo, Emilio Corzo, Carmela Cuello Guijón, Manolo Guzmán, Rafaela Hames Castillo, Ana Ibáñez Córdoba, Enrique Pleguezuelo Acedo, Paqui Jiménez Yepes, Pilar Sanabria Cañete, Fernando Sánchez Mayo y Ana Patricia Pahlén.
El movimiento escritores por Ciudad Juárez surgió tras el asesinato de la poeta y activista Susana Chávez en 2011 y cuyo objetivo es reivindicar, a través de la palabra y de la cultura, la paz y la dignidad frente a la barbarie y la apatía.

A continuación les dejamos con varios poemas de la plaquette.

LA ÚNICA VICTORIA POSIBLE

La única victoria posible
es la tela que tengo contigo
la música que te canto al oído
el nombre que te doy
la voz que te llama
la muerte que no olvido.
He visto una hilera de hormigas
cruzar el horizonte entre las piedras
luchando entre los noticiarios
venciendo a la muerte
enarbolando banderas de vida y libertad.
                           Paqui Jiménez Yepes


DISEMINACIONES ( A las mujeres de Ciudad Juárez )

Me he repartido en pedazos,
me he repartido entera
con hambres de geografía humanas.
He sufrido el vértigo de las demarcaciones,
de las sábanas cóncavas, de porosas noches
en correntías de un cuerpo.
Y ahora aquí y allá
víctima de lazos perturbadores,
de voraces inaniciones.
Ahora, aquí y allá en fisuras de mar,
en vitalicios desiertos disidentes.
Aquí y allá en espesores pertinaces,
en transparentes bellezas,
en contumaces mohos del recuerdo.
Aquí y allá arrojada al retrubuido exterminio
de los nombres con eco de tantos miedos.
Aquí y allá diseminada en ciénagas mortificantes,
en punitivos laberintos sin presunción de inocencia.
Aquí y allá dividida en efímeros enseres que la vida dispone.
Aquí y allá partida en realidades y tramoyas,
en parasitarias rémoras. Aquí y allá,
¿cómo no amar la acérrima dualidad de la muerte?
                                   Pilar Sanabria


ERA EL FUTURO QUIEN VENÍA

Soñé que era el futuro quien venía por las alamedas
pintando el verde sosiego de las tardes,
que los caminos eran ríos de amor
humedeciendo el cielo de esperanza,
que en los campos crecía la clara luz del criterio
y se expandía como el fragante olor de las rosas.
Veía yo llegar a los pájaros por las rutas expeditas del aire
a beber la abundancia en los oasis del desierto
y en los pasos donde reinaba la armonía dormida de cansancio.
Era la ciudad de Juárez mirando desde lejos,
desde más allá del tiempo,
y era yo el que anhelaba vivir bajo su techo.
                         Fernando Sánchez Mayo

lunes, 16 de julio de 2012

Los ojos no están aquí, de Roberto Loya

Roberto Loya ha publicado Los ojos no están aquí en la colección Los conjurados de la editorial Polibea. Un título sugerente y lleno de belleza. Una edición cuidadísima y original con las palabras preliminares de Raúl Alonso y la ilustración de la portada de Juan Carlos Mestre. Y al final del poemario están también las palabras de Federico Leal y Ángel Rodriguez Abad
Dice Raúl Alonso de este libro: "Los ojos, que es el concepto que articula todo el dinamismo de la obra y su reflexión gnóstica acerca de la vacuidad, se vuelven sobre sí mismos invitando a mirar hacia dentro, donde no hay forma, ni sensación, ni percepción, ni impulso, ni conciencia; ni ojo, ni ni oído, ni nariz, ni lengua, ni cuerpo, ni mente; ni formas, ni sonidos, ni olores, ni sabores, ni cosas tangibles, ni objetos de la mente, ni elemento del órgano visual, y así sucesivamente hasta que llegamos a la ausencia de todo elemento de consciencia mental."
Federico Leal que titula su estudio sobre Roberto Loya como La oscuridad del cristal, dice: "Roberto Loya es un poeta de oscuridades externas pero sus textos irradian una luminosa presencia interior". Y más adelante dice: "Los ojos no están aquí son -en su claro referente elotiano- pefume que se diluye, que se desintegra a sí mismo, pero que antes arroja la necesaria luz sobre los otros, incluso aunque se vuelva contra el vate..." "...Sí, la poesía de Loya genera luces, oblicuos sonidos de mantras, de cálices silenciosos vertidos sobre una hoguera, pero también proyecta figuras crepusculares y a menudo alargadas." "R. Loya es la voz inquebrantable del que ha estado en la tiniebla más enfangada y ha sido purificado pero no ileso".

Le dejamos con uno de los poemas del libro.

SABES los últimos pasos que dar
Antes de alcanzar con tus ojos
El confín de la materia
De la luz y el deseo
De ser íntimo paisaje.
No hay más que horizonte
En la fugaz lejanía,
Y me pregunto qué alberga el mar
Al partir hacia lo invisible.
Qué nos devuelva amansado en su marea
Como la vida trae de pronto el olor
De una vieja lluvia, que nos hace distintos
Al saberse noche de los días.

miércoles, 27 de junio de 2012

Donde respiran los álamos, de Bartolomé Delgado Cerrillo

Estos días, en el salón de Los Sentidos del Círculo de la Amistad y amparado por el Ateneo de Córdoba, se ha presentado un nuevo poemario editado por el Área de Cultura del Ayuntamiento de Priego de Córdoba, Donde respiran los álamos, un título acertadísimo y verdaderamente bello, hermoso y poético. Bartolomé Delgado Cerrillo ha reunido un conjunto de poemas que en palabras de Rafael Ruiz Serrano escritas en el prólogo dice: "...su poesía tiene méritos tales como creador de imágenes inolvidables, capaz de revivir en el lector sensaciones y recuerdos olvidados, describe como nadie la nostalgia del paraíso perdido de la infancia..." "...sus poemas no están, por lo tanto, condenados a la maldición de Albert Camus, que afirmaba: "Los que escriben con claridad tienen lectores, los que escriben con oscuridad, tienen comentaristas. Es un libro de autor culto, pero que no juega al ocultismo; no está destinado a los brujos de la tribu, sino a nosotros, pobres mortales, que consideramos la lectura un ejercicio tan cotidiano, democrático e imprescindible como la respiración." "...Su poesía, además de comprenderse, está en la línea de lo que Béquer llamaba la poesía de los poetas, es decir, una poesía sin excesos ornamentales, esencial y natural. Sus poemas nos hablan de los eternos temas de la poesía, que mejor que nadie sintetizó Miguel Hernández en un brevísimo poema: la vida, la muerte, el amor..." "...sus versos están recorridos por los sentimientos, siempre contradictorios, que nos definen como humanos: la inevitable soledad, la alegría de vivir, la nostalgia de lo perdido, la niñez, la voluntad de preservar la felicidad fugaz, el paso veloz e inevitable del tiempo, nuestra vida reflejada en otros ojos... y siempre el paisaje." "...Su poemario no es un simple enunciado de buenos sentimientos al alcance de cualquier persona sensible. Lo que le da el verdadero valor poético, literario, que encierra, es que esos sentimientos han sido sometidos a un paciente proceso de elaboración, similar al del hábil joyero que talla el diamante para sacar de él toda la luz de la que carecía en estado puro, pero bruto." "...Más que influencias, en su caso habría que hablar de afluencias, es decir, de esas corrientes profundas y antiguas, fruto de sus años de estudio y de sus numerosas lecturas..."

A continuación les dejamos con uno de los poemas del libro

Homilía de los sueños

                        A mi padre

A veces soy sueño de paz
sedante de la materia.
De la tierra solo me llevo la memoria
y el aire de mis versos.

Me desdibujo en la brisa
entre el vaivén del cielo azul.
Soy etéreo en las alturas
como arena inquieta de los médanos.

Allí no existen últimas palabras,
solo el sabor dulce de la esperanza.

Y en la hedonista pradera de lo nuevo
a veces soy sueño de libertad.

sábado, 9 de junio de 2012

Proyecto para excavar una villa romana en el páramo, de Luis Antonio de Villena

En este libro Proyecto para excavar una villa romana en el páramo Luis Antonio de Villena dice: "Es este, obviamente, un libro elegíaco. Sobre el tiempo, su tránsito y sus bellezas. Y como toda elegía,  -también con la equivalencia arqueológica- es así mismo un ibro de enorme vitalismo y sensualidad, porque la fugacidad enaltece el placer. ¿Referencias culturales? Me han parecido siempre parte integrante y cimera de la vida: la encumbran, la subrayan, la multiplican..
La villa romana que descubre sus esplendores ocultos es siempre nuestra propia vida. Todas las vidas. El simún siempre sopló en ellas. Elegía y sensualidad: la vida, el tiempo."
Bajo mi punto de vista es uno de los poemarios con los que más he disfrutado. Son poemas escritos con el corazón puesto en la balanza. Y siempre el corazón pesa mucho más que otros aspectos. Es el mismo poeta erudito de siempre, sólo que en esta ocasión uno siente la identificación total.

He aquí uno de los poemas del libro:

EPITAFIO

Amigo que pasas, detente un isntante.
Yacen aquí las cenizas  de alguien
que no pidió venir (al que nada
le hubiese importado no venir)
y que, sin dolor, nunca temió irse.
Como tú, pensaba que este mundo 
es oscuro y sucio, y crueles y necios
la mayoría de los hombres, avaros y egoistas.
Hay momentos de lujo: la belleza
y el arte. Los chicos y los libros.
Él no buscó más. Y agradece
a los dioses que le impidieran llegar
a la vejez, tediosa y terrible.
Atrapa el presente amigo.
Goza y no tengas miedo.
El mundo no tiene arreglo
y los hombres tampoco. Suciedad
y traición colman la vida.
Coge los momentos fugaces de luz
y calienta con ellos la tumba.
Aquí sólo hay silencio y olvido.
Claro que hubiera dado igual no venir.
Pero ya que llegaste (sin pedirlo)
pásalo lo mejor que puedas...
Te lo dice quien, sin dolor,
no temió partir. Y lo hizo de golpe preciso.
Tranquilo, el Averno es benigno.
Y en verdad nada es peor
(salva los dorados momentos de oro)
que la vida misma. La inclemente
y dulce vida. Entrar, salir... No temas.
Nada hay, sólo el presente existe.
Sé feliz, caminante. Me llamo Nadie.
Como tú, como aquel, como todos...
Nadie descansando en Nada.

domingo, 27 de mayo de 2012

Entrevista a Pablo Méndez

FSM.- Pablo, eres un poeta de Madrid, y con tan solo 19 años ya publicaste tu primer libro ¿cómo empezó tu vocación literaria?
PM.- Desde siempre me gustó escribir, siempre, desde muy niño escribía aunque tengo que reconocer que cuando me cambié de colegio en 1990 mi interés por la poesía se hizo más grande, se convirtió en toda una obsesión.

FSM.- De todos tus libros publicados con cuál de ellos te sientes más satisfecho y por qué.
PM.- Los libros de uno son difíciles de evaluar, Ana Frank no puede ver la luna, me ha dado muchas alegrías, sin embargo, Una flecha hacia la nada, que publiqué en 1994 me enseñó el mundo de la literatura y me hizo conocer a muchos de los amigos que más quiero.

FSM.- Durante los años en que tú publicas tus primeros libros ¿cómo era la vida literaria en el Madrid que tú frecuentabas?
PM.- Era distinto, es posible que hubiera menos lugares pero se vivía la poesía con mayor intensidad, las veladas poéticas empezaban a las ocho y terminaban a las tantas de la madrugada, se discutía mucho, situación que a mí no me solía gustar y era todo más ardiente para lo bueno y para lo malo. Luego existían una serie de ciclos clásicos de poesía donde siempre contabas con la presencia de buenos poetas, la tertulia de Rafael Montesinos los martes en el ICI era maravillosa, siempre leía alguien interesante, el Rincón del Arte Nuevo, las noches del Nuestra Señora de África, el ciclo de la Biblioteca Nacional, las primeras sesiones de Los Viernes de la Cacharrería… eran lugares con mucha solera… ahora hay muchos sitios donde se reúnen y leen los poetas pero falta un par de ciclos largos, organizados, donde lean de la misma forma poetas nuevos y expertos.

FSM.- Podrías explicarnos cómo es tu poesía.
PM.- Uffff, hablar de mi mismo se me da fatal, yo soy un enamorado de la poesía de los demás.

FSM.- Pablo, podrías darnos una definición de lo que es para ti poesía.
PM.- Sin duda una forma maravillosa de comunicación y una manera de vivir y una manera de estar solo como dijo tan bellamente Pessoa.

FSM.- ¿Tiene la poesía alguna misión en nuestra sociedad y en nuestro tiempo?
PM.- Esta es una gran pregunta y claro yo como poeta no sé si debo tener la respuesta, la situación del país es tan complicada que puede parecer algo frívolo dejarnos llevar por la poesía, sin embargo creo que los poetas tenemos que estar cerca de nuestro tiempo y escribir, escribir lo que nos salga, lo que llevemos dentro, y publicarlo, y leerlo y hacérselo llegar a los demás y que valga siempre para saber donde estamos. El poeta tiene que no parar. Si lo que escribimos tiene una misión deben decirlos lo que la leen o los que la estudien en el futuro.

FSM.- ¿Cuándo podemos decir que estamos ante un libro de poemas de calidad? ¿Qué aspectos o requisitos debe reunir para considerarlo interesante y útil?
PM.- En poesía la calidad es un imposible. Desde luego que hay un límite, pero calidad… la calidad me parece más bien un término tecnológico, un poema que a mí me vuelve loco a otro puede parecerle una aberración. Desde un punto de vista personal yo pongo en práctica un consejo que me dio Leopoldo de Luis, un poema me gusta mucho cuando me hubiera gustado escribirlo a mí. La poesía empieza a ser interesante cuando nos hace sentir, ¿sentir qué? lo que sea, por supuesto.

FSM.- ¿Cómo ves el panorama literario español en este momento?
PM.- Al igual que el resto, la literatura se está viendo perjudicada por la crisis, hay muchas librerías con enormes problemas, se han cerrado muchas y están despareciendo bastantes premios literarios. Por tanto vivimos un momento de cambio, de adaptarse o morir. Pero por otro lado siguen surgiendo escritores buenos, se siguen publicando buenos libros y además Internet está ofreciendo la posibilidad de hacer más amplia y fácil la crítica literaria. Lo que sí creo es que la poesía es mucho mejor que la novela, en la poesía hay mayor claridad de ideas, mucha más imaginación, más continuidad… la novela la veo más estancada.

FSM.- Eres un poeta que también has escrito ensayos, y hay uno titulado “Lo que aprendí de Gloria Fuertes” donde colaboran otros poetas como José Hierro, Antonio Gala, Mills Fox Edgerton. ¿Qué aprendiste de Gloria Fuertes?
PM.- Gloria Fuertes fue una de mis mejores amigas, una mujer fantástica, genial, era muy fácil aprender de ella, quizá aprendí esencialmente a no colocar mi condición de poeta en un punto superior al de los demás sino en el mismo que ellos, ser poeta como se es portero de discoteca, limpiabotas, jardinero o juez de paz.

FSM.- En tu biografía se aprecia que has desarrollado una gran actividad relacionada con el mundo poético y literario. ¿Qué has aprendido de tus vivencias relacionadas con este mundo de la poesía?
PM.- En mis primeros años, en los noventa, hice mucha vida literaria, pasé algunos momentos muy buenos y otros no tanto, recuerdo muchas noches con Juan Carlos Mestre, Rafael Pérez Estrada, Alfonso Berrocal, Miguel Galanes, Fernando Beltrán… y otros muchos autores. Ahora me resulta mucho más difícil y no voy más que a los actos de la editorial. Creo que el mundo literario es bueno si uno sabe ponerle fin, o como siempre comentaba Fernando Beltrán, sabe entrar y salir, es bueno pasar temporadas más alejado de la sociedad y más cerca de nuestra propia literatura. Lo mejor de aquellos años el recuerdo de muchos amigos que ya no están: Pérez Estrada, Gloria Fuertes, Rafael Montesinos.

FSM.- Pablo, también eres el editor de la prestigiosa editorial Vitruvio. ¿Cómo surgió esta empresa y qué objetivos busca dentro del campo de la poesía?
PM.- Monté Ediciones Vitruvio con sólo diecinueve años, ahora que tengo treinta y siete me cuesta mucho saber como surgió todo aquello, fue como una pequeña locura que se fue haciendo cada vez más grande. Cuando le dije a Gloria Fuertes que iba a montar una editorial de poesía me dijo que estaba loco y cuando le dije que quería que el primer libro fuera suyo me dijo que tenía buen olfato y que solo debía trabajar duro, eso hice la verdad. El objetivo de la editorial es muy sencillo y el mismo desde el primer día: publicar en el mismo formato, precio y promoción libros de poetas clásicos o de elevado prestigio con autores que publican sus primeros libros. Y así lo hacemos, ahora acaba de salir publicado Áspero mundo de Ángel González, y al mismo tiempo poetas que empiezan en la literatura, Vicente Enguix, Fina Domenéch, Mario Riera.

FSM.- Has obtenido muchos premios relacionados con la actividad poética, ¿qué ha significado esto para ti?
PM.- Los premios son siempre motivo de polémica y de controversia para los poetas, yo creo que están bien pero no hay que obsesionarse. Antonio Machado no ganó ningún premio en su carrera literaria, tampoco Lorca, ni Cernuda… Juan Ramón Jiménez ganó uno, el Nobel, y en los años anteriores a la Guerra Civil también existían premios, Gerardo Diego y Alberti ganaron el Nacional de entonces como Aleixandre. Tienen una importancia muy relativa. Me parece más importante para un poeta conocer su entorno y tener la firme convicción de dar a conocer su poesía que ganar un premio.

FSM.- Para acabar y agradeciéndote tu colaboración, ¿podrías dejarnos un poema aquí abajo y decirnos por qué lo has elegido?
PM.- Este poema pertenece a mi último libro, Ana Frank no puede ver la luna, y es un homenaje a una de esas personas que fueron víctimas de un siglo terrorífico y que todavía podrían estar con nosotros.



Ana Frank no puede ver la luna


Hoy, Ana Frank cumpliría ochenta años,


¿cómo será ese sueño hondo

de cumplir y cumplir

ochenta años?


quién puede bajarse

del tren de la vida y mirar caminos

ochenta años


ochenta, ahora tendidos

en el árbol viejo de la muerte,


ochenta años


yo miraré por ti los fresnos,

apagaré las velas,

celebraré la luna

besaré a mi mujer,

este es mi regalo:

felicidades.




Ana Frank no puede ver la luna, Pablo Méndez. 3ª ed. Ed. Vitruvio.





miércoles, 23 de mayo de 2012

Milarepa´s bones, Helambu, de Yuyutsu RD Sharma

Nos hacemos eco desde Córdoba de la nueva publicación de Yuyutsu RD Sharma con su nuevo libro Milarema´s Bones. Yuyutsu fue uno de los poetas invitados a la séptima edición de Cosmopoética. Un poeta internacionalmente aclamado que vive en Nueva York y que con sus poemas canta a su tierra nepalí con una sensibilidad exquisita. El libro consta de 33 nuevos poemas. Esperemos que pronto sea traducido en España y podamos leerlo. No obstante los que se atrevan y quieran pueden leerlo en inglés.
Desde Paraninfo Poético queremos felicitar a Yuyutsu y desearle una buena andadura con su nuevo libro y que tenga los mayores éxitos porque se los merece.
Les dejamos con uno de los poemas:

Way to Helambu

On my way
to Helambu

tall columns
of the killing kilns

of Braktapur
aginst the shimmering snows

of Makut
of Ganesh Himal

grey plumes
of poisonous smoke

rattel snakes
in green terraces

of light
in the stadiums

of my delight.









viernes, 18 de mayo de 2012

Entrevista a Pablo Méndez ( entrevista concedida a otro medio y reproducida aquí)

Pablo Méndez (Madrid, 1975) es autor de seis libros de poesía. Su trayectoria literaria empieza siendo él muy joven con la publicación de “Una flecha hacia la nada” (1994) desde entonces Pablo Méndez ha dado muestras de que el realismo en la poesía sigue latente y es una de las mejores alternativas para la poesía de nuestros días. Para muchos de los que estamos en el mundo de la literatura Pablo, a pesar de su juventud, es un maestro que está creando escuela. Hablamos con él con respecto a la aparición de su último trabajo “Ana Frank, no puede ver la luna” (Ediciones Rilke, 2010) libro al que muchos apuntan como un punto de inflexión en la obra del autor.

P.- Es inevitable preguntarte por el realismo, muchos autores ya están diciendo que la poesía se debe entender. Pero el realismo no es una corriente nueva, ni una tendencia donde a la poesía se le despoja totalmente de la metáfora ya que el propio poema forma una metáfora. ¿Es el realismo la alternativa de la poesía del S. XXI?

R.- El término “realismo” en poesía es muy ambiguo, sin duda abarca un sinfín de formas de hacer poesía, y no tiene nada que ver con lo fácil o difícil que sea un poema, eso depende más de la claridad y concisión que un poeta consiga en sus versos. Puede darse el caso de poemas difíciles y con una fuerte dosis de realismo. Para mí la poesía realista es una poesía cercana a la realidad que trata cuestiones de nuestro día a día, comunes a todos. No en balde, aquella poesía social, surgida en España a principios de los cincuenta, en lugares como México, llegó a llamarse, “realismo social”. En mi Ana Frank no puede ver la luna, hay un capítulo entero de prosa poética donde escribo sobre algunos de los grandes escritores que vivieron en París, son casi como fantasmas que yo quise ver por sus calles, están Azorín, Gómez de la Serna, Ortega y Gasset, Blasco Ibañez… no me parece una propuesta realista en ningún caso.

P.- Hoy, Ana Frank cumpliría ochenta años... Así empieza el poema que da título al libro y que es un homenaje al Diario de Ana Frank. A lo largo de tu libro podemos observar cómo has tocado con indudable maestría los temas del paso del tiempo y de la muerte, algunos poemas están dedicados a la muerte de tu madre, el recuerdo de Gloria Fuertes y de muchos poetas que hoy ya no están con nosotros. ¿Cómo ha sido este proceso creativo? ¿Ha tenido que pasar mucho tiempo para poder expresar estos poemas?

R.- Uy, agradezco tus palabras en lo de maestría. Sí, la verdad es que un libro muy duro en su primer capítulo. Yo escribo sobre lo que me pasa, sobre mi vida, incluso en los poemas de los que te hablé antes, los de París y los escritores que allí vivieron, también escribía sobre mi mismo. Por eso en los momentos que he vivido una vida monótona, serena, he escrito muy poca poesía. Durante la creación de este libro me pilló la muerte de mi madre, ocurrida hace ahora casi seis años, y los poemas giran casi todos en torno a ello. Fue un palo para mi terrible, en fin…

P.- Por anteriores libros tuyos de ensayo podemos saber que la historia de la poesía es importante en tu obra, quizás no se puedan dar niveles elevados de poesía sin haber estudiado lo que se ha hecho antes. ¿Es necesario ese conocimiento previo del artista para poder crear?

R.- Yo creo que sí. No te hablo de erudición, pero si creo que un poeta tiene que tener una visión clara, profunda, y creciente de la historia de la poesía. Entre otras cosas porque si uno hace poesía es porque es algo que le gusta sinceramente, y si le gusta, lo normal es que no tenga pereza en estudiarla, leerla, comentarla, quererla sin más. Es como esos niños que se saben de memoria la alineación de su equipo, ¿la estudiaron? no, simplemente la devoción por ese equipo les hace saberse los nombre de los jugadores con facilidad. Sinceramente, me desagrada un poco cuando conozco a un poeta que no tiene el menor interés por la poesía, que no lee más allá de sus propios versos.

P.- La tercera parte de tu libro, Pequeña estación abandonada, está compuesta por treinta definiciones que invitan a la reflexión, quizás con una influencia oriental ya que nos recuerdan a los Haikus de la poesía japonesa. Es muy curioso como ese pequeño diccionario que has creado denota como la poesía lejos de querer acercarnos a una verdad universal y exacta nos acerca más bien esa realidad que llevamos dentro. ¿Es la poesía quizás ese último refugio que nos muestra nuestra propia realidad?

R.- Pese a mi admiración por el gran José M. Prieto, debo confesarte que no me interesan nada los haikus, cuando un poema es bueno pues es bueno y ya está, carece de importancia si es un haiku o una copla. Lo del haiku es una especie de moda que pocos conocen bien y muchos practican, yo creo que se debe a que su forma métrica es sencilla y tiene cierta aureola de exotismo. Pocos haikus buenos he leído, recuerdo además de Prieto, uno maravilloso de Mills Fox Edgerton que dice:

Exprimo bellas

naranjas mas el zumo

es de limón.



Es un haiku en su forma métrica, pero no en el contenido, ya que el haiku trata más de captar un instante, un momento preciso, natural y no suele haber elementos filosóficos, es muy famoso el haiku de Saimaro (1655-1737):



siguiendo el río

la golondrina vuela

como fluyendo



Esto sí que es un haiku. Yo no creo que en mi poesía haya influencias orientales. En Pequeña estación abandonada, intenté definir, desde el punto de vista poético, conceptos de nuestra vida cotidiana, definir, árbol, primavera, madre, padre, hermano… es posible que tangas razón y la poesía también sea ese refugio donde nos encontramos con nosotros mismos. Volviendo al haiku, a mí me gustan más las coplas, las décimas, o aquellas soleares maravillosas que hacía Rafael Montesinos, con tanta poesía y tanta gracia, fíjate, semanas antes de morir escribió la siguiente soleá:



A mí me da un no sé qué

dejarlo todo y marcharme

a un sitio que yo que sé.





P.- Es inevitable preguntarte cuales han sido los autores que más han marcado tu estilo poético. Sabemos que han sido muchos, pero ¿podrías citarnos los autores que consideras imprescindibles?

R.- Pues fíjate, a mí me gustan los poetas según las fechas del año, es como si cada poeta tuviera su estación, hoy es 21 de febrero, y mañana el aniversario de la muerte de Antonio Machado, siempre lo releo en primavera. El verano, por ejemplo, es lorquiano, esa pasión de las noches con luna, esos amores rápidos, esas casadas infieles tras las verjas de las casas andaluzas… hay tantos poetas maravillosos en el siglo veinte, podría decir dos por década… Sin embargo debo decirte que a mí también me encanta descubrir grandes nombres en la sombra, poetas que por una circunstancia u otra, hoy no ocupan el lugar que merecen y sin embargo construyeron una obra notable, eso me encanta… mi último descubrimiento ha sido Luis Felipe Vivanco, un poeta sensible, cuidadoso, sensitivo, para mí, todo un hallazgo.

P.- Ya para acabar, ¿qué estás haciendo ahora?

R.- Estoy preparando una antología de la Generación del 36. Una generación que no tiene la aureola genial de la Generación del 27, pero con grandes nombres y mucho interés, Miguel Hernández, Leopoldo Panero, Vivanco, Rosales, Carmen Conde, Ridruejo… hay mucha buena poesía en todos ellos.

domingo, 13 de mayo de 2012

Entrevista a Pablo García Casado

FSM.- Pablo, tu primer libro Las afueras obtuvo el I Premio “El ojo crítico” de Radio Nacional de España y hasta fue finalista del Premio Nacional de Literatura. Fue todo un éxito. ¿Cómo viviste esa situación tratándose de una primera obra y siendo tú aún tan joven?

PGC.- Fue una situación extraña y maravillosa. Yo me conformaba con publicar un libro. Y luego todo vino casi sin querer. Tuve claro que eso pasaría como un vendaval. Lo que queda de aquello es que el libro sigue vivo: hemos agotado tres ediciones.

FSM.- Después de Las afueras vinieron los libros El mapa de América y Dinero. ¿Con cuál de ellos te sientes más satisfecho o con cuál de ellos sientes una identificación mayor?

PGC.- Es como decir a quién quieres más, si a papá o a mamá…

FSM.- ¿Cómo empezó tu vocación literaria?

PGC.- Gracias a un par de buenos maestros que tuvieron la generosidad de escucharme. Eso y ser un lector insatisfecho.

FSM.- ¿Quiénes son tus referentes en la poesía?

PGC.- Pienso en Pessoa. Pero no sólo. Aunque sí que después de leer a Pessoa todo cambió.

FSM.- ¿Qué es la poesía para ti?

PGC.- Una manera de mirar el mundo.

FSM.- Pablo, ¿para qué sirve la poesía en nuestro mundo de hoy?

PGC.- Eso mismo. Para descubrir otros perfiles de la realidad. Para contarla. Para no sentirnos solos.

FSM.- ¿Qué aspectos de un poema crees que son relevantes para decir que estamos ante un buen texto poético?

PGC.- El extrañamiento, la visión, el ritmo y la plasticidad. Y ese algo que no se puede decir.

FSM.-¿Crees que un poemario debe tener una estructura general uniforme?

PGC.- No. Debe tener buenos poemas.

FSM.- ¿Cómo ves el mundo de la poesía en este momento tanto fuera como dentro de Córdoba?

PGC.- Un momento excelente.

FSM.- Podrías por favor dejarnos aquí un poema y decirnos por qué lo ha elegido.

PGC.- Bueno, es mi poema La Lluvia, y es como una letanía, pero con elementos muy antirretóricos. Espero que os guste.



LA LLUVIA

La lluvia sobre el vendedor que anuda su corbata antes de subir a casa. La lluvia sobre la visera verde del taller donde unas chicas flirtean con el mecánico que de joven se tatuó un as de corazones en el brazo. La lluvia sobre el cabello moldeado de la vieja que a duras penas consigue alcanzar un autobús que está vacío. La lluvia sobre el carro de la compra, legumbres, tomate, porciones de merluza congelada. La lluvia sobre los cristales de la unidad de cuidados intensivos. La lluvia sobre los cristales progresivos de mi padre, que me llama por teléfono preocupado por mi situación laboral. La lluvia sobre el vendedor que conduce despacio su automóvil. Que sólo piensa en desaparecer, al menos, por un tiempo. Cambiar de ciudad, alquilar un pequeño apartamento. Comprar un teléfono móvil, empezar de nuevo.



jueves, 10 de mayo de 2012

Andalucía en el verso

La semana pasada se presentó en la feria del libro de Córdoba la antología titulada Andalucía en el verso publicada por Ediciones depapel. Se trata de una selección realizada por Inmaculada Calderón y Ana Patricia Santaella. La antología va precedida de un prólogo  escrito por Francisco Vélez Nieto. Consta de 28 poetas del panorama andaluz. Es una antología en donde según el prologuista "se muestra a poetas de muy distintos estilos y edades y donde se han dejado los tópicos en la cuneta antes de iniciar su andadura". Y siempre basándonos en lo que dice Vélez Nieto "Esta antología de la poesía andaluza actual, más que muestra es panorámica de rico y variado contenido".
Ediciones depapel ha vuelto a demostrar su disposición con la cultura andaluza y su buen quehacer profesional haciendo un libro bellísimo.
Los poetas participantes son: Ana Isabel Alvea Sánchez, Francisco Basallote, Rocío Biedma, Matilde Cabello Rubio, Inmaculada Calderón, Sara Castelar Lorca, Marilén Cosano Montero, Isabel de Rueda, Jorge Díaz, Paloma Fernández Gomá, Araceli S. Franco, Daniel García Florindo, José Gilarbert Ramos, Manuel Guerrero Cabrera, Inés María Guzmán, Rafaela Hames, Dolores Izquierdo Labrador, Juan Antonio Mora Ruano, Ángeles Mora, Josefa Parra, Carlos Pérez Torres, Antonio Ramírez Almansa, Filomena Romero, Francisco Ruiz Noguera, Manuel Salinas, Pilar Sanabria Cañete, Ana Patricia Santaella y Francisco Vélez Nieto.

viernes, 4 de mayo de 2012

Entrevista a Fernando Serrano

FSM.- Fernando, ¿cuándo empiezas a escribir poesía?

FS.- Mis primeros poemas los escribí con 13 o 14 años. Fue en un concurso de seguidillas con tema navideño. Creo que conservo uno de los más de cincuenta que compuse en aquella ocasión

FSM.- Cuadernos de Ulía fue una de las colecciones de poesía más extensas nunca hechas hasta entonces y más cuidadas, ¿qué te aportó esta experiencia como coordinador y qué aporta esta colección al mundo de la poesía?

FS.- El primer cuaderno lo edité con poemas de un libro mío que se iba a titular Cuaderno de Ulía (Después se editó con el título de Cuaderno Azul). José de Miguel me dijo que por qué no seguía con la colección. Entonces le dije que haría siete carpetas con siete cuadernos cada una. Fue una experiencia muy bonita ya que se editaron cuadernos de poetas cordobeses de todos los tiempos y tendencias. Pudieron incluirse más pero la colección tenía un número concreto y tuvo que terminarse. No soy yo quien deba valorar lo que aporta esta colección al mundo de la poesía, pero sí he de decir que es una digna antología de la poesía cordobesa muy buscada y valorada en el mundo literario español.

FSM.- Desde 1980 que publicaste tu primer libro de poesía hasta ahora, ¿has notado un cambio radical en la poesía que se hace en Córdoba? ¿Cómo ves el panorama poético en esta provincia cordobesa?

FS.- En aquellos años y sobre todo a partir del encuentro de Poetas Andaluces que se celebra en Córdoba, había un clima de amistad y un contacto epistolar con todos los poetas, jóvenes y menos jóvenes. En los últimos años he vivido bastante alejado del mundo poético cordobés. Creo que en Córdoba siempre ha habido y habrá buenos poetas. Quizás se haya perdido un poco esa unión, ese contacto de los diferentes grupos o edades. Por otra parte creo que los poetas que vivimos en los pueblos estamos como más olvidados. Es raro que se cuente con nosotros. No es normal que se nos llame para lecturas, sí para obras colectivas como pueden ser revistas o libros de homenaje a distintos poetas.

FSM.- Podrías hablarnos de tu poesía y de tus libros publicados, sabemos que algunos de ellos han sido premiados en importantes certámenes literarios nacionales.

FS.- Siempre he dicho que el poeta es el que menos puede hablar de su poesía. Es el lector el que tiene que opinar. El poeta lo que tiene que hacer es escribir y escribir. Eso es lo que he hecho siempre. Ha habido baches, años en los que no he escrito ni un poema, pero creo que esto nos pasa a todos. No he sido muy amigo de los premios pero creo que en ocasiones acudir a ellos es la única forma de poder ver editados tus libros. Los premios son subjetivos. No eres ni mejor ni peor por ganarlos o no.

FSM.- A todos los entrevistados pedimos una definición de la poesía. ¿Podrías darnos tu propia definición?

FS.- Siempre que me preguntan qué es la poesía acudo a aquella definición que se daba en los libros de texto en los años 50: La poesía es la expresión de la belleza por medio de palabras. Así de sencillo y así de difícil.

FSM.- ¿La poesía tiene alguna misión?

FS.- La poesía, la palabra puede cambiar muchas cosas. Y nos puede hacer mejores e incluso puede influir en muchas cosas.

FSM.- Fernando, perteneces a la Real Academia de Córdoba, ¿qué significa esto en tu vida?

FS.- Es un honor que se me concedió a mí como pudo concedérsele a otros muchos compañeros poetas que lo merecen. Tengo muy buenos amigos académicos aunque el grupo de poetas es quizás el más independiente. No hay contacto entre nosotros y creo que sería bueno el que lo hubiese. Como sabes el poeta cordobés es muy independiente. Siempre he dicho y he creído que las luchas internas de los poetas son una tontería. Somos muchos y con una muy efímera gloria. ¿Cuántos poetas cordobeses del siglo XX pasarán a la historia de la literatura española? Tal vez uno o dos. Y somos cientos. ¿Acaso se lee a Aleixandre, Dámaso Alonso, Jorge Guillén, Ricardo Molina o Juan Bernier, por citar algunos? Y ¿qué somos nosotros al lado de ellos? Simples aprendices.

FSM.- ¿Qué debe tener en tu opinión un poemario para poder decir que es redondo, que es de calidad?

FS.- Poesía, buena poesía. No me gustan los libros unitarios, Antonio Machado formaba un libro con poemas totalmente diferentes y sin unidad temática. Y ahí lo tienes: tan sencillo y tan grande.

FSM.- ¿Cómo y cuándo escribes poesía? ¿Te disciplinas y escribes siempre a una misma hora o esperas siempre a que venga la inspiración y entonces escribes?

FS.- Hay libros que he escrito en una noche. Otros son la suma de poemas escritos durante toda mi vida. No tengo horarios. Sí tengo siempre mi cuaderno abierto por si surge ese rayo que nos hiere a veces.

FSM.- ¿Cuáles son tus poetas de cabecera, si es que los tienes?

FS.- Antonio Machado, Vicente Aleixandre, Jorge Guillén y casi todos los del Grupo Cántico tanto por la calidad de su poesía como la amistad que me une y me unió a ellos.

FSM.- Para acabar, nos gustaría tener un poema tuyo a continuación. Y si es posible que nos digas por qué lo has elegido. Muchas gracias, Fernando, por colaborar en Paraninfo Poético.

FS.- Me gusta el poema que cierra mi libro Con las alas cortadas, porque dice quién soy, de donde vengo y que pretendo con mi poesía.



SI PREGUNTÁIS POR MÍ

Si preguntáis por mí a algún hombre del pueblo
os dirá que soy hijo de un viejo campesino,
que somos seis hermanos, que mi vida transcurre
del trabajo que tengo para ganarme el pan
a mis viejas cuartillas manchadas de poemas.
Os dirá que mi madre es una mujer buena,
que quiero a mi familia, dos hijos y mi esposa;
os dirá que estudié, que estuve en otras tierras,
y que corté mis alas definitivamente
para anclarme en mi pueblo.
A estos rasgos externos y que muchos conocen
debo añadir un último y quizás ignorado
apunte de mi vida:
                            Adoro estas raíces,
conozco piedra a piedra las casas de mi pueblo,
los nombres de sus gentes,
y mi deseo es que un día
alguien diga mis versos
y otros viejos que ahora son niños solamente
añadan que mi vida la dejé sepultada
debajo de esta tierra que amo.

jueves, 26 de abril de 2012

Amanecer en ti, de José Manuel Ballesteros Pastor

Ayer se presentó en la feria del libro el poemario Amanecer en ti, de José Manuel Ballesteros Pastor, dentro de las presentaciones que depapel ediciones está llevando a cabo estos días. Presidió la mesa Manuel Patiño, de la editorial; Juan Pérez Cubillo que hizo la presentación del libro y el alcalde de Córdoba José Antonio Nieto, y el propio autor de la obra
José Manuel Ballesteros que ha hecho un prólogo a su poemario dice que este libro de poemas supone un acto de la afirmación en el amor. Un libro que empezó a escribir hace quince años. Dice él que se trata de un libro que nació de su empeño en buscarle puertas a la soledad, escribirlo, supuso el alivio del caos ante el dolor de la pérdida de Ana. También dice que este libro es la continuación del objetivo que se marcó hace casi cincuenta años que era "hacer una poesía que cumpla lo que para mí la ha caracterizado desde siempre: su profunda humanidad, su profundo sentimiento, su profunda belleza y su profunda verdad".

A continuación le dejamos con uno de los hermosos poemas del libro.

A ti, que has penetrado de repente
en este corazón de años y de leguas,

-misteriosos caminos del amor-,

y en un instante has sido para mí
ayer y siempre;
un anhelo esculpido en el mármol de los siglos
que te ama para siempre.

A ti, estos poemas hechos carne;
este alma animada por tu vida
a lo largo de mi sangre;
esta mano, esta luz y estas palabras
en el amanecer que da a la paz.

A ti, para que tengas que llevar
cuando las horas te aneguen las playas del amor,
y nubes sin destinos ensombrezcan
tus sueños y tus años;
para que nunca dejes de sentir
que eres tan eternamente amada,
¡amada como nadie!,
a pesar del silencio, los años, las distancias,
¡las profundas distancias sin sitios ni paisajes!

lunes, 23 de abril de 2012

Madreagua, de Antonio Agudelo

Acaba de presentarse el libro de poemas titulado Madreagua, de Antonio Agudelo. En el acto de presentación se encontraban Manuel Patiño, editor de depapel ediciones, y Pablo García Casado, que es quien ha llevado las riendas de la presentación del libro.
Madreagua en palabras de José Luis Rey según se escribe en el prólogo dice que la poesía de este autor cordobés es un "rayo de tiniebla" que nos atraviesa el espíritu. Y más adelante el propio José Luis Rey dice que los poemas de Madreagua nos regalan el destello que queda tras la experiencia de la vida y la muerte. Y vuelve José Luis Rey a decir: Madre agua es esa piedra del mundo, que muestra al poeta el camino hacia ninguna parte. 


A continuación les dejamos con uno de sus poemas.

EL RUISEÑOR DE KEATS

En la patria desnuda todavía canta el ruiseñor de Keats.
Cada noche en el limonero canta el ruiseñor de Keats.
Canta para que todos beban la misericordia, su infinito.
Él nació libre, y para seguir siendo libre, escogió la
soledad de los bosques. Vi la primera mujer, acaricié su sangre,
y la alegría de las fresas en los labios. Oro vivo.
Oro su cuerpo tatuado en el oro de un rayo donde cabe el universo.
Es una alegría tan honda que no se sabe qué es.
Es el cántaro vacío, el que rebosa tu límite más alto.

sábado, 14 de abril de 2012

Entrevista a Javier Sánchez Menédez

FSM.- Javier, acabas de presentar el libro Faltan las palabras en el diccionario, poemas escogidos desde 1983 hasta 2011 de toda tu obra poética. ¿Te costó mucho trabajo seleccionar de cada uno de tus libros todos estos hermosos poemas?

JSM.-Muchísimo. Soy bastante inseguro y con mi obra más. Hoy, lo de ayer no me convence, y lo de mañana es siempre futuro. Cambié versos, poemas, seleccioné de unas pruebas a otras diferentes poemas. Costó mucho trabajo encontrar un todo uniforme que es lo que se pretendía. El resultado ha sido muy satisfactorio para todos.

FSM.- ¿Qué tiene que tener en tu opinión un buen libro de poemas para que podamos decir que estamos ante un poemario de calidad?

JSM.-Coherencia, trabajo, horas y años, inseguridad, desconcierto, ritmo, tono y confabulación.

FSM.- “Faltan palabras en el diccionario” es un verso de Nicanor Parra. ¿Sabe de su existencia el poeta chileno, reciente Premio Cervantes?

JSM.- Lo sabe y lo agradece. El autor de “Poemas y antipoemas” tiene el libro y conoce bien su contenido. Muy grande Parra, un maestro de infinita poesía.

FSM.- ¿Qué poetas han influido más en tu poesía?

JSM.-Han sido varios, en momentos concretos. La vida del poeta es un inmenso baúl donde tienen cabida los grandes, de ellos se aprende y a ellos se acude. La obra del poeta contiene un poco de todo eso. En mi caso de una parte Platón, Leopardi, Rilke, Pound, Eliot, Novalis. Y de otra Parra, Rosales, Colinas, García Baena, Claudio Rodríguez.

FSM.- Javier, ¿la poesía debe tener alguna misión?

JSM.-La misión de contradecir, de acercarnos a los opuestos, de enseñarnos el camino correcto al desconcierto: la única verdad.

FSM.- También diriges la editorial La isla de Siltolá. ¿Qué objetivos tenéis en esa magnífica editorial cuyos libros tienen un estética cuidadísima?

JSM.-La difusión de la literatura en general y de la poesía en particular. La defensa del papel y la edición bien hecho, sin olvidar los nuevos soportes de la edición.

FSM.- De todos tus libros publicados con cuáles te sientes más satisfecho y por qué.

JSM.-De “La muerte oculta”, se publicó en Córdoba en 1996, lo presentó Pablo García Baena y en él se encuentra esa aproximación al desconcierto que tanto busco y trabajo. Con “Faltan palabras en el diccionario” también estoy muy satisfecho como indiqué antes.

FSM.- Como crítico literario que escribes en revistas especializadas, ¿cómo encuentras el panorama poético en este momento en España?

JSM.- Hay mucho que decir sobre este tema. Hablo desde el mayor respeto a la Literatura, y la realidad es que la Poesía es algo muy serio y como tal debe ser tratada. Hay buenos poetas (los menos) y mucho aprendiz. Si toda persona que escribe poesía lo hiciera con respeto y dignidad otro gallo cantaría. Respondiendo a tu pregunta, hay algunos magníficos poetas y muchos hacedores de versos.

FSM.- Para acabar porque sé que tu tiempo es muy importante, nos gustaría que nos dejaras aquí abajo un poema tuyo y nos dijeras por qué lo has elegido.

JSM.- El poema “Segunda inclinación” del libro Una aproximación al desconcierto (2011) es tal vez, un ejemplo claro de la búsqueda del desconcierto como pureza poética.


Segunda inclinación


Amar siempre se escribe con hache intercalada.

Debe ponerla en medio, entre la i y la o.

No es bueno complicarse.

Total si son tres días y hemos gastado cinco,

para qué desatar lo imprevisible.


Recuerde, amar, al igual que estipendio,

debe escribirse así, con hache.

Y debe dar igual que usted sea peluquera,

cajera o cocinera. Amarse por minutos

no concibe de fraudes, ni siquiera de oficios vespertinos.


De día nos pela el alma y de noche la tibia.

Segunda inclinación o misión o concierto.


Tengo las cartas malas. Esta partida sobra.

No dio nunca lo mismo ser letra o alfabeto.

No me conviene hablar, hablar no me conviene.


Aunque debo decir, si es usted quien me escucha,

que amar se escribe siempre con hache intercalada.






















lunes, 9 de abril de 2012

Celador, de Antonio Luis Ginés

El poeta Antonio Luis Ginés ha publicado hace pocas semanas Celador, un libro de poemas que nos adentra en el mundo de los hospitales, las enfermedades y el dolor. Un título sugerente para un poemario original y novedoso. Antonio Luis es uno de esos poetas que arriesga cuando escribe, y arriesga porque tiene claro que la escritura debe ser innovación, diferencia y búsqueda de nuevos conceptos de interpretación de la realidad. El libro está publicado en la colección Manantial del Excmo. Ayuntamiento de Priego de Córdoba y coordinado por Mari Cruz Garrido.

El poemario comienza con una cita de Mark Strand: “Donde quiera que esté / soy aquello que falta. Verdaderamente toda una declaración de intenciones de lo que va a ser el poemario. Antonio Luis es el poeta celador que vigila y observa todo el mundo hospitalario en donde se desarrolla un trabajo eventual que conecta al poeta con todo el entramado de la enfermedad y del fin de la vida. Allí el poeta experimenta el miedo, el misterio, la muerte que huele por todos los recovecos y todas las esquinas. Y es allí donde toma conciencia de esos aspectos que tienen que ver con los derechos de los enfermos como por ejemplo el derecho a decidir sobre su propia muerte, es decir la eutanasia. Y es allí donde comprende la dura realidad a la que estamos abocados los seres humanos justo al momento ya del fin de la vida; una actitud de comprensión con esas personas que viven atadas a una máquina o atadas a esperar la muerte en un padecimiento que apena. El libro está escrito desde una posición clara de darnos a conocer y de sensibilizar al lector de una realidad que nunca antes se había tratado en el género poético. El poemario, los poemas, llevan implícita una sensibilidad especial porque nos muestran la comprensión del poeta ante el dolor, ante la triste realidad de los pacientes que sufren una situación de descompensación con el resto de la humanidad. El estilo del libro también pone en jaque a los estilos clásicos y académicos porque está todo expresado en un lenguaje coloquial que recuerda a la antipoesía de Nicanor Parra.

En definitiva, estamos ante un poemario que no debería pasar inadvertido por aquellos que buscan algo nuevo hecho con calidad.

Les dejamos a continuación con un poema.



UCI


En la UCI no hay mucho movimiento,
sólo alguna queja profunda, algún lamento,
el sonido de las máquinas.
Un chico que aparenta dieciocho
se debate entre la vida y la muerte.
La cabeza rapada y pircings por su dorso
medio desnudo.
Los ojos idos, no dicen nada,
no responde, cada equis horas,
días, empieza a golpear
todo lo que se mueve alrededor.
Las pastillas, susurra un enfermero
mientras el joven médico vuelve la espalda
como no queriendo mirar.
Pronóstico reservado,
puede que jamás consiga hacer las cosas de siempre.
La tensión crece
cuando la madre viene a visitarlo.
Dice el auxiliar que se corta el aire
con el papel de fumar. La madre le habla,
con el papel de fumar. La madre le habla,

lo intenta durante los primeros
diez minutos, pero no obtiene ninguna
respuesta. Luego las lágrimas
veloces por sus mejillas,
le ahoga la voz y ya no dice nada
hasta que se va por la puerta de la UCI.
Entonces, rota y cansada de la vida repite.
Si solo tiene diecisiete años,
solo diecisiete.



 

 

miércoles, 4 de abril de 2012

Entrevista a Concha García

FSM.- ¿Cómo, cuándo y por qué Concha García empieza a escribir poesía?
CG.- No recuerdo cómo, sería muy presuntuoso decir que nací con esa manía de observar la realidad que te obligan a coger un lápiz y anotar lo que ves y lo que sientes. Supongo que el impulso de la escritura en mi caso fue el dolor. Recuerdo que cuando era una niña, ya emigrados a Barcelona, pasaba las vacaciones de semana santa en un pueblo del Montseny llamado El Bruch. Yo iba a un colegio de monjas de la congregación de Jesús María, la sede principal estaba en un barrio rico de Barcelona, en la Bonanova, y esas mismas monjas abrieron otro colegio en el barrio de inmigrantes donde residíamos. Cuando los domingos los padres de las niñas ricas iban a visitar con sus grandes coches a sus hijas y a mí no me venía a visitar nadie, mi tristeza era infinita. Aquello me producía un gran dolor y recuerdo que escribía versos para canalizarlo de alguna manera.

FSM.- ¿Qué lugar ocupa en tu vida la poesía?
CG.- Un lugar bastante importante porque la poesía está también en las vivencias que no parecen tener sentido en un mundo tan lleno de impactos baldíos; con la poesía parece que se alcanza cierto grado de lucidez y a veces de ironía.

FSM.- Eres andaluza por los cuatro costados aunque vives en Barcelona, ¿qué hay de esta cultura del sur en tu poesía y qué hay de la cultura catalana?
CG.- Ignoro si hay algo en mi poesía de la cultura catalana ya que como bien dices, es cultura catalana. No me preocupa. No creo que las culturas sean distintas, son los políticos quienes se empeñan en separar a las personas mediante la división de los territorios, aunque es cierto que cada territorio posee una identidad propia. Sin embargo debo agradecer a Barcelona, a la Barcelona de antes sobre todo, muchas cosas.

FSM.- De todos tus poemarios publicados, muchos de ellos han sido premiados en certámenes tan prestigiosos como, por ejemplo, el premio Jaime Gil de Biedma. ¿Cómo dirías tú que es tu poesía?
CG.- Vital, irónica, sentida, con la justa ficción. A veces, intenta captar lo que Lacán llama “lo real”.

FSM.- ¿Para qué sirve la poesía? ¿Tiene alguna misión?
CG.- Para aliviarnos, para hacernos tomar conciencia de la belleza del mundo, para ensanchar nuestro conocimiento de la realidad. No me gusta la palabra “misión”. Opino que quien es capaz de adentrarse y comprender la buena poesía accede al conocimiento del mundo.

FSM.- Danos, por favor, tu propia definición de lo que es poesía para ti.
CG.- Cualquiera que se pregunte por el sentido de la vida, por el alcance de lo que llamamos verdad o certeza, si no lo lleva exclusivamente al terreno religioso, está filosofando o siente la poesía. La poesía está hondamente relacionada con la pregunta sobre el ser, la existencia, la muerte y todos los temas que al menos en occidente han construido un certero mosaico sobre la condición humana.

FSM.- ¿Cómo está el movimiento poético en Cataluña?
CG.- En Cataluña está muy segregado el movimiento poético. Los poetas catalanes tienen su espacio tanto institucional como editorial y están en su casa, su casa de las palabras. Los poetas que escribimos en castellano estamos ahora mismo lejos de esa casa.

FSM.- ¿Cómo es tu proceso creativo poético? ¿Cómo lo abordas? ¿Partes de una idea y escribes un poemario o escribes poemas y luego los reúnes por afinidades?
CG.- Cada vez que escribo un libro, antes ha habido una serie de acontecimientos donde se entreveran lecturas y experiencias vitales. La poesía no se deja capturar, cuando llega lo sabes y atiendes a esa, llamémosle, urgencia.

FSM.- Bajo tu punto de vista, ¿qué tiene que tener un poemario para decir que estamos ante un libro de poemas con calidad literaria?
CG.- No debe decir muchas cosas sin sentido, me refiero a la abundancia de esos versos que los poetas ven tan poéticos; no me interesa la fidelidad a los cánones del pasado. Debe poner mi conciencia a funcionar. Es difícil describirlo, es como si me preguntaras qué cualidad debe tener el aire para que al respirarlo sientas que no está polucionado…

FSM.- ¿A qué poetas has admirado?
CG.- A muchos y muchas: Para quedarme en el siglo XX, te diré que a Rilke, Pessoa, Milosz, Pizarnik, Kavafis, Tsvietaieva, Bishop, Pavese, Antonio Machado, Adrianne Rich que acaba de morir…Cineastas como Tarkowski. Linch, o Béla Tarr que acaba de dejar como testamento una obra de arte llamada El caballo de Turín.

FSM.- ¿Es la poesía la hermana pobre de la literatura o por qué crees tú que es un género minoritario?
CG.- La poesía no es un género como se ha podido desprender de mis respuestas anteriores. Sin poesía, muchas novelas o ensayos no tendrían el impulso que abre al conocimiento de lo que plantean.

FSM.- Muchas gracias, Concha. Y para acabar nos podrías dejar uno de tus poemas aquí abajo y comentarnos por qué lo has elegido.
Si alguien está interesado en conocer más a esta interesantísima poeta puede entrar en su blog que le dejamos a continuación.
http://conchagarcia1.blogspot.com.es/

Ordenando los libros

El suelo no quiebra nada
ni se despistan los pájaros
en el orden del mundo: tenebrosa
alcancía. El material
de ese orden apuntalado,
como quién vive en su casa
sin sentir verdades,
sin saber que es cierto
el calambre del cuerpo
y que el alma
carece de lindes.


De acontecimiento, Editorial Tusquets, 2008


http://conchagarcia1.blogspot.com.es/


lunes, 2 de abril de 2012

Faltan palabras en el diccionario, de Javier Sánchez Menéndez

Estos días se acaba de presentar en Córdoba el libro de poemas Faltan palabras en el diccionario, de Javier Sánchez Menéndez. El acto tuvo lugar en el Salón de los Sentidos del Círculo de la amistad, y presentó al poeta el también poeta Manuel Gahete, que hizo una presentación magnífica del autor y de la obra. Porque Faltan palabras en el diccionario es un conjunto de poemas escogidos de toda la obra de Javier Sánchez Menéndez. Un poeta que empieza a publicar en 1983 Motivos, al que le siguen El violín mojado 1991, Última cordura, 1993, La muerte oculta en 1996 y Una aproximación al desconcierto en 2011. La obra está publicada en Libros del Aire.
Estamos ante una antología de poemas llenos de vida, de actualidad, es decir, vigentes. Son poemas en un estilo cercano al lector, pero en el que su lectura nos hace reflexionar sobre el mundo que nos muestra el poeta. Faltan palabras en el diccionario es un verso de Nicanor Parra que el poeta ha cogido con el permiso del célebre autor, pues ambos son muy amigos.
A continuación les dejamos con uno de los poemas del libro

AYÚDAME A MORIR UN POCO SÓLAMENTE

Y ahora,
que he perdido a dios
y a la mujer que más quiero,
y he arrojado mis huesos ante la vía de un tren equivocado,
y he bebido mis noches en la acera,
y los días, mis días
han secado los llantos de las palomas hembras;
ahora,
...qué me decís del hombre
sino el pulso vital de su cansancio,
sin otra cosa que imaginar y recordar,
...qué me decís del hombre.

                          ( del libro El violín mojado )

jueves, 29 de marzo de 2012

Entrevista a Rocío Biedma

FSM.- Rocío, tuvimos el inmenso placer de conocernos en Madrid leyendo poemas representando la poesía andaluza, dime, ¿cómo te sentiste ese día entre los poetas andaluces que estábamos allí?

RB.- Me sentí encantada de compartir Andalucía con vosotros, emocionada al escuchar vuestros poemas y halagada por haber sido invitada.

FSM.- Cuéntanos cómo sientes esa llamada de la poesía y cuándo realmente te decides a ser una poeta activa.

RB.- Mi historia es bonita: había escrito desde siempre, sin darle la mayor importancia, pero tengo una hija que tiene cualidades para la pintura y leyendo la prensa, vi anunciado un certamen de Pintura. La animé a participar, pues pensaba que eso la haría tener confianza en sí mima y ella, con 13 años, sugirió que el certamen era a la vez de Pintura y de Poesía, y que si presentaba sus cuadros yo tenia que presentar mis poemas. Tras una llamada para recibir un primer premio y muchos ánimos para seguir escribiendo por parte del Jurado y Patrocinadores, toda esta serie de acontecimientos me fueron adentrando en el mundo de la poesía.

FSM.- Podrías por favor hablarnos de tus poemarios publicados.

RB.- Me han publicado sobre todo en antologías. Me siento humilde como para llevar por mi cuenta un poemario a editar. Tengo varios libros de poesía terminados con la palabra “prudencia y mesura” en el cajón que los guarda.

FSM.- ¿Cómo definirías tu poesía?

RB.- Se escapa de todo formalismo y oficialidad e intenta mantener esa línea de humildad y sencillez, ya que sin ella, dejaría de ser yo misma.
Po otra parte, creo que cometería un error al definirla. Mejor te cuento cómo la definen los demás: Pasional, con musicalidad, intimista y conmovedora.

FSM.- ¿Cómo mantienes vivo el contacto con la poesía?

RB.- Por supuesto, leyendo todo lo que puedo y aceptando las invitaciones en todos los ámbitos, a dar a conocer la mía. Entiendo que el paisaje en general es inmensamente extenso y rico, pero me preocupo de ser selectiva y darle el valor oportuno a la hora de escribir y sobre todo a los poetas de corazón sencillo, que hacen arte, verdad, belleza y magia con sus palabras.

FSM.- ¿Cómo está el panorama poético en Jaén?

RB.- En contenido está bastante colmado, pero en forma deja mucho que desear. Como dijo Brecht, “Son malos tiempos para la lírica”… No me cabe la menor duda de que la poesía se encuentra sumida en una delicada postura, sea en Jaén o en cualquier otro punto del mapa, que yace en un largo sueño que solamente el despertar de unos pocos se atreve a molestar. Y dentro de este minoritario grupo, existen opiniones aún más despiertas, (entre las que me cuento), que defienden una poesía de emoción, viva, bella, que conmueve, que deslumbra, que tiene alma y habla sola, que invita, y hace vibrar y descarta el aburrimiento, la uniformidad, el maquillaje, la hipocresía, el amiguismo y la urgencia del éxito. Lo triste es que en ese grupo, casi siempre nos encontramos los mismos.

FSM.- Podrías, por favor, darnos una definición de lo que es para ti poesía.

RB.- Para mí, un poema es la cuna donde recostar cada sentimiento, algo dulce que nace después de un deseo intenso de hacer palabras eso que llevamos dentro.
Si escribo, es porque me muevo a golpe de escalofríos, de sentíres y tiempos desordenados que me provocan versos porque es la forma de arrancarme algo que me duele, de calmar la fiebre de mi corazón o la sinrazón y el asombro de mi pensamiento y porque no entiendo el amor o el desamor, sin una forma de tacto, y el papel en muchos casos, se convierte en la piel que necesito acariciar con mis palabras.
De ahí surge un poema, al que luego, después de concebir, hay que moldear y dar forma para al final recostar en esa cuna que lo dejará crecer, tal vez, para ser sentido, juzgado, reconocido, amado o vilipendiado por el lector.

FSM.- Rocío, ¿cuáles son tus poetas de culto?

RB.- Me siento inmensamente agradecida a tantos grandes, por conseguir que me aferrara a ese hilo de oro de legados como son Bécquer, Góngora, Machado, Miguel Hernández, Juan Ramón Jiménez, Elena Martín Vivaldi, Hierro, Salinas, Juan del Enzina, Felipe Benitez Reyes, Javier Cano y todos esos poetas silenciados y espontáneos que me iluminan la vida.

FSM.- ¿Para qué crees tú que sirve la poesía?

RB.- La poesía sirve para decir belleza. Es muy difícil decir belleza cuando se dicen tantas cosas…y de tantas cosas, hay tantas cosas que no son para nada interesantes…
Sirve para congelar instantes lo mismo que en cualquier otro arte, pero con palabras. Mi impulso al escribir se nutre de mi propia sombra, de un mirar, sentir y vivir despacio cada instante de soledad, una búsqueda de la Alquimia del misterio que yo convierto en palabra, una forma de darle luz a mis propias tinieblas, voz a horas de intenso silencio y música a cada desvarío que provocan los sentimientos, y si esto se convierte en poesía, siento esa libertad que destroza la cadena de mi propio aislamiento y me siento volar libre, como un ave, después de la tormenta.

FSM.- ¿Cómo abordas la actividad poética, te sientas, es decir, te disciplinas a la hora de escribir, o solo escribes cuando te viene la inspiración.

RB.- En general necesito leer o escribir todos los días, pero intento no forzar mi mente por motivos de salud de un lado y de otro, porque entiendo que lo que no se siente, conlleva superficialidad e hipocresía.
Sin duda, escribir cuando te sientes dolida, melancólica o tremendamente llena, da mucha más fuerza y posibilidades de trasmitir sentimientos.

FSM. Para acabar, ¿podrías, por favor, dejarnos uno de tus poemas favoritos y decirnos por qué lo ha elegido?

RB.- Os dejo un poema de mi libro “Octubre”. Tal vez porque es sencillo y concreto. Espero que os guste:


Breve Encuentro


Que fugaz, que breve encuentro.
Que veloz, que ágil momento.

Dulce instante y tan intenso,
que la explosión ha salpicado
de gotas de sudor tanto tormento.

Y después, extenuados
de este amor tan inmenso
el reloj nos ha robado
la vida, en un breve encuentro.

Dulce instante y tan intenso.
Qué veloz, que ágil momento,
que fugaz …
pero tan nuestro.



Rocío Biedma